MGMT sigue siendo una banda totalmente extraña
Foto por Brad Elterman

MGMT sigue siendo una banda totalmente extraña

Su cuarto álbum, 'Little Dark Age', es un disco pop de los '80s que trata de celebrar en tiempos terroríficos. Nos sentamos con Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser para hablar de eso.
20.2.18

A estas alturas, lo más raro que MGMT podría hacer es lanzar un álbum pop relativamente sencillo, y he aquí, su cuarto album, Little Dark Age. El disco se compone de las canciones más potentes que la banda ha hecho desde Oracular Spectacular en 2007, Little Dark Age puso a sus hechiceros cósmicos Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser a sumergirse en todo tipo de aguas sintetizadas con alegría y paranoia frenética.

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Para los nerds de la música que han seguido la fascinante carrera de esta banda en los últimos once años, todavía hay rastros de referencia impecables que han consolidado a MGMT como el grupo principal más importante que existe en su sello: la primera canción "She Works Out Too Much" es un tributo a la legendaria banda de pop japonesa Yellow Music Orchestra, mientras que "Days That Got Away" y "When You Die" tienen el toque inconfundible de Ariel Pink (quien, no por casualidad, tiene créditos en la composición de este último, así como en varias otras canciones en Little Dark Age).

Pero para los jóvenes que quedaron hechizados por lo futurista del Oracular y se perdieron en lo que le siguió, hay mucho de donde escoger, desde "Me and Michael" que te recuerda totalmente a una graduación de secundaria hasta "Hand It Over" como para bailarla en una discoteca underground, con ese suave resplandor de rock. No tiene nada de malo, pero escuchar a MGMT a lo largo de los años a veces es como escuchar un disco en el que brinca la aguja y hace que te preguntes si es intencional; en Little Dark Age, no hay duda de que la aguja está atrapada en el groove.

Paradójicamente, la rica y rara unión de Little Dark Age surgió de una división: mientras VanWyngarden se ponía las pilas para terminar de construir su casa en Rockaway Beach, Queens, Goldwasser se mudó a Los Ángeles en busca de un cambio de escenario. "Creo que todos pensaron que estaba loco cuando me mudé a Los Ángeles y no entendía por qué", explica Goldwasser mientras estamos sentados en un Brooklyn Public House. " Tal vez, parecía una decisión espontánea, nadie de nuestro grupo de amigos se había ido de Brooklyn, y empecé a sentir que yo era el loco por vivir en Nueva York. Así que tal vez sí me volví loco".

"Yo no pensé que estabas loco", le dice VanWyngarden tranquilamente, como lo haría un amigo de toda la vida. "Pero me preocupaba que fuera más difícil hacer música".

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Y, sin embargo, a pesar de la distancia, VanWyngarden y Goldwasser volvieron a encontrarse a mediados del 2016 y empezaron a hacer música. Al igual que en mi historia de 2013 para Pitchfork que detalla la génesis del tercer LP homónimo de ese año, improvisar es un elemento esencial del proceso de composición de la banda, pero las sesiones de Little Dark Age estaban mucho menos cargadas de frustración que las anteriores. "Había muchas cosas en el mundo musical, era un poco abrumador", dice VanWyngarden sobre lo que aprendieron de las sesiones de MGMT mientras grababan Little Dark Age. "Queríamos darnos más espacio para hacer las cosas más fáciles".

Sorprendentemente, la distancia ayudó. "Nos hizo trabajar como lo hacíamos en la universidad", continúa. "Uno de nosotros tenía el principio de una canción, y el otro la completaba. MGMT se trataba de encontrar momentos muy largos para improvisar, nos la pasábamos diciendo, 'ahora vamos a escribir una canción pop normal', pero había una parte de nosotros que no nos dejaba hacerlo. Por alguna razón, cada vez estábamos más en el mood”.

Sigue leyendo para nuestra plática sobre cómo hicieron el nuevo disco, de la canción de David the Gnome y de lo que VanWyngarden aprendió al juzgar las Guerras de Bandas de la secundaria.

Noisey: Ustedes han hecho muchos videos divertidos, y el video de "Little Dark Age" también es divertido, pero tiene un humor un poco más sutil.
Andrew VanWyngarden: tan sutil que algunas personas pensaron que ahora éramos una banda gótica. Siempre hemos exagerado con los '80 góticos. Los videos de esa época que eran un tanto ridículos en muchos sentidos, y queríamos hacer referencia a eso: una onda muy A Flock of Seagulls. Se trata de tener un estilo cargado, y que la gente se esfuerce mucho para lograr ese estilo en particular. Creo que hoy en día mucha gente menosprecia eso en la música nueva: se supone que todo es auténtico, desde lo más profundo. No me escondo detrás de nada, ¿sabes? Es divertido tener como modelo esa época.

