Ojo, mucho ojo: 'México, ojo x ojo'
Fotos cortesía de México, Ojo x Ojo
Ojo, mucho ojo

Ojo, mucho ojo: 'México, ojo x ojo'

Arturo Lara invitó a algunos fotógrafos a contestar con imágenes la pregunta: “¿Cómo veo México?”
24.7.18

Artículo publicado por VICE México.

Arturo Lara (CDMX, 1977), también conocido como Foto Flama, es un fotógrafo que desde hace más de una década se ha dedicado a documentar, tanto movimientos sociales, como los muchos conciertos que suceden en el país y podría casi asegurar que has visto alguna de sus imágenes más de una vez. A principios del año pasado me lo encontré en un evento y me comentó sobre el nuevo proyecto en el que estaba comenzando a trabajar, está vez dejando a un lado su cámara y tomando el papel de editor con el proyecto México, Ojo x Ojo, en el que invita a diferentes fotógrafos a colaborar con una foto como respuesta a la pregunta “¿Cómo veo México?” Me invitó a colaborar, pero como sucede en muchos de estos casos, tuvo que pasar poco más de un año para que finalmente lograremos coordinarnos y que los cuadernos llegaran a mis manos, así que aproveche para charlar con él sobre el proyecto.

VICE: ¿Cómo surge México, Ojo x Ojo y en qué consiste?
Carlos Álvarez Montero: Siempre andan rondando ideas en mi cabeza. Había tenido intenciones de armar un tipo de bitácora, y aunque no es una bitácora, de alguna forma es un relato de la situación del país en los últimos años. Entonces, más que hacer algo mío, porque puede ser limitada la percepción de un fotógrafo, hacerlo en colectivo se hacía más rico, inclusive porque no necesariamente todos han colaborado con fotografías de violencia o de represión, hay otros que enseñan otra parte de México que no necesariamente es mala.

La idea central es que fotógrafos mexicanos o extranjeros que hayan radicado en México un tiempo importante, puedan contestar una pregunta que les hago al principio del cuaderno: “¿Cómo veo México?” Ellos responden con una fotografía de su trabajo hecho en el país y deciden qué respuesta quieren dar a esa pregunta. Partiendo de que el país está en una decadencia total y que pasan lustros o sexenios y simplemente no mejora, se me hace importante que los fotógrafos den una opinión de lo que piensan de su país.

¿Cuándo comenzó el proyecto?
A principios del 2017. Es una labor bien difícil porque hay que estar sobre los fotógrafos carrereándolos, ya que en su mayoría son personas que viajan y sus horarios son complicados, lo que ha hecho que se extienda el plazo para poder concretar.

¿Por qué ahora?
Estamos en un momento histórico muy importante en el país. Desde que llegó Peña Nieto, la represión a la protesta social cambió, la forma en que las fuerzas policiales actúan cambió, y eso ha llevado a un desorden, a un descontrol y una confrontación con la sociedad. Eso, aunado a cómo el gobierno ha dejado en manos del narco un poco el dominio del país y al deterioro económico. Creo que es el momento en donde vi necesario que la voz de los fotógrafos no se viera opacada. Creo que estos seis años han sido determinantes en la forma en cómo la sociedad ha ido cambiando, lo quería reflejar de alguna forma.

¿Y por qué fotógrafos?
Porque yo siento que son los que están en la línea de fuego. Sin ser actores, son actores principales en la narración de una noticia. Entonces ellos, al estar en ciertos momentos, lugares y circunstancias del país, son los que tienen la posibilidad de narrar gráficamente a mayor detalle cómo está el país. Una cosa es el material que llevan a sus medios y a veces no necesariamente es el que el medio selecciona, entonces el fotógrafo toma imágenes que se quedan almacenadas y que para él son más importantes y representativas, también es para darles salida a esas imágenes que quieren decir algo. A pesar de que hay un bombardeo de información y que estamos saturados de imágenes, las imágenes siempre se desvinculan de su autor, y aquí lo que quiero hacer es juntar al autor con su resultado y que él hable un poco de eso, así explico un poco más la situación y la perspectiva del fotógrafo. Me interesa que la gente lo conozca, que no quede sólo en una fotografía, que conozca esta parte del fotógrafo que a veces no se conoce, que son sus palabras y lo que piensa.

