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Pete Doherty en un centro de rehabilitación en Tailandia

A partir de fotos, videos y una entrevista con el fundador del Hope Rehab Center, entendemos la recuperación más prometedora de Pete.

La historia de los Libertines siempre ha sido una de destrucción y dependencia. La realidad parca de sangre negra sobre la adicción a la heroína, el crimen callejero vestido en chamarras ridículas, citas de Wordsworth y música irremediablemente romántica. A los 16 solía andar penosamente por las calles de Londres siguiendo a Pete Doherty como un niño encantado por El Flautista de Hamelín. Como muchos de los fans de la banda, yo romantizaba la oscuridad de su dependencia a las drogas. Y conforme fui creciendo, pude ver cómo la muerte les cobraba factura: tiempo en prisión, miradas desvanecidas y propuesta musical deteriorada..

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En septiembre del año pasado, después de que los Libertines tocaran tres shows Alexandra Palace, en los que se agotaron los boletos, Pete se fue del país y se registró por sí mismo en el Hope Rehab Center en Tailandia. Ya había estado ahí algunas veces, la más famosa es esa ocasión en 2004, cuando su viaje a Tailandia fue bizarramente patrocinado por la actriz June Brown, mejor conocida como Dot Cotton de Eastenders.

Esta semana, Simon Mott del centro de rehabilitación contactó a Noisey con un folder lleno de fotos, videos y entrevistas del reciente viaje de Pete donde aparece durante su recuperación, discutiendo sus experiencias de rehabilitación, la reunión de los Libertines y futuros proyectos. Habla de su historia de uso de drogas y algunos de los incidentes en los que ha estado involucrado durante los últimos años, incluyendo que lo detuvieran bajo la sospecha de haber inyectado heroína a una fan inconsciente.

Son imágenes extrañas y a veces incómodas, difíciles de ver. Pete se ve sano, pero claramente todavía está inmerso en el proceso de recuperación. No ha tenido tiempo de digerir su sobriedad y eso se refleja en la vulnerabilidad de sus respuestas en las entrevistas. A ratos se le ve completamente en calma, haciendo bromas sobre pelotas de Pilates y jugando con tortugas. También hay unas fotos increíbles de él montando un elefante.

En una entrevista grabada conducida por Dylan Kerr en el centro de rehabilitación (que también mandaron a Noisey) Doherty dice que espera que su estancia en el Hope Center le haya traído algo de consuelo creativo. “La cosa es que es un lugar bastante tranquilo, entonces no me gusta hacer mucho ruido. Pero puedo decir que he redescubierto unas cuantas facetas que han vuelto a la vida desde que estoy aquí y una de ellas es disfrutar de tocar la guitarra y aprender canciones que antes me sabía de atrás para adelante y de adentro para afuera. Como canciones de Lindisfarne y los Stone Roses, me gusta tomarlas y cambiar los acordes en cuestión.”

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Más que sólo tocar canciones de otros, Doherty ha estado escribiendo música sobrio por primera vez en muchos años. “Se me han ocurrido algunos buenos riffs también. Como líneas de bajo muy simples. Y estoy tratando de que la hija de un jefe militar toque la batería para mí, pero está fuera del radar por el momento. Entonces probablemente tendremos nuevas ideas cuando Carl se decida a volver a ver sus paliacates y chamarras de piel. ¡Un hombre que juró que nunca usaría chanclas! Aunque no les llama chanclas, les dice sandalias.”

El centro combina una aproximación moderna a la rehabilitación con algo de espiritualidad tradicional tailandesa. Doherty dice que incursionó en la espiritualidad Budista durante su estancia allá. “Supongo que hay una diferencia entre sentirse atraído por las baratijas, los rituales y la idea de espiritualidad—creo estarlo—y ser confrontando todos los días con enmendar fallas espirituales cuando para mi ha sido muy difícil renunciar a todo lo demás. Hay un elemento de conciencia mental, que creo haber tomado de la cultura Budista. No me gusta decirlo, pero a la mierda, lo voy a hacer: es exactamente como la escancia de estar, realmente. Y no subierse al tren—no dejarse ir con los pensamientos negativos.”

El mismo Simon Mott era un adicto a la heroína. Después de 20 años de uso, se rehabilitó al final de sus 30 luego de una sobredosis. Durante su recuperación empezó a trabajar en instituciones de rehabilitación en Tailandia y eventualmente fundó el Hope Center. Ha ayudado a cientos de personas, desde celebridades hasta grandes empresarios, y se ha vuelto un defensor del cambio en el tratamiento de adiciones. Planea trabajar con Pete para fundar la Pete Doherty Hope Initiative que ayudará a reunir fondos para que otras personas puedan recibir tratamiento del Hope Center.

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Hablamos con él sobre el tiempo que pasó Pete en Tailandia:

Noisey: ¿Cuándo fue la última vez que Peter recibió tratamiento en el Hope Rehab Center? ¿Cuánto tiempo se quedó?
Simon Mott: Estuvo aquí desde el 10 de octubre hasta el 19 de diciembre. Por ahora se está quedando en la isla opuesta, disfrutando un poco del silencio y de la calma. Es la isla a la que llevamos a los clientes cada fin de semana, es muy chiquita, tiene un templo y no hay extranjeros. Dylan Kerr, nuestro guía en jefe, está con él.

