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Cultură

Las actrices porno se unen contra James Deen tras las acusaciones de violación de Stoya

​Varias mujeres de la industria del cine porno rompen su silencio y se solidarizan con Stoya después de que esta acusara a James Deen de haberla violado.
1.12.15

Imagen vía Wikimedia Commons.

Desde el día 28 de noviembre, fecha en la que la actriz porno Stoya afirmó en un tuit que James Deen la había forzado, dos mujeres más han salido en defensa de Stoya acusando también al actor, compañero y exnovio de ambas.

"James Deen me agarró y me cogió mientras yo no dejaba de decirle que no, que parara. Incluso usé la palabra de seguridad. Ya no puedo sonreír y asentir cuando la gente habla de él", declaró Stoya en Twitter. Poco después, Joanna Angel, otra actriz que también había sido pareja de Deen, publicó su denuncia en el mismo medio: "Para mí, está muerto, por dentro y por fuera. Es la peor persona que he conocido en mi vida. Es todo lo que voy a decir por ahora #solidaritywithstoya".

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Dos días después, la actriz Tori Lux publicó un ensayo en Daily Beast sobre un encuentro violento que tuvo con Deen. Tras haberle dejado meridianamente claro que no quería "olerle los testículos", Lux asegura que Deen la agredió. "Se puso a horcajadas sobre mi pecho, sujetándome los brazos con las rodillas", recuerda, "luego levantó la mano por encima de su cabeza y empezó a golpearme —fuerte— en la cara y la cabeza con la palma. Lo hizo cinco o seis veces y luego se levantó de encima de mí". La actriz Ashely Fires también explicó al Daily Beast que se niega a trabajar con Deen porque "casi me violó".

Deen, que se autodenomina "feminista masculino" y que incluso fue entrevistado en esta publicación, niega todas las acusaciones, asegurando que son "falsas" y "difamatorias". En su cuenta de Twitter, asimismo, escribió, "Respeto a las mujeres y conozco y respeto los límites, tanto en lo profesional como en lo privado".

That thing where you log in to the internet for a second and see people idolizing the guy who raped you as a feminist. That thing sucks.
— Stoya (@stoya) noviembre 28, 2015

Sin embargo, las mujeres del cine para adultos discrepan rotundamente. La actriz Star Kayden Kross también salió en defensa de Stoya y criticó de forma indirecta los tuits a la defensiva de Deen, y Sydney Leathers afirma que cuando empezó en el porno le advirtieron de la forma en que Deen trataba a las mujeres durante el rodaje.

"Conocí a Joana Angel en una edición de la EXXXOTICA Expo. Empezó a darme consejos porque, la verdad, no sabía nada de este mundillo; no conocía ni el aspecto del negocio ni a la gente", explicó Leathers por teléfono. "No recuerdo si le pregunté concretamente con quién no debía trabajar o si salió de ella, pero recuerdo muy bien que me dijo que a James Deen le gusta fastidiar a las mujeres. Dijo que disfrutaba poniéndonos a prueba y cruzando ciertos límites de forma intencionada. Cuando terminó la conversación me fui pensando que no me gustaría estar cerca de James Deen".

Se mantuvo lejos de él, y afirma que nunca ha tenido problemas en el plató. "Solo he hecho diez escenas, pero en todos los casos la experiencia ha sido buena. No ocurrió ni nadie hizo nada que no hubiéramos hablado de antemano. Incluso me dijeron que hiciera una lista de las cosas que haría y las que no. Nunca lo he pasado mal, y por eso me da miedo trabajar con James", explica.

Aunque Stoya no respondió a la invitación de Broadly para hacer declaraciones, una cosa es segura: ella es una de varias mujeres que han decidido romper su silencio respecto a Deen, una figura consagrada en la industria. Afortunadamente, este gesto de solidaridad contribuye a derribar la creencia generalizada de que, de algún modo, las trabajadoras del sexo siempre son cómplices cuando sufren una violación.

Tal como nos explicó la doctora Chauntelle Tibbals, socióloga y autora de Exposure: A Sociologist Explores Sex, Society, and Adult Entertainment, "Las mujeres poderosas que cuentan con el apoyo del público, como Stoya y Christy Mack, desestabilizan la estructura de poder vigente, según la cual otras trabajadoras del sexo menos conocidas son víctimas del escarnio y el silencio. Esperemos que dicha desestabilización derive en un mayor apoyo para las trabajadoras del sexo en general".