Cultură

En qué piensan los tíos para evitar correrse muy pronto

Correrse demasiado pronto no solo deja a tu pareja en un estado mezcla de confusión y cabreo importante, sino que te deja KO casi inmediatamente.
10.6.16

Fotografía por Stephanie Smith via

Una de las mayores preocupaciones de los hombres de hoy en día es la de llegar a decepcionar a alguien. A sus familias, a sus jefes, a sus amigos… Pero quizá el miedo más atroz sea el de decepcionar a su pareja en el sexo.

Correrse demasiado pronto no solo deja a tu pareja en un estado mezcla de confusión y cabreo importante, sino que te deja KO casi inmediatamente, como si fueras un oso torpe y bobo que se hubiera comido de una sentada todas las reservas de comida para el invierno.

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Por eso existen formas de parar la inundación, de cortar el grifo, con el poder de la mente. Hemos pedido a unos cuantos tíos de varios países de Europa que nos cuenten en qué piensan para evitar eyacular demasiado pronto.

Jono, 23 años, Reino Unido

"Me gusta imaginar cómo sería el capitalismo si se encarnara en persona y cuánto me dolería si me pisara los huevos, literalmente hablando".

Paolo, 26 años, Italia

"Pienso en la cara de un perro cagando. ¿Sabes la cara que ponen los perros cuando están haciendo sus cosas? Como de muertos de miedo porque están en plena faena y no podrían escaparse si hubiera peligro".

Chris, 29 años, Grecia

"No sé cómo empezó esto, pero cada vez que intento evitar correrme demasiado pronto, pienso en Jacques Cousteau al timón de un barco pequeño, mientras varias ballenas siguen su estela. No tengo ni idea de por qué pienso en eso, porque nunca he tenido especial interés en Jacques Cousteau ni en el mar. De hecho, ni siquiera estoy seguro de qué ha hecho ese hombre, además de evitar que llegue al orgasmo muy rápido".

Willis, 20 años, Alemania

"Toco mentalmente varios temas complejos de deathcore con la guitarra. Distrae mucho, aunque no los esté tocando en una guitarra de verdad. Y no, eso no significa que empiece a pasarle los dedos a mi pareja por el cuerpo como si fuera la propia guitarra".

Pablo, 21 años, España

"Intento recordar tantas alienaciones de fútbol como pueda. Es sencillo pero efectivo".

Leon, 23, Italia

"Me concentro en la sensación de tener trozos de vidrio en la boca. Me horroriza pensar eso. Si aun así no es suficiente, imagino que esos trozos son puntiagudos y muy afilados. Siempre funciona, hasta el punto de que una vez incluso se me bajó la erección. Mira, me mareo solo de recordarlo ahora".

Foto por Andrés Nieto Porras vía

Tom, 23 años, Reino Unido

"Me imagino al líder de la oposición hablando de los presupuestos con un tono de voz monótono".

Zoran, 26 años, Serbia

"Nunca se me dieron bien las matemáticas en la escuela, así que durante el sexo intento hacer cálculos mentales. Escojo, por ejemplo, los números 17 y 54 e intento multiplicarlos. Suele funcionar. Lo curioso es que ahora, cada vez que intento hacer algún cálculo sencillo, se me pone un poco dura".

Alexandru, 27 años, Rumanía

"Normalmente pienso en videojuegos. Juego mucho, así que me basta con cerrar los ojos y pensar en el último nivel que me he pasado. Si no funciona, pienso en la posibilidad de dejar embarazada a la chica o de tener que ir a pedir la pastilla del día después a las 3 de la madrugada".

Elliot, 21 años, Reino Unido

"Suelo pensar en algo que sea un shock para el sistema, como ser atropellado por un coche o recibir un puñetazo en la cara. De vez en cuando, si estoy muy desesperado, pienso en la Reina de Inglaterra en bikini".

Foto por Charlie Brewer vía

Simon, 26 años, Francia

Puede sonar raro, pero pienso en mi bisabuela, que estuvo dos años postrada en la cama hasta el día de su muerte, así que te puedes hacer una idea del terrible estado en que la vi".

Cyril, 27 años, Francia

"Siempre uso el mismo truco: me concentro mucho en algún elemento concreto de mi entorno. Estudio el estampado de las sábanas, miro intensamente una grieta en la pared o me centro en la estructura de la cama. Hasta ahora ha sido eficaz al cien por cien".

Enzo, 30 años, Italia

"Suelo pensar en temas metafísicos como la muerte o el vacío, la futilidad de la existencia, de todo, en realidad. ¿Hay vida después de la muerte? A veces pienso en un lagarto destripado en medio de la carretera. Muerte, otra vez. Por tanto, básicamente me va bien pensar en todo lo que tenga que ver con la muerte. Es un poco triste tener que pensar en cosas así en un momento de tanto placer".

Julián, 28 años, España

"Pienso en madera; muebles, por lo general. Dicen que tocar madera da buena suerte y yo soy muy supersticioso, así que supongo que algo tendrá que ver".

Samuel, 25 años, España

"Pienso en números, los últimos que me hayan pasado por la cabeza. Por ejemplo, pienso en cuánto me he gastado en la cena o en lo que me queda en la cuenta. Cosas así".

Mickey, 23 años, Países Bajos

"Suelo pensar en cosas asquerosas. Una vez vi a mi padre cagando. Eso, por ejemplo, suele funcionar".