Hell & Heaven 2018: Las muchas caras de la suciedad y la furia
Fotos por Juliana Alvarado excepto donde se indique lo contrario.

Hell & Heaven 2018: Las muchas caras de la suciedad y la furia

Sí, Ozzy, Judas y Deep Purple pero también Gojira, Dead Cross, L7, Nervosa, GWAR, Bad Religion... entre el Cielo y el Infierno hay un montón de vicisitudes.
7.5.18

El metal—y su área circundante— es un área de profundas tradiciones, a las cuales los adeptos se apegan lo más posible. Aunque los greñudos locos se la mientan a toda figura autoritaria, también tienen a sus santos y esos santos se han mantenido como intocables desde que tenemos memoria, sobre todo cuando hablamos de gente que se la ha rifado por ya muchas décadas, cuando apenas esto era un malviaje de hippies que tomaron el ácido equivocado.

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Parte de este apego a las tradiciones—no sólo en cuanto a los artistas favoritos sino también a la vestimenta, discurso, los dichosos cuernitos metaleros—puede parecer rebasado por el tiempo, una reliquia del pánico satánico que culminó con la masacre de Columbine. Pero aún hay emoción dentro de todo esto, y si no pregunten entre los 160 mil cabezones que fuimos el pasado fin de semana a la edición 2018 del Hell & Heaven, y lo mejor es que además de emoción, hay cancha para la sorpresa; porque aunque está el heavy metal clásico, el cual nunca se bajó de la moto y subsiste de perpetuar las fórmulas, también hay bandas con las que nunca sabrás qué esperar; y ese rush de adrenalina aguarda siempre el momento en que la tormenta perfecta de electricidad, familiaridad y puro corazón se den para que todo el caudal se desemboque.

El Hell & Heaven 2018 tuvo ambas, mucha tradición en la parte musical—inclusive se podría decir que demasiada a nivel curatorial; la suma de las edades de sus headliners — y muchas sorpresas, para bien y para mal. Un viernes de lluvias torrenciales como del viejo testamento que le agregó dramatismo al ritual; y un sábado a veces soleado, a veces nublado que resultó misericordioso. Hubo mucha amenidad y activaciones no tan intrusivas, lo cual siempre se agradece. También tantas áreas de baños.

Esta combinación de sorpresa y tradición se logra ver perfecto en las generaciones jóvenes y no tanto que engalanaron las primeras horas del festival. Géneros establecidos que van desde el heavy metal tradicional, thrash, death, hardcore, nu metal, metalcore y más, estuvieron representados fielmente por estas bandas. Pero ese factor X ahí estuvo. Ágora con un público ganado y llenando como profesionales una de las tarimas principales; Jet Jaguar tocando con la misma pasión que cualquier banda de antaño, hambrienta de riffs. Cardiel con su fusión de stoner, punk y dub, y The Warning demostrando que no solo son un éxito viral.

Cardiel en Hell & Heaven 2018.

Desde Florida, Gruesome --con gente que ha tocado con pesos pesados de la escena, habiendo participado en bandas como Exhumed, Malevolent Creation, Possessed, Repulsion y un largo etc.-- demostró su devoción al death metal más clásico y a tal vez la banda más celebrada del género, Death. El público respondió con una maciza muestra de slam a todo.

Kadavar es una banda que se ha hecho de muchos adeptos en nuestro país al actuar ya en varias ocasiones, así como por su devoción al rock pesado de los setenta, reflejado en sus riffs y sus largas barbas y cabelleras. Lo de ellos es la adrenalina de un solo tendido con baterías que retumban, interrumpido por versos y coros en ocasiones. Aunque tuvieron una gran recepción, tienden a ser muy repetitivos, digamos que verlos una vez emociona pero en la segunda se nota que no hay trasfondo. No hay como la primera vez.

Kadavar Hell & Heaven 2018.

