La biografía de Bundy tiene un problema evidente

‘Extremadamente cruel, malvado y perverso’ es una película biográfica sobre un despiadado asesino en serie. ¿Por qué, entonces, parece un drama romántico?

por Nicole Clark; traducido por Laia Pedregosa
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14 Mayo 2019, 3:30am

Foto vía Netflix

“¿Recuerdas la noche en que nos conocimos?”, le pregunta Elizabeth “Liz” Kloepfer a Ted Bundy, a través de los borrosos cristales de las cabinas de visita de la cárcel en los primeros minutos de la nueva película de Netflix, Extremadamente cruel, malvado y perverso. La escena se desplaza a un oscuro bar de universitarios, donde Bundy le guiña el ojo a Kloepfer desde el otro lado de la sala. Hablan por primera vez junto a la jukebox: “es mi última moneda”, le dice él a ella sonriendo, “espero que sea buena”.

Esta introducción tan mona nos recuerda a un drama romántico, pero se supone que no lo es. Se trata de una película biográfica sobre uno de los asesinos en serie más despiadados y con más mala reputación de historia moderna.

El estreno de Extremadamente cruel llega justo pocos meses después de la miniserie documental de Netflix Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy, relizada por el mismo director, Joe Berlinger. Pero Extremadamente cruel, que debutó en el Festival de Cine de Sundance este año, ofrece una versión ficticia de la relación de Bundy con la vida real y la que fue su novia durante muchos años, Kloepfer, a la vez que muestra sus propios juicios por homicidio.

La película va jugando con la adaptación de los rodajes de los juicios, que fueron televisados en su día (algunos de ellos aparecen en los créditos, mostrando que la película se ciñe al material original), y las memorias de Kloepfer, The Phantom Prince: My Life with Ted Bundy, que detallan la turbulenta relación de seis años. El título de la película es una referencia al lenguaje utilizado en la condena de Bundy, una descripción emitida por el juez después de que le sentenciasen.

Efron muestra a un estupendo Bundy: puede que no sea el vivo retrato de él, pero su sorprendente carisma nos ofrece el mismo impacto visual. Se trata de una muestra del atractivo y la seguridad de un hombre blanco y todas aquellas cosas de las que se consigue librarse, aunque sepamos que esa amable sonrisa esconda una mente retorcida y calculadora. De hecho, Efron comentó durante el rodaje que tuvo dificultades para “separarse” del asesino en serie que ha reconocido más de 30 homicidios. Pese a que pretende destacar el punto de vista de Kloepfer, Extremadamente cruel se centra en especial en Bundy: en sus emociones, sus deseos, su soledad y la pérdida de su libertad.

Empieza con esa escena mona en la que se conocen en el bar, y desde ahí va ampliando la escala de color de uno de los asesinos en serie más despreciables de la historia moderna. El espectador puede ver a Efron en delantal preparándole el desayuno a la hija de Kloepfer, montajes de su fase de luna de miel en la casa de su amada y escapadas para ir a cenar. Estas primeras escenas nos venden al Bundy de la personalidad encantadora por la que se le conocía.


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Aquí está lo que no vemos: Bundy matando a gente. Se dramatiza la imagen del despiadado asesino en serie, que solo se nos muestra en los últimos momentos de la película. Por otro lado, Extremadamente Cruel solo describe los terribles crímenes de Bundy en el espacio de los tribunales o a través de las noticias de la televisión, o sugiere que sigan escenas de él tonteando con mujeres en los bares. Las omisiones de los actos que llevó a cabo se apoyan más en el hecho de que el público es conocedor crímenes que cometió que en el retrato que se hace de él en el universo de la película.

Cuando no alaba los momentos más humanos de Bundy, Extremadamente cruel parece más bien una película de robos y atracos. Después de esa toma, vemos a Bundy planeando su huida saltando repetidamente desde la litera de arriba de su celda. Su intento está acompañado de escenas en los juzgados, usando el zoom en las ventanas del segundo piso. Bundy solicita una llamada a su amada, una excusa obvia para correr en su huida, y salta por la ventana en su búsqueda por la libertad como recompensa por los ejercicios en la celda. Después, Efron usa un cuchillo para hacer un agujero en el techo de su celda y escapar por segunda vez.

Eso supone un problema a la hora de centrar la película en alguien tan censurable: es imposible alejarse y no apoyar al protagonista de alguna manera, algo muy parecido a cuando Bundy aparecía en televisión y se intentaba mostrar una imagen popular y atractiva del asesino a una parte de los espectadores. Extremadamente cruel muestra a un Bundy deshumanizado cuando está sujeto a investigaciones, y seguidamente a un guardia de prisión destrozando un dibujo de la hija de Kloepfer. Después de incluir muchos detalles que parecen romantizar excesivamente la relación de Bundy, capturar, escapar y acusar, la película no le añade mucha importancia emocional al hecho de que este hombre ha violado, torturado y asesinado a una gran cifra de mujeres.

Eso no quiere decir que sea un alivio, y quizá sea una muestra de respeto, evitando las innecesarias imágenes de las víctimas de Bundy. Es una decisión atrevida, teniendo en cuenta el recurrente debate sobre la muestra que ofrece la televisión de los guiones unidimensionales sobre las mujeres, el enfoque en el acoso sexual y la violencia. Quizá el argumento de Extremadamente cruel evite estas representaciones porque se dedica a mostrar el punto de vista de Kloepfer. Eso explicaría el hecho de que hiciera oídos sordos ante la mala conducta de su novio. Sin embargo, la película omite curiosamente el hecho de que Bundy intentase asesinar a Kloepfer, incendiando su casa en una ocasión (una historia que aparece en las memorias de Kloepfer). En lugar de ello se la culpa por su responsabilidad y su incapacidad de renunciar a su amor por Bundy. Al final de la película, descubrimos que fue Kloepfer quien avisó a la policía sobre sus sospechas, después de ver un cartel de “se busca” en un diario con una foto de alguien que se parecía a Bundy.

Finalmente, Eternamente cruel hace que Bundy se convierta en el mismo arquetipo de antihéroe atractivo que siempre ha caracterizado a un sector específico de protagonistas masculinos (blancos). Dexter es el clásico ejemplo de esto, y uno más reciente sería Joe Goldberg, el personaje interpretado por Penn Badgley en You: el exitoso thriller de Netflix sobre un acosador. Lo que cautivó a los fans de You fue el encanto del joven Goldberg, haciendo que muchos de ellos le apoyasen, a pesar de que cometa crueles asesinatos en la serie.

La interpretación de Bundy que hace Zac Efron sigue el mismo modelo, con este carisma manipulador y las constantes reivindicaciones de inocencia; lo que incita a hacernos suspirar con su sonrisa, o incluso a aclamar su huida de la cárcel.

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Este artículo se publicó originalmente en VICE US.