¿Qué papel juega el humor en tu música? Es difícil hacer música "divertida" sin sonar como si te estuvieras esforzando demasiado.
VanWyngarden: Sí, no quieres que te consideren molesto o que te vean como una banda de broma, como Flight of the Conchords. Ariel Pink nos ayudó a escribir los versos en "When You Die", escribió la letra en menos de diez minutos, y cuando su música funciona, puede ser ridícula y súper divertida para los músicos, y las personas que captan las referencias. Lo hace bien, es un buen referente.

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Además de Ariel, también han trabajado con otros músicos desde Jennifer Herrema de Royal Trux y Sonic Boom hasta Connan Mockasin. ¿Qué creen que atrae a estos tipos a colaborar con ustedes?
Ben Goldwasser: Vienen de un lado más ruidoso y más experimental, pero todos tienen una fuerte apreciación de la música pop, la cual tal vez no se refleja mucho en su música, pero es divertido reunirse con ellos e improvisar en esas cosas que nos gustan de la música pop.
VanWyngarden: Se juntan para escribir música como si quisieran que su música fuera lo más popular posible, y eso no es lo que la gente piensa cuando la escuchan. Quizás Ben y yo nos inclinamos por eso porque también tenemos nuestra propia idea desordenada de lo que es la música pop.

"Me and Michael" para mí es como algo salido de John Hughes. Es muy sencilla, no he escuchado algo parecido desde hace tiempo.
VanWyngarden: Es bastante sincera. La escribimos muy rápido en el estudio con sintetizadores. Un día en Los Ángeles, iba cantando "Me and my girl” una y otra vez en el coche, y pensé que no era lo más divertido para cantar y que debería ser "Me and Michael". Es una canción que está destinada a ser confusa y ambigua; estás detrás de ella, pero no tienes idea de qué habla.

Te da esa vibra de la música antigua de Italia de los 80: un canto muy emotivo sobre alguien, pero no sabes de qué hablan. [Risas] Con esa canción, lo único que buscamos es ese sentimiento honesto, pero no tiene que ser sobre algo específico. Por supuesto, igual nos deleitamos con la idea de confundir las expectativas de las personas. La canción también fue influenciada por la canción de David the Gnome. ¿Conoces esa caricatura?

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La vi mucho cuando era niño.
VanWyngarden: Es muy emotiva. Me encanta.

Ya que los dos nacieron a mediados de los 80, ¿cuál es su percepción de los tótems culturales de la década?
Goldwasser: Creo que hasta hace poco fue que empezamos a escuchar música pop cool de los 80. Al principio nos gustaban las canciones cursis de los 80, e hicimos muchos covers como banda. La música "cool" que escuchábamos era Spaceman 3 y Royal Trux. Pero en los últimos años, nos metimos en el synth pop de Wake and artsy, que definitivamente ha sido más importante para nosotros desde hace poco.
VanWyngarden: Es raro haber nacido en los 80, y no tener recuerdos distintos de los 80, pero también tener una inclinación nostálgica hacia los 80. Definitivamente está en nuestra sangre - Talking Heads, OMD. "Me and Michael" tienen mucho de OMD. Es una década muy interesante.
Goldwasser: Creo que ahora los 80 es mi década favorita para la música. Había mucha variedad. A la gente simplemente le atraía.

Muchos artistas de su generación se acercaron a los 80 a través de la nostalgia, pero para mí su música muchas veces carece de nostalgia.
VanWyngarden: En términos de música contemporánea, es correcto. Creo que nunca nos hemos sumergido por completo en un mundo musical que sea de otra época. A veces, nos describen como nostálgicos, pero eso es más por lo que evoca la música. Nuestra canción más popular se llama "Kids" y tiene letras sobre la infancia; en gran parte por eso nos llaman nostálgicos. No es como si estuviéramos haciendo canciones que suenen exactamente como Depeche Mode.

