En 'Victory Lap', Propagandhi pasaron de ser pioneros del punk político a simples participantes
Foto: Greg Gallinger

En 'Victory Lap', Propagandhi pasaron de ser pioneros del punk político a simples participantes

La banda que alguna vez marcó el tono de la conversación ahora se contenta con sólo ver desde afuera.
3.10.17

Para un cierto subgrupo de fans del punk, Propagandhi fue la chispa que encendió el despertar político dentro del género. Mientras muchas bandas punk y hardcore de la época tenían ciertos ideales políticos implantados en ellas, en la esquina de la escena que Propagandhi habitaba, las cosas no eran necesariamente así. Imprimir frases como "gay-positive", "pro-feminista", "animal-friendly" y "antifascista" en la portada de un disco, no habría sido digno de mencionar si Propagandhi hubiera estado en Ebullition Records o formara parte de alguna edición de Maximum Rocknroll. Pero estaban en Fat Wreck Chords y eran parte de la escena de skate-punk que estaba de moda a mediados de los 90. En ese momento, el acto simple de declarar sus creencias progresistas en la portada de su álbum era ya como dibujar una línea en la arena, alrededor del público que habían acumulado con los años. Pero como ya lo ha dicho la banda, el lanzamiento de Less Talk, More Rock fue una acción deliberada, una intención de alienar a los hermanos del mundo del skate-punk mientras se mantenían cortejando a su mismo fanbase de escuchas abierto-progresistas.

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"Creo que a todos a los que les gustó Pennywise se bajaron del tren muy rápido", dice Chris Hannah, vocalista y guitarrista de la banda. Pero aquellos que se engancharon con Less Talk, More Rock, fueron dotados de algo más que un simple disco punk, se les dio una guía al activismo para principiantes. Con largos escritos sobre justicia social, feminismo, homofobia y capitalismo, y con una lista de periódicos, autores, poetas, grupos y organizaciones activistas mencionados a granel, Less Talk, More Rock dio a los niños que iban al Warped Tour algo para masticar. Este tipo de panfletarismo se convertiría, esencialmente, en la carta de presentación de Propagandhi. Y se enfrentarían a reacciones ásperas y opuestas a tal abogacía vocal. "Los 90 fueron otra cosa, solíamos recibir amenazas de muerte", dice Hannah, reconociendo que sus opositores han dejado de aparecer con amenazas tan violentas. "La gente que quería matarnos, ya no se toma la molestia", dice.

Pero la escena de la que Propagandhi fue marginada terminó siendo muy activa, con o sin el conocimiento de la banda. A mediados de los dos mil, la banda había cambiado de alineación y dejó a Fat en el camino, justo cuando bandas como Green Day y NOFX empezaron a reestructurar sus letras para oponerse al entonces presidente George W. Bush. Y este cambio al punk pop socialmente consciente no sólo sería bienvenido, sino que sería totalmente aceptado. El American Idiot de Green Day encabezaría las listas de Billboard, dándole a la banda un nuevo respiro, después de años de éxito comercial en declive, y The War on Errorism de NOFX pasaría a ser número uno en la lista de álbumes independientes de Billboard.

No sólo eso, surgió una generación nueva de bandas crecidas enteramente con Less Talk, More Rock. Rise Against llenó las hojas del booklet de Revolutions Per Minute (2003) con una lista de lecturas sugeridas en un guiño dirigido deliberadamente a Propagandhi. Y un año más tarde, suavizarían su melódico sonido hardcore todavía más, convirtiéndose en una banda de hard rock digerible con la radio, con toques de disidencia vertidos en sus hojas líricas. De manera similar, Fat Mike, de NOFX, convencería a todos, desde Foo Fighters a No Doubt, de contribuir a sus compilaciones de Rock Against Bush. Puta, hasta Pennywise estaba haciendo algo con discos como Land Of The Free?

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En la actualidad, artistas de todos los ámbitos de la vida son vocales sobre sus ideales políticos, ya sea a través de su arte o en su cuenta de Twitter. Pero mientras Less Talk, More Rock puede ser visto como una cápsula de tiempo resonante, el más reciente disco de Propagandhi, Victory Lap, no ofrece el mismo lujo. En la era de Twitter, los diálogos se mueven con mucha más rapidez que antes, ya que se ha convertido en una plataforma que nos lleva cada vez más cerca de la guerra nuclear y permite que las voces disidentes se amplifiquen. En 1996, Propagandhi podía lanzar una canción criticando las políticas de Shell y era vista como una revelación. Pero ahora, todo el mundo se encuentra actualizado sobre lo que pasa al momento. Y Propagandhi también está en la conversación. "Nos da la licencia de sentir que no tenemos que estar escribiendo canciones sobre acuerdos comerciales", dice Hannah. "Podemos, al momento, hacer un comentario estúpido y sarcástico y ya está. Ya di mi postura al respecto, ahora escribamos una canción para agitar la cabeza".

