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Rio 2016

En pleno 2016, los 1,500 metros estilo libre no existen para las mujeres en los Olímpicos

Los 1,500 metros estilo libre forman parte de los campeonatos mundiales y otras competencias, pero en los Juegos de Río esta modalidad no estará disponible para las mujeres.
5.8.16
Erich Schlegel-USA TODAY Sports

Imparable. Es la forma más precisa de describir a Katie Ledecky. La nadadora de larga distancia estadounidense y una de las favoritas en las Olimpiadas de Río, no sólo vence a sus oponentes por un par de centésimas de segundo o una brazada extra; su margen ganador en competencias, a menudo, se mide en extensiones de cuerpos completos.

Ledecky, todo un fenómeno a sus 19 años, dominó el Campeonato Mundial FINA de 2015 celebrado en Kazán, Rusia. Ganó cinco medallas de oro y abatió tres marcas mundiales —rompió dos veces la marca en los 1,500 metros estilo libre, el cual ahora se coloca en 15 minutos y 24.48 segundos—.

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Aunque parezca broma, Ledecky no tendrá la oportunidad de romper el récord en Río de Janeiro. La competencia femenil de los 1,500 metros estilo libre, presente en numerosas competiciones nacionales e internacionales, no será parte del programa olímpico.

El Comité Olímpico Internacional plantea que la distancia máxima de los eventos de natación olímpicos para las mujeres sea de 800 metros, a pesar de que su contraparte masculina sí compite en los 1,500 metros, conocida también como la milla.

"Definitivamente es un tema delicado", comenta Haley Anderson, ganadora de la medalla de plata en la modalidad de aguas abiertas de 10 mil metros en los Olímpicos de Londres y que intentará llevarse la presea dorada en Río. "Me gustaría que las mujeres pudiesen competir en la milla. Creo que debería ser uno de los eventos incluidos porque es muy difícil para nosotras pasar de los 800 a los 10 mil metros sin una modalidad intermedia".

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Desde la existencia de los Juegos Olímpicos modernos, el torneo ha presentado desigualdad entre hombres y mujeres en la natación, particularmente en eventos de larga distancia. Las mujeres no tuvieron permitido nadar en los Juegos inaugurales de Atenas 1896, y cuando finalmente se unieron al programa olímpico en 1912, sólo concursaron en dos eventos, los 100 metros estilo libre y relevos.

Para 1904, los hombres ya competían en los 1,500 metros. Previo a las Olimpiadas de México 68, la distancia más larga que las mujeres pudieron recorrer fueron los 400 metros estilo libre. Ese mismo año, las competencias de 200 y 800 metros fueron añadidas a la agenda olímpica. Sin embargo, los 1,500 no. ¿Por qué? De acuerdo a la ex medallista olímpica Debbie Meyer, las mujeres eran consideradas atletas de "segunda" por carecer de la fuerza de su contraparte masculina, y por lo tanto no podrían aguantar largas distancias.

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No les importó que Meyer se había quedado con el récord mundial, a los quince años, en los 1,500 metros el verano anterior a los Juegos del 68, y que lo mantuvo —mientras continuó rompiéndolo— hasta 1971.

"Quería nadar los 1,500", confesó Meyer, ganadora de oro olímpico en 200, 400, y 800 metros en las Olimpiadas de México 68, todo a los 16 años.

A pesar del largo camino recorrido en pro de la igualdad para las mujeres en los Olímpicos, Meyer cree que los 1,500 metros femeniles debieron haber sido añadidos al calendario desde hace tiempo. Opina que los JJ.OO. de 1984 presentaron una oportunidad sin igual que no se aprovechó. Dicho torneo se realizó en Los Ángeles, donde los Estados Unidos dominaron las competencias de natación femeniles de larga distancia, particularmente porque el Bloque del Este había boicoteado el evento. Aquel verano, el equipo estadounidense de natación ganó 34 medallas en dicha disciplina; 19 en eventos femeniles, de las cuales 12 fueron de oro.

