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Damo Suzuki: el hombre que prácticamente inventó el post-punk y el ambient

Hablamos con este genio sobre las hippies de los sesentas, de cuando casi muere en el desierto del Sahara y de cómo encontrar tu yo interno.
15.9.14

Damo Suzuki nació en Japón en 1950. Cuando era adolescente, salió de Asia para viajar Europa y fue rápidamente reclutado para ser el cantante de Can, una banda de Colonia que vivía en un cine abandonado, que, dependiendo con quién hables, te diría que inventó el post-punk, el ambient y a The Stone Roses. Incluso The Fall escribió una canción sobre él.

Damo dejó Canen 1974, después de grabar 4 álbumes, para vagar por el mundo, y desde 1983 ha estado en una gira interminable, armando conciertos improvisados con una red de cientos de músicos de todos los rincones del planeta. Contactamos a este genio, para hablar de las comunas hippies de los sesentas, de cuando casi muere en el desierto del Sahara y de cómo encontrar tu yo interno.

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Noisey: ¿Cómo era Japón como cuando estabas creciendo? ¿Dónde hacías música?

Cuando tenía 17 años Japón era muy diferente al de hoy. Cuando tenía 8 o 9 años conseguí mi primer instrumento, creo que era una flauta, luego el clarinete y el saxofón. Mi hermana trabajaba en un banco y cada cumpleaños me regalabá un instrumento musical. También tuve una guitarra y un órgano. Ella quería que hiciera música.

Fuiste a Europa en el año de 1967 y estaba haciendo espectáculos de calle. ¿Eso es cierto?

No, en realidad no. Yo estaba en una comuna en el campo, en Suecia. Con 50 personas disfrutando de la vida y la naturaleza, sin hacer nada. En las grandes ciudades no tienen suficiente aire para vivir. La semana pasada estuve en el campo de Eslovenia, por ese lugar cuza un río con muchos peces. Extraño estos lugares, porque las grandes ciudades - a pesar de Colonia no es tan grande como Londres - me estresan demasiado, te hacen perder tiempo y no eres tú mismo.

A veces, en una ciudad que no tienes el control de las cosas. Especialmente en Londres, pierdes tu sentido de identidad un poco.

Sí, porque estás rodeado de miles de personas con las que no hablas. En el campo tienes mucho más comunicación con la gente. Cuando estaba en Suecia hablé con todas y cada una de las 50 personas que vivían en la comuna. Si vives en Londres tal vez no puedas hablar con ninguno de ellos.

¿Qué pasó después de Suecia?

Viajé por toda Europa, tocando en la calle y pintando, lo hice en Alemania, Francia, Suiza y Finlandia. Despues viví en Wexford, Irlanda, durante 6 meses, y también en Seven Sisters en Londres, durante ese tiempo vivía de tocadas en las calles. Entonces pensé que debería volver a Japón para estudiar. Pero entonces, en Munich, obtuve un buen trabajo.

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¿Fue entonces cuando te uniste a Can?

No, tenía un trabajo como guitarrista en otra banda. Estaba ganando un buen dinero, pero después de 3 meses me sentí muy frustrado porque hacía lo mismo todos los días. Realmente no puedo recordar cómo ni cuándo conocí a Can. Quizá me vieron tocar un día en la calle o una vez que gritaba de frustración. Pero ellos me vieron y me pidieron que fuera su cantante, no porque les gustara mi voz sino porque querían a alguien que pareciera extranjero. Los japoneses o chinos en la década de 1970 se veían muy pocas veces, totalmente diferente a ahora. Tal vez en Inglaterra había chinos, pero no japoneses. Ellos me querían para hacerlos exóticos, no por cómo cantaba.

Esa noche te invitaron a actuar sin un ensayo previo. ¿Cierto?

Sí, fue algo espontáneo. De hecho hago lo mismo ahora con la Red. Creo que es mejor así porque lo vuelve interactivo. La música es comunicación, y por eso un concierto en vivo es más intenso. Hay una diferencia total entre la música de la Red y el 99% de otro tipo de música. Es otro mundo. Lo más importante es que estés en ese tiempo y lugar exacto. Si tienes un CD en casa, no es tu propia experiencia. En los actos en vivo puedes opinar "Oh, esto es una gran mierda", pero eso no importa. Si vas a un concierto es posible hacer un nuevo amigo por ejemplo. No es sólo la música, hay todo tipo de experiencias que se pueden tener cuando vas a un espectáculo, es tu vida.

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Cuando te uniste Can, ¿estaban todavía viviendo en el castillo?

No, en ese momento se encontraban en Inner Space, un estudio que hicieron en un antiguo cine. Era una especie de comuna, estuvimos allí todos los días durante 3 años cuando no estábamos de gira. Tuvimos una súper oportunidad para hacer discos, porque en ese momento muchas bandas no tenían su propio estudio. Podíamos grabar en cualquier momento sin gastar ningún baro, por lo que nos gustaba grabar durante 12 horas y luego editar las cintas. Debido a nuestra situación desarrollamos un nuevo método de trabajo.

Un montón de bandas y artistas muy buenos salieron de Alemania en la década de 1970. ¿Eras amigo de alguno de ellos?

