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Donar agua para los afectados de la sequía es un problema

Los más de 90 mil litros de líquido que han comprado los colombianos para los afectados en el norte del país son un encarte para las organizaciones que atienden la emergencia.
7.8.14

Una planta de agua puede generar en dos días más líquido que todo el donado por los bogotanos./ Fotos cortesía de Cruz Roja Colombiana.

Aunque por ahí dicen que “a caballo regalado no se le mira el colmillo”, a veces sí es necesario hacerlo. Al menos con la voluminosa y bienintencionada avalancha de donaciones de agua producida por la crisis de sequía que azota al norte del país.

La sequía en Colombia podría durar varios meses y, hasta ahora, ha afectado a 78 municipios (35 de los cuales están en declaratoria de emergencia), en siete departamentos del norte del país. En las zonas con mayor impacto se presenta una permanente escasez de agua; temperaturas de más de 35 grados diarios; daños en los cultivos (en Cesar, por ejemplo, ya se registran 5.000 millones de pesos en pérdidas en el sector arrocero); y la muerte masiva de animales (cerca de 15 mil cabezas de ganado).

A raíz de la dramática situación, miles de colombianos, de diferentes lugares del país, se han unido a la causa donando agua para las zonas más afectadas, como La Guajira. Grupos de jóvenes han realizado campañas en las redes para recolectar agua e, incluso, las alcaldías locales han convocado a los residentes a jornadas de donación en los parques.

En Bogotá, la semana pasada, se hizo una gran colecta en el Parque Nacional. En Medellín, los bomberos de Itagüi recogieron cinco toneladas de agua y en Bucaramanga, la alcaldía hizo un llamado a los ciudadanos a que donaran. Y así, en cada parte del país.

Sin embargo, como lo ha mencionado, en repetidas ocasiones, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, estas donaciones alteran los protocolos establecidos pues obligan a las entidades encargadas de atender este tipo de emergencias a crear nuevos esquemas de logística, no solo para transportar el agua sino para garantizar que el líquido que llega a las regiones afectadas no esté vencido o descompuesto.

Sin ánimos de sabotear esta espontánea y necesaria oleada de solidaridad, hay que decir que la gente que dona, muchas veces no sabe hacerlo. Para los organismos de ayuda humanitaria, como lo expresa la Cruz Roja, es “más importante la donación económica ya que  permite apoyar los procesos de asistencia en la zona afectada, mientras que, las donaciones en especie, como el agua, generan mayores costos logísticos para su desplazamiento y manipulación”.

Es casi paradójico que las donaciones sean una especie de encarte para las instituciones que las reciben. Las personas tienen grandes corazones, con buenas intenciones, pero están mal informadas.

Para salir de la duda, y de paso saber cómo es que se debe proceder para ayudar pero con efectividad, hablé con César Augusto Urueña, el director de Socorro Nacional, Cruz Roja Colombiana.

VICE: César, a propósito de la sequía en La Guajira, ¿podrías contarme qué sucede con las donaciones que están recibiendo?

César Augusto Urueña: Los colombianos son muy solidarios al apoyar cuando se les convoca a donar y eso hay que mantenerlo. Pero hay acciones, como la de recoger agua para llevar a La Guajira y otros lugares que padecen la temporada de sequía, que son buenas en su espíritu, pero que, sin coordinación con la realidad local, se convierten en un problema.

¿En qué sentido las donaciones de agua son un problema?

Trasladar el agua requiere de una logística especial. Llevar agua en botellas y bolsas significa tener posibilidades de contaminación si no hay una buena manipulación en el tema de selección y acopio. Además, para poder transportar bolsas de agua y botellas de todos los tamaños, se necesitan cajas especiales para que los empaques no se rompan en el camino, ni sean manipulados. Esto es muy costoso, y esa plata que se gasta en el transporte podría invertirse comprando el agua directamente en la zona, ahorrándose el problema de la logística y ayudando a activar la economía del lugar afectado.

Pero, precisamente, estas zonas sufren de escasez de agua, ¿de dónde la sacan entonces?

Indudablemente, en toda la región hay problemas de suministro de agua, pero ya se está trabajando en pozos para extraerla. Con el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SNGRD) hemos instaurado diez plantas potabilizadoras de agua, en los departamentos de La Guajira, Magdalena, Santa Marta y Atlántico.También se están consiguiendo plantas desalinizadoras para poder utilizar esa agua que viene con sal.

¿Cuánta agua han recibido?

Solo en en Bogotá se recogieron 90 toneladas que equivale a 90 mil litros de agua. Eso es lo que produce una planta de agua de la zona en dos días.

¿Qué va a pasar con esos 90 mil litros que recibieron?

Se está haciendo un esfuerzo por contactar empresas logísticas para que nos colaboren con el tema. Estamos coordinando con Servientrega para que facilite unos vehículos y ayude con el empaque del agua. La mayoría del agua donada por los colombianos llegará, en todo caso, a la zonas.

¿Y cómo es la cosa con la comida?

Los alimentos no tienen ningún problema porque hay estándares muy claros que los regulan. En el país existe una normatividad que dice, exactamente, cuántas kilo-calorías debe tener un mercado para una familia colombiana. También se consideran los productos que se utilicen en la zona. Cuando se reciben alimentos hay que hacer un proceso de selección de empaque, de acuerdo a estos estándares para el traslado a cada sitio.

Con esta temporada de sequía, las empresas e instituciones están motivando a las personas a que hagan donaciones. ¿Ustedes son los únicos que tienen este problema con el transporte del agua?

Aquí hay que aclarar una cosa, la situación que se está dando la están viviendo los jóvenes que por las redes sociales abrieron la convocatoria. Nosotros estamos brindando una asesoría técnica al tema. Pero, lo que organiza la Cruz Roja, lo hace previamente de acuerdo a lo que se requiere en la zona, lo que se coordine con las autoridades locales y con las comunidades afectadas.

Entonces, en este caso, ¿tú sugieres que mejor se done plata?

Sí, correcto. Es más fácil donar en dinero o establecer comunicación con las autoridades locales para ver qué requerimientos se tienen.

El problema con donar plata es que las personas desconfían y sienten que nunca se entrega la ayuda…

Hay una cosa y es que las entregas tienen que hacerse de manera clara y transparente para que no tengamos ninguna duda de que esas ayudas llegan. Lo que la Cruz Roja organiza, lo hace de comienzo a fin. Nosotros, cuando convocamos a donaciones, lo hacemos de forma completa: primero convocamos, luego recibimos la donación (en dinero o especie), y finalmente la entregamos directamente a la persona beneficiada.

Si en este momento alguien dona, ¿cómo sería manejada esa plata? ¿A dónde iría directamente?

Llegan esos recursos y los invertimos en las actividades que se requieran en la zona. Por ejemplo, el tema no es solo de agua, hay problemas de salud e higiene que también necesitan que tengamos que hacer una campaña de prevención. Hay que llevar toldillos, ayudar con vasijas para recolectar el agua. No es un solo tema de agua, sino también de sus vectores.

¿Cómo se puede donar?

La Cruz Roja tiene abiertas dos cuentas, una en el Banco de Bogotá y otra en el BBVA. Las personas en Colombia tienen un gran corazón y siempre están dispuestas a ayudar, solo tienen que saber cómo hacerlo correctamente para que esta ayuda sea efectiva.

1. Banco: Bogotá. Cuenta Corriente. No. 078-11652-2.  Nombre: CRC-Emergencias

2. Banco: BBVA. Cuenta Corriente. No. 242-01624-4. Nombre: CRC-Emergencias

Contacta a Natalia por Twitter: @Natalia9177