Toqué por 10 horas en The Bunker y así fue como lo logré

El recién instalado residente de The Bunker NY explica cómo lo hizo.
29.3.16
Ravers at The Bunker and Unter's recent 36-hour party in New York (All illustrations were drawn on-site by Howl)

_Patrick Russell de Detroit, viviendo actualmente en Brooklyn, es el residente de The Bunker, lo cual no es poca cosa considerando la reputación que el sitio ha obtenido en los últimos 13 años gracias a sus fiestas de techno, las cuales son pieza clave dentro de la escena electrónica de Nueva York. Como miembro central del sello y colectivo de Detroit, _Interdimensional Transmissions,_ el DJ primero tocó con la familia de The Bunker en el 2009, durante una de sus infames fiestas Now Way Back. Desde entonces, Russell ha colaborado continuamente con el equipo de Nueva York y para marcar su inducción al círculo muy estimado que incluye al co-fundador de The Bunker, Bryan Kasenic, a Derek Plaslaiko y a Mike Servito, recientemente puso un pie en un terreno que sólo los DJs más experimentados (y de fuerte vegija) pueden pisar: el mezclar por diez horas continúas._

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_La maratónica presentación—o novatada, dependiendo cómo lo veas—cerró una fiesta de 36 horas realizada la semana pasada por _The Bunker_ y Unter, en el hotel Market de la ciudad de Nueva York. También nos trae el último EP de Russell, donde el remezcló tres tracks del viejo catálogo de The Bunker. "Me gusta hacer remixes porque me gusta trabajar dentro de ciertos parámetros establecidos", comenta Russell a THUMP vía telefónica. "Cuando estás haciendo música por tu cuenta viene desde el corazón y eso es genial, pero también es completamente ilimitado. [Con estos tracks] vi oportunidades para llevarlos en diferentes direcciones que no fueran necesariamente el estilo four-on-the-floor. Siento que hay mucha más libertad en ello". Lee a continuación la narración de Russell sobre su maratónico set—y sobre cómo hacerlo con estilo. —Michelle Lhooq_

Patrick Russell: es una clase de cliché decir que un DJ set debe llevar a la gente en un viaje. Mucha gente dice eso, pero creo que hay DJs que sólo tocan lo que mejor les cuadra, sólo porque estés tocando algo de house y techno no significa que estés llevando a la gente a un viaje. Me gusta contar historias, ir de un punto a otro durante un largo periodo de tiempo, usando discos interesantes que quizá son difíciles de mezclar y creando un diálogo extraño con el público. Me desafió de forma intensa y aunque es increíblemente estresante, es diez veces más gratificante. Fácilmente podría mezclar el Top 10 de Beatport de techno, tracks que son fáciles de mezclar, pero de verdad disfruto el reto de tocar un montón de discos viejos y de estilos diferentes. Algunas veces funciona perfectamente y otras no funciona tan bien.

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Realmente no planeo mis sets. Me dejo llevar ir y mezclo por oído, porque me baso casi por completo en la vibra de la gente. Creo que algunos DJs piensan demasiado su set y no se dan cuenta de eso o usan un BPM que no es el que la gente quiere. Incluso en mis primeros días de DJ en el 93 y 94 (en una fiesta de house en un pequeño pueblo donde estaba mezclando discos cursis, porque apenas iba comenzando), era realmente bueno manipulando la energía de un cuarto. Pero pasé incontables horas tocando en tornamesas que ni siquiera tenían control de pitch. Forzarte a ti mismo a practicar, aún cuando no tienes el mejor equipo, te hace mejor.

Tienes que saber lo que la gente quiere antes de que ellos sepan que lo quieren.

Por estos días ya no tengo que practicar tanto en casa. Llegué a un cierto punto donde hay tanta memoria muscular, que se vuelve algo instintivo, casi que lo haces por reflejo, medio dormido. Ahora, me puedo presentar con un montón de tracks, dejarlos salir y hacer un trabajo muy decente en la mezcla. El tiempo es lo más estresante, estás tocando tracks de cuatro minutos, haciendo capas entre ellos de uno o dos minutos. Eso te da como un minuto para encontrar el siguiente track en una memoria con 700 tracks, ajustarlo al tempo correcto, preparar el cue y comenzar a tocar.

Algunas personas amistosas trajeron buenas vibras a la pista de baile.

Antes de la fiesta de Bunker x Unter, nunca había hecho un set de diez horas. Ocho horas era lo más largo que había tocado frente al público, en agosto del 2014 en la fiesta en Trans Pecos de Bunker. Diez horas requieren mucha más preparación y concentración. Cuando toqué un set de entre dos y tres horas el mes pasado en Berghain, aunque me concentré y lo preparé mucho, iba entre otros dos DJs que estaban tocando un techno intenso. No puedes hacer lo que te de la gana; es un gran cuarto que requiere música poderosa y es por ello que la gente va. Puedes tocar durante dos o tres horas—es muy fácil mantener el nivel. Pero no le puedes hacer eso a la gente durante diez horas; en lugar de eso, es una oportunidad de ser flexible y mostrar de qué estás hecho.

