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Ron Asheton, el rey de los Stooges

Ron y Scott Asheton fueron el núcleo de los Stooges, el grupo punk más pinche grande del mundo.

Ron y Scott Asheton fueron el núcleo de los Stooges, el grupo punk más grande del mundo. Los hermanos Asheton estudiaron la secundaria con Iggy Pop (nacido James Osterberg), y pronto se convirtieron en vándalos pandilleros que atraían a otros punks con su errático, salvaje comportamiento. Iggy dijo de los Asheton, “Estos tipos eran delincuentes vagos y los guarros más descuidados que jamás hayan nacido. Malcriados y echados a perder por su madre. [Su] padre había muerto, así que no tuvieron mucha disciplina en casa”.

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Ron era el guitarra solista, su hermano Scott estaba a la batería, Dave Alexander era el bajista, y, por supuesto, Iggy era el líder y cantante de los Stooges. Esa fue la formación original, con la que publicaron dos discos increíbles, The Stooges y Funhouse, antes de disolverse por primera vez.

Cuando David Bowie rescató la carrera de Iggy en 1972, el grupo se reintegró con James Williamson a la guitarra solista y Ron al bajo. Dave Alexander estaba incapacitado por el alcohol y murió en 1975. Scott Asheton volvió a ponerse atrás de la batería y se añadió a Scott Thurston a los teclados y el piano eléctrico. Su tercer disco, Raw Power, es el disco de punk-rock más increíble jamás grabado. Una lección de cómo se debe tocar rock'n'roll.

Por desgracia, Ron Asheton murió de un ataque cardíaco, siendo descubierto por sus amigos el primer día de 2009. Fue el mejor guitarrista punk que el mundo haya visto. Era un gran tipo, con toneladas de historias. Una noche nos sentamos diez horas en el sótano de la casa de su madre en Ann Arbor, Michigan, donde se formaron los Stooges en 1967.

Iggy Pop habla sobre Ron Asheton. Michigan Theatre. Abril, 2011.

EL NACIMIENTO DE LOS STOOGES

Iggy vivía en un trailer park en Carpenter Road, a las afueras de Ann Arbor. Tanto su padre como su madre eran maestros de escuela, pero más tarde su madre dejó el oficio para hacerse ama de casa. Siempre me cayeron bien sus padres. Manejábamos hasta allá cuando sus padres no estaban en casa, cuando los dos estaban dando clase en el colegio. Una vez fuimos al trailer park para secar un montón de marihuana en la secadora del area común. Teníamos una buena bolsa grande de lavandería con unos cuantos kilos de mota adentro dando vueltas en la secadora. Bueno, luego nos olvidamos de ella y el padre de Iggy llegó inesperadamente a casa, y dijo, “¿Qué es ese olor?”. De un momento a otro ya estábamos afuera, exprimiendo la bolsa de lavandería llena de weed por la ventana de su cuarto.

Creo que a Iggy le atraían Dave Alexander y mi hermano, Scotty, porque eran unos punks marihuanos. Lo único que hacían era quedarse enfrente de Discount Records en grandes grupos de chicos dejándose ver, mirando a las chicas y escupiendo a los coches. Mi hermano sólo era un vago y Dave fue el primer tipo que conocí que se la pasó borracho durante toda su estancia en la secundaria. Yo no era tan pacheco ni era un pandillero, como ellos. Yo sólo era el tipo raro, ¿sabes? Fui el primero al que echaron del colegio por tener el pelo largo.

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Fue Michael Erlewine el que le dio a Iggy Pop su nombre. Su nombre real era Jim Osterberg. En la escuela, Jim era el baterista del grupo, The Iguanas, y solían hacerle bromas sobre eso. Michael Erlewine le decía Ignacious. Más tarde se acortó a Iggy. Tenían a Iggy subido a una plataforma de batería. Estaba tan alto ahí que no podía ni oír al grupo. Iggy era una especie de payaso y los Iguanas tocaban baladas surferas, esas cosas. Iggy todavía estaba limpio, no fumaba tabaco, no se drogaba, no bebía alcohol y no sabía manejar. La verdad es que no creo que sepa manejar ni ahora. En la secundaria descagó tres coches porque lo de manejar no era lo suyo.

Después de la secundaria, Iggy fue a la Universidad de Michigan, pero acabó dejándola seis meses después porque no le gustaba. Yo empecé a ir a clases nocturnas, pero lo odiaba y también lo dejé. Iggy decidió que iba a ser baterista de blues y que Sam Lay, de la Paul Butterfield Blues Band, iba a ser su mentor. Así que nos fuimos a Chicago y nos quedamos con él. Ahí fue cuando comenzamos a decidir, Bueno, ¿por qué no armamos un grupo?

