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Califica tus discos: Triángulo de Amor Bizarro y la evolución de su crisis existencial

Triangulo de Amor Bizarro nos cuentan cómo cada uno de sus discos les ha ayudado a salir del hoyo en el que se sentían estancados.
14.11.16

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El primer obstáculo con el que se enfrenta un grupo al empezar es crear un disco debut que genere algo de ruido. Un material de larga duración que no sólo los coloque en el mapa, sino que los haga resaltar dentro de la escena. Triángulo de Amor Bizarro logró derribar esa primera barrera sin mucha dificultad, aunque según Rodrigo Caamaño —cantante y letrista de la banda— no esperaban lograr tanto éxito con su primer LP, sobre todo porque la escena musical a la que pertenecían en La Coruña era muy pequeña.

Aun así lo lograron, e inmediatamente después de publicar Triángulo de Amor Bizarro salieron de gira. No obstante, al contrario a lo que esperaban, eso generó en la banda un ciclo de incertidumbre e inseguridad del que no les fue fácil salir, y que les llevó a replantearse por completo lo que estaban buscando.

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Nueve años después de publicar ese primer disco y de haber luchado contra varias crisis existenciales, TAB publicó en febrero de este año Salve Discordia, un álbum lleno de baterías feroces que, de acuerdo con Zippo y Rodrigo, es el que más han disfrutado hasta ahora (pero que no entró en este listado por que está tan cerca que todavía les es difícil de evaluar).

Me senté con Rodrigo Caamaño y Zippo (teclado) para que repasaran su discografía y me contaran lo que aprendieron, lo que no les gustó, y cómo cada uno de sus discos los ayudó a salir del hoyo negro donde se estancaron desde un inicio.

4. El hombre del siglo V (2007)

NOISEY: Se dice que este disco tenía maquetas y recortes del primero, cosas que quedaron fuera. ¿Es cierto?

Rodrigo: Es a lo que nosotros le llamamos "el refrito" ahora [ríen].

Zippo: La prórroga… el tiempo extra.

Rodrigo: Sí fue un tiempo extra total, que también causó mucha polémica. De repente acabábamos de sacar un disco y luego sacamos un recopilatorio a los seis meses. Yo la verdad en esa época no me sentía muy cómodo; ahora que lo veo en retrospectiva, fue una iniciativa que surgió un poco de la discográfica. Y al principio, claro, estábamos un poco pudorosos al respecto. Pero sí, en realidad era eso: las maquetas que teníamos, las que definían por primera vez nuestro sonido y el material que había quedado fuera del disco. Es decir, nosotros lo recordamos como el refrito, pero finalmente creo que estuvo bien porque nos sirvió para recordarle a la gente sobre el primer disco, para continuar más tiempo de gira, y para ganar tiempo, porque justamente después del primer disco estábamos en una época de sequía creativa total. No nos veíamos en el plan de un segundo disco ni de coña.

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El primer disco creo que lo tuvimos en plan de ahuevo. Claro que en ese entonces me lo preguntaban en todas las entrevistas y yo lo negaba, pero sí estábamos atascados. Sobre todo porque la banda se reformó; fue una lástima, pero Julián salió del grupo y fue complicado en general… nos tomamos casi tres años para publicar otro disco después de este, porque estábamos en plan de que no salían las ideas. Entramos en el rollo de que piensas que te colapsas, que el primer disco fue una casualidad y que no hay forma de repetirlo. Un bucle del que no podíamos salir.

Creo que este disco fue en un plan de "Mira, tenemos estas maquetas y ya" porque no nos salía otra cosa.

3. Triángulo de amor bizarro (2007)

Este fue el disco con el que despegasteis, y la gente lo tomó muy bien. ¿Esperabais esa reacción?

Rodrigo: No, realmente no. Es decir, fue increíble porque veníamos de la nada, del hoyo absoluto. Éramos una banda de provincia en un tiempo donde en Galicia no había la cantidad de conciertos que hay hoy. Era muy complicado eso de los conciertos por la infraestructura y, es decir, nosotros teníamos nuestro mundo particular. Montábamos el ensayo, nos creíamos toda la película [ríe]. Íbamos a tope sin ningún tipo de vergüenza.

Zippo: En esa época yo todavía no era parte del grupo, pero sí que andaba por ahí, con otra gente… tocando con mucha gente.

Rodrigo: Pero al final era un grupo muy cerrado porque estábamos en otro rollo; ya te digo, la gente que reside en Galicia ya es más vieja, mucho más costumbrista y bueno, al final eso… Con el primer disco cuando lo publicamos explotó en España, y de pronto ya estábamos haciendo giras bastante importantes. Y bueno, fue eso, nos llegó tan de golpe que creo que luego tardamos en superarlo y aceptarlo.

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Este era vuestro primer disco y en cierta forma definiría vuestro sonido. ¿En qué estabais pensando? ¿Cómo queríais sonar?

Rodrigo: La realidad es que cuando definimos un poco el sonido de la banda, y las intenciones que teníamos con el proyecto, no fueron con este disco. Fue más bien con una maqueta que sacamos entonces, que sólo se movió dentro del círculo independiente. De hecho es completamente diferente al disco. Por eso cuando salió este disco hubo bastante polémica…

Zippo: Sí, una polémica muy grande. Yo me acuerdo en un concierto en el Playa Club, un lugar de Coruña, que de la maqueta al disco hay un pequeño arreglo de dos acordes, de tres segundos, de verdad, no mucho más, y recuerdo que todo el mundo nos mirábamos como, ¿qué es esto? ¿Qué es lo que está pasando en ese escenario? Fue muy polémico. Ya no era punk, es progresivo… Hubo mucho escándalo.

Rodrigo: El disco lo grabamos con Carlos Hernández, con quien también hicimos este último, y después estuvimos casi dos o tres años consiguiendo que sonara en directo. porque no salía ni de coña. Fue un proceso de aprendizaje y eso, de pasar de cero o a crecer un poco, es siempre el mayor salto que das en cualquier carrera. Fueron años muy intensos en las que no lo pasábamos del todo bien en los conciertos, todo se nos vino un poco grande. Además grabamos el disco y enseguida Miguel dejó el grupo, y en ese momento empezaba la gira y tuvimos que adaptar el disco a tres. La verdad que lo pasé muy mal, llevábamos un setlist bastante complicado, más dos amplis, un sampler, un teclado que tocaba con los pies y no…

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Un salto al vacío.

Rodrigo: Sí, sí, sí. Nos sirvió para aprender mucho, porque de pronto era decir "Vale, pues ahora hay que sonar", ya teníamos un local de ensayo y nos conocían en el círculo…

Zippo: Sí, había que hacerlo bien [ríen].

2. Victoria Mística (2013)

Rodrigo: Salimos muy fortalecidos dentro del grupo por poder haber hecho Año Santo, ¿sabes? Un material que además nos gustaba. Ya en la gira fue que empezamos a componer Victoria Mística, pero sí, lo hicimos de forma más llevadera, más ordenada. Este disco fue en plan de cosas que no habíamos hecho antes, sobre todo en la forma cómo lo grabamos, en especial "Clara".

La letras en este disco son confusas, podría decir que esconden varios significados… ¿qué buscabais durante el proceso de composición?

Rodrigo: Fue un disco muy experimental para mí en cuestión de hacer las letras, aprendí mucho con este disco. Con Victoria Mística las letras pueden ser confusas pero, es decir, para mí fue un proceso en el que experimenté mucho con las letras y, de hecho, me valió para el siguiente disco. Es decir, todos los medios y las conclusiones a las que llegas de cómo hacer las letras las descubrí con este disco.

Yo antes de este material intentaba hacer letras, me forzaba a escribir y me costaba mucho, pero intentaba escribir mucho, ¿sabes? Forzarme a escribir siempre un poco. Con Victoria Mística fue más como no, esto es mucho más sencillo, no tengo que hacer eso, debo escribir cuando me apetece. Y fue también el cambio de intentar hacer letras más típicas de canciones, es decir, escribes unos versos y los encajas y… con Victoria Mísitica no fue así, algunas veces hacía textos más largos y después de ahí intentaba destilar una canción, encontrar su significado. Eso te da muchas más posibilidades. No intento buscar la idea escribiendo, sino que tengo una idea que me gustaría estirar más y me pongo a escribir un rato de ella y luego la dejo ahí y la vuelvo a tomar cuando me apetece. Para mí eso es mucho más sencillo porque me quité el agobio del letrista. Hay muchas letras de los otros discos que igual ahora no hubiera publicado, pero con Victoria Mística me siento muy satisfecho.

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"Guillotina" fue un gran hit, ¿por qué creeis que le gustó tanto a la gente? ¿Sabíais que iba a ser así?

Zippo: No, no sé…

Rodrigo: Esa canción la hicimos un poco como experimento. Esa canción no estaba en plan de pertenecer al disco, realmente hicimos la maqueta y esa fue la que quedó en el disco y la hicimos una tarde, y la verdad es que no confiábamos mucho.

Zippo: Usamos un ordenador que nunca habíamos usado. Antes todo lo habíamos hecho muy manual.

Rodrigo: Además la letra es muy directa, salió cuando estaba la crisis en España y los escándalos de corrupción…

Zippo: Insultar a los políticos le gusta a todos [ríen]

Rodrigo: Ahora es de las más celebradas en directo, pero al principio era como "¿Esto qué es?". Si de por si ya estaba el rollo de "¿Qué es esto de Año Santo?" "Esto no es igual a lo otro"…

Pero también es una forma de sacar a vuestros fans de la zona de confort, de lo que están acostumbrados a escuchar de vosotros…

Rodrigo: ¡Sí! Pero también es una manera de joder a los haters, es buscar otras excusas para aliarte. Es decir, "esto ya no es igual a lo otro pero tengo que buscar la forma de que no me guste".

Zippo: Tenemos un hater que siempre, cada que estrenamos algo nos pone cosas en plan de "esto es una mierda, me gustaba más lo anterior". Luego íbamos a lo anterior y decía lo mismo.

1. Año Santo (2010)

Cuando publicasteis este material comentabais que había sido el disco más rápido de hacer, ¿por qué fue así?

Rodrigo: Estuvimos tres años promocionando los otros discos, de gira y tratando de hacer cosas y nada, no había forma. Y después entró Rafa y bajé los bocetos que tenía que iba juntando, pero la verdad es que no confiaba mucho en ellos. Pero bueno, era lo que tenía, y fue un poco pensar en ese material como la última oportunidad del grupo. Fue: "Voy a grabar un disco como sea", en plan de, tenemos estas ideas, hay que desarrollarlas en un plazo muy rápido…

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Yo me acuerdo que cuando Rafa entró en el grupo, estuvimos como quince días ensayando, dimos un concierto que fue un desastre absoluto [ríe]. Tocamos diez o doce canciones nuevas que al final no entraron más que dos de ellas a Año Santo y al día siguiente, por primera vez, venimos a México, y luego grabamos el disco con Paco Loco, a quien estamos muy agradecidos por crear un muy buen ambiente en el estudio. Recuerdo que nos metimos al estudio como dos o tres días justo en fechas de Navidad, creo que pasamos ahí año nuevo. Pero sí, llegamos en un plan de lo que salga… llevábamos esbozos de canciones, casi la mayoría sin acabar, y nos metimos a grabar un disco en formato analógico en donde no se puede tocar nada.

Creo que fue una experiencia muy guay por eso: de repente nos liberamos de todas las tensiones, fue en plan de vamos a hacer lo que sea… Al final de ahí salió "De la Monarquía a la Criptocracia", que finalmente sonó muy bien y se convirtió en el mejor single del disco y el que más funcionó en ese momento. Y esa canción la verdad es que habíamos hecho como varias maquetas que no tenían nada que ver.

Zippo: Me acuerdo que cuando yo la escuché y era una cosa que no me lo podía creer, una cosa muy extraña.

Rodrigo: Era la época del tropicalismo y como que intentamos hacerlo pero no, no había forma. Las desechamos. Después fue en plan de "Mira, hay que hacer lo que más nos gusta", porque al final entrábamos en un bucle de querer escapar a toda costa de lo que hacíamos para hacer una cosa completamente diferente. Siempre estábamos buscar reinventar el grupo, ¿sabes? E igual es mucho más sencillo que eso, es dar vueltas durante toda la gira del primer disco hasta llegar un poco a la situación de punto cero, de "Vale, somos un grupo de rock n' roll o indie pop o lo que sea distorsionado y pa'lante". Creo que grabar esa canción así a salto de mata era lo que necesitábamos. La grabamos en una tarde y dijimos como, "Está guay, ahora está bien" y bueno, al día siguiente la escuchamos y pensamos "No, es horrible, hay que cambiarla". Había un riff terrible que había que quitar como fuera, y tal vez si no la hubiéramos escuchado esa mañana Año Santo no hubiera tenido repercusión, porque le hubiera faltado esa canción.

Creo que es un disco irrepetible para nosotros porque esas circunstancias de pánico absoluto espero que no vuelvan a llegar a nosotros. Es un disco que se grabó así, en una semana, y que creo que aunque lo intentemos no nos volvería a salir.

¿Entonces crees que es el mejor?

Rodrigo: Por irrepetible yo creo que sí. Sobre todo por la situación en la que estábamos y de la que salimos gracias a ese disco. Pero tardó en funcionar, creo que fue un disco al que le fue mal el primer año. La verdad que fue bastante terrible. Mucha gente no le entendía porque veníamos de un primer disco mucho más directo, más de otra forma, y la gente yo creo que esperaba lo mismo pero con más calidad sonora. Y Año Santo es completamente diferente. De hecho había discográficas que me decían, "No, ¿qué es esto?" Y a los seis meses nos estaban hablando para ponerlos en todas las listas. De repente la gente simplemente comenzó a entenderlo.