Camiches nos ofrece un 'Bálsamo de los sabios y los buenos perdedores' en su mejor producción de estudio hasta ahora

El cuarteto capitalino muestra una genial evolución en su nueva placa.
10.5.16

foto de Pamea Limón, vía

El opening-track de un álbum tiene que ser más que eso. La primera impresión es la más importante y el golpe que tal canción ofrezca, será equitativo a la expectativa que como escuchas generemos del material completo.

A largo plazo me parece que Camiches entiende eso y el haber colocado “Todo por Euterpe” como el primer corte del EP que estrenaron el pasado 28 de abril, es prueba de ello. Con escuchar tres minutos de esta pieza llena de redobles, grandes rasgueos e increíbles y punzocortantes riffs, es posible entender que El bálsamo de los sabios y los buenos perdedores —nombre de su nueva producción de estudio— es un viaje de enseñanzas, y una búsqueda por la libertad individual, con su toque de punk/rock en tu cara que sabe jugar con tonalidades de rock pesado sin caer en lo viejo o lo aburrido.

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No esperaba que Camiches lograra un trabajo tan bien formulado, después de haberles conocido durante años como una banda que sobrevivió de muchas maneras (y dudo que les agrade leer esto) a la ola emo que se levantaba por allá del 2007. Si bien en su momento Camiches contaba con tracks desgarradores que hacían alusión a las pérdidas emocionales relacionadas a una mala experiencia sentimental, hoy el grupo ha evolucionado en sus letras y ahora pretenden más la autoreflexión, y poner su granito de arena para ayudar al cese de un odio colectivo que prolifera en las redes sociales y en las calles de una ciudad tan contaminada como la de México.

A nivel musical, así como “Todo por Euterpe” arranca con un redoble súper bueno, su sucesor de nombre “Espero nadie ocupe mi lugar” le imita para en “Heredo el pulso de tu corazón” (uno de los tracks más emotivos del álbum), tomarse un descanso y permitirle a la guitarra ser quien abra el tema.

En general, esto se convierte en un ir y venir: de manera progresiva sube de tono y lo que arrancaba como una decente prueba del poder que Camiches ofrece, se convirtió en un desenfrenado golpe de distorsiones en los audífonos cuando “Agua Salada”, “Sequía” y “Sunnyside, WA” hacen lo suyo, con matices de melancolía y un enorme aire de nostalgia adolescente, llena de rasgueos potentes y una batería que sobresale, se roba el spotlight, y nos hace cuestionarnos qué tanto depende este material de lo que Farid Sabbagh Quiroga (baterista de la banda), ha trabajado desde su trinchera.

Dense por acá lo nuevo de Camiches y prueben de El bálsamo de los sabios y los buenos perdedores. No todo es girar en un moshpit y golpearse mientras bailas. Hay más por descubrir en proyectos de esta clase y El bálsamo, es prueba de ello.