De vuelta en Ann Arbor, Iggy tomába el autobús desde el trailer park hasta nuestra casa para ensayar. Llegaba como a las 11 de la mañana para despertarnos. Nos levantábamos y hacíamos un poco de té. Luego nos fumábamos unos porros y pasábamos una hora echando el chiste. Y después ensayábamos. Yo había arreglado el sótano, con unas cuantas luces de Navidad colgadas por las vigas. Era un sótano inacabado, pero puse una alfombra persa y teníamos incienso. Intentábamos hacer del sótano un lugar más habitable.

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Para sacar algo de dinero y comprar un órgano, la madre de Iggy dijo, “Yo les compro el órgano si ustedes se cortan el pelo”. Así que Iggy y yo nos hicimos lo que yo llamaba "el peinado Raymond Burr". Raymond Burr interpreta al loquito y retrasado en Un grito en la noche, con Natalie Wood. El peinado de Burr era una cosa muy adolescente, casi rapado y con un pequeño flequillo. Por alguna razón Iggy se hizo ese peinado y empezó a ponerse unos pantalones holgados blancos que eran como una especie de overol.

Esto fue así durante largo tiempo, Iggy viniendo a nuestra casa en autobús y ensayando. Mi madre llegaba a casa, apagaba las luces y decía, “Hora de parar”. Terminábamos a las cinco, y luego Iggy tomába el autobús de vuelta a su casa. Estuvimos así todos los días durante mucho tiempo, pero aún no cantaba nadie. Cuando se acercó el momento de empezar a tocar frente a un público, como en el Grande Ballroom, dije, "Eh, vamos a decirle a Dave Alexander que toque el bajo, yo toco la guitarra y mi hermano tocará cualquier percusión rara que le pongamos”.

Esa fue la primera vez que Iggy no tuvo que preocuparse de tocar un instrumento, en nuestro primer concierto. Y habíamos inventado algunos instrumentos nuevos. A mí se me había ocurrido llevar una licuadora con un poco de agua adentro y un micrófono, la prendía y dejaba que sonara. También teníamos una tabla de lavar con micros de contacto. Iggy se ponía unos zapatos de golf y los arrastraba por encima. Salía un sonido chingón.

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Mi hermano tocaba unos barriles de 200 litros de aceite. Les acoplamos unos martillos que golpearan, pero el tinglado se rompía a los dos minutos. Eso siempre era un problema. También tomé prestada la aspiradora de mi madre, que hacía un sonido como de motor de avión. Hacía un ruido como de un tornado de la verga, un huracán o algo así. La primera vez que tocamos en el Grande Ballroom, el público se quedó estupefacto. Se quedaron como “¿eh?” Se hizo un silencio de muerte. Fue como, ¿Pero qué carajos fue eso?

Flyer original vía.

EL PRIMER DISCO

Recuerdo cuando conocí a Danny Fields. Entonces trabajaba en Elektra Records y vino a Detroit para ver a los MC5. Nosotros éramos teloneros. Después del concierto nos volvimos a nuestro camerino y entró Danny, con chamarra de cuero y lentes de sol. Miró a toda la habitación y dijo, “¿A ustedes les gustaría ser estrellas?” Se presentó, luego se llevó a Iggy aparte y más o menos le explicó la situación. Más adelante se fue a hablar con Jac Holzman, el presidente de Elektra Records, y le dijo, “Créeme, firma a estos, te doy mi palabra; ¡es el mejor trato que Elektra haya hecho nunca!”

Firmamos por 5,000 dólares y, un par de semanas más tarde, Jac Holzman y su socio, Bill Harvey, vinieron con Danny a Ann Arbor. Tocamos en un lugar llamado Fifth Dimension. Creo que teníamos tres canciones, y una de ellas era “I’m Sick”. Jac preguntó, “Bueno, tienen suficiente material para grabar un disco, ¿no?” Dijimos que sí aunque no lo teníamos. Dejamos el culo en ello y saqué el riff de “I Wanna Be Your Dog”. Cuando fuimos a Nueva York a grabar el primer disco de Stooges, Elektra nos volvió a preguntar, “Tienen más material, ¿verdad?” Dijimos, “¡Sí, claro!”