En 1998 tomaron prestado un título de Ornette Coleman para darnos la forma del punk a venir --una fusión de hardcore, jazz, electrónica e influencias dispares--, pero les tomó 20 años a Refused para llegar. La espera valió por completo, tirando a matar sin concesiones. Todas sus fases estuvieron presentes, inclusive el futuro con una nueva canción que estrenaron. Con ellos llegó la lluvia y parece que eso hizo que se avivaran aún más. Cuando soltaron “New Noise” con truenos a una distancia cercana, el sentir era histórico.

Refused en Hell & Heaven 2018.

Considerando su pedigree, no era de dudar que Dead Cross darían uno de los mejores sets del día, pero silenciaron a cualquiera que pudiera lanzar la duda. Mike Patton estaba desatado haciendo lo que mejor sabe hacer con una energía que no se ve desde sus días en Fantomas o inclusive de Mr. Bungle, mientras la máquina Lombardo/Pearson/Crain rueda como una trituradora bien aceitada. El cover triunfal de “Bela Lugosi’s Dead” fue un punto alto pero su verdadera intención se reflejó en la versión de “Dead Cops/America’s So Straight” de MDC, el hardcore político que aún es relevante en nuestros días.

Mastodon ya no necesitan presentación, se han ganado a pulso su reputación como una de las bandas de metal moderno mejor recibidas de los últimos años. En el escenario del H&H probaron que son músicos de primera, tocando sus canciones complicadas con facilidad y por fin logrando que sus voces se reproduzcan de la mejor manera en vivo. Sin embargo, fue mucho progresivo y poco headbanging, no fue sino hasta el final con “Blood and Thunder” que se sintió que lo que hacían era rock.

Mastodon en Hell & Heaven 2018

Es imposible pensar en una banda de las tablas y honestidad de Bad Religion dando un show a medias. Así, rumbo al cierre del primer día, los de Greg Graffin dieron una sesión extenuante repleta de esos himnos, sus himnos, que en gran parte fueron responsables de cimentar y moldear la historia del hardcore melódico tal y como gran parte del mundo lo conoce. El chubasco no los disminuyó en lo absoluto.

Bad Religion en Hell & Heaven 2018.

Los venerables ancestros de Deep Purple, salvo quizás por su tecladista, no tienen, digamos, la condición física-lo que sea que eso signifique en personas de su edad-que, por ejemplo, otras reliquias como un Ozzy Osbourne. Pero lo hacen bien. Aunque Ian Gillan, como es de esperarse, ya no alcanza algunos tonos, compensa con tensión teatral y actitud. Grandes los viejos para encaminarnos hacia el cierre del primer día en el Hell & Heaven 2018.

Deep Purple en Hell and Heaven 2018.

El día dos comenzó también con mucho metal nacional, con un público mayor listo para presenciar todos los sucesos del día. Lack Of Remorse hicieron lo suyo gracias a su particular estilo de metalcore, mientras que Strike Master ya son unos veteranos de la escena y se notó en su manera de manejarse en el escenario. Los chicos del metal están bien.

Strike Master Hell & Heaven 2018.

Directo de los noventa, L7 regresaron y su furia no se ha apagado. La distorsión estaba a todo y rockearon con todo, inclusive cuando se rompían las cuerdas o se caían. Sus nuevas canciones no están fuera de lugar al lado de sus clásicos como “Fuel My Fire” y “Pretend We’re Dead.” Fueron estelares pero eso ya se sabía desde que pisaron el escenario.

Los Viejos han estado tocando sin parar en los últimos años y el fruto de ese esfuerzo se reflejó en un set con bastantes adeptos que armaron la polvadera con el slam. Tocando canciones de sus dos discos Quebrantahuesos y Sociedad del Miedo, y con unos visuales cabrones que no le pedían nada a los headliners, Eustaquio y Jacobo demostraron que necesitan poco más para hacer lo suyo.

Los Viejos en Hell & Heaven 2018.

Brasil ha sido una de los grandes contribuyentes del metal a través de los años y Nervosa es otra de las pruebas de que allá saben usar bien la distorsión. Sin duda uno de los highlights en cuanto a death metal durante todo el día, la banda tocó de manera impecable, con un chingo de carisma y ferocidad, todo lo que el género debe ser. El futuro del death está en buenas manos.

