El arquitecto punki

Santiago Cirugeda plantea estrategias subversivas y revolucionarias para darle una vuelta al concepto tradicional de arquitectura, colándose en los huecos que deja libre la ley.

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16 junio 2014, 9:12am

Aunque llevaba tiempo trabajando en solitario, Santiago Cirugeda realizó su primera estrategia subversiva de ocupación urbana en 1996. La llamó Proyectar con Luces e implicó en una protesta frente a la alcadesa de la ciudad (y demás políticos allí presentes) a los vecinos del barrio de San Bernardo en Sevilla. Él les dio los medios para que estos pidieran que se dejara de especular con el patrimonio del barrio.

En esta acción ya estaba presente todo lo que ha llevado a Cirugeda a ser un arquitecto con actitud revolucionaria, que sabe jugar (y jugársela) con las normas impuestas por el sistema. Trabajo en grupo, análisis de la normativa para evitarla, llamada a la acción y actitud de protesta y rebelión frente a lo injustamente establecido. Y no le importa si alguna de las acciones se desarrollan al margen de la legalidad.

Así surgieron intervenciones en asentamientos complejos, trabajos en viviendas (con algún acto de desobediecia civil, como él mismo lo cataloga) y algunos escarceos con el mundo del arte. Como la oficina de viviendas alegales que montó para informar en el paseo de Recoletos de Madrid o un botellón artístico en Alcorcón. Santiago Cirugeda. Sigue activo, y mucho. Y sigue creyendo en “un cambio de mentalidad social, necesaria para planear alternativas”.

VICE: ¿Resurge la arquitectura-social en estos tiempos de crisis?

Santiago Cirugeda: Siempre ha tenido ese papel social, lo que ocurre es que los años previos a la crisis  interesaba más el beneficio económico que el ejercicio de la construcción y la especulación que esos bienes producían. En eso han sido participes las administraciones y parte de la ciudadanía.

¿Para qué creas en Recetas Urbanas?

Para reforzar la estructura y la eficacia de un trabajo que llevaba haciendo en solitario, investigando la legislación e interviniendo en la ciudad. Recetas Urbanas quiere hacer visible y contagiar esas acciones a otros colectivos que igualmente tienen una actitud crítica hacia las maneras de control y desarrollo urbano.

¿Es una forma de plantar cara al sistema?

Es intentar que funcione un poco mejor, de actuar de manera mucho más rápida que en  situaciones que dependen exclusivamente de la gestión política y burocrática. Hay problemas urbanos que hay que evidenciar e intentar solucionar en tiempos muy cortos, incluso actuar a veces sin permisos; al margen de la legalidad. Muchas cosas de las que hacemos son ilegales pero no injustas o incorrectas, detectan un fallo o posible cambio de una ley. Es obligación de toda la ciudadanía entender y evaluar la ley, no solo los cambios de reglas del fútbol.

Tus primeros trabajos en este campo son de 1996, ¿cómo fueron recibidos?

En esos años la lucha social era un poco más relajada que ahora, las administraciones realmente cuando intervinieron para ver la legalidad de las acciones, lo hicieron de oficio, no le dieron mayor importancia. Eran los años de “crecimiento económico”, nadie se preocupaba, salvo algunos grupos sociales o personas que sí respondieron a esas acciones. Eso dio ganas de continuar y aprender más sobre cómo funcionan las cosas y se mejoran en grupo.

Trabajas buscando 'huecos' en la ley... ¿Se trata de conocerla para poder saltártela?

Ya comenté algo de eso, hay que conocerla e intentar que se adapten a los momentos sociales y económicos, es finalmente una reducción de lo que ocurre, pero que sea lo mejor posible, sino.... leña.

Planteas obras 'subversivas' y 'revolucionarias'... seguro que eso te ha traído más de un problema, incluso con compañeros de profesión...

Ha habido mucho distanciamiento con otro profesionales, y falta de entendimiento, pero es algo que se asume de partida. Incluso me tuve que “ir” de la escuela de arquitectura de Sevilla. Es una de las grandes luchas el demostrar que hay otras maneras de mirar y defender las cosas, sobre todo a las Administraciones Públicas que tienen gran capacidad de destrozar y afectar todo aquello que se le escapa de su control o que simplemente no saben o no quieren hacer.

Algunas de las recetas tienen también un tono lúdico en la forma. Estoy pensando en hacer una exposición y convertirla en botellón como hiciste en Alcorcón.

Sino tienes recompensas en pequeñas acciones, no puedes afrontar los proyectos o cambios a largo plazo, porque se convierten en muy duros, personalmente y colectivamente. Yo les llamo ejercicios de calentamiento. De todas formas siempre es mejor trabajar con una sonrisa.

En tu página hablas de Estrategias Subversivas, ¿puedes explicarnos en qué consisten?

En intentar incomodar y darle la vuelta a políticas públicas que no entienden ciertos problemas como el espacio público,la educación, la autogestión o la autoconstrucción. Siempre dejamos abierta la puerta de la colaboración con la administraciones pero muchas veces es muy difícil que entiendan  y fomenten el derecho a la ciudad.

Imagen vía

Tu ofreces la estrategia y la forma de llevar a cabo el proyecto... ¿Hay otra gente que 'cocina' estás recetas que propones?

Claro que si, pero no sólo porque reproduzcan exactamente lo que ven en la web, sino porque solemos colaborar mucho, aunque sea mandado o explicando un protocolo o manera de hacer. Convenios, gestión de residuos o simplemente la diferencia entre brocas de madera y acero o cómo poner un autorroscante.

Cuál es tu equipo de trabajo, ¿con qué gente cuentas para desarrollar estas Recetas Urbanas?

Es curioso que durante los primero siete años no había ningún español, y tardé en caer que era porque mis compañeros de carrera acababan antes que yo y había trabajo para todos. A nadie le interesaba lo que yo proponía, que por supuesto no tenía ni garantía ni estabilidad económica. Hasta hace tres meses que han venido dos personas de Sevilla, han pasado de Uruguay, Italia, Portugal, Bélgica, Hungría, Líbano, Francia, Colombia, Grecia, Alemania, Austria, Georgia etc... Creo que eso nos ha dado a todos un conocimiento y experiencia maravilloso.

Todo lo que planteas tiene un fuerte sentido 'colectivo', desde el planteamiento hasta los fines que persigues...

Es normal, ya que vivimos en comunidades, pero eso nos ha hecho ser más eficaces porque la problemática es mayor, y necesitamos de mucho conocimiento, apoyo humano y gestión de recursos. Por esa razón en el año 2007 organizamos el primer encuentro de arquitecturas colectivas en Córdoba, lo que propició el nacimiento y desarrollo posterior de un montonazo de colectivos de la red transnacional, que este julio se reunirán en Barcelona.

Estás consiguiendo lo que te propusiste cuando empezaste con el proyecto...

Seguimos en ello, hay evidencias desarrolladas y algunas victorias en peleas, pero igualmente nos han machacado en otras. El proyecto sigue igual, porque siempre habrá en la sociedad entornos y cierta población que se ven afectadas o ninguneadas por las administraciones públicas, que no olvidemos persigue ridículamente y sumisamente a los grandes manipuladores de la industria económica.

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