¿A qué nos referimos cuando hablamos de "aleta"?

Tratamos de descifrar a qué se refiere el adjetivo que se ha convertido en la descripción perfecta del chispún más agresivo impartido en nuestro país.
17.11.16

*Ilustración: Curzi

Si buscas la definición de "aleta" en cualquier diccionario, lo más seguro es que te encuentres con alguna de las siguientes definiciones:

1.Cada uno de los apéndices externos y aplanados que los vertebrados acuáticos utilizan como elemento de dirección del movimiento.

2.Especie de calzado de goma que se usa para impulsarse en el agua al nadar o bucear.

3.Guardabarros que sobresale de los laterales de un automóvil.

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4.Parte lateral plana que sobresale en distintos objetos.

Lo mismo pasa con "aleteo", acción del verbo aletear que se relaciona con el movimiento repetido de las alas o de las aletas de ciertos animales. Pero, ¿dónde queda el adjetivo que desde hace años se ha convertido en la perfecta descripción del techno más agresivo impartido en nuestro país?

Cualquier persona medianamente ligada al entorno de la música electrónica en Colombia, especialmente al género predilecto de gran parte de la masa: el techno, ha escuchado en algún punto de su vida la expresión "aleta". Dichos en particular como "ese man está tocando muy aleta" o "rótelo que se dejó venir el aleteo", se han convertido en poderosos manifiestos de las pistas a lo ancho y largo del país.

Para aquel personaje que no se esté familiarizado en ningún sentido con la electrónica, y que no encuentre un contexto específico para ubicar el término en cuestión, la explicación puede tornarse un tanto compleja. Por tal motivo, decidí buscar la respuesta acertada con los que en verdad saben del asunto.

Llamé a la Academia de la Lengua Colombiana para preguntarle a Cleóbulo Sabogal, reconocido divulgador y defensor de nuestra lingüística criolla, para conocer de primera mano la definición formal de aleta. "Más allá de su función como sustantivo, no distingo ninguna función del término "aleta" dentro del contexto musical", me responde Cleóbulo, luego de preguntarle por lo que muchos llaman música aleta. "En países como México, "aleta" significa ventanilla triangular, mientras que en Costa Rica sería la axila. Tal vez sea parte de la jerga que utilizan los jóvenes creativos de hoy en día".

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Con la definición de la Academia resuelta, el desafío ahora sería descifrar el verdadero significado de lo "aleta" como género. ¿Es techno? Aunque para muchos el aleteo sea sinónimo de agresividad y candela emitida a través de enormes bafles, su acepción puede trascender a otros géneros como el tribal, tech house y el mismo EDM, tal como lo explicamos con la "guaracha".

¿Qué se aletea cuando suena algo "aleta"? Difícil saberlo. Al menos en Colombia, según algunos ravers analíticos, el aleteo en la pista de baile puede adjudicarse al baile que simula el movimiento revoltoso de un pescado, tiburón, grilla, entre otras figuras silvestres de nuestra colorida fauna.

¿Tiene alguna explicación semántica? Si nos alejamos del campo musical y de la formalidad del gran Cleóbulo, algo "aleta" o "aletoso" traduciría una acción, movimiento o actitud agitada, agresiva o inclusive hasta violenta, como lo ejemplifica claramente este tweet.

En conclusión, es putamente jodido encontrar un significado verdadero que describa al pie de la letra el infinito universo de lo "aleta". Aunque sea muy probable que a cualquier extranjero que se le hable de una aleta o aleteo dentro del dancefloor se remita de inmediato al capítulo de Los Simpsons donde los delfines se apoderan del mundo, desde nuestro entorno el simple hecho de aceptar estas vertientes populares de la música nos lleva a aceptarnos de manera honesta como sociedad multicultural. Calificar a un DJ, un set o un track como "aleta" no tiene porqué ser tildado como algo negativo, y el criticar a todos aquellos que disfrutan de una fogosa sesión a 138 BMP simplemente se convierte en una muestra más del arribismo esnob que buscan implantar en ciertos nichos "puristas". Así como diversas expresiones colombianas forman parte de nuestra dialéctica diaria, las variaciones de la misma aplicadas a la música resultan en una declaración más para expresar la euforia y encantamiento que se vive al frente de un simple par de parlantes.

No todos crecimos escuchando a Autechre, así que relájese… y no se aletee.

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Si quieren ver al Cope aletoso, síganle la pista por acá.