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¿Poner el cuerno es un acto misógino?

Una columna de consejos para hombres.
LC
traducido por Laura Castro
Foto vía Flikr (usuario Harsh Agrawal, CC 2.0).

Estamos en medio de un cambio cultural. Los hombres están confundidos. "¿Cómo se supone que sepamos qué es lo que está bien si no nos lo dicen?" dicen llorando, mientras se rasgan la camisa y le gritan a la luna. Aquí hay una solución: ¡Solo pregunten! Envíenme sus preguntas sobre romance, relaciones y sexo. Soy mujer, pregúntenme cualquier duda que tengan.

¿Cuál es el problema?
Una pregunta que me enviaron a través de Curious Cat: ¿Poner el cuerno es un acto misógino?

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¿Qué es lo que no estoy entendiendo?
La infidelidad como tal no es intrínsecamente un acto misógino. No puede serlo y a la vez sí, dado que las mujeres son tan capaces de poner el cuerno como los hombres. La monogamia es un asunto humano, no de género. A las mujeres no les resulta más fácil que a los hombres. De hecho, históricamente, dada la subsumición forzosa de la identidad de la mujer bajo el matrimonio (el que tuviera que dejar el trabajo y dedicarse a la casa, sin tener una vida fuera del matrimonio), no es exagerado decir que las mujeres se han llevado la peor parte, pues se encuentran más brutalmente comprometidas por los confines de la monogamia que los hombres.

En un nivel más básico, las mujeres tienen la misma probabilidad que los hombres de querer tener sexo con alguien que no sea su pareja. Ponerse cachondo no es una aflicción exclusivamente masculina. Todos compartimos la carga de ser unos asquerosos pervertidos insaciables.


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Por lo tanto, acostarse con alguien más no es un acto misógino, pero el contexto en torno a por qué y cómo pones el cuerno podría involucrar motivos misóginos. Lo que hace la infidelidad es ignorar voluntariamente a la parte traicionada, negándole su derecho a tomar una decisión informada sobre con quién está. Un hombre que engaña puede hacerlo, aunque no siempre, debido a una mala dinámica de género en su relación. Podría estar abusando del desequilibrio de poder y dependencia que está presente en muchas relaciones heterosexuales para manipular a su pareja y que así acepte recibir un mal trato. También podría sentirse alentado a engañar debido a un sentido de falso privilegio del que muchos hombres sufren; por el cual merecen tener todo lo que quieren, independientemente de cómo afecte eso a los demás.

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Me han engañado, y también he engañado, en dos ocasiones en particular. En mi caso, que es bastante curioso, la misoginia —misoginia internalizada— motivó mi primer engaño. Era muy joven y estaba tan obsesionada con que los hombres me encontraran atractiva que en una ocasión cuando mi pareja y yo ya habíamos dejado atrás la etapa de la luna de miel, y él no me estaba haciendo sentir particularmente deseada sexualmente, me dio pánico; así que cuando alguien más apareció y me hizo sentir irresistible y fascinante, fue muy fácil rendirme ante eso.

En la segunda ocasión, engañé en gran medida para forzarme a mí misma a terminar con mi relación. Conscientemente, no había reconocido que quería poner fin a lo que ahora sé que era una relación abusiva. Estaba demasiado involucrada, no podía imaginar cómo salirme de esa relación habiendo unido tanto nuestras vidas. Pero tan pronto como le puse el cuerno, supe exactamente por qué lo había hecho y rompí con él.

Solía tener una idea bastante desalentadora de mí y la monogamia, dada esta historia, y asumí que estaba condenada a siempre poner el cuerno, pero ahora creo que lo que hace la diferencia es tratar de ser consciente de tus sentimientos y de dónde provienen. Estaba tan apartada de ellos en aquel entonces que no tenía ni idea de que lo que quería era un rompimiento, hasta que lo supe de inmediato justo después de haberle puesto el cuerno. Lo que finalmente me dio la seguridad de que puedo ser monógama si quiero es que ahora trato de vivir de tal manera que negar esos enormes sentimientos sería imposible. Trato de estar en contacto conmigo misma y de no molestarme si tengo sentimientos "negativos" con respecto a mi pareja o a la monogamia. La monogamia es difícil y complicada a veces y está bien si no te gusta el 100% del tiempo. No esperar que las relaciones monógamas sean relaciones perfectas e idealizadas que satisfagan cada uno de tus deseos, hace que sea mucho más fácil estar en ellas.

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La otra cosa que cambió mi idea sobre la monogamia y el engaño fue darme cuenta que la monogamia no es la única opción disponible. Si, por alguna razón, decidía que simplemente no podía serle fiel a una pareja y que no me sentía apta para ser monógama, estaba bien con eso. Entonces, no sería monógama. De acuerdo, puede ser que no lograra estar exactamente con quien yo quisiera, dado que la falta de monogamia definitivamente no es para todos. Pero como le dije a un chico el mes pasado con respecto a sus fetiches, no lograrás que todos tus deseos e inclinaciones coincidan con los de todas las personas que te resultan atractivas.

Las personas a menudo engañan porque hasta cierto nivel piensan que pueden y deben tenerlo todo. Piensan que si logran engañar a sus parejas con éxito, disfrutarán de los beneficios tanto de una relación monógama y comprometida como de la emoción del sexo casual. Pero no puedes tenerlo todo, nadie puede. Una relación basada en el engaño no es una relación exitosa.

No hay absolutamente nada de malo en querer pasar tu vida buscando vorazmente tener múltiples parejas sexuales, y Dios sabe que pasé bastante tiempo haciéndolo. Sin embargo, definitivamente algo está mal cuando le retienes información a alguien que, de revelársela, cambiaría su decisión de estar contigo. Del mismo modo que tú mereces tener tus necesidades satisfechas, la otra persona también lo merece. Si necesitas tener varias parejas, ve y tenlas. Si tu pareja necesita de la monogamia, permite que la tenga, si no contigo, entonces con alguien más. Si tampoco está completamente comprometida con la monogamia y está dispuesta a renegociar el acuerdo "mongamo", tanto mejor. Todos merecemos tener satisfechas nuestras necesidades y todos tenemos la responsabilidad de tratar de ofrecerle lo mismo a nuestras parejas.

¿Qué es lo que realmente necesito saber?
Poner el cuerno no es un acto necesariamente misógino, aunque puede estar motivado por la misoginia (pero de cualquier modo, no lo hagas).

Para hacerle una pregunta a Megan, ve a su página en Curious Cat.

@mmegannnolan