dopaje

La afición de la Juventus explota con la llegada de Riccardo Agricola, el "doctor del dopaje"

La Juventus de Turín le dio la bienvenida a un viejo conocido a su equipo médico: Riccardo Agricola, el doctor acusado de suministrar sustancias prohibidas a jugadores.
23.6.17

La Juventus tendrá que esforzarse de nuevo por mantener su reputación en Italia. Hace unos días, el club del norte de Turín nombró a Riccardo Agricola su nuevo director del equipo médico. El hecho habría pasado desapercibido de no ser por una pequeña mancha en el historial del personaje de 71 años, quien en 2004 se vio involucrado en un escándalo de dopaje sistemático, encontrado culpable y sentenciado.

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De 1985 a 2009, Agricola formó parte de la Juve. Su nombre no sólo está vinculado al del exitoso Marcello Lippi, sino también a un escándalo de dopaje, provocado por los comentarios del entrenador de la Seria A, Zdenek Zeman. El entonces entrenador de la Roma resaltó en 1998 "el crecimiento no natural de los músculos" de los Bianconeri. Como resultado se realizó una investigación en contra de Agricola y el presidente del club, Antonio Giraudo, bajo la acusación de fraude deportivo (en ese entonces no existía una ley de dopaje en Italia). Específicamente, se les acusó de dos cargos: 1) dopaje con EPO, y 2) abuso de sustancias permitidas. Agricola fue encontrado culpable en el primer caso y sentenciado a pasar un año y 10 meses en prisión, mientras que a Giraudo se le retiraron los cargos. En el segundo caso, Agricola fue encontrado no culpable de ambos cargos; en el tercero y último fue puesto en libertad.

Incluso algunas estrellas de la Vecchia Signora se presentaron ante la corte para dar su testimonio. "Cuando estaba en la Juve, solamente tomé creatina, nunca antes lo había hecho, y nunca la volví a tomar en España", admitió Zinedine Zidane. Dicha sustancia no está en la lista de dopaje, lo cual molesta a varios médicos deportivos. "Para mí, las dosis de creatina usadas para un alto rendimiento deportivo cumplen los requerimientos de dopaje", comentó el Dr. Wilhelm Schänzer, presidente del Instituto de Bioquímica de la Universidad Deportiva de Colonia.

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Para ser justos con la Juventus, debe mencionarse que, para ese entonces, otros clubes de la Serie A también habían implementado prácticas turbias similares con sustancias permitidas en su repertorio de jugadores.

Pero el punto no es ese. Por supuesto, el equipo de la Juventus no era el único en el mundo con este tipo de escándalos, y Agricola nunca fue castigado como se merecía. ¿Por qué los jugadores se ven obligados a consumir estas sustancias? Los fans del subcampeón de Europa se preguntan lo mismo.

En la sección de comentarios de la Gazzetta dello Sport, un internauta escribe: "Soy fan de la Juve y me pregunto por qué se dejarían llevar por una decisión como esa. Italia está llena de doctores. No tengo palabras".

Resulta irónico que la Juventus quiera presumir su moderno logo y departamento médico con tecnología de punta trayendo de regreso a un doctor que no sólo posee un historial bastante oscuro, sino también nos hace recordar el famoso Calciopoli a mediados de los 2000.

La Juve debió prever que la incorporación de Agricola desataría el malestar de la afición, la cual de por si ya tiene que lidiar con el apodo "ladrones" en el futbol italiano. Pero la arrogancia del subcampeón europeo y su fascinación por llevar las reglas hasta sus límites es lo que hace tan poco popular a la Juventus entre millones de aficionados.

Un lector más comentó sobre el caso de Agricola: "Sin importar si Agricola fue o no culpable, ¿por qué la Juve creyó que sería apropiado traerlo de vuelta? No veo otra razón detrás de todo esto más que para provocar. Su arrogancia es lo que le convierte en el equipo más odiado de Italia, no sus victorias como suelen pensar".

Al parecer, a la Juventus no le parece suficiente que de sus 35 Scudetti ganados, dos hayan sido borrados de su historial por el arreglo de partidos, y además crear toda una mafia alrededor de la venta de boletos. La incorporación de Riccardo Agricola podría provocarles más problemas de los que pueda resolver.