Ocho consejos para que tu banda —o banda independiente— nunca se separe

Te hemos dado consejos para formar una banda y para grabar tu primer disco. Ahora la misión es que tu banda se mantenga exitosa: Pásale a leer, que estas sabias palabras son gratis.
20.7.16

Tener y mantener a una banda independiente es la proeza más grande que hay actualmente. Es un puto lujo. Vivimos en la época de la autogestión; esos años en los que mágicamente le podías entregar un demo a esa chica que tenía una amiga que conocía a una persona que trabaja limpiando baños en la mansión de Emilio Stefan, para que se lo entregara, él lo escuchara, y gracias a esto lograras un contrato discográfico y la fama inmortal, pasaron. Y no volverán.

Ahora, que las estrellas y el universo se unan para que tú con tu actitud de mierda puedas convivir con 2 ó 3 músicos iguales o más pretenciosos que tú, no es común. Tienen que tener mismo norte, misma misión de vida, y esto es casi imposible.

Si tú y tu pareja pasan 4 horas decidiendo sobre si cenar comida china o tacos, imagínate a dos músicos intensos discutir sobre si un Re7 queda mejor antes del Sol mayor con el que cierra su canción, que ese acorde semi disminuido que —gracias a que escuchó a Luis Alberto Spinetta ayer por primera vez en su vida— quiere agregar en los acordes de la nueva rola.

También sabemos que siempre está el wey que vive queriendo salirse de la banda cada 2 semanas, cada vez que no asiste gente al show o cada vez que se siente "ansioso".

Una de las razones que nos empuja a salir de nuestras recámaras y tomar un instrumento son las ganas de crear algo, de dejar nuestra huella en el mundo, dejar registro sonoro de lo que estaba pasando en nuestras vidas.

Pero también es más que válido tener una banda —solo por la diversión que eso implica— para pasarla de puta madre. Miren a Kiss por ejemplo: Les sabe a mierda lo que piensen de ellos y mientras tanto te venden preservativos con la lengua de Gene Simmons que generan más dinero que lo que tú verás en tu vida.

Si vas a estar en una banda para quejarte todos los días, tener tensiones o roces con miembros de la misma, andar de intenso 24/7 diciéndole a tus bandmates que "tienen que sonar como el grupo que está de moda en la radio porque si no no van a pegar", mejor quédate en tu casa jugando Guitar Hero.

Tener una banda siempre tiene que ser divertido; en el momento en el que esto te moleste, es porque estás haciendo algo mal.

Si después de leer estos sabios consejos quedaste con las ganas de llamar a tu bajista para que se gaste toda su lana en ese JazzBass que tanto quieres que tenga, para ser como Metronomy y que se vean cool —al menos en tarima—, entocnes nuestra misión está cumplida.

Checa nuestros consejos para que no se separen:

Ten un acuerdo verbal

Hay que tener claro la posición de cada bato que conforma la banda. Eso significa: Adecuar la división de las ganancias monetarias dependiendo de quién compone las canciones, quién invierte más lana, etc.

Tienes que tener claro a dónde vas. Obviamente, son contadas las historias en donde comienzas tocando en el garaje de tus abuelos y sin darte cuenta, terminas llenando estadios. Lamento decirte que tienes un 99.9 % de probabilidades de que esto no te pase a ti.

También ser lo bastante sabios para moverse rápido si algún miembro deja la banda, ya que esto puede demorar el progreso de la misma o, quizás, generar algún ambiente raro entre el resto de integrantes. Hay que escoger bien al nuevo integrante, tu banda es tu familia.

Así que hablar este tipo de cosas entre ustedes o firmar un papel —si lograron un poco de éxito y ven esto necesario— te ahorrará tiempo, lágrimas y bloqueos de contactos en Facebook.

Haz sentir a cada miembro de la banda importante

Esto es como un equipo de fútbol: Si a ese mediocentro defensivo que jamás recibe un aplauso —ya que solo recupera pelotas y se las da al Tecatito Corona para que se saque a todos los rivales y le deje en bandeja de plata la pelota al Chicharito y este haga gol— no lo haces sentir bien, ni le das el reconocimiento que se merece, tu banda se va a ir directamente a la mierda.

Tienes que jugar un poco a ser psicólogo y lograr que cada integrante sepa lo importante que es en el proyecto. Normalmente las bandas que más éxito tienen son las que se sienten como familia —obviamente hay sus casos en los que no—.

También es muy importante saber que no siempre tienen que estar de acuerdo: el proceso de cómo lograr una decisión final basada en diferentes opiniones de cada miembro tiene que ser efectivo.

Todos sabemos que a veces —por ejemplo, si están en un estudio grabando— la mayoría de la banda odia una parte de la letra de la canción que tú, en cambio, amas con toda tu alma y prefieres morir antes que cambiarla.

Podrán discutir horas y horas y jamás llegar a un acuerdo. Aprendan a tomar decisiones en conjunto, amigos. Que la opinión de cada miembro sea igual de importante que la del Axl Rose de tu banda.