En sus últimos álbumes trabajaron con el productor Dave Fridmann (Flaming Lips, Mercury Rev), pero esta vez llevaron al estudio al ex miembro de Chairlift, Patrick Wimberly para que también les ayudara con la producción.
Goldwasser: Dave mezcló todos nuestros discos, y en el último disco estuvo más involucrado como productor porque lo hicimos en su estudio. Patrick es un productor más tradicional.
VanWyngarden: Estuvo allí mientras improvisábamos y escribíamos, y nos animó a desarrollar cosas, y eso ayudó mucho. Si nada más estamos nosotros dos en un estudio, muchas veces no sale nada.
Goldwasser: Normalmente somos muy prácticos, pero nos estamos haciendo mejores a la hora de ceder un poco el control, pero seguimos siendo fans de tener el control. Creo que es saludable dejar que alguien más participe en algo para que puedas dar un paso atrás y decir: "¿Esto es bueno?" Si intentas hacer todo tú mismo, es fácil engañarte pensando que estás haciendo algo bueno cuando en realidad es basura.

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¿Este album fue más fácil o más difícil de hacer que el último álbum?
VanWyngarden: Más fácil, en general. Siempre leía que otros artistas decían: "Teníamos 50 canciones para escoger", y siempre me daban celos. ¿Cómo logras tener 50 canciones? Esta vez tuvimos 30 cosas que pudieron ser canciones, y eso se sintió muy bien. No fue tan estresante. El último álbum se sintió como si estuviéramos esforzándonos para llegar a algún lado. Estas canciones salieron rápido, y eso te deja una buena sensación.

La última vez que platicamos, ustedes mencionaron que les parecia fascinante que los Flaming Lips hicieran lo que quisieran en un sello discográfico más grande. Pero eso es básicamente lo que ustedes están haciendo.
Goldwasser: Creo que hoy en día es muy difícil encontrar un gran sello discográfico que te deje hacer cosas raras. Somos muy afortunados por tener una relación con nuestra disquera. Ha habido rumores de que nos han tratado de limitar, pero nunca nos han dicho que no podamos hacer algo porque es demasiado raro. Nos podrían decir que nos estamos colgando con algo, pero no nos dicen que no lo podemos hacer, lo cual es grandioso.
VanWyngarden: Siempre hemos hecho lo que queremos, y creo que eso se consigue con la música. No estamos viendo como tener más éxito o dinero. Esta vez, salieron canciones que eran más simples, pero no es como si nos hubiéramos sentado a pensar: hay que escribir una canción pop muy simple para que pegue en la radio.

A pesar de que ustedes podrían entrar en la categoría de rock, en realidad no son una banda de rock. En una época en donde la noción de género de la música popular ha dejado de existir, su trabajo anterior ahora parece profético.
Goldwasser: Es genial ver bandas más jóvenes como Lemon Twigs que existen fuera del género. Se nota que están obsesionados con Todd Rundgren. No parece que haya muchas novedades editoriales en sus propios cerebros, sólo hacen lo que les gusta. Parece que ahora están saliendo muchas cosas de ese tipo.
VanWyngarden: Desde nuestro último álbum, he juzgado dos Guerras de bandas de secundaria en Nueva York. En ambas ocasiones, los chavos estaban vestidos como Veruca Salt y tocaban slacker rock. A pesar de que muchas bandas de nuestra generación están incorporando el hip-hop, el R & B y la música electrónica, no creo que el rock haya muerto. Existe toda una generación a la que le encanta, simplemente no son lo suficientemente grandes como para que les salga.
Goldwasser: Irónicamente, lo que mata al rock es que las personas interpretan géneros demasiado estudiados, del mismo modo que se mató al jazz. En realidad no importa el estilo de música que toques, y es importante mantener eso vivo.

Muchas de las letras en este disco se sienten muy sombrías cuando se trata del futuro.
Goldwasser: Muchas personas en las noticias han dicho, "El mundo ya se está acabando". No es como que se acabe en diez años; se está empezando a acabar y no hay nada que podamos hacer al respecto. Son tiempos bastante angustiosos para vivir, pero ¿qué haces? ¿Te rindes? ¿O tratas de sacar lo mejor de la humanidad con el tiempo que nos queda? En cierto modo, es hermoso que las personas estén más presentes.
VanWyngarden: En nuestro último álbum, meditamos mucho sobre la muerte y a veces tuvimos esa sensación de cinismo, pero también de aceptación. Este album es más sobre celebrar lo jodido que están las cosas y de no tener el control de nada, en lugar de lamentarlo.

¿Consideran que son felices?
VanWyngarden: Yo ni siquiera sé.
Goldwasser: Por fin tengo un perro. Eso fue algo que me detuvo durante mucho tiempo.
VanWyngarden: No conozco la felicidad, pero a medida que fui creciendo, pude controlar mejor el estrés y la ansiedad día a día, lo cual no ha mejorado mucho. Creo que soy feliz. No sé, deberías preguntarle a mi madre. Ella siempre me pregunta: "¿Estás bien?"

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