The Zephyr Bones. ​Todas las fotos por Alexis Gómez para Noisey.
Todas las fotos por Alexis Gómez para Noisey.

The Zephyr Bones están hartos de la playa, y nosotros también

Hablamos con grupo chileno-catalán sobre viejas canciones y nuevos proyectos, sobre momentos de amistad y sobre puñetazos en la cara.
30.5.18

Nada nos gusta más a la prensa que un juego de palabras. Queda ingenioso, efectista e intrigante. Son los requisitos de un buen titular en un siglo donde compartimos tanta información, y a tal velocidad, que llamar la atención del lector en un microsegundo es la baza más eficaz para que te lean. Eso la primera vez. La segunda, ya tal. Pero ahí seguimos una tercera, una cuarta y una quinta y las que hagan falta, porque nada nos gusta más que un juego de palabras. Además, cuando se repite hasta convertirse en frase hecha, nos facilita mucho el trabajo. Así, cuando un grupo saca su disco debut, repetiremos hasta la saciedad que “se visten de largo”. Si tienen un toque veraniego, su sonido será una ola que viene de algún sitio. Con o sin playa poco importa.

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Por suerte, a The Zephyr Bones les gusta escapar de los lugares comunes más que a nosotros. Desde que publicaron su primera maqueta en 2014, Wishes/Fishes (recuperado en 2015 por La Castanya), para el grupo ha cambiado casi todo menos su fiel relación con el sello catalán. Eso, y la amistad que une a Jossip Milenko (guitarra, voz y sintes) y a Brian Silva (guitarra y voz), quienes se conocieron en su Chile natal, se reencontraron años después en Barcelona, y no han parado de tocar juntos desde entonces.

A lo largo de estos años, por el grupo han pasado diferentes bajos y baterías hasta dar con los barceloneses Carlos Ramos (bajo) y Marc López (batería). El sonido playero de sus primeras canciones se ha ido expandiendo desde un fugaz amor de verano a un lugar todavía soleado, pero cada vez más onírico y elegante. Un lugar donde el tiempo y el espacio parecen importar cada vez menos: Secret Place, su esperadísimo primer elepé, publicado a finales de 2017. Y, con el disco finalmente bajo el brazo, de tocar por toda la Península Ibérica han pasado a tocar por gran parte de Europa y Estados Unidos, South by Southwest incluido.

Hemos aprovechado un pequeño parón del grupo por nuestras tierras –que coronaron con su paso por el madrileño Tomavistas el viernes pasado 25 de mayo y por el barcelonés Primavera Sounds el día de mañana, jueves 31 de mayo– y charlamos sobre su disco y anécdotas de gira. Pero, sobre todo, sobre sus planes de futuro. Porque, aunque nuestra charla haya tenido lugar sentados al anochecer en la arena de la Barceloneta, The Zephyr Bones aseguran que están hartos de la playa y más listos que nunca para explorar nuevos terrenos en un segundo disco que ya están preparando.

NOISEY: Ha pasado un tiempo considerable desde vuestra primera maqueta hasta vuestro primer elepé. ¿A qué se debe?
Brian Silva: Yo creo que, desde que hicimos la maqueta, hemos estado ocupados en grabar miles de demos y saber un poco adónde iba la dirección de los Zephyr, más que en tener mil canciones y decir “Oye mira, pues ya que estamos con el subidón de Wishes/Fishes hagamos un disco y saquémoslo el mes que viene”.
Jossip Milenko: Sí. La maqueta fue una declaración de principios. El disco, en cambio, es una consolidación de esto que descubrimos en la maqueta. Y ahora en 2019 vamos a sacar un segundo álbum y pretendemos evolucionar. Ya sabemos por dónde van los tiros, cuál es la zona por la que nos queremos mover, las coordenadas. Ahora toca moverse a partir de ahí.

Sin embargo, todo este tiempo habéis estado tocando muchísimo en directo. ¿Creéis que el hecho de haber dado muchos conciertos antes de sacar el primer disco os ha ayudado a consolidar un público?
Jossip: Definitivamente. Cuando sacamos el Wishes/Fishes tocamos en montón de festivales, y ahí es donde creo que hemos hecho el grueso de nuestro público. No sé cuánta gente nos habrá descubierto escuchándonos por Spotify. Creo que la mayoría nos han descubierto directamente sobre el escenario.

