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Más pesado que nunca: Platicamos con Isa de Triángulo de Amor Bizarro sobre su nuevo álbum, ‘Salve Discordia’

Conversamos con la bajista y vocalista del grupo de política, de cómo llevar una banda donde también toca tu pareja y, por supuesto, de su increíble nuevo álbum.
8.4.16

Tras tres intentos fallidos de llamadas e intercambios de mensajes del tipo “¿me marcas tú? ¿te marco yo?” y “mejor por skype” al fin puedo ponerme en contacto con Triángulo de Amor Bizarro, quienes hace menos de un mes acaban de estrenar su cuarto LP, Salve Discordia. En este momento se encuentran ensayando, preparándose para lo que deberá ser una gira de verano donde estrenen en vivo este sonido renovado y ampliado que tantos elogios les han traído por parte de la crítica. Me contesta Isabel Cea, bajista y voz del grupo, y por los próximos 25 minutos estaremos platicando de su nuevo disco, de Black Sabbath, de política, de guitarras bajos que usa Robert Smith, de cómo llevar una banda donde también toca tu pareja, y de qué le hubiera recomendado a Sonic Youth para que no se separaran…

NOISEY: Están estrenando disco, el cual salió hace dos meses, y hasta ahora las críticas han sido muy buenas. Cuéntame del proceso, que entiendo ha sido diferente respecto a los discos anteriores. También regresaron a trabajar con Carlos Hernández después de rebotar con distintos productores y colaboraciones…
Isa: Pues bueno… En todos los discos intentamos separarnos de lo que nos podría encajar en un rol rutinario. En este buscamos un poco lo que nos iba pidiendo mientras lo estábamos terminando. Pedía tiempo en el estudio. No era un disco tan de grabar en directo y listo. Queríamos desarrollar mucho el sonido de la batería, que lo queríamos muy grande, y los teclados, que los queríamos claros. Para eso lo que cambiamos fue básicamente dedicarle más días en el estudio. Estudios muy grandes, con mucho equipo, salas con suficiente espacio para que las baterías sonaran como queríamos. Cuidar un poco todo eso. Para eso necesitábamos trabajar con alguien de confianza, porque si no nos íbamos a volver locos manejando todo eso, y Carlos Hernández es la hostia, es nuestro amigo y fue la mejor decisión que pudimos tomar. Nos ayudó muchísimo, fuimos muy al grano, aprovechamos bien el tiempo y sobre todo lo que pasó en este disco es que tratamos que el sonido fuera más orgánico: en vez de hacer 20 capas con una guitarra, lograr ese efecto con dos guitarras, y para eso teníamos que cuadrar todo. Queríamos conservar la intensidad, algo fundamental para nosotros —es nuestra base—, y a partir de ella buscar otras cosas. Los sonidos son menos saturados, pero igual de intensos.

Y las baterías son una salvajada, pusieron a Rafa a tocar rapidísimo hacia el final del disco.
Sí, para nosotros era necesario oír las baterías poderosas.

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¿La nueva obsesión tiene que ver con que Rafa es profesor de batería y necesitaba un ejemplo para sus alumnos de qué sí hacer?
Ja. No, porque no lo dejamos. Ya sólo puede dedicarle poco tiempo, par de veces a la semana… Él es una persona muy inquieta, que siempre está buscando cosas nuevas y tal. Esto le viene muy bien, porque como no puede estar sin tirar bombos y pandetas, por lo menos cuando está en Lugo en su casa, puede seguir pegando en la batería y dedicarse a esto que le fascina. Él a través de los niños sigue en contacto con la frescura y las cosas más básicas, por ahí creció mucho. Es la hostia, qué te voy a decir yo… A mí me parece un maquinón.

Ahora, tú también parece que en el bajo hay un par de temas para que te luzcas. “Baile Sumeria” trae una onda Peter Hook durísima, a nada de que Triángulo de Amor Bizarro tocara “Bizarre Love Triangle”.
Bueno, nos apetecía hacer una canción así. El disco es muy abierto, nos pusimos a explorar cosas diferentes. Encontramos esto que nos motiva, y que nos creaba curiosidad. Cosas que antes igual no hacíamos. Nos metimos a hacer una canción más bizarra, ¿no? A mí me regalaron un Bass VI y con ese rollo de hacer más acordes… pero no es un bajo de 6 cuerdas, eh… es una guitarra que suena a bajo… bueno, suena muy raro… es lo que usa The Cure, el cantante.

