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¿Usar tu teléfono en un concierto te convierte en un imbécil?

Nuestros teléfonos pasan desapercibidos, los damos por hecho, al punto en el que casi son extensiones de nuestro cuerpo. He ahí el problema.
26.11.14

Foto por Daniel Patlán

“A una idea como esta le toma mucho tiempo incorporarse a la conversación colectiva,” me dice por teléfono Graham Dugoni, fundador de Yondr. La idea de la que habla es simple: quiere que la gente deje de usar sus teléfonos en los conciertos.

Nuestros teléfonos pasan desapercibidos, los damos por hecho, a tal punto que casi son extensiones de nuestro cuerpo. He ahí el problema. Con sacar el teléfono en un show, puedes molestar a las personas que están junto a ti sin intención de hacerlo, o puedes faltarle al respeto al artista sin darte cuenta si quiera, y Dugoni quiere que cambies tus modales.

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La cosa funciona así: vas a un concierto y accedes a guardar tu teléfono en una manga de nylon que lo mantiene fuera de tu disposición hasta que decidas irte del concierto o salir a usarlo. Muchas bandas van a aliarse con Yondr para dar shows libres de teléfonos, cosa que te van a notificar antes de que compres tu boleto. Si estás en un concierto, y definitivamente necesitas usar tu teléfono, hay una zona para uso de celulares ubicada clandestinamente en las afueras del foro. Muchos pensaríamos que nadie apoyaría la idea de Yondr, sobre todo porque a nadie le gusta que le digan qué hacer. Sin embargo, Dugoni declara que en realidad, es todo lo contrario. “La retroalimentación ha sido extremadamente positiva,” dice, “Cuando estuve haciendo pruebas pensé que iba a recibir más negativas, honestamente.”

yondr

La mera existencia de Yondr pregunta tácitamente lo siguiente: ¿usar tu teléfono en un concierto es inherentemente una chingadera? Me dio curiosidad saber qué piensan los artistas sobre el tema, así que salí a pedir opiniones.

Según Mel Kyles, del grupo de hip-hop de Houston The Outfit TX, no importa cuál sea la situación, te distraes cuando el teléfono es tu prioridad sobre el tipo que está encima del escenario. “Es como una computadora, ¿sabes?, si tienes un montón de mierda abierta al mismo tiempo, eventualmente esa madre va a empezar a correr más lento,” explica, “entonces, si tú estás en tu teléfono, yo tengo el 50% de tu atención, y el 50% de la respuesta que necesito de tu parte.”

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Muchos piensan firmemente de la siguiente manera: “Yo creo en el panóptico, en Big Brother. Documenta todo,” dijo Dylan Walker de Full of Hell. Otros parecen apáticos ante la pregunta: “Este tema nunca ha estado ni cerca de molestarme. Además, no creo que sea necesariamente cool que alguien trate de fundar la policía de cómo debe ser tu experiencia de un show,” dice Chris Farren de los punks de Florida, Fake Problems.

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Chris Farren de Fake Problems en trance con su teléfono.

“En general, la tendencia de los fans a fotografiar y videograbar partes de los shows me parece una muestra de aprecio,” dice Chris Cain de We Are Scientists. “Si a la mañana siguiente abriera Twitter o Instagram y viera que no hay fotos, pensaría que el show estuvo pésimo. O que nos veíamos muy feos arriba del escenario. O, ni Dios lo quiera, en el peor de los casos, las dos cosas al mismo tiempo.” Tiene razón: la experiencia actual de un show no está limitada al lugar y el momento en donde se llevó a cabo. Cuando un fan sube a Instagram o a Twitter una muestra de que está disfrutando un concierto, en esencia es publicidad gratis para el artista.