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Regresé al hotel y en una hora hice “Little Doll”, “Not Right” y “Real Cool Time”. Cuando tuve la música Iggy bajó y la escuchó, luego se fue arriba y escribió las letras. A la noche siguiente ensayamos una vez y luego fuimos y grabamos cada canción en una toma. Nunca habíamos estado en un estudio. Montamos nuestras montañas de amplis Marshall y pusimos el volumen al diez. Empezamos y John Cale, nuestro productor, dijo, “Oh, no, ¡no es así como se hace!” Pero nosotros no sabíamos tocar a menos que fuera a todo volumen, no éramos lo suficientemente buenos con los instrumentos. Era todo acordes de quintas, y la única forma de que pudiéramos hacerlo era tocando a todo volumen.

Cale intentó seguir diciéndonos qué hacer y nosotros, como jóvenes testarudos que éramos, nos sentábamos en plan huelga. Dejamos los instrumentos y nos fuimos a una de las cabinas de sonido a fumar mota. Dijomos, “A la verga”, y él siguió tratando de hablarnos y de hablarnos. Intentó explicarnos cómo se grababa. Dijo, “¡No pueden hacerlo con estos amplis enormes a tope y así, eso no funciona, no pueden grabar con los amplis a diez!” Quisimos llegar a un acuerdo y le dijimos, “Está bien, lo pongo a nueve…” Al final Cale dijo, “A la mierda” y nos siguió la corriente.

LA VERGA DE IGGY

Iggy se sacaba la puta verga por cualquier cosa. Se hizo muy aburrido. Recuerdo estar sentados en cuartos de hotel, incluso antes de que los Stooges firmáramos contrato. Había unas chicas con nosotros, Iggy no tardó en sacársela y yo, "¡Ya, sólo guárdatela!" Iggy se traía chicas a casa después de un concierto, después bajaban las escaleras llorando porque se las había cogido y después les había dicho, “¡Lárgate!”

Aunque tenía un montón de novias y todo eso, Iggy en realidad nunca se cogió a una chica hasta que el grupo compartimos casa por primera vez. Creo que tenía diecinueve años. No sólo era Iggy, eso cuenta también para mí. Recuerdo que Iggy había llegado muy emocionado. Volvió a casa sin su bicicleta. Estaba tan aturdido después de coger que se estampó contra un coche. Voló por encima del coche y aterrizó sobre sus pies, pero destrozó la bici. Volvió a casa con la historia de que por primera vez había tenido sexo.

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Su verga lo metió en problemas unas cuantas veces. Estábamos dando un concierto en algún lugar, para un público medio joven, y había un viejo que era el guardia de seguridad. Iggy iba con sus pantalones de vinil marrón como los de Jim Morrison y sin camisa. Estábamos tocando y era todo muy inocente, pero por accidente se le rajó la entrepierna de los pantalones. Salió del escenario y volvió con una toalla enrollada. Supongo que se le vio un poco el pito. Por suerte para ella, una de las chicas del público lo vio. Resultó que su padre era policía estatal, y el cuartel estaba justo una calle abajo. La chica corrió hasta donde su trabajaba padre y le dijo, "¡Un tipo me enseñó el pito!"

Así que el policía estatal le dice al viejo guardia de seguridad, supongo que llamaron al viejo, y le dijo, “¡Que no se mueva de allí hasta que lleguemos!” El viejo vino y me dijo, “Güey, mejor saquen a ese tipo de aquí. ¡La policía va a venir a por él!" Así que fui al camerino, se lo dje a Iggy, y él se largó. Después de un rato, yo ya estaba sentado en el camerino con alguna banda, queríamos fumar un poco de mota y yo pensaba que no iba a pasar nada, entonces dije, “Saca la mota”…

Lo siguiente que recuerdo es que la puerta se abrió de un golpe y ahí estaba la policía estatal con las pistolas desenfundadas, buscando a Iggy. Yo no sabía a dónde había ido, así que les dije, “Se fue, señor, y la verdad es que no sé dónde está”, y era cierto. Y el policía me gritoneó, “¡Están todos detenidos hasta que encontremos a ese tipo!” Ya para ese punto yo les habría dicho dónde estaba Iggy, pero de todos modos lo agarraron. Estaba en la cajuela de un coche, escondido. Cuando intentó escaparse saliendo de la cajuela y metiéndose en otro coche, la policía lo descubrió.

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Iggy pasó la noche en una celda. Llamé a sus padres y al día siguiente pagaron la fianza. O sea, que la verga de Iggy no siempre ha jugado a su favor.