Hoy en día, los 1,500 metros para mujeres están presentes en los campeonatos nacionales de EE.UU, en campeonatos del mundo, en el Pan-Pacífico de natación, y en el campeonato acuático europeo, entre otros. El récord mundial de Ledecky está bien situado por debajo del tiempo de clasificación de las pruebas olímpicas estadounidenses de este año situado en 15 minutos y 49.99 segundos.

Leah Smith (izquierda) y Katie Ledecky no podrán nadar más de 800 metros en Río. Foto por Rob Schumacher-USA TODAY Sports

Leah Smith de 21 años, primeriza en los Olímpicos, es sólo una de muchas nadadoras y entrenadoras que catalogan de anticuada la exclusión de dicha disciplina en los JJ.OO. Smith, quien no hace mucho concluyó su tercer año en la Universidad de Virginia y que competirá al lado de Ledecky en los 400 y 800 metros en Río, dice que habría participado en los 1,500 metros si hubiese sido una opción.

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"Es ridículo ver que Katie Ledecky pueda recorrer distancias que muchos chicos en todo Estados Unidos no pueden recorrer y que no pueda concursar", dijo Smith previo a la clasificación de las Olimpiadas. "Nadamos varias millas durante los entrenamientos. Incluso nadamos una milla sin parar en la práctica, y todos los días procuro nadar más. Es desalentador porque no tengo la culpa de ser buena para las competencias de larga distancia".

Josh White, entrenador asociado de la Universidad de Michigan, opina que "no tiene sentido" tener diferentes competencias de natación cuando los resultados entre mujeres y hombres en competencias internacionales son bastante parejos. White dice que sería bueno tener más eventos para hombres y mujeres en los Olímpicos porque él entrena a varios nadadores de larga distancia —el más destacado de ellos, Connor Jeager, quien terminó en sexto lugar en los 1,500 metros estilo libre en los Juegos de Londres 2012 y que competirá en los 400 y 1,500 en Río.

"Es un gran salto [de los 400 a los 1,500 metros]", comentó White, dando a entender que no todos son tan versátiles como Jaeger. En el campeonato mundial del año pasado, Jeager ganó medalla de plata en los 1,500 y quedó cuarto en los 400 y 800 metros.

Después de décadas de indiferencia, supuestamente la FINA —Federación Internacional de Natación— se ha esforzado para que los Olímpicos incluyan los 1,500 metros para mujeres y los 800 metros para hombres. El COI no ha cedido, ya que argumenta no tener interés en añadir más eventos al saturado calendario olímpico.

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No hace mucho, el entrenador de Ledecky, Bruce Gemmell, dijo a NBC Sports que es más probable que el COI acepte los 50 metros estilo mariposa, pecho y espalda que los 1,500 para mujeres. La carrera más larga, la cual dura 30 vueltas, tiene un campo más reducido de competidores de clase mundial, según Gemmell, y por ende es menos atractiva para la audiencia televisiva.

White no está convencido por el argumento del COI.

"En los campeonatos mundiales, los organizadores logran meter los 800 y 1,500 metros en la misma cantidad de días que se tiene en los Olímpicos", dijo. "Sin duda sería difícil nadar 400, 800 y 1,500 metros en ocho días, pero los competidores lo ha hecho muy bien".

Para las mujeres, reemplazar los 800 con 1,500 metros con el solo propósito de tener las mismas competencias que los hombres, terminaría con décadas de historia olímpica y crearía la misma brecha que los hombres actualmente enfrentan. White opina que la mejor solución para la igualdad es seguir el ejemplo de otras reuniones internacionales y permitirle a ambos concursar en los dos eventos.

"El hecho que las mujeres naden los 800 metros y los hombres los 1,500 continúa con el erróneo mensaje de que las mujeres no son capaces de aguantar lo mismo que los hombres", comentó. "Mientras que la renuencia del COI para añadir eventos tradicionales al programa olímpico es entendible en general, el hecho de corregir la inequidad solucionaría los problemas logísticos".