Durante este tiempo, también habéis tenido bastante movimiento entre los miembros del grupo. ¿Creéis que ahora la formación de Zephyr Bones está asentada?
Brian: Totalmente. De hecho, con Jossip siempre hemos hecho juntos todas las canciones. Pero ahora, por primera vez, cuando nos juntamos para ensayar pues llega, yo qué sé, Carlos con una línea de bajo, Marc se pone a tocar algo a la batería, Jossip y yo nos unimos… y sale una canción. Y esto nunca había pasado. Carlos y Marc son una base rítmica tan potente que no creo que les dejemos escapar.

¿En Secret Place hay alguna canción que hayáis compuesto de esta manera más grupal?
Jossip: No, en Secret Place seguimos siendo Brian y yo. Pero la idea es que en el segundo disco no sea así, que involucremos los cuatro elementos del grupo. Lo importante es tener una visión, un concepto. Si antes éramos Brian y yo, era muy fácil seguir el mismo concepto porque nos conocemos desde hace muchísimo. En cuatro es más complicado, porque ya somos cuatro cabezas y no necesariamente pensamos lo mismo. Pero creo que llevamos ya tanto tiempo tocando juntos, somos tan amigos y nos han pasado tantas cosas juntos… que ahora sí tenemos esta visión en común. Eso es lo bonito.

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Vuestra canción “Black Lips” lo petó en cuanto salió , y es de las más coreadas en los conciertos. Pero no siempre la canción favorita del público es la que más le gusta al grupo. ¿Cuál es vuestra canción favorita de Secret Place?
Carlos Ramos: Personalmente, una de las canciones que más me gustan es “Telephone”. Porque creo que, dentro del rollo que hacemos, es la canción más diferente que tenemos. Más lentita, más elegante.

Jossip: A mí me gusta “Las Olas. La grabación tiene como 4 años. Tal vez no se aprecia mucho, pero, si la oyes con cascos, hay un montón de voces, de risas… grabamos la calle Nou de la Rambla, y se escuchan los guiris pasar, la gente de la cafetería hablar. Todo eso, nuestro mundo, metido en la canción, para mí la hace súper especial.

Marc López: Para mí “I’ve Lost My Dinosaur. Me gusta porque tiene la parte más lenta, más melódica, y luego la parte más rápida, más contundente, y se nota mucho el cambio. La primera vez que la escuché me flipó. Es como un camino, tiene su propio recorrido.

Brian: La mía es “Secret Place”. Creo que es una canción potente, directa y romántica, todo a la vez. El tipo de canción que sé que seguiría haciendo en un futuro.

Decías, Marc, que “I’ve Lost My Dinosaur” te gusta porque tiene su propio recorrido y tal. Y precisamente esa es la sensación en general que tengo con Secret Place. Como que habéis dejado más espacio a las canciones para desarrollarse. Pienso en “ September ”, o en “Telephone” misma, ¿estáis de acuerdo?
Jossip: La verdad que sí. Hemos desarrollado más la parte instrumental que en la maqueta. El Wishes/Fishes era muchísimo más directo. No sabría decirte el porqué, eh. Pero sí, tienes razón.

Carlos: Puede ser por las influencias también, por lo que escuchas. Yo hace cuatro años escuchaba mucho punk, y era mucho más directo. Ahora me he abierto a otras cosas, y cuando te pones a componer o a tocar, se nota.

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¿Creéis que, en el proceso creativo, siempre se acaba colando lo que uno escucha?
Jossip: Sí. A la hora de crear, tu cerebro va a decir: “Vale, aquí falta un sinte”. ¿Pero por qué falta un sinte? Y es porque lo has escuchado antes, en alguna otra canción, a lo largo de toda tu vida. Quizás en la radio, quizás en una canción que ni te me gusta. Pero yo creo que la música pop va de eso: es una especie de proceso colectivo que se queda en el inconsciente de las personas.

Y hablando de influencias musicales. La prensa os suele colocar en la misma estela de grupos como Real Estate, Wild Nothing y hasta de The Drums . ¿Os sentís identificados con estas referencias?
Jossip: Con algunos sí. Cuando nos comparan con Beach Fossils, por ejemplo. Es evidente, y nos gustan mucho. De hecho, descubrirles a ellos o a DIIV me marcó mucho en su día. Pero cuando nos comparan con The Drums o Wild Nothing. Puedo entender de dónde sale, pero la verdad es que no son grupos que haya escuchado mucho. Si se encuentran similitudes es por una cuestión de contexto, de paralelismos, más que nada.

