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Este estudio dice que los cerebros de las mujeres no están programados para bajar de peso

Un nuevo estudio de University of Aberdeen afirma que las hormonas responsables de regular el apetito y el gasto energético funcionan de manera diferente en hombres y mujeres.
Phoebe Hurst
London, GB
4.2.16
Photo via Flickr user Frédéric BISSON

Con los altos caso de sobrepeso y obesidad en la población del país (más aquellos que se rellenan con comida saludable), mantener un peso saludable en estos tiempos saturados de alimentos es una lucha universal.

Y sin embargo, la imagen estereotipada del individuo preocupado por su peso y perpetuamente en dieta es casi siempre femenino. Industrias enteras se basan en productos orientados en dietas femeninas y Getty Images está repleto de fotos de mujeres sosteniendo cupcakes y viéndose culpables.

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Pero, ¿será que el viejo tropo de la mujer que lucha por perder peso, mientras que su novio devora una pizza de tamaño familiar felizmente sin subir ni un kilo, es algo más que un estereotipo cultural?

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Un nuevo estudio de la University of Aberdeen afirma que las hormonas responsables de regular el apetito y el gasto energético funcionan de manera diferente en hombres y mujeres, lo que vuelve más difícil que las mujeres pierdan peso.

Utilizando ratones para examinar cómo el aumento de peso se diferencia entre los sexos en función de la actividad física y el gasto energético, los investigadores fueron capaces de volver a ratones machos obesos en especímenes delgados y saludables. Esta transformación no ocurrió en sus contrapartes femeninas.

Según el estudio, esto podría deberse a los péptidos POMC: las neuronas en el cerebro responsables de controlar el apetito, aumentar el gasto de energía, y fomentar el movimiento. Los investigadores encontraron que los ratones hembra solo tenían las hormonas que regulan el apetito, volviendo la pérdida de peso más difícil.

La profesora Lora Heisler de la University of Aberdeen quien dirigió el estudio, dijo: "Lo que descubrimos es que la parte del cerebro que tiene una influencia significativa en la forma en que usamos las calorías que comemos está conectada de forma diferente en hombres y mujeres".

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Esto podría ser el porqué algunos medicamentos contra la obesidad como Lorcaserin, que apunta a los productos químicos en el cerebro relacionadas con el apetito, tiene un menor impacto sobre las mujeres.

Trabajando con equipos de la University of Cambridge y la University of Michigan, los investigadores probaron esta teoría en ratones.

Heisler explicó el resultado: "Si bien el subconjunto para el que está dirigido el medicamento contra la obesidad Lorcaserin influye el apetito tanto en ratones machos como en hembras, en los machos este subconjunto tiene el beneficio añadido de también modular la actividad física y el gasto energético. En ratones hembra, esta fuente de péptidos POMC no modula fuertemente la actividad física ni el gasto de energía".

Agregó que mientras que los medicamentos que se dirigen a los péptidos POMC pueden reducir el apetito en las mujeres, no van a "aprovechar las señales en el cerebro que modulan la actividad física y el gasto de energía".

Heisler espera que los resultados del estudio de lugar a formas más eficaces y sexo-específicas del tratamiento de la obesidad en las mujeres, que según informa la Organización Mundial de la Salud, es más frecuente que en los hombres.

Dijo: "Esto podría tener amplias implicaciones para los medicamentos utilizados para combatir la obesidad, que en la actualidad ignoran en gran medida el sexo de la persona". Si bien las tasas más altas de obesidad en las mujeres también pueden estar relacionadas con factores sociales como los ingresos financieros y el acceso a las opciones de alimentos saludables, la investigación, al menos, ofrece un nuevo enfoque para hacer frente a la creciente "crisis de obesidad".