Las reglas no son concretas. Como dijo Farren, “si estás parado justo al frente del escenario y nada más estás dedeando ociosamente tu teléfono con una cara de aburrimiento absoluto, sólo vete para atrás”. Eso no es tomar fotos y documentar lo bien que te la estás pasando. Eso es ser un idiota. Agacha la cabeza y siéntete avergonzado. Meredith Graves de Perfect Pussy concuerda con eso. “Cuando estoy en un show chiquito o en uno callado y alguien adelante está texteando durante el set… Eso es distractor y grosero.”

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Muchos artistas ni siquiera pueden recordar una época sin la predominación de los teléfonos y las cámaras en los conciertos. “Crecí yendo a tocadas de punk en la era de Motorola Razrs, y si querías tomar fotos, tenías que traer una cámara de verdad, ponerte en la cara de la banda, y si llevabas cámara de rollo no podías tener la garantía de que tus fotos saldrían vivas del lugar,” cuenta Meredith. En este sentido, sacar tu teléfono en un concierto es la verdadera definición del DIY.

meredith graves perfect pussy

Meredith Graves de Perfect Pussy.

Como director de iluminación que ha trabajado con Arcade Fire, The Strokes, Interpol, Metronomy, Mumford And Sons, y muchos más, Ed Warren pasa sus noches orquestando dramáticos shows de luces, viendo de frente a la banda en el escenario y a una audiencia con las manos en alto. No todos estos miles de fans están bailando con los brazos en el aire, muchos los usan para mirar hacia sus teléfonos y memorizar el momento dentro de la Matrix. “Es como una extraña secta del futuro. Como si los teléfonos les hubieran lavado el cerebro y no se dieran cuenta de todo lo que está pasando allá frente a ellos, en vivo, en el escenario,” dice, “claro que, como en los cultos laxos, no hay aliens ni hay pactos de suicidio al final. Sólo una mierda borrosa de recuerdo de lo que probablemente fue la mejor tocada que nunca viste.”

Tiene un punto. Cerca del final de mi investigación sociológica sobre los teléfonos en la música en vivo, tenía un montón de opiniones personales, pero me preguntaba qué efecto tienen los teléfonos en nosotros psicológicamente, en especial cuando tratamos de hacer dos cosas a la vez, como grabar el video perfecto y tratar de disfrutar de la música. Acudí a Linda Henkel de Fairfield University, quien hizo un estudio sobre el efecto que tiene la relación cámara - teléfono en nuestra memoria inmediata. Linda me contó: “Es como si estuviéramos contando con que la cámara recordara por nosotros. Entonces las cámaras sirven como una distracción. Estamos externalizando nuestra memoria. Es como cuando anotas algo en un papel y piensas ‘OK, ahora no tengo que acordarme de eso.’ O como cuando usas un disco duro externo en lugar de la memoria de tucompitadora.” Obviamente, esta conversación con Linda fue una lección de vida. Gracias, ciencia.

Foto por Daniel Patlán

La realidad para una compañía como Yondr es dura y no perdona: la gente ha estado usando sus teléfonos en los conciertos desde… siempre, y es probable que eso no vaya a cambiar pronto.

Parece que Yondr está tratando de cachar una bala por la sociedad. Es una respuesta noble (y natural) a la sobresaturación que nuestra cultura obsesionada con la tecnología está viviendo. Y, mientras no seas el pendejo de la fila de hasta adelante grabando todo el concierto con tu iPad gigante, estás bien. “La música en vivo es uno de los pocos espacios en la sociedad moderna donde la gente puede ser absorbida por completo en una emoción compartida en colectividad y generarles algo que está fuera de ellos mismos,” dice Dugoni en defensa de Yondr. Tal vez este “sentimiento compartido” no está obstaculizado por la presencia de nuestros teléfonos. O tal vez sí. Por eso están surgiendo iniciativas como ésta. Pronto vamos a empezar a ver a Yondr como una opción viable para ir a un concierto. Pero tal vez, no deberías esperar a que exista algo como Yondr para guardar tu teléfono en ciertas ocasiones. Just saying.