Foto por Ed Vill, vía

Salgan a emborracharse juntos como gente normal

Muchas veces después de andar girando y ver por mucho tiempo en ropa interior a tu bajista, o luego de incontables horas viendo como desafina el vocalista de tu banda mientras graban, lo más probable es que no los quieras ver por mucho tiempo —lo cual está bien y es sano—.

Pero debería ser una ley reunirse a tomarse unos tequilas, jugar fútbol, jugar FIFA drogados, buscar pokemones por todos lados o qué se yo. Cualquier mierda que no sea ver una Gibson Les Paul y hablar de Eric Clapton.

Este tipo de actividades los ayudará a formar un lazo de amistad mucho más fuerte y se conocerán como seres humanos además de músicos.

Obviamente, todos los músicos son intensos y en algún momento que tengan saldrá el tema de la banda a flote. Esto igual es bueno, es un ambiente relajado para hablar sobre si están satisfechos con la dirección de la banda o alguna inquietud que no te deje dormir.

Todos sabemos que con cerveza en mano hasta el tema más difícil se puede hablar.

Deja tu maldito ego en tu casa

Esto no aplica si estás leyendo este post y eres: Juan Gabriel, León Larregui, Natalia Lafourcade, Tyler The Creator —de seguro habla castellano ese pillo— o Charly García.

Si no eres ninguno de estos: Lamentablemente eres un humano más y no eres un genio musical así que deja tu maldito ego en tu casa. Estás en la misma maldita banda, ganas el maldito mismo dinero y va la misma cantidad de gente a tus shows.

Tú, vocalista egocéntrico, no eres más que tu bajista o baterista solamente porque te presten —en algunos casos— más atención a ti que a los demás integrantes.

Sabemos que hay peleas o disputas con los integrantes en el estudio, ensayo o hasta en vivo. Podrás pensar que el riff de guitarra que se te ocurrió es mejor que los de Jimi Hendrix, pero acuérdate que esto es una banda y eso significa que son un grupo de personas. Si te crees tan bueno anda y paga a una banda que toque tus pinches canciones para ti y ya. No manches.

No te cojas a las novias o novios de tus compañeros de banda, idiota

Increíblemente tengo que explicar esto ya que es muchísimo más común de lo que uno se imagina. Yo sé que el pasar mucho tiempo con la pareja de tus compañeros de banda puede generar más confianza de lo normal: Que si les das un aventón a Starbucks cuando su novio o novia no pueda, van al ensayo contigo, duermen juntos —juro que a veces es solo dormir— etc.

Los celos y las tensiones con las parejas de los miembros de las bandas son una de las razones más comunes por las cuales se separan muchos proyectos musicales. ¿Alguien recuerda a una tal Yoko Ono? Peligrosísimo esto. Acá Adriana Smith —groupie de Gun's N Roses en la época— confiesa que tuvo un trío con Slash y Axl mientras era novia de Steven Adler y esto generó tensiones muy pesadas en la banda. Sí, sé que es un ejemplo un poco exagerado pero ustedes me entienden. En resumen: Jamás te metas con el culo de tus compañeros de banda a menos que todos estén de acuerdo y tengan una orgía sensacional.

Tegan otros proyectos fuera de su banda

Los beneficios de tocar con músicos nuevos o que están acostumbrados a tocar o componer géneros distintos al tuyo son innumerables. Te cambian el panorama, te sacan de tu zona de confort y se te presentan opciones que jamás te hubieses imaginado. Siempre terminas aprendiendo del otro músico y conociendo estilos que al final del día, integrarás en tu sello propio. Traducción: Te conviertes en un músico más completo.

¿No te ha pasado que compones canciones que no van con lo que está haciendo tu banda? Seguro que sí. No las botes en la papelera de reciclaje de tu laptop, déjalas en una carpetita aparte.

Bien puedes empezar a dar forma a la idea de un proyecto solista o formar otra banda. Esto solo tiene lados positivos: Si la experiencia de formar una banda con músicos nuevos no te funciona, vas a terminar valorando a tu banda original más que nunca. O si armas un repertorio decente de canciones para darle forma y color a un proyecto solista, ¡felicidades! Ya te puedes llamar cantautor.

Dénse un break momentáneo

Acá es exactamente lo mismo que pasa con tu pareja, en la universidad, o en cualquier lugar donde estés con gente y disfrutes de lo que estás haciendo.

A veces los breaks son buenos antes de mandar todo a la mierda, y esto es enserio. Es más sencillo de lo que parece sencillo: desconectar baterías para dedicarse a otros intereses y alejar la mente de la banda puede ser sumamente beneficioso.

¿No te pasa que apenas dejas de hacer algo rutinario por un periodo de tiempo, de repente comienzas a extrañarlo? Bueno, acá esto aplica.

Unas vacaciones de las mismas caras y quejas de siempre, de amplificadores con un alto volumen 3 veces a la semana, terribles viajes en carretera para tocar en vivo, recoger tus instrumentos y etc.

Esta decisión podría llenarlos de nuevas ideas y ganas de trabajar para la banda como nunca antes. Si grupos como Foo Fighters o Weezer lo han hecho, tú también deberías.

Como cantaba Jack Black en School of Rock: "There's a long way to the top if you wanna rock and roll".

Sabio.