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Identidad

Cuando el riesgo de embarazo es lo que más te pone

Para quienes tienen fetiches con la reproducción y el riesgo de embarazo, la posibilidad de quedarse embarazada es completamente excitante.
5.7.16
Illustration by Aparna Sarkar

"Siempre he tenido lo que yo llamaría un 'fetiche por la lefa'", afirma Anise, una mujer bisexual de 22 años. "Siempre me ha encantado tragármela, jugar con ella y hacer creampies desde que soy sexualmente activa. En el mundo de color de rosa en el que yo vivía, siempre sentí una gran pasión —a falta de un término mejor— por formar mi propia familia. No fui realmente consciente de que tenía un fetiche con la reproducción hasta que alguien dentro de la comunidad kink me lo mencionó".

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Quienes tienen fetiches con la reproducción se excitan con la probabilidad de embarazo. Es menos frecuente que otras cosas, como que te guste que te llamen zorra en la cama o que te aten, pero desde luego existe. "No es algo que me encuentre en mi consulta con demasiada frecuencia, pero al trabajar en sexología y en terapia sexual, en algún momento todo acaba por aparecer", explica el Dr. Chris Donaghue, sexólogo y autor de Sex Outside the Lines ("Sexo fuera de los límites"). "El motivo de que la gente se sienta excitada por el riesgo de embarazo es que nuestro cerebro a menudo registra la excitación y la ansiedad como la misma cosa", explica.

El fetiche con la reproducción es diferente del fetiche con el embarazo, que consiste en que un individuo se siente atraído por las mujeres embarazadas. De hecho, tener un fetiche con el "riesgo de embarazo" es justo lo contrario que tener un fetiche con la reproducción, es decir, en el primero la persona se excita con el riesgo de embarazo porque no lo desea, pero encuentra excitante el riesgo asociado a tener sexo sin protección. "El fetiche de la reproducción consiste en intentar que alguien se quede embarazada, mientras que el fetiche del riesgo de embarazo es justo lo contrario, no intentar conseguir un embarazo pero tener relaciones sexuales arriesgadas. Es como jugar con el riesgo. Que la mujer se quede embarazada no es el objetivo, sería más bien perder la partida", afirma Joe*, un hombre heterosexual de 34 años residente en Alemania. "Creo que lo ideal sería que una mujer con un fetiche por la reproducción se juntara con un hombre cuyo fetiche fuera el riesgo de embarazo. Sería la pareja perfecta".

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Joe afirma que descubrió su fetiche hacia el riesgo de embarazo después de tener sexo con su exnovia, que —según él— intentaba "cazarle" quedándose embarazada. El complicado cóctel emocional sobre lo que ella intentaba hacer le llevó a tener el mejor sexo de su vida: una especie de "unicornio" que lleva desde entonces tratando de volver a encontrar. Intentar recrear una experiencia sexual intensa con algún tipo de fetiche no es algo tan inusual, afirma el Dr. Donaghue. "¿Por qué este riesgo y no, por ejemplo, que te atropelle un coche? De algún modo aquello sucedió y la ansiedad se vinculó en el cerebro a la excitación sexual, lo que fortaleció su interés en ese tipo de comportamiento. Nuestro cerebro y nuestra excitación sexual son muy asociativos", indica el Dr. Donaghue.

Para decirlo de forma algo burda, dado que el hilo en común entre el fetiche por la reproducción y el fetiche por el riesgo de embarazo es una cantidad generosa de esperma, dejando los embarazos a un lado se trata de un fetiche muy arriesgado ya que conlleva el potencial de transmitir ETS. Para Joe, el riesgo es exactamente lo que le excita tanto y, sobre todo, disfruta de este fetiche con desconocidas. "Tener sexo sin protección en una cita esporádica o durante un rollo de una noche me proporciona la excitación añadida de no conocer muchos factores sobre la otra persona. No sé si usa anticonceptivos. Si está de acuerdo en hacerlo sin protección, asumo a ciegas que ella está haciendo lo correcto pero, ¿y si lo que pretende es quedarse embarazada de un desconocido? Improbable, pero posible. Ese es el riesgo que me gusta".

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Anise, por el contrario, prefiere saber si sus parejas están libres de ETS, según explica, porque dado que su fantasía se basa más en la posibilidad de quedarse embarazada que en el miedo a que eso ocurra, una ETS obstaculizaría su causa. "Me hago pruebas cada quince días y siempre pido a mis parejas que me digan si se han sometido a alguna prueba. Determinadas ETS pueden afectar a la capacidad de las mujeres de concebir en el futuro y ese es el máximo enemigo de mi fetiche", explica. "Antes solo hacía creampies con parejas monógamas, pero en los últimos siete meses también lo hago con parejas esporádicas, con mis parejas poliamorosas y a veces incluso también con rollos de una noche".

Creo que lo ideal sería que una mujer con un fetiche por la reproducción se juntara con un hombre cuyo fetiche fuera el riesgo de embarazo. Sería la pareja perfecta

Tanto en el caso del fetiche por la reproducción como en el del fetiche por el riesgo de embarazo puede haber elementos de intercambio de poder y BDSM. "Lo más importante para mí es ser pasivo. Si una chica tiene sexo conmigo, es preciso que pulse las teclas adecuadas. Tiene que decirme que quiere tener relaciones sin condón, que quiere sentirme directamente y sin barreras", explica Joe. Anise no tiene muy clara cuál es la base de su preferencia: "Antes pensaba que era la materialización del poder y el indicativo de propiedad establecidos por el acto en sí, pero sigo sin estar segura", afirma.

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Dado que la mezcla de fluidos es especialmente arriesgada, los humanos que se dediquen a ella deben comunicarse entre sí. "Como este fetiche incluye el sexo sin protección (o la idea de tenerlo), las parejas sexuales deberían ser extremadamente cuidadosas para asegurarse de tener una buena salud sexual y hablar sobre el tema", aconseja la sexóloga partidaria de los fetiches Alyssa Siegel, quien también recuerda que, en general, si tienes una preferencia sexual no "ortodoxa" es mejor dejarla salir del armario y compartirla con tu(s) pareja(s).

"Muchas personas tienen miedo al rechazo o a ser ridiculizadas por sus fetiches, de modo que con frecuencia temen compartirlos. Pero esa falta de comunicación y autenticidad puede provocar graves problemas en el futuro de las relaciones", indica Siegel. "Es especialmente importante, debido a la naturaleza potencialmente prolongada de este fetiche, que ambos miembros de la pareja planifiquen juntos el embarazo o hablen del tema".

Resulta interesante saber que Anise actualmente toma anticonceptivos. Aunque las esquinas más oscuras de internet están plagadas de posts sobre el fetiche con la reproducción publicados tanto por individuos como por parejas interesados en conseguir un embarazo real, para Anise —y para muchas otras personas que tienen un fetiche con la reproducción— el aspecto del embarazo es tan solo una fantasía. "Actualmente, cuando realizo mi fetiche lo hago usando un DIