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Jugar con la comida puede ayudar a vencer el miedo al sabor

Un nuevo estudio demostró que jugar y tocar la comida, puede ayudar a tus hijos a sobrepasar el miedo al sabor y así poder tener una dieta más variada.
Phoebe Hurst
London, GB
3.2.16

No importa que tan lejos te hayas ubicado de tu ciudad natal o que tan elegante te sientas ahora con tu set de cena Habitat, nada podrá excusarte de asistir a la cena familiar.

Tal vez sea el rutinario Domingo de carne asada o la reglamentaria navidad con tus padres, pero es imposible no encontrarte de vez en cuando golpeando las rodillas de tus familiares en la mesa de la cocina.

Y, como tu hermano con su hábito de sorber la sopa, esos buenos modales en la mesa se seguirán recordando: No subir los codos a la mesa, no celulares y no jugar con la comida.

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Pero, ¿Qué crees mamá?, Una nueva investigación dice que jugar con la comida es algo bueno (Mientras, seguimos esperando el resultado del estudio que dice que comer con la boca abierta y mandar mensajes de texto, puede mejorar nuestra digestión). De acuerdo a un estudio realizado en la Universidad de Montfort, jugar con la comida, puede ayudar a niños pequeños a vencer el miedo que tienen hacia los alimentos nuevos y a la dieta variada. Publicado en el diario de la Academia de Nutrición y Dieta, la investigación, observó a un grupo de niños usar sus manos para buscar un soldado de juguete en puré de papa y gelatina. Los niños fueron calificados en una escala de felicidad del 1 al 5 durante la observación del juego.

Los investigadores también preguntaron a los padres sobre la disposición que sus hijos tienen para probar nuevos alimentos, así como la voluntad de probar nuevas experiencias sensoriales como caminar descalzo en la arena. Como era de esperarse, los resultados indicaron que los niños que sumergieron sus manos en la gelatina, tienen menos tendencias a ser neofóbicos. (Miedo a probar cosas nuevas). "Creemos que algunas personas tienen un mayor nivel de sensibilidad–olfato, oído, vista", explica la Dra. Helen Coulthard, autora principal del estudio y profesora de psicología. "Para estos individuos, el mundo puede ser más estimulante e intenso; detalle muy común en el autismo. Así es como la sensación de ciertas telas o el sonido de una aspiradora, puede convertirse en algo adverso".

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Un pequeño número de personas carga con la neofobia hasta su vida adulta (Tal como se demostró en la comunidad en linea de "Adultos Melindrosos") pero la mayoría de los niños no experimentan un incremento en su sensibilidad.

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"La Neofobia es generalmente una respuesta de adaptación producida después de 18 meses y se cree que se genera a partir de la protección al niño para evitar envenenamiento. Sin embargo, cuando es llevada al extremo puede crear severas restricciones al consumo de alimentos saludables" dice Coulthard. "Para los niños, esto significa que es necesario ampliar el consumo a diferentes variedades de frutas y verduras. Para los adultos, las proteínas suelen ser las rechazadas."

Mientras la universidad sigue investigando para explorar si es posible superar la neofobia mediante juegos, el estudio de Coulthard, sugiere que los vínculos entre jugar con la comida y tener un mayor apertura de consumo, van muy de la mano. A pesar de demostrar que el descubrimiento científico puede venir de violar la etiqueta de los alimentos, Coulthard sigue siendo un defensor de los modales en la mesa. "No jugar con la comida, es una regla basada en minimizar el desperdicio y el desastre, así que es perfectamente comprensible que los padres no quieran tener guerras de comida a diario." dice ella. "Sin embargo, darle a los niños comida para que la toquen y la coman, es algo que desarrolla su proceso táctil y que también les da oportunidades para hacer desastres a un precio bajo como: harina o agua para que se diviertan con experiencias sensoriales"

Así que la próxima vez que te regañen por limpiar el plato con un pedazo de pan, explica que te encuentras en medio de una profunda e importante experiencia sensorial.