Y Victory Lap no tiene muchas canciones sobre las alegrías de ser subversivo y estridente, sino más bien encuentra a la banda en un momento de transición. A medida que se enfrentan a lo que pasa en el día a día, Hannah entiende que en lugar de gritar a las organizaciones gubernamentales, es su trabajo forzar la introspección en los oyentes que piensan escuchar a Propagandhi como el fin último de su deber como activista. "Creo que nuestra efectividad tiene que ver probablemente con ser un conducto entre ciertos movimientos que no podemos, como los blancos, canadienses cuarentones que somos, experimentar, pero aún así buscamos darles una voz –sea Black Lives Matter o el movimiento de Resurgimiento Indígena que se opone a la colonización de EE. UU. y Canadá", dice Hannah. "Considero que esos movimientos son las cosas más inspiradoras y esperanzadoras que están pasando en Norteamérica".

En canciones como "Comply / Resist", Hannah le habla directamente a los liberales blancos que se identifican como aliados, pero a menudo ignoran -o gritan por encima de- las voces de aquellos directamente involucrados en un conflicto. "Encontré un artículo escrito por Christopher Hitchens a principios de los 90 y busqué extrapolar lo que decía de alguna forma", dice Hannah. "Es este académico blanco que, en el pasado, me hubiera interesado por su trabajo, pero ahora uso algo que dijo para hablar de una observación y una sospecha que tengo sobre lo que la sociedad blanca -viviendo en una supremacía blanca de facto- realmente quiere de la gente de color". La canción sirve como una crítica posterior al artículo de Hitchens, mientras que también permite a Hannah usar un poco de sátira para dirigirse a sus opositores. Es lo que le permite adoptar el lenguaje y el ethos de la postura contraria mientras va tapando agujeros con argumentos.

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"Esencialmente, la canción hace referencias –medio escondidas o mucho más directas– al movimiento de Resurgimiento Indígena, cómo es visto por personas que piensan ser liberales o moderadamente blancos y, también de alguna manera, al movimiento de Black Lives Matter. Pero lo escribo desde la perspectiva de una persona blanca que básicamente está revelando a sí mismo, y al mundo, su racismo, la esencia del racismo blanco y liberal", dice Hannah.

Es aquí que encuentra el equilibrio que define Victory Lap. Al mismo tiempo, Hannah busca defender una causa mientras mantiene su sentido de responsabilidad. Sigue apuntando con el dedo, pero sabe que es muy importante que las críticas vuelvan a él. "Estoy tratando de no apropiarme de las historias de la gente para nuestros propios propósitos", dice Hannah, "Sólo estoy haciendo una observación sobre mi propia gente. No sé si tenga éxito, pero eso es lo que estoy tratando de hacer".

Ese concepto de apropiación es uno de los tantos sobre los que Hannah es muy consciente, sobretodo al darse cuenta que su perspectiva sigue siendo la de un hombre blanco de mediana edad. "Creo que en la época de Less Talk, era más como, 'dame el pinche megáfono y déjame hablar de mí'. Pero esa postura ha cambiado un poco", dice Hannah. "La gente dice que está cansada de oír voces blancas y masculinas, y yo también. Estoy muy pinche cansado de escucharme a mí. Y como resultado, estoy dispuesto a tomar el asiento de copiloto si es que es necesario". Una canción como "Cop Just Out Of Frame" muestra a Hannah preguntándose qué es lo que realmente sabe de sacrificio y lucha, intercambiando lo que significa interpretar canciones de resistencia cuando otras personas son las receptoras de tal violencia. Esta dicotomía es algo con lo que la banda ha luchado durante mucho tiempo, y en Victory Lap se ve mucho más pronunciada. "Me pregunto si nuestro diálogo ha evolucionado", dice Hannah, "espero que sí".

"Creo que en la época de Less Talk, era más como 'dame el pinche megáfono y déjame hablar de mí'. Esa postura ha cambiado un poco. La gente dice estar cansada de escuchar voces blancas y masculinas, y yo también. Estoy muy pinche cansado de escucharme".

Cuando Hannah contextualiza el trabajo realizado en Victory Lap, lo ve como una progresión lógica que ha estado desarrollándose desde principios de los 90. "No hay tal cosa como una canción diferente, creo que todo el trabajo de Propagandhi es una única canción, sólo que cortada en capítulos", dice. Y una vez que Victory Lap se lanzó, la banda está dando paso a una nueva era. Con todo lo que ha cambiado en las últimas dos décadas, sería casi imposible que la banda suelte otro disco para abrir los ojos en una escena punk insospechable, ya que las ideas alguna vez radicales de la banda, ahora son normas aceptadas en el mundo. Ya no es el trabajo de Propagandhi ser la conciencia moral de la escena punk –por esta vez, sólo son una parte de ella.

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