En cambio, ¿cuáles serían vuestras influencias ahora mismo, de cara al segundo disco?
Carlos: Yo, por ejemplo, me estoy abriendo a algo que no había escuchado nunca, que son el soul y el funky. Y es algo que no sé si se va a notar en el disco, pero…

Jossip: Las líneas que estás haciendo son más movidillas, la verdad. Ya no es tan raca-raca-raca.

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Brian: Sí. Yo creo que, en las canciones del disco nuevo que estamos trabajando, estamos saliendo un poco de la zona de confort, que serían estas típicas canciones que quizá te suenan a The Drums. En estas nuevas canciones nos estamos atreviendo a jugar con sonidos más disco, con guitarras más funk. Hasta con alguna batería que suene un poco más hip-hop, y luego ya añadiéndole alguna guitarrilla o sinte que sepamos manejar. No sé, es todo atreverse. Si tú te sientes contento con lo que estás haciendo y con el resultado, pues ya se verá.

Recuerdo que al principio os preguntaban siempre por esto del beach wave, y siempre explicabais que había sido más porque necesitabais ponerle un género a vuestra música para presentarlo un concurso de maquetas que por otra cosa. ¿Creéis que, desde la prensa, se os ha encasillado un poco en este rollo playero?
Brian: Sí, fue para Capitán Demo. La primera vez que enviamos una maqueta había que poner el género y se me ocurrió eso de beach wave. Y desde ahí quedo para la prosperidad.

¿Para bien o para mal?
Jossip: Para bien, para bien. Eso era lo que queríamos un poco: resaltar. Si vas a hacer un grupo y ponerte un género… hay que buscar un poco tu particularidad. Y nada nos quedaba bien tampoco. Pop psiquedélico no era. Surf, tampoco. Pop rock, tampoco. Había que inventarse algo.

Brian, Secret Place lo grabasteis en tu estudio, Eclectic Echo Lab . ¿Qué me puedes contar de este proyecto?
Brian: Pues Eclectic Echo Lab es un estudio muy lo-fi [risas]. Trabajo con dos micrófonos… pero muy buenos, eh [risas]. Como en los sesenta, que se grababa todo en dos pistas. He producido a un par de bandas, como Poolshake, y pretendo dedicar un poco mi vida a esto de la producción musical. Sea con Zephyr, con VetViolet, que es el otro proyecto que tengo… o con lo que salga.

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Creo que teníais en la cabeza hacer una especie de fanzine con las letras del disco y algunas de las fotos que habéis ido haciendo en vuestras giras. ¿Sigue en pie?
Jossip: La idea es hacer un cancionero. Con la era digital ya no se ven muchos, pero antes tú ibas y comprabas un libro, yo qué sé, de los Beatles, y te venían las letras y los acordes. Te ibas de campamentos con tus amigos, cogías una guitarra y el cancionero y os poníais a cantar juntos. Y ya que la gente nos lleva pidiendo las letras muchísimo tiempo, pues se nos ha ocurrido que quizás podríamos poner las letras y los acordes para que la gente cante junta.

Carlos: Es que la gente aún no sabe qué decimos, escucha las canciones y no sabe qué canta Jossip o qué canta Brian. No lo sabemos ni nosotros [risas]. Y visualmente se puede hacer muy guay: poner las letras, los acordes, alguna foto, maquetarlo bien… hacer algo bonito.

Estáis empezando a cuidar cada vez más la estética del grupo, ¿no?
Jossip: Sí, creo que ahora empezamos a tener un poco más claro el concepto, la intención.

¿Y cuál es?
Brian: Buena pregunta [risas].

Jossip: Mira, yo creo que el concepto del grupo es esto que decías tú, que se nos relaciona mucho con el verano. Y queremos cerrar esa etapa. En este nuevo trabajo queremos que todo tenga más conjunción, desde cómo nos vestimos, a las fotos o el artwork. Que haya mucha más claridad en ese sentido, todo más unido. Y creo que poco a poco nos vamos acercando.

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Este año también está siendo vuestro año de daros a conocer internacionalmente. Habéis pasado por París, por Holanda, habéis estado de gira por el Reino Unido y por Estados Unidos, parada en el SXSW incluida… ¿Qué os ha aportado el salir a tocar por ahí?
Marc: Yo creo que, sobre todo, el ir a Austin fue alucinante. Llegas y ves la de grupos que hay, que son como 1000, y tantos y tan buenos… que vuelves a Barcelona y te motiva a seguir, porque el mundo está lleno de grupos que se lo curran y se sacrifican para ir al SXSW a tocar media hora solo.

