Serpyants comienza una nueva etapa en el punk

Estrenamos el video nuevo de este quinteto de black metal y crust punk de Ciudad de México, conformado por músicos con muchos años tocando metal. Va acompañado de una charla.
Serpyants
Foto tomada del Facebook de la banda

Probablemente los miembros de Serpyants no pueden decir exactamente cómo mantenerse vigentes tocando música pesada por décadas, pero si lo pueden comunicar a través de su debut. Aquí encontramos furia y fuego del que escuchamos muchas veces que solo se puede acceder cuando uno es joven y no muy diestro en instrumento. El quinteto de la Ciudad de México prueba que lo único que se necesita es mucha pasión y camaradería.

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Serpyants comienza en un momento musical difícil para Normand Olea (voz), Willy Chávez (guitarra), Diego Román (bajo), Adrián López (batería) y Jerry Romo (guitarra) en el que muchos de sus proyectos ––entre los cuales figuran Tormentas, Gula, Sr. Bikini, Los Ateos y Father Saturnus–– se habían separado o estaban en un periodo de inactividad, por lo que buscaron donde canalizar sus inquietudes ruidosas. El resultado es Desierte, un disco que no suelta del cuello al escucha desde el momento en el que comienza a sonar; con actitud del punk y la aspereza de varias esquinas del metal, las canciones exceden energía y se desdoblan como formas geométricas puntiagudas, mientras los gritos aterrizan el sentimiento. Es música para dejarse ir y disfrutar en euforia agresiva, lo cual ha llevado a la banda a tener un gran recibimiento en vivo, aunque llevan pocos shows juntos.

Hoy estrenan el video de “Espejos”, dirigido por José Luis Carbonell, del cual tenemos la premiere en exclusiva abajo. Dale play y lee la charla que tuvimos con tres quintas partes de Serpyants.

NOISEY: Vayamos desde el principio, ¿Cómo se forma Serpyants?
Adrián López: Jerry fue el que inicia todo.

Jerry Romo: Estábamos Normand y yo, como dicen los muchachos.

Adrián: Bebiendo un día cualquiera.

[Risas de todos].

Jerry: Estaba parada su banda y yo también estaba muy parado porque el Father no tenía mucha actividad. Nos pusimos a hacer rolas en mi casa. Luego invitamos a los muchachos.

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Adrián: Sabes qué ejecutar sobre las líneas que ya habían establecido, es fácil entenderlo. Realmente Normand y Jerry llevaron la batuta…yo no compuse las batacas, fueron armando el disco y Leo [Padua] de Los Viejos grabó y compuso las baterías en Óleo que es el estudio donde grabamos el disco anterior de Tormentas. Nos fueron reclutando y yo fui el último que entré. Pero somos viejos camaradas de mar. No hubo que pensarlo.

¿Hubo discusión de qué tipo de música habrían?
Jerry: Este disquito tiene vibra de álbum viejo donde hay muchos sabores de todo y no sólo siete rolas iguales. No hay un compromiso con un sonido o un género.

Adrián: Es como si echaran nuestras bandas anteriores a una licuadora y lo que salió fue eso, porque hay salpicadas de todo.

Willy Chávez: Es como si cada uno hubiera escrito una rola.

Jerry: No hay una disquera diciéndonos “no muchacho, tienen que tocar de cierta manera”. Queríamos hacer un disco que a nosotros nos gustaría escuchar.

¿Cómo se han integrado todos a la banda? ¿Cómo han fluido sus ensayos? Todos se conocen pero es la primera vez que todos están en la misma banda.
Adrián: Para mi fue súper satisfactorio. Antes de ensayar estaba nervioso porque las rolas son algo complicadas, en cuanto a destreza técnica nos exigía un poco más por ser bastante salvaje. Pero desde el primer ensayo creo que nos sorprendimos de lo bien y natural que salió. Todo fluye muy rápido y las piezas cayeron muy rápido en su lugar, y creo que se refleja inclusive en la gente que nos escucha. Eso se debe a la amistad y al sentimiento de camaradas que ya teníamos. También ya estamos más grandes todos entonces nos lo tomamos más en serio. [Risas]. Apenas tocamos nuestro segundo show en Guadalajara y la respuesta de la gente fue bastante cabrona, hasta no das crédito. Hace rato estaba viendo los videos y las canciones suenan más cabrón de lo que yo me imaginado.

