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Ilustración por @sinmuchasfotos
Drogas

Ansiedad, costo y adicción: 20 mitos y realidades de la heroína

¿Qué es verdad y mentira dentro del inmenso universo de esta droga universalmente conocida?
25.6.18

Este artículo fue publicado por VICE México.

Si preguntamos a cualquier persona nacida en los 80 o 90 sobre cómo conoció la heroína o cómo fue la primera vez que escuchó hablar de la sustancia, es muy probable que nos diga que fue a partir de Trainspotting, una película dirigida por Danny Boyle, que muestra cómo la vida de cuatro amigos gira entorno a la sustancia. El film nos advirtió las consecuencias médicas, psicológicas y sociales de la adicción a esta droga.

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Por su método de suministro, muchos la consideran como la droga más potente y peligrosa, otros la relacionan con la marginalidad de las ciudades, y otros dicen que su dependencia ya es un problema de salud pública.

Son muchos los mitos que circulan alrededor de la heroína y no todos pueden ser respondidos por Mark Renton y su amigos, por eso hablamos con el doctor Miguel Ángel Mendoza-Meléndez, especialista en adicciones del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (CINVESTAV) y la doctora Iliana Márquez, especialista en el mismo tema por la Facultad de Psicología de la UNAM, y esto fue lo que nos dijeron.

*Todas las lecciones son sugeridas por el autor.


Es la droga más adictiva: Sí
La clave está en el receptor mu. Se trata de un receptor localizado en el cerebro que se activa con la ingesta de los opioides como la heroína. Esa activación hace que la sustancia se vuelva bastante adictiva al interactuar de manera directa con el sistema nervioso central y la médula espinal, lo que genera una dependencia bastante fuerte entre los consumidores.
Lección: ten mucho cuidado con esta sustancia.


Se puede adulterar: Sí

Para reducir su costo de producción e incrementar su volumen, puede ser mezclada con diferentes compuestos químicos, desde azúcar y quinina, hasta barbitúricos y pentazocina, lo que puede incrementar el riesgo de padecer una severa intoxicación o un envenenamiento.
Lección: aunque sea de confianza, no le creas todo a tu dealer.


Si la fumas es menos riesgosa: No
Aunque por lo general la heroína se inyecta, también puede ser consumida de otras formas: fumada, tragada o aspirada. Sin embargo, los efectos con estos métodos de administración son prácticamente los mismos, quizá tardan un poco más en presentarse en el individuo, pero son similares a que si la inyectas en tu cuerpo.
Lección: diferentes caminos llevan a un mismo destino.


La heroína mata: Sí
Más allá del riesgo de contraer alguna enfermedad de transmisión sexual por el uso de jeringas, esta droga puede atacar súbitamente tu sistema respiratorio y cardíaco. Además es probable que su uso prolongado deteriore significativamente tus órganos o que sufras un accidente mientras estás bajo sus efectos:
Lección: conoce lo que consumes antes de hacerlo.


México es de los mayores productores: Sí
Cifras del Informe Mundial sobre Drogas 2017, de la Oficina de la ONU para las Drogas y el Delito, aseguran que después de Afganistán y Myanmar, México ocupa el tercer lugar entre los países que más producen heroína en el mundo. En nuestro país, se produce principalmente en en el estado de Guerrero, lo que ha acarreado disputas entre los cárteles por el negocio, eso ha incrementado considerablemente la violencia en la zona.
Lección: no siempre es bueno estar en los primeros lugares.


Te haces adicto desde el primer consumo: Depende

Si bien no es una regla que después de probarla te vuelvas dependiente, es posible que sí suceda. Otro asunto peligroso es que, al desconocer la droga, puedes intoxicarte desde la primera vez que la pruebes.
Lección: no abuses de nada.


Te puedes contagiar de VIH: Sí
Precisamente uno de los mayores riesgos de la sustancia es su modo de administración. Al consumirse de manera regular por vía intravenosa son comunes los contagios de distintas enfermedades como el VIH pero también, al menos en México, a la Hepatitis C, una enfermedad silenciosa que no presenta síntomas hasta años después, lo que incrementa considerablemente su peligro.
Lección: las agujas son delicadas y peligrosas.