¿Vale la pena entonces hacer el sacrificio de ir hasta el SXSW?
Carlos: Yo creo que si vas a hacer solo dos bolos, no. Pero si tocas en sitios interesantes y tienes muchos conciertos… es el mejor sitio para ir, porque toda la industria musical se reúne ahí. En nuestro caso yo creo que fue muy bueno, tanto como grupo cuanto como personas. A mí me dio muchas experiencias. Me pegaron…

Ahora tienes que contarme eso.
Carlos: [risas] No, no. Pero pasas muchas experiencias, buenas y malas, y esto te hace crecer mucho.

Y en nada estaréis en el Primavera Sound . ¿Estáis nerviosos? ¿Qué significa para vosotros tocar ahí?
Brian: Aunque en el 2015 tocamos en el Primavera Als Parcs, es la primera vez que vamos a tocar ahí, en el monstruo del Fórum. Es una sensación totalmente nueva y emocionante. Llevamos yendo al Primavera como 4 o 5 años seguidos como público, y tocar ahí es un sueño que ahora vamos a cumplir en nada ya.

Recomendadnos algún grupo del cartel que no haya que perderse por nada en el mundo, por favor.
Brian: Yo recomiendo a Omni. Es el grupo de Frankie Broyles, antiguo guitarra de Deerhunter. Hacen una especie de punk estilo The Kinks. Mucho bailoteo y espíritu.

Marc: Yo diría Yung Beef en el Hidden Stage. Me renta muchísimo. Por ver algo diferente a lo que he visto últimamente o a lo que suelo escuchar. Tengo mucha curiosidad por ver la puesta en escena.

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Jossip: Yo a Lee Fields en el Hidden Stage. Es un soulman mitiquísimo, tengo muchísimas ganas de verlo.

Carlos: Yo quiero ver a Mount Kimbie todas las veces que haga falta. Van como DJ y como banda, donde meten electrónica, kraut-rock… mola un montón.

Jossip y Brian. Vosotros eráis amigos en Chile, y os volvisteis a reencontrar años después en Barcelona. ¿Seguís en contacto con “la escena” de ahí? ¿Estáis pendientes de los grupos que van saliendo?
Jossip: Estamos un poco perdidos sobre Chile, la verdad. Y están pasando un montón de cosas súper interesantes. Hay todo un renacer musical y cultural… probablemente por la cercanía que tenemos de la dictadura, que en Chile termina en el ’91. A partir de ahí, hay toda una apertura al mundo, al pop, a muchas cosas. Y esos frutos se están viendo ahora. Hay cosas chulísimas, más allá de la escena electro pop súper famosa de Javiera Mena, que es lo que llega aquí. Amarga Marga están muy guay.

Carlos: ¡Y Niños del Cerro! Que tocan en el Primavera Sound, además.

Para terminar, ¿planes de futuro?
Brian: Pues a por ese segundo disco, que no pare el bailoteo. Son todas canciones nuevas, que estamos componiendo ahora. La idea es renovarnos como grupo, descubrir cosas nuevas y saborear esas canciones.

¿Diríais que es más difícil el segundo disco que el primero?
Carlos: Yo creo que sí. Porque si queda igual que el primero, para qué has sacado un segundo disco. Así que hay que hacer una evolución: si haces en segundo disco, que sea porque aun tienes cosas que decir.

Marc: Estoy de acuerdo. Yo creo que el primero disco es tantear dónde estamos. Pero el segundo es empezar a andar y decir: “este es nuestro recorrido, hacia allí vamos”.

¿Algo que añadir que no os haya preguntado?
Jossip: Carlos, tienes que contar por qué te pegaron, va.

Carlos: Vale va, lo cuento. Fue el último bolo del SXSW. Estábamos esperando a que viniera el taxi a recogernos con todas nuestras cosas e ir a ver a Hinds… y eso que vemos aparecer caminando por la carretera una persona, una chica. Muy extraña. Sigue caminando por la carretera, y en un momento empieza a arrancarse la ropa. Ojo, se la arranca. No se la quita. Y empieza a bailar. Marc la ve y nos avisa de que hay alguien y que deberíamos apartar las cosas por si acaso. Y en eso de que estamos apartando las cosas de la carretera… recibo así de repente un puñetazo. De la nada y directo a la cara. Y bueno, empecé a sangrar y eso… Y me quedé un poco parado. Pero lo mejor no fue eso, fue que la chica siguió palante como si no hubiera pasado nada. Corriendo y bailando por la carretera.

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Mañana 31 de mayo se presentan The Zephyr Bones en el Primavera Sound. Si quieres saber más sobre sus fechas, síguelos en Facebook.

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