Un sentido homenaje a un formato moribundo: el MP3

Los creadores del formato han dejado de emitir licencias. ¿Qué significa esto?
18.5.17

Este artículo fue publicado originalmente en Vice, nuestra plataforma global enfocada en periodismo de investigación y videos informativos, desde noticias, viajes, arte, política, moda, deporte y sexo.

Recuerdos memorables de la vida: 1) cuando vislumbraste los genitales de tu padre por primera vez; 2) cuando descubriste que el alcohol hacía la interacción social mucho más sencilla y, por supuesto, 3) ese momento en el que, sentado frente a tu computadora, descubriste algo llamado MP3.

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Este formato ponía a tu alcance un mundo infinito de música y durante años ha sido como parte de nuestras familias. El MP3 aportó a nuestra vida más que ningún otro elemento —humano o no— y ahora sus creadores han decidido dejarlo morir. En este comunicado, el Instituto Fraunhofer IIS anunció que ha decidido dejar de licenciar el formato MP3 para que los dispositivos puedan leerlo.

Los padres del MP3 aclaran que "aunque hoy en día haya codecs de audio disponibles más eficientes y con funciones más avanzadas, el MP3 sigue siendo muy popular entre los consumidores" pese a que estos nuevos formatos "tienen una calidad de audio mucho más alta". Y entonces, ¿qué pasa ahora con el MP3?

A pesar de lo que pueda parecer, esto no significa que los dispositivos ya no podrán reproducir archivos MP3, simplemente que, con la extinción de la validez de la patente, este formato podrá usarse sin tener que pagar nada. En fin, ha pasado a ser un formato libre. Ahora, supuestamente, cualquier fabricante podrá producir un dispositivo reproductor de MP3 sin tener que pagar nada al Instituto Fraunhofer IIS, quienes, por lo que parece, llegaron a ingresar hasta 100 millones de euros en 2005 con la venta de licencias. Esta licencia, de hecho, afectaba a algunos usuarios —como los de Linux— quienes no podían reproducir el formato en ciertas plataformas libres. El mundo de las licencias es un mundo oscuro y triste pero a partir de ahora cualquier desarrollador podrá generar aplicaciones que codifiquen este formato sin tener que pagar nada.

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La expiración de la patente que libera el formato no debe ser casual y debe responder a cuestiones económicas pese a que se diga que el formato goza de gran popularidad. No podemos obviar la aparición constante de nuevos y mejores formatos durante estas últimas décadas (ACC, FLAC, MP4, MPEG-H…) que han relegado al MP3 al nivel más bajo de la cadena evolutiva.

Imagen vía https://it.wikipedia.org/wiki/…

El MP3 puede significar muchas cosas técnicas que nunca llegaremos a comprender porque el cerebro de los humanos cada vez es menos efectivo, pero, por encima de todo, fue una puerta de acceso a toda la creación musical de la historia de la humanidad, que no es poco. Piensa en esa primera vez en la que descargaste un tema de una web y lo reproducías con eso llamado Winamp, una experiencia mucho mejor que el primer acto sexual —sobrevalorado— o el primer McDonalds de tu vida —infravalorado—.

Luego bajabas tembloroso eso llamado Napster y te pasabas tardes buscando tracklists de discos; buscando cada canción por separado; mirando que todas tuvieran el mismo bitrate —ese 128 kbps mítico (o 320 kbps para los más sibaritas)—; descargando todo en una misma carpeta —"Los_Crudos_-_Las_Injusticias_Caen_Como_ Pesadillas_(1994)"—; renombrando los archivos todos de la misma forma —"Los_Crudos_-_No_estoy_convencido.mp3"— y descargando las imágenes de portada y contraportada mientras veías como esas líneas azules mágicas se rellenaban y tu disco duro y tu cerebro se inundaban de todos esos grupos que siempre habías querido escuchar. De ahí a Audiogalaxy, Soulseek, IRC, las descargas por FTP y todos esos programas que utilizábamos para tenerlo TODO.

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