Un hombre dice que una empleada de McDonald's puso una cápsula de detergente en su bebida

"Pensé que ella le había escupido a mi bebida y no fue hasta una hora más tarde, cuando fui a tirarla, que me di cuenta de que era algo mucho peor".
Foto vía Flickr, usuario Steve Baker / Composición del staff de MUNCHIES

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos. Leer en inglés.

Lee Graves sabe cómo escribir una línea de apertura: "Entonces, ¿qué me dicen de la chica en McDonald's que intentó asesinarme hoy por decirle 'Se supone que ésta debía ser una Coca-Cola grande'", publicó en su página de Facebook. En 15 frases fascinantes, Graves resumió su viaje a McDonald's, su posterior estancia en el hospital, introdujo al Departamento del Sheriff de Jacksonville (Florida) como personaje secundario, y luego lo resumió todo con un sucinto "ALV".

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Según Graves, llegó al autoservicio de McDonald's y ordenó una comida y una Coca-Cola grande. La empleada de McDonald's le dio una bebida chica, por lo que él cortésmente la corrigió y le dijo que había pagado por una grande. Le dijo a News4Jax que, al salir del estacionamiento, el refresco comenzó a desbordarse "como el maldito volcán que haría un niño para un experimento de ciencias". Así que le dio un par de sorbos para evitar que se derramara ensuciando su auto, y se dio cuenta de que sabía… raro, y un poco como a cloro y jabón.

"Pensé que mis papilas gustativas estaban adormecidas, ya que me habían hecho varios tratamientos dentales esa semana, pero cuando le quité la tapa, vi un grumo de una sustancia azul", escribió. "Pensé que ella le había escupido a mi bebida y no fue hasta una hora más tarde, cuando fui a tirarla, que me di cuenta de que era algo mucho peor". Graves vio los restos medio deshechos de lo que, para él, parecía una cápsula de detergente.

Cuando comenzó a sentirse mal del estómago, fue al hospital UF Health Jacksonville, donde lo sometieron a un análisis de sangre y un electrocardiograma antes de tratarlo por intoxicación con cloro y detergente. Graves dijo que los médicos llamaron a McDonald's para preguntar sobre la sustancia azul que él había visto burbujeando en su bebida; y que un empleado de ahí afirmó que los únicos dos artículos azules en ese restaurante eran los guantes de látex azul y las cápsulas azules de cloro que usan para lavar sus toallas. Y fue entonces cuando informó del incidente a McDonald's, al departamento de salud local y a la Oficina del Sheriff. (Según News4Jax, cuando los policías llamaron a McDonald's, el gerente dijo que sólo usaban las cápsulas de cloro para desinfectar la máquina de frappuccino).

La empleada del autoservicio de McDonald's dijo que recordaba a Graves, pero negó haber puesto una cápsula de cloro en su bebida y dijo que sólo manipuló el vaso el tiempo suficiente para ponerle la tapa. Edgard Gerena, el dueño de esa sucursal, emitió una declaración asegurándole a Graves que "tomaba] su reclamo muy en serio y estaba investigando el asunto". (MUNCHIES se ya se puso en contacto con McDonald's y Graves para más comentarios pero aún no hemos recibido respuesta).

Graves dice que no fue grosero y que no hizo nada que pudiera hacerlo merecedor de algo así. "Me gustaría pensar que ella estaba teniendo un mal día y que sólo fui una víctima inocente, ¿sabes?", dijo. "Espero no haber sido un objetivo elegido con premeditación".

Incluso si estás teniendo un mal día o el peor día de tu vida, no envenenas a tus malditos clientes. ALV.