Aunque la popularidad del nu metal en nuestro país nunca ha disminuido --la presente edición del festival tuvo sets tanto de QBO como de Resorte-- no se vio tan representado como en otros años. Skindred fue de los pocos internacionales en practicarlo y fue de las más grandes sorpresas del festival, con su vocalista Benji sabiendo manejar al público de manera que participaran y se la pasaran bien.

Gojira es uno de los grupos más nuevos en ocupar una posición alta en el cartel y su set en el escenario Hell probó por qué los franceses se han ganado esa reputación. Una de las bandas más pesadas del día, tocaron sus riffs con precisión, sus gritos con pasión y los golpes del ritmo con fuerza, una tras otra canción de su muy particular estilo que fusiona groove, hardcore y progresivo, fueron suficientes para emocionar a fans y primerizos.

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Marilyn Manson regresó tras haber sufrido un accidente en el escenario hace algunos meses, y tal vez ver que utilizó la misma decoración representó una especie de mal augurio. Sufriendo de los peores audios en un festival que no logró resolver ese problema del todo en lo que duró, Brian Warner y compinches salió furioso con “Irresponsible Hate Anthem” pero luego se fue a la segura, sencillos que sonaron fuerte en la época de Radioactivo sin más. Nada de show y los más escandaloso fue fumarse unos toques. Devotos cantando hubo muchos pero el descontento que invadía a Manson pronto contagió a algunos.

Quienes optamos por saldar nuestra deuda histórica con las huestes del finado Oderus Urungus—el sitio oficial de Gwar dice que ni siquiera la muerte mata a Gwar—y mandar a volar a Manson tuvimos como recompensa un show cómico-mágico-escatológico-guarro de primer (¿o último?) nivel. Completito. Con botargas cagadas, chorros de sangre, jaleo, peleas en el escenario y el destripamiento en vivo de un monigote a imagen y semejanza de Donald Trump. El cierre de esta absurda y entrañable banda formada en Nebraska, no, Carolina del Sur o más bien creo Virginia ¡o algo así! fue con "Sick of You" y por supuesto que nos bañaron a todos la cara con su sangre roja más falsa que un billete de cuatro dólares.

Gwar en Hell & Heaven 2018.

Gwar en Hell & Heaven 2018.

Megadeth puede ser una de esas bandas divisorias, dependiendo de como te caiga Dave Mustaine, pero es innegable que han hecho algunos de los absolutos clásicos del thrash. Megadeth aprovecharon su setlist para darnos una verdadera avalancha de éxitos de toda su carrera que no dejó piedra sin voltear. “In My Darkest Hour,” “Take No Prisoners,” “Sweating Bullets,” “A Tout Le Monde” pegaron una tras otra aunque ya los engranes rechinan de vez en cuando. Para los fans, fue un deleite.

De esos seguros clásicos con los que puedes depender, Judas Priest sabes que darán todo, pero aún así fue espectacular lo que vimos. Los de Rob Halford celebran el lanzamiento de su mejor disco en décadas, Firepower, con un nuevo vigor reflejado en un setlist que se va hondo a sus discos para interpretar canciones que hace años que no lo hacen. Por supuesto sonaron “Breaking The Law,” “You Got Another Thing Comin’” y “Painkiller” pero estas fueron las cerezas de un pastel que sabíamos estaría bueno pero resultó ser de otro sabor, con más razón tomando en cuenta la ausencia de sus entrañables guitarristas Glenn Tipton y KK Downing.

Ozzy se va de los escenarios pero no sin antes despedirse del público mexicano. Más sonriente que con Black Sabbath, lo de Osbourne fue una vuelta al ruedo, con el público más que ganado y feliz de verlo, sin importar que ya no llega a las notas o que se le salgan los gallos. Así lo queremos y fue increíble escucharlo tocar sus hits y un buen puñado de los de Sabbath, Zakk Wylde de nuevo a su lado tocando solos interminables fue el gran bonus de la despedida..

Foto: Lulú Urdapilleta, cortesía OCESA.

Aquí nuestros mejores momentos en Hell & Heaven Fest 2018:

Día I

Día II

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