Daña los riñones: Sí
Cuando la heroína entra en el cuerpo, aumenta la presión del flujo sanguíneo y eso afecta de manera directa a varios órganos, entre ellos, los riñones, por ello a largo plazo pueden presentarse problemas renales o insuficiencia renal.
Lección: aunque tengas dos, no castigues a tus riñones.


Es una droga barata: No

Todo depende dónde y con quién la compres, pero datos de la Procuraduría General de la República aseguran que mientras un kilo de heroína cuesta alrededor de 600 mil pesos, uno de marihuana oscila entre los 1,500.
Lección: cuida tu bolsillo.


Los gringos son los más adictos: Sí
Datos del gobierno de Estado Unidos señalan que durante 2016 murieron en ese país 175 personas al día víctimas del consumo de opiáceos, lo que deja un total de 64 mil muertos al año. Por ello, el año pasado, el presidente Donald Trump declaró una emergencia de salud pública para atender esta epidemia que se ha extendido por todo su país.
Lección: la cifra es alta en Estados Unidos, no la incrementes en México.


Te provoca depresión: Sí
El consumo periódico de la heroína afecta y cambia tu conducta. Además de las afectaciones en tu organismo, puede producirte conductas antisociales, trastornos agudos de tu personalidad, afectar tu estado de ánimo y generarte cuadros de depresión.
Lección: no consumas si estás triste.


Te hace adelgazar: Depende

Si bien la sustancia no es una fórmula mágica para bajar de peso, se te inhibe el apetito. Pero ten cuidado, porque también puede provocarte desnutrición y anemia severa, además de vómito constante. Ese es el precio de adelgazar con la heroína.
Lección: mejor ya ve al gym.


Altera los ciclos menstruales: Sí
Esta sustancia afecta severamente a nivel hormonal. Por lo tanto, modifica de manera constante los periodos menstruales de la mujeres debido a que altera considerablemente el flujo de la sangre en el cuerpo.
Lección: la regla es simple: cuídate.


Causa disfunción eréctil: Sí
Aunque la droga por sí misma causa ciertos grados de placer, provoca menos irrigación sanguínea ya que genera vasoconstricción, por ello es difícil que bajo sus efectos los hombres puedan mantener una erección.
Lección: la heroína no se mezcla con el sexo.


Provoca dolor en huesos y músculos: Depende
Los opiáceos son utilizados como medicamentos para reducir y calmar el dolor. Sin embargo, este puede presentarse de manera cruel con el síndrome de abstinencia: te duele todo el cuerpo, sientes mucho frío aunque haga calor y presentas un malestar general constante.
Lección: todo remedio tiene consecuencias.


Te provoca ganas de ir al baño: Sí
Uno de los efectos más comunes de la heroína es que te causa estreñimiento y también provoca diarreas incontrolables que te hacen estar bastante tiempo en el baño. Eso también provoca que bajes de peso, aunque a un costo bastante alto.
Lección: si piensas consumirla toma en cuenta el gasto en papel.


Causa ansiedad: Sí
La ansiedad es uno de los principales síntomas del consumo de esta droga. Como ya se explicó anteriormente, la heroína afecta tu estado de ánimo y tu conducta y también te genera ansiedad, sobre todo por el fuerte deseo de consumirla durante el síndrome de abstinencia.
Lección: que no te maten las ganas.


Te pone agresivo: Depende
Aunque se considera a la agresividad como uno de los efectos de la sustancia, depende mucho de la personalidad de cada persona y el contexto en la que la consuma. A veces, por el contrario, la droga te deja en un estado de somnolencia.
Lección: no te alteres.


Afecta el sueño: Sí
Una constante entre los consumidores de heroína es que sus patrones de sueño se ven seriamente afectados. El daño de la droga es multisistémico; es decir, afecta todo tu cuerpo y el funcionamiento de tu organismo en varios niveles. A largo plazo es probable que el insomnio sea una constante.
Lección: duerme bien.


Es imposible dejarla: No
Con un buen tratamiento basado en productos como la metadona y similares es posible que se inhiba progresivamente la dependencia a la sustancia. Esto debe de ir acompañado con una terapia psicológica que trate los problemas sociales y mentales del consumidor.
Lección: acude con un especialista.