De algunos de ellos, especialmente La Düsseldorfpeople, que se formaron a partir de Neu!. Uno o dos miembros de Hawkwind eran mis amigos. Nosotros no hicimos música con ellos, pero Nick Turner y Lemmy formaron la banda. También conocía a Amon Düül, con el que vivía en Munich antes de unirme a Can.

Después de que te fuiste Can, te convertiste en Testigo de Jehová. ¿Todavía parte de eso?

No, de eso quizás 25 años. Estuve casado con una Testigo de Jehová durante mucho tiempo. Todavía leo la Biblia, pero no me gusta pertenecer a ninguna iglesia o cualquier tipo de organización, porque creo que la Biblia tiene algo que ver con la verdad real, así que me paso quizás a 1 hora al día leyendo esto. Pero cuando era un Testigo de Jehová, en la década de los ochentas, tenía cáncer y sufrí una operación sin una sola transfusión de sangre.

¿Qué hiciste después de que recuperaste?

No pude caminar ni hacer nada por no más de medio año. Pero entonces, un día tuve la sensación de querer hacer música de nuevo, pero no en una industria. Quería expresar un sentimiento de supervivencia y una nueva forma de ver a la música. Así que decidí hacer música espontanea, ya que es mucho más cercana a la vida misma, cuando improvisas. Si hace una composición, entonces no es la vida, es negocio. Yo sólo quería música, no negocios.

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Todo el mundo tiene una misión diferente. La misión conectarte contigo mismo, y si has encontrando tu camino y luego lo navegas y tomas lo mejor de todas las personas que te rodean, entonces serás mucho más rico en sentido espiritual. Eso es lo más importante, para ser una persona libre. Muchas personas en este mundo no son libres porque necesitan información de otro mundo –ellas ven la TV, leen los periódicos, hablan como si fueran “la experiencia”– todo es difusión en los medios. Por lo que debes encontrar tu propio camino, para así comunicar tu propia opinión a la gente.

¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?

La expresión viene muy a menudo a partir de la experiencia, que comienza en la infancia. Tuve una madre fuerte, tengo mucho de su ADN, por tanto eso se convierte en inspiración para mí. Así que la inspiración es algo que no se puede delimitar.

Cantas una mezcla de diferentes idiomas y sonidos abstractos que llamas “el lenguaje de la Edad de Piedra”. ¿Se relaciona esto con lo que estás hablando?

Sí. Normalmente este tipo de música tiene una textura. Si tienes una textura, tengo que cantar una canción tal vez 300 veces – No puedo hacer eso –. Tiene que ser instintiva e interactiva, para que el público viaje conmigo. Luego, en mi concierto puedes generar una serie de historias dentro de tu cabeza, y la persona a tu lado tendrá una historia diferente. Soy capaz de comunicarme de manera diferente con cada persona en la audiencia. Es una forma de trance donde todo es posible, porque no voy a decir nada en concreto a la gente, ellos son los creativos y esto es importante.

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Si canalizas tu yo interno te conviertes en un solo irrepetible, eso es algo muy bueno porque te hace reconocible. Por ejemplo, me gusta mucho que cuando ves una pintura de Miró sabes que es él y nadie de nadie más. Con ver una línea sabes que es él. Al igual que Miles Davis, con escuchar sólo uno o dos tonos de su trompeta, todo el mundo sabe que se trata de Miles Davis.

Has viajado mucho por África y Asia, ¿no es así?

Sí, aunque no tanto en estos días, ya tengo 64 años de edad y viajar distancias muy largas es cada vez difícil para mí.

Leí una vez que casi mueres en el desierto del Sahara. ¿Qué pasó?

No tenía mucha agua. Estaba caminando solo en el desierto del Sahara y casi me pierdo, pero algunos extranjeros que me vieron vagando, me recogieron. Eso fue tal vez el final de los años ochentas.

¿Cuál es la cosa más extraña que alguna vez te ha pasado en la gira?

Creo que todo es extraño de alguna forma. No puedo decir una cosa sea la más extraña, cada día es extraño. Cualquier idea acerca de algo que piense que es extraño, es sólo yo y mis condicionamientos, por lo que la perspectiva de cada uno es diferente.

¿Grabas cosas con la rRd de músicos con los que trabajas?

Yo sólo hago presentaciones en vivo. Pero ha habido algunas personas que me han grabado algunos de nuestros espectáculos en vinilo. Son cuatro en total, uno hecho en Suecia y otro en Canadá. Pero no estoy interesado en la fabricación de muchos productos. No me gusta pensar en la música como un producto, ya que para mí es un proceso.

Si pudieras decirle algo a tu yo más joven, ¿qué sería?

Encuentra tu propio camino. Este es lo más fácil, pero la mayoría de la gente nunca lo hace. Todo el mundo tiene un talento, pero la gente toma demasiada información de otras personas y que no puede crear nada dentro de sí mismos. Así que si empiezas desde cero, entonces podrás hacer cosas hermosas y se harás mucho más rico espiritualmente. Olvídate de la vieja información, no creas en nada, cree en Jesús y creer en ti mismo.

¿Cuáles son tus planes para el futuro?

Ser Damo Suzuki.