Al primer DJ que vi tocar un set de ocho horas en persona fue a [Donato Dozzy](Donato Dozzy). Me mostró que hay una forma de avanzar con moderación; él no va directo al punto y sabía cómo mantener a todos hipnotizados sin manipular mucho la energía o recurrir a trucos como tirar un clásico muy pegajoso. Esto requiere algo de habilidad. Hace unos meses, también vi a Theo Parrish tocar por nueve horas en una bodega de Brooklyn. Él es casi lo opuesto a Dozzy, no sabes que clase de track va a venir después. Puede ir de los ritmos ácidos de Chicago a la fusión jazz—tocar de todo y cambiar de velocidades—mientras logra mantener todas estas cosas juntas. Es fenomenal. Donato Dozzy y Theo Parrish representan polos opuestos, pero logran sus metas de forma increíble y tomé inspiración de ambas partes.

Amigas dándose apoyo en diferentes estados de éxtasis.

En la fiesta de Bunker x Unter, sabía con qué track iba a comenzar y desde ahí toque casi todo por oído. Traje 700 tracks conmigo. Creo que toqué casi 200. Era la primera vez que tocaba de forma completamente digital en CDJs por tanto tiempo. Quise retarme siendo más organizado y acomodar todo en diferentes carpetas. Cuando escucho música, el track me dice en qué parte del set debería tocarlo (al inicio, en el momento principal, etc). Una o dos semanas previas a la fiesta, pasé una o dos horas diarias revisando la música que tenía y en los últimos dos días llegué a donde necesitaba estar. Puedo prepararme mentalmente para llegar ahí, pero si preparo mucho por adelantado terminó cambiando de opinión. Así que prefiero meterme con lo que estoy sintiendo ese día, trabajar esas emociones y avanzar basado en ello.

Ya que no estaba comenzando desde cero (la fiesta llevaba 26 horas manteniendo una vibra y apenas estaba explotando de verdad) sabía que tenía que intentar llevarla más lejos y mantenerla así lo que durará la noche.

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Mi primer track fue "Riots in Brixton" de Todd Terry (bajo su alias de English Friday). Mike Servito, quien ha sido mi amigo por varios años, tocó antes que yo y sé que él toca un house más movido, así que sabía que este track sería perfecto para mantener el mismo tempo.

Al menos durante seis horas toque ese ritmo intenso,material con beats verdaderamente fuertes. Entonces, comencé a decantarme hacía un territorio más orientado a las baterías, algo más viejo, tracks que se movían a los inicios de Warp Records.

Por hora y media, toqué el viejo material de Chicago con ritmos percusivos, haciendo que la gente trabajará más hasta que fui a la fuerte zona del ácido.

En la parte más pesada de la noche, estaba tocando un montón de acid alemán de mediados de la década de 1990. Toqué media docena de tracks de Wolfgang Voigt, que ha publicado material bajo más de 30 alias, incluyendo este viejo conocido como Love Inc:

A partir de ahí, traté de poner la música más extraña y abstracta. Eso me llevó a una sección donde estaba tocando acid y electro al mismo tiempo, entrando y saliendo. Hacía las 6 o 7 de la madrugada, aceleré hacía un electro más rápido y finalmente toque este track de Like-A-Tim, del sello Djax-Up-Beats de 1996. Es un intenso track llamado "Scale", donde el tempo cambia. De todas formas estaba tocando a 136 BPM y pensé que sería divertido confundir a todos con el tempo. La forma en que se corta al final del track, pensé que era una oportunidad de llevar a todos abajo y darles un descanso tras tocar enérgicamente durante seis o siete horas. Los llevé hasta los 119 o 120 BPM, significativamente más lento, con estos tracks épicamente largos por las siguientes dos horas, de 7 AM a 9 AM. Cuando toco más lento, esta siempre suena siniestra:

Como a las 9 AM sentí que la fiesta necesitaba un poco más de vida, algo necesitaba ser inyectado de vuelta, así que comencé a tocar algo de italo disco y los inicios de Aphex Twin. Tocando de forma más positiva, parece que funciona muy bien tocar temas que iluminan el corazón. Pasando más abajo, hice esto divertido, tomé un viejo sampleo donde estos chicos dicen "This is a bonus track" que grabe más temprano ese día y lo reproduje antes de tocar "Cosmic Dancer" de T-Rex.

No pensé en ello en ese momento, pero la letra de "Cosmic Dancer" habla mucho sobre bailar. La gente llevaba bailando por veinti tantas horas y realmente se conectaron con ella, sin importar quienes eran o qué edad tenían. Creo que tomarse el tiempo para llevar a la gente abajo y dejarlo con algo hermoso crea una mejor impresión cuando ellos se van.

Por supuesto, un set de diez horas es físicamente desgastante, es difícil pararse en un lugar durante diez horas, terminas más rígido. Hacia el final estaba constantemente dando vueltas y haciendo estiramientos. Pero todo está en la mente, mantener tanto la concentración y el enfoque y hacer tantos malabares con tantas cosas al mismo tiempo, mientras dejas todo pasar y no piensas demasiado. Para hacerlo especial, tienes que tener algo dentro de ti. Al final, todo es por la gente. Tienes que saber lo que la gente quiere antes de que sepan que lo quieren.

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_Contado a Michelle Lhooq con reporte adicional de Alexander Ladarola. Sigue a _Michelle_ y Alex en Twitter._