RAW POWER

Un día, en 1972, recibí una llamada de Iggy, y estoy seguro de que era Iggy, porque dijo, “Hemos probado a cientos de bajistas y baterías y no encontramos a ninguno bueno. ¿Quisieran venir a Londres y tocar en el nuevo disco?” Lo que primero que pensé fue, “Sí, muchas gracias, pendejo”. Estuve encabronado unos cinco segundos, pero, por supuesto, le dije, “Sí, claro, sí, vamos a Londres…” James Williamson y él ya llevaban allí un tiempo, se juntaban con T. Rex y se iban de fiesta, pero cuando mi hermano Scotty y yo llegamos, íbamos de trabajo. Soy una persona nocturna, y cuando Iggy preguntó, "Bueno, ¿cuándo ensayamos?" Yo le dije, “Tendríamos que hacerlo como la canción de los Pretty Things, desde la medianoche hasta las seis".

Así que ensayamos desde la medianoche hasta las seis, cada noche. Estábamos muy regimentados; trabajábamos, dejábamos el culo en cada ensayo. Casi todo fue trabajo, pero de vez en cuando yo me escabullía para ir al Imperial War Museum. También fui a ese restaurante excelente, el Bagdad House, en Fulham Road. Conocí a una chica que trabajaba ahí que estuvo la noche en que murió Jimi Hendrix. Contaba una historia increíbe de los Stones, acerca de cómo ella cerró la parte de atrás del restaurante para los Stones y los Beatles, y empezó a hacerlo para nosotros, cerrar la parte de atrás. Sólo había cojines y mesas bajas, y yo me sentaba allí y me ponía hasta el dedo a base de botellas de vino. Ella siempre decía, “Oh, ¡deja que te traiga otra botella!” Estuvo muy chingón.

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La primera vez que me encontré con David Bowie fue el primer día que llegué a Londres para trabajar en el Raw Power. Bowie estaba borracho, e iba con dos chicas jamaicanas con el mismo corte de pelo de Pájaro Loco que Bowie. Bajaron al sótano de la cocina, o al comedor, bebieron vino y eso, y yo no participé demasiado. Entonces Bowie se desorientó en la casa. Le mostré la puerta de entrada y él me agarró el culo y me besó. Iba a romperle la cara pero entonces pensé, ¿Uh? Woah… ¡es David Bowie! Así que no lo hice, pero entonces ya no quiso hablar más con ninguno de nosotros.

Fuimos a ver ensayar a Bowie para su concierto en el Rainbow. Estábamos viendo a esos tipos preparándose para su primer concierto, el primero grande de los Spiders from Mars. Fuimos al concierto y nos dieron asientos en primera fila. Él estaba tocando, el lugar estaba lleno a reventar, y mi hermano y yo nos dijimos, “Ah, ya hemos visto esta mierda, ¡vamos a por una cerveza!” Fuimos al bar y ahí estaba Lou Reed. Estaba borracho y había tomado pastillas. Nos dio una Mandrax a cada uno. Al día siguiente recibí una llamada para que fuera a las oficinas de Main Man. El manager de Bowie, Tony, me gritoneó por levantarme en medio del concierto de Bowie y largarme. Estaba furioso. Yo le dije, “¡Vete a la verga! ¡No había ni un asiento vacío y yo no quería estar allí!”

Pero cuando fuimos a Londres a trabajar con Bowie, la situación era buena. Todo era de lo mejor. Teníamos una casa de cuatro pisos y un chofer. Main Man, en esos tiempos, era lo máximo. Debo decir que Bowie ayudó a Iggy en cada paso de su carrera. No sé cuántas putas veces Bowie le consiguió tratos. Si no hubiera sido por Bowie, Iggy estaría muerto. La única razón por la que Iggy sigue haciendo música hoy es Bowie. A ver, Bowie admiraba a Iggy, y en cierto modo, quería ser como él.

Cuando estábamos en Inglaterra, trabajando en el disco, Vietnam seguía en marcha, y yo veía las noticias todas las noches y siempre decían, “Search & Destroy” cuando se referían a alguna misión en Vietnam. A mí me parecía muy chido. Iggy siempre era rápido para aprovechar las cosas. Dejó la casa, fue al hotel y regresó con la canción. James Williamson escribió la música e Iggy hizo la letra. James básicamente usó cosas estándar de los Stooges que yo le había enseñado. Yo le di el estilo Stooge. Él tenía un estilo más blues y stoniano, no el estilo de los Stooges. No es que fuera un mejor guitarrista, pero estaba un poco por encima de mí. Yo le di mi puto estilo y él lo aprovechó, sobre todo en “Search and Destroy”.

ANDY Y NICO

John Cale nos llevó a la Factory a conocer a Andy Warhol cuando estuvimos en Nueva York. Ya lo conocíamos de antes, más o menos. Habíamos tocado en un departamento viejo y hecho polvo cerca del edificio de John Sinclair, al que llamábamos el Castillo. Estaban los MC5, Sam the Sham and the Pharaohs y Bob Seger, y después había una fiesta en el Castillo. Estábamos yo, Dave Alexander y mi hermano Scotty sentados por ahí hablando y entonces vimos a un tipo de aspecto extraño con el pelo plateado, lentes de sol y chamarra de cuero. Simplemente estaba sentado ahí, mirándonos. Llevaba una grabadora y nos estaba grabando. No sabíamos que lo estaba haciendo pero nos levantamos y nos fuimos a otro lado, y él nos siguió a todas partes. Mi hermano dijo, "Espero no tener que hacerle daño a ese güey". No sabíamos que era Andy Warhol. Esa fue la primera vez que lo vimos. Nunca hablamos con él, simplemente intentamos evitarlo mientras él nos seguía arriba y abajo con una grabadora. Luego alguien nos dijo, “¡Menos mal que no le pegaron o algo así, güey, porque ése era Andy Warhol!”

En la Factory todo estaba cubierto de papel de aluminio, es todo lo que recuerdo, y crujía bastante. No nos quedamos mucho rato porque nos estaba poniendo nerviosos. Nosotros éramos unos niños del medio oeste y todo eso era demasiado raro para nosotros. Una vez estábamos en el Scene, uno de los mejores clubes de Nueva York, y entró Jimi Hendrix. Iggy y yo nos tomamos una cerveza con Jimi, que llevaba la misma ropa que en la portada de Are You Experienced? Iggy iba muy acelerado, ya sabes, y después de tomarnos la cerveza con Jimi empezó a irse por ahí con Nico. Yo estaba ahí sentado a la mesa, riéndome discretamente porque ella lo estaba paseando como si fuera un niño. Nico es muy alta e Iggy es chaparrito, y estaban agarrados de la mano, todo muy acaramelado. Ella no dejaba que se le perdiera de vista. Entonces Iggy viene y me dice, “¡Nico viene a Ann Arbor con nosotros!” Y yo, “Ah, pues muy bien, nos da igual…”

Así que Nico acabó en la casa de los Stooges viviendo allí unos meses. Al principio apenas la veíamos. Iggy tenía un cuarto en el ático y se quedaban ahí casi todo el tiempo, a ella sólo la veíamos cuando ensayábamos. Teníamos una regla muy importante, nadie tenía permiso para estar en el cuarto de ensayos, así que al principio la odiábamos un poco, pero luego ella hacía unos platos de curry deliciosos que nos dejaba sobre la mesa, acompañados de unas botellas de vino caro. Como cuatro o cinco botellas de vino caro de poca madre, de modo que al final claudicamos y la dejamos que estuviera en los ensayos. Fue entonces cuando beber se convirtió en una parte importante de nuestro modo de vida, a causa del vino excelente que nos descubrió Nico. Al final, ella nos empezó a caer bien. Creo que era bastante tímida, y todos nos sentíamos muy raros tratando de meternos en su mundo.

Iggy nunca me dijo que quisiera a Nico ni nada por el estilo. Pero eso parecía, al menos entonces. Antes encontraba a una chica, duraba un par de meses o así y luego se iba a por otra. Recuerdo que, después de que Nico se fuera, Iggy bajó las escaleras y dijo, “Creo que algo no está bien…” Yo siempre era el tipo al que todo el mundo iba a pedir consejo sobre temas de salud, hasta David Bowie y Elton John. Así que Iggy bajó y dijo, “Algo está muy mal, a lo mejor tú puedes decirme lo que es”. Entonces se saca la verga y se la aprieta y le sale una cosa verde y viscosa. "Cabrón, tienes gonorrea", le dije. Nico le dio a Iggy su primera dosis de gonorrea.

En 1975, Legs McNeil fue el cofundador de Punk Magazine, y esta es en parte la razón por la que tú sabes qué significa esa palabra. También es el autor de Por favor, mátame, lo que lo convierte en algo así como en el Studs Terkel del punk rock. Además de su columna para VICE sigue escribiendo en su blog personal, pleasekillme.com / Síguelo en Twitter - @Legs__McNeil