Como fotógrafo, lo que quieres es tomar una foto y que se vea, esa es tu voz. ¿Es necesario otro tipo de espacio?
Finalmente no es la misma imagen. Las imágenes que entregas al medio que representas llevan ciertas características que sabes que le funcionan al medio. Cuando a un fotógrafo yo le pido esto, no le estoy pidiendo que me entregue esas imágenes, a menos que él considere que respondan la pregunta. A veces se guardan imágenes que representan mucho más para ellos y no la publican nunca, y buscan otros lugares para poder hacer eso, y éste es un lugar que les da esas posibilidades.

Entonces, ¿tu papel como editor sería quitar el filtro del editor?
Sí, de alguna forma, porque es sacarlos en su voz o en su letra. Yo les doy dos hojas para que ellos hagan lo que quieran. Hay gente que escribe rayando y otros que son muy correctos, muy técnicos. Ves un poco la personalidad de cada uno en la forma en que ponen sus fotografías.

Para muchos la fotografía es sinónimo de objetividad, sobre todo en el fotoperiodismo, ¿qué piensas de esta idea de imparcialidad?
Aquí se elimina porque les doy la posibilidad de que ellos digan lo que quieran, elimino cualquier barrera de censura y al hacerlo les doy la posibilidad de que ellos tengan una elección totalmente natural de lo que les gusta y lo que piensan. México está pasando por el filtro de cada fotógrafo, tu te conviertes en tu propio editor y decides la auto censura. Es la parte más rica, da la apertura a esa libertad de elección, en decir qué pienso. El documento va a ser como una contraparte, va a estar toda la parte histórica y los libros que saquen las editoriales de las situaciones electorales, de este sexenio y del narcotráfico.

¿Cuál fue el criterio para elegir a los colaboradores?
En principio, el criterio es que yo los conozca, a partir de eso ellos puedan darme la información de otros fotógrafos que crean que pueden estar en el libro, por su calidad o por el trabajo que están haciendo. Hay fotógrafos que yo conocía y otros que he conocido en el camino gracias a los primeros. No se trata de que mis amigos salieran en el libro, no es una cuestión de amistad, sino que una cuestión totalmente profesional.

¿Buscaste sólo fotoperiodistas?
Sobre todo, porque de alguna forma sí encamino un poco con la pregunta de cómo veo al país a una cuestión social, entonces pretendía que el fotoperiodista tuviera mayores argumentos para poner con su material, se me hacía más rico al final buscar ese tipo de fotógrafos.

Hasta el momento, ¿cuál es el resultado que has visto?
Me gusta que hay percepciones distintas, aunque la mayoría sí tiende a orientarse a la cuestión represiva y violenta. Hay fotógrafos extranjeros que cambian la mirada, lo que ven, lo que les interesa, lo que ellos consideran que retratan y responden la pregunta. He encontrado nombres de fotógrafos que tienen sus reconocimientos, como Miguel Dimayuga que ganó el premio de periodismo hace algunos años. También hay otros fotógrafos con premios internacionales que han decidido participar, entonces hay una calidad en el material y una visión bien fuerte. Me están gustando los resultados.

¿Ves algún cambio de cuando comenzó el proyecto?
El cambio lo sentí cuando se acabó el primer cuaderno. Antes de comenzar el segundo se atravesó el 19 de septiembre, no sé si a partir de eso el cambio con las siguientes fotos se va a mantener con respecto al primero, o va a ser distinto a como empieza el segundo, que es con una foto del terremoto, pues de alguna forma el fotógrafo decidió darle un giro de tuercas y ya no seguir hablando de narcos, violencia y demás, y decidió hablar de México con una foto del 19 de septiembre. Entonces sí, así como ha avanzado el tiempo, también las situaciones que se han ido generando en el país, han hecho que esté dando un giro, no es algo fuerte, pero sí lo he visto en algunos fotógrafos.

¿Cuándo termina el proyecto y qué esperas que se logre?
Hay un cuaderno que ya se terminó, con alrededor de veintitantos fotógrafos, son pocos, el límite yo lo calculaba en 50 y poder llenar dos cuadernos, si no yo me puedo extender. Somos muchísimos fotógrafos en el país y con mucha calidad, entonces va a jugar un poco la suerte con quién entra o no en esta última parte, porque es ir soltando el cuaderno y a quien le interese, quien tenga disponibilidad de participar.

Los cuadernos van a quedar como un libro de autor, pero la idea es que salgan impresos, más formales, para que así se puedan comercializar. Más allá de un afán comercial lo que más me interesa es que se pueda divulgar, si yo encuentro una forma en la que se pueda imprimir y no necesariamente comercializar, que fuera gratuito, para mí sería mucho mejor, para que alcance más gente.