A partir de eso me salió hacer más cosas de los 80.

En muchas de las melodías sí hay una especie de pop tipo Phil Spector, pero como de esta onda oscura que fue retomada en los 80 con chamarras de cuero y anfetaminas, tipo el Jesus and Mary Chain… “Nuestro Siglo Fnord” podría encajar en el soundtrack de Less Than Zero.
Hay mucho de eso. Yo creo que en esos ritmos nunca nos basamos en una cosa enteramente. A veces en los errores o en lo que creemos que vemos, pero que no vemos completamente, encontramos muchas cosas que no esperábamos al final. Hay mucho bucle rollo Stereolab y mucha saturación ahí delante. En otras nos dejamos llevar por el rollo setentas, plan Black Sabbath a saco. Y eso es lo que aprendí más a tocar en este disco. Rollo “heavy" molón…

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De bar de motociclistas en medio de la carretera. Con reja frente al escenario y una rockola que sólo tiene Hawkwind y la versión de 16 minutos de "In-A-Gadda-Da-Vida".
Así pero en gallego. Como un tractor. No queríamos perder nuestra escencia, pero queríamos basarnos en todas esas cosas en las que nuevamente nos estábamos sumergiendo.

Que encaja con su cuestión de siempre ir en sentido tangencial y alejarse a lo que el resto de las bandas que van saliendo parecen escuchar ahora. Si en un principio era fácil asociarlos con un rollo post rock y shoegaze –que es demasiado abierto relacionar a una banda con esa descripción–; si antes la referencia fácil era MBV, ahora es el JAMC, Ultra Vivid Scene, la 4AD maciza y los que los influenciaron.
Creo que eso siempre estuvo ahí; ahora lo supimos sacar. Muchas veces le damos vuelta a las caanciones porque sabemos que esas cosas están ahí, pero tienen que sonar a nosotros. Seguimos nuestros propios pasos, intentando entendernos, que es lo guay de hacer canciones. Vas buscando y encontrando lo que creemos que tiene que sonar…

Hablabas de Stereolab, banda que giraba alrededor de una pareja sentimental. Tú y Rodrigo son pareja, según entiendo…
Sí.

¿Cómo funciona la dinámica de una banda con una pareja que canta junta? Tenemos las horrendas experiencias de Stereolab, Sonic Youth, etc.
Y eso que eran gente muy civilizada y nosotros no lo somos.

¿Hay un plan de contingencia en ese aspecto?
Hay mucha lucha de idiomas, pero es natural. En eso está la gracia. Cuando hicimos el grupo ya estábamos juntos y no sabíamos de qué iba. No me voy a basar en otros grupos; no creo que mi experiencia sea parecida. Al final es un grupo pero somos 4 amigos, es de pandilla. No es una cosa personal, de egos, sino de confianza —lo que luego nos da más problemas, demasiada confianza. A la hora de grabar, eso es lo que nos dio Carlos Hernández, confianza. Estar en una sala gritarnos media hora y a la hora y media todo bien, todos tan amigos. Lo interesante es que ahora somos cuatro que nos entendemos muy bien, que nos conocemos nuestras cualidades y nuestras partes más oscuras. Por ahora va ganando la luz. Todo guay. Por eso no me voy a basar en grupos muy civilizados; igual si se hubieran gritado más seguido estarían juntos. Necesitamos gritarnos todos los días.

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Tú desde hace un par de discos ya protagonizas con voz la mitad más poppy y dulzona de los temas, y Rodrigo sigue escribiendo la totalidad de las letras. ¿Lo que te toca cantar son cosas que se dicen entre ustedes? ¿Te ha llegado a decir “habría votado a la derecha por tí”?
A ver, primero, acá de derechas no hay nadie. Eso es lo primero. Como pandilla y colegas lo hablamos todo. Yo a la hora de interpretar necesito sentirme comprometida, y Rodrigo es la mejor persona para ponerme cosas en la boca que podría decir yo. Siempre cosas cercanas y universales, partiendo de la sinceridad de cosas que vemos. Sólo con la sinceridad puedes llegar a más gente. Por ejemplo, eso de la derecha es algo que entre colegas se vive… Es un paradigma de hoy en día que tenemos todos alrededor. Es fácil identificarse.

