lo absurdo de las pretemporadas

El "derbi de Manchester" que no fue y lo que significa para el concepto de pretemporada

La era de las pretemporadas como prácticas para fomentar el compañerismo y la química del equipo han quedado atrás. Ahora, el propósito es vender; entre más mejor.
26.7.16
EPA Images/How Hwee Young

De cara a la temporada 1996/97, el Manchester United se embarcó en un pequeño tour de pretemporada en Irlanda. Disputaron partidos con el Inter de Milán (dos veces), Ajax y Celtic en diferentes recintos en toda Europa, mientras que también sostuvieron dos partidos amistosos de menos renombre con equipos de la Premier League, específicamente Nottingham Forest y Conventry City. La preparación en general consistió de modestas aventuras en el extranjero —no muy exigentes, con circunstancias ideales para acoplar al equipo— al igual que serias pruebas ante clubes europeos y juegos contra equipos nacionales promedio. Tal vez esta haya sido la fórmula perfecta para la pretemporada, ya que preparó al equipo para una campaña en la que llegarían hasta las semifinales de la Champions League, y se adueñara del trofeo con un par de partidos aún por jugar.

Sin embargo, eso sucedió hace 20 años. Ahora, la pretemporada se hace de una manera diferente.

Aunque la era de la Premier League se encontraba en su apogeo para el verano de 1996, la globalización del futbol inglés estaba muy lejos del crecimiento que presenta hoy día. En términos de ingresos por derechos televisivos, marketing, publicidad y patrocinios, el tamaño de la audiencia mundial ha crecido exponencialmente en las últimas dos décadas. En términos de la dirigencia diaria de un club de futbol, el deseo por agradar al mercado global afecta cada si todo. La pretemporada no es la excepción a la regla y, de hecho, los tours de pretemporada son la prioridad de los clubes en su batalla por la supremacía global.

El United ganó la liga en el 97, luego de un tour de pretemporada que incluyó un partido contra Portadown // PA Images

Este es el contexto de la aventura de pretemporada más reciente del United, la cual ha durado una semana en China, acumulando casi 30 horas de vuelo ida y vuelta, y casi ha cubierto 10 mil millas. El tour está a nada de concluir, y no ha sido nada más que un intento de marketing de alto perfil. Pero la mañana de ayer concluyó con una absoluta farsa, ya que se canceló su encuentro tan publicitado contra el Manchester City por lluvias torrenciales y por las pésimas condiciones del campo. Antes de esto, su visita había consistido de una paliza de 4-1 a manos del Borussia Dortmund en Shanghái, y varias sesiones fotográficas.

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Considerando la lejanía de China y el estado prematuro de su infraestructura futbolística, la motivación de la gira es bastante evidente. Se trata de un ejercicio de marca, un intento para explotar un nuevo mercado potencial, y un golpe maestro para que los patrocinadores del United se aseguren de que su auspicio lucrativo va viento en popa. El hecho que los jugadores hayan perdido tanto tiempo de su vida y energía en viajes tediosos en avión es irrelevante porque una extenuante visita a China es para lo que TAG Heuery Gulf Oiul pagan. La pretemporada ya no se trata de preparar a los jugadores para los meses que vienen, sino para cumplir la expectativas corporativas del ahora.

Los jugadores del United recibieron relojes TAG Heuer después de su llegada a China // Via

Mientras que la gira misma es casi una mentira, el "derbi de Manchester" que se canceló en Beijín es un recordatorio de lo absurdo que es el futbol moderno. Es ridículo que dos rivales directos jueguen un partido amistoso tan sólo un par de semanas antes del arranque de la temporada. The Mirror informa que ninguno de los dos equipos pudo entrenar antes del juego por las pésima condiciones, y que el césped representaba un riesgo mayor para las lesiones. Además de esto, la combinación de la extrema humedad y la falta de aire acondicionado hicieron de las conferencias de prensa un infierno. El avión del United tuvo que ser desviado por el pésimo clima, hubo problemas con las autoridades chinas luego de aterrizar y después, una vez que los jugadores habían sido llevados al hotel de concentración, algunos de los cuartos presentaban humo y eran desagradables. José Mourinho apenas podía con su ira mientras hablaba ante los periodistas, lo cual en realidad es comprensible.

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Mientras que las payasadas logísticas del tour al puro estilo de Monty Python han sido evitadas, las terribles condiciones del clima son parte inseparable del verano chino, y pudieron haberse evitado con una simple búsqueda en internet, o una aplicación para el clima. Sin embargo, a los clubes esto no les importa, y cuando se requiere, el aspecto del marketing de una excursión de pretemporada pasa por encima de todo. Olvídense que las condiciones son potencialmente perjudiciales para ambos equipos, olvídense del hecho que nadie se beneficia de un partidito donde nadie quiere correr y no se está dispuesto a regalar nada. El Manchester United debe jugar contra el Manchester City en la capital de China porque China está abierta a negociar, y podría ser el siguiente gran consumidor en términos de venta de camisetas, mercancía e innumerables horas de televisión.

Los fans chinos observan una sesión de entrenamiento // EPA Images/How Hwee Young

En todo caso, la condición absurda del "derbi de Manchester" en Beijín podría ser el tiro de gracia para el concepto de la pretemporada. Este podría ser el momento en el que se despoje el velo y los fans puedan ver en qué se han convertido estas giras en el extranjero. Las pretemporadas ya no buscan fomentar el espíritu de equipo, o probar jugadores, o preparar a los equipos para la campaña que se aproxima. Ahora se trata de patrocinios y márgenes de ganancia. Se ha vuelto un ejercicio de finanzas para generar un montón de dinero. Desafortunadamente, su valor en términos futbolísticos es básicamente inexistente.

@W_F_Magee