Obviamente has construido una relación con Pete a través de los años. ¿Esta visita fue distinta a las anteriores?
Sí, parecía mucho más motivado y más preparado para hacer lo necesario y mantenerse sobrio esta vez. Antes Pete defendía su adicción y la normalizaba. A esto le llamamos negación. Un mecanismo particular de la gente que fue afectada negativamente. En la vida de Pete han existido algunos habilitadores que tenían miedo de decirle que no. Estas personas ahora están desesperadas y se rindieron. En un buen día, Pete es un excelente ejemplo de un adicto en recuperación, pero en un mal día su adicción se apodera de él y no hay nada que nadie pueda hacer para detenerlo.

En un nivel personal, me cae bien Pete y me identifico con sus dificultades. Es carismático y divertido, un artista por naturaleza. Siempre voy a estar agradecido por lo que Pete ha hecho por el Hope Center y por el equipo. No ganamos mucho dinero, somos un centro de tratamiento barato y privado. Lo hacemos porque es nuestro propósito y porque nos ayuda a mantenernos limpios.

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¿Es normal hacer estas entrevistas con todos los pacientes en le Hope Center o con Pete fue un caso especial?
Pete pidió recibir tratamiento a cambio de hacer Relaciones Públicas. Yo accedí y algunas de las entrevistas son para eso. No es usual, pero algunos clientes hacen testimoniales en video y escritos para clínicas privadas como la nuestra. Nosotros somos parte de una industria de tratamiento privado que está en crecimiento y necesitamos usar métodos convencionales de marketing para promover nuestros servicios. En Europa las clínicas son apoyadas por el gobierno y se mantienen de los impuestos, pero debido a ciertos cambios económicos es difícil sostenerse en estos días.

¿Entonces, podrías decir que estas entrevistas son parte del tratamiento o son una cosa a parte?
Creo que las entrevistas ayudaron en el proceso de recuperación de Pete. En los programas de 12 pasos decimos “regálalo para quedártelo”, entonces el deseo de Pete de ayudar a otros adictos le va a ayudar a mantenerse limpio. Explicar su proceso terapéutico frente a una cámara y verlo en retrospectiva, le ayuda cognitivamente a absorberlo mentalmente.

Normalmente no se ve un proceso de recuperación grabado así. ¿Cómo crees que este archivo público de la recuperación de Pete puede afectar en su recuperación?
Bueno, “la recuperación visual” es lo que está más de moda ahora. Responde al ejemplo de Russell Brand y muchos otros que trasladan su recuperación de una adicción al espectro de lo público. Al atestiguar los cambios de Pete mientras suceden, otros adictos son atraídos a la rehabilitación, cosa que creo que es muy positiva. Hay un beneficio mutuo. Nosotros decimos que los secretos crecen en la oscuridad así que es mejor ponerlos allá afuera. También hay un elemento de rendición de cuentas que ayuda a la hora de hacer un caso público.

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¿Algo así como AA pero sin lo anónimo?
Sí. AA significa Alcohólicos Anónimos. La parte del anonimato era para manejar los egos ante el compañerismo, no precisamente para la privacidad, aunque definitivamente eso ayuda a proteger a la gente. En las fraternidades todos somos iguales. No importa si eres famoso o si eres un juez, nada te hace más importante que una persona sin casa y desempleada. Por eso el anonimato.

Te has convertido en un defensor del cambio ante el tratamiento de adicciones. Desde que trabajas en ese campo, ¿has visto alguna mejora en cuanto a programas de gobierno y actitudes públicas?
Hasta ahora estamos empezando a tener un gran nivel de éxito con esta aproximación más liberal a la que llamamos “recovery coaching”. El viejo estilo de la culpa y la humillación aleja a los clientes en lugar de acercarlos. Darle la oportunidad a la gente de tomar decisiones con asistencia funciona. Pero no me malinterpreten, soy muy amigo del "amor apache."

¿A qué te refieres con amor apache?
Somos un poco militares en nuestro estilo de entrenamiento. Los clientes se levantan temprano, a las 6:00 AM—yo les digo, "levántense antes de que su adicción lo haga." Pienso que el ejercicio físico en complemento al mental ayuda muchísimo. La terapia física es igual de importante que la emocional, así que estar en forma es parte muy importante del tratamiento. ¿Es difícil lidiar con pacientes que recaen?
He tenido un par de casos difíciles, gente que de verdad intentó pero se nos salió del radar. La muerte reciente por sobredosis de Rob Skipper (el líder de los Holloways) tuvo un impacto devastador en mi vida. Muy cruelmente, cuando Rob sentía que estaba a punto de dar un giro, una mala decisión lo llevó a un desenlace terrible. No pudimos hacer nada al respecto.

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En su ultimo día con nosotros en Hope, tuvimos una sesión de guía final. Estaba emocionado de estar limpio y de regresar a su casa en el Reino Unido para ver a su bebé. Fue realmente sincero en ponerle un alto a la devastación que su adicción había causado. Sabía que Rob había tenido sobredosis en el pasado. Era un usuario de alto riesgo y le advertí de regresar a la inyección.

A Rob lo rebasó su adicción. Cualquiera que fuera cercano a él podía darse cuenta de que tenía todos los comportamientos clásicos de un adicto. Pero también era un tipo tierno, agradable y de corazón bondadoso. Era un músico muy hábil y talentoso como Pete.

Durante su visita, Pete y Simon fundaron la Pete Doherty Hope Initiative, un fondo de caridad para dar tratamiento en Hope a personas que lo necesitan. Doherty planea dar conciertos de beneficencia para reunir fondos con el propósito de que otras personas puedan tratarse en Hope.

Para más detalles sobre Hope, visita www.hope-rehab-center-thailand.com

Toda la fotografía y el pietaje es de Liam Thomas