España busca cambios políticos y en Europa están teniendo situaciones ahora donde el paradigma político está por completo cambiando, y se está evidenciando. De que salió el disco a ahora han ocurrido actos extremos que algunos quieren usar para redefinir la relación de Europa con sus vecinos.
Vamos a ver, no me gusta meterme mucho en política porque no tengo final… No sé, creo que no es algo inesperado… Hablábamos que estos años son en los que ha habido menos muertos por terrorismo identificado como islámico, por ejemplo… Menos que en el 2005. Lo que pasa es que tenemos tanta información y no vemos cómo filtrar. Europa ha sido así siempre, las luchas están ahí desde el principio de la historia. Siento que Europa está en etapa de envejecimiento y las formas de entender las cosas las tenemos que cambiar. Las barreras no son las que antes y en Europa parece que queremos seguir teniéndolas…

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La gente que está en el poder es porque sólo pueden estar en el poder, no saben hacer nada más y no están porque se lo hayan ganado. Es un continente con una política muy vieja, y entonces se tiene que revolucionar todo. Internet nos abrió las puertas y Europa sigue cerrada porque los intereses económicos son los mismos. Hasta en los EEUU existe más la meritocracia; acá parecen que siguen los feudos. El conflicto entre gente y poder es un conflicto que es normal que haya ante la falta de miras… y es fácil culpar al terrorismo islámico, pero la situación es una bombona a presión. Todos los días vemos en el telediario a gente morir intentando pasar a Grecia en balsa y sí, un iPhone en el bolsillo, pero sigue siendo un éxodo. Tenemos que empezar a entendernos.

Eso se filtra en el disco, hay un cambio de era… La influencia del discordianismo, Eris como personaje, la trilogía Illuminatus…
El disco va por allí, un cambio de era, cambio de reglas y ahí estamos con este caos. Este caos es algo que tratamos de exprimir en el disco. El caos nos aterrorizaba y teníamos que sacarlo… No da para hablarlo en 5 minutos.

Pero sobre discordianismo… Es toda esta falta de forma en todo. Hay tanta información que las formas están ahí y cada quién las manipula. Y está guay pero cuidado, que los poderes siempre podrán hacer algo más grande. Queríamos usar la música para dar nuestro punto de vista que fuera más allá de Google y el telediario 24 horas. Hay tanta información ahora, pero tenemos que procesarla mejor.

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La nueva responsabilidad de todos es saber filtrar.

Y elegir qué sí y qué no.

Portada de Salve Discordia, por Haydiroket

Veo una evolución en sus portadas que va de la mano de una serie de cambios de los que hablas. Empiezan con screenprints, luego serigrafías, el Victoria Mística tiene ahí unas distorsiones tipo Glitch Art, el autor de su nueva portada hace gifs animados… ¿Hay una relación donde esto pasa cuando el disco ya deja de ser material? Es la primera vez que no tengo una copia física suya… Escuché su disco en Spotify y aunque es conveniente porque lo puedo oír siempre donde sea, no tengo notas, no tengo portadas, no sé quien toca…
Hay algo de eso en las portadas: como todo, experimentamos. Ahora, del sonido, ¿sabes qué pasa? Creo que está comprimido de más en Spotify. Me lo ha dicho gente. Ya intentamos aproximarnos, pero lo que te decía: para llegar a un medio como Spotify a que te descomprima te dicen que no, todos están unificados… ¡Ante eso, pues compren el disco! El disco físico, y si no lo descargan y lo escuchan donde quieran. Ahora en las plataformas digitales estamos en un caos, pronto estará más ordenado, pero ahora todo está como a medias y todo eso.

¿Canciones favoritas para tocar del disco en vivo?
Uff, a mí la de “Gallo negro se levanta”, la segunda del disco. Tiene un rollo heavy, Black Sabbath, que me mola. Me quedo con ella. Me gusta el poderío. Esperamos poderlas tocar en México.

Sí, y que no se cancele como cuando le iban a abrir a mbv…
Eso no dependió de nosotros, una pena. Pero la próxima vez que vayamos tocaremos en todos lados. Ya son obligatorios. Es que desde el primer disco fuimos allá y hemos tocado bastante… Pasagüero, Corona Capital… Supongo después del verano con los festis acá ya nos moveremos. Tenemos ganas de volver a tocar allá y vernos en el rock n’roll.

Sigue a Rodrigo Alcocer en Twitter —@rodrigoalcocer