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Suena a que ya andan mucho más serios que con algunos de los proyectos con los que los conocimos.
Jerry: Estrategias, Marquitos. Estamos tratando de calendarizar todo para no empantanarnos y tener metas claras y logrables en tiempo y forma para cumplir con objetivos.

Adrián: Las cosas se dan rápido por la trayectoria que todos tenemos. Muchas de las tocadas [salen porque] alguien se entera y nos dicen “hey, ¿qué onda?”. Por eso ha crecido tan pronto lo de la banda, porque hay un cimiento enorme que hemos construido con más de diez años que hemos tocado.

Willy: Ya no la regamos en lo mismo. Ya sabemos qué sí y qué no, entonces te vas a lo que es concreto y que va a dar un resultado. Está el hambre de hacer cosas de veras y con suerte encuentras a alguien más que también la tenga.

Adrián: Ya no estas para andar pendejeando.

Willy: “A ver si sale”.

Por cómo sus proyectos estaban entrando en fases de inactividad o se separaron, hubo un momento en el que esta decisión era inminente.
Willy: Claro, en mi caso, Gula lleva años ––es decir, hacemos cosas, maquetas y todo–– pero no hay esa chispa. Esa monotonía estaba atorada y esto lo reviví con estos güeyes. Me exigen ––tanto las rolas como ellos mismos–– de una manera positiva. Esto es volver a empezar con una base de errores superados. Es lo bueno, es concreto.

Adrián: Lo veo como la transformación de tantas cosas y tantas bandas. Si lo quieres hacer encuentras el momento y es satisfactorio. Más para mi y para Willy que y somos padres, es algo que no voy a dejar de hacer. Queremos que nuestros hijos también crezcan involucrados en todo lo que estamos haciendo.

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Jerry: También en otras cosas, como la rola con Caver de Disidente. Una vez estaba Normand con su food truck y se acerca Caver, se ponen a echar las cheves, le pone unas canciones y le dice “¡ah está perro! Déjame cantar, vato” y ese güey se echó la rola.

Adrián: Son estas colaboraciones chidas que salen del mero corazón y no tanto buscar la colaboración que más me funcione para las redes sociales.

Ya es otro tipo de química, llevaban años la mayoría de ustedes en bandas con las mismas personas. ¿Qué tal es armar una tocada a esta altura de la vida con amigos con los que no han pasado tanto tiempo en este plan?
Adrián: Le agrega a la aventura. Además, los conozco de tantos años que es como muy familiar.

¿Cómo ha sido para ustedes tocar en un momento en el que la escena en la que alguna vez tocaron hoy ya no es tan grande como antes?
Willy: En realidad, no es algo que haya sido planeado. Jerry y Normand formaron una banda saliera lo que saliera. Salió de esta manera y quién sabe qué pase mañana, lo que nosotros queremos es tocar.

Adrián: Yo estuve muy involucrado en ese pedo de lxs Grises y personalmente sentí ese pedo muy cabrón, dejé de tocar un año. Siento que es ese apretón de tuerca que se da en la música cada cinco años. Algunos pueden seguir, algunos tienen que trabajar y no pueden seguir, algunos cambian sus motivaciones o sus vidas cambiaron. Ahora es otro apretón de tuerca, habrá nuevas cosas y nuevas bandas, pero creo que puedo hablar por todos al decir que es nuestro deber con la música es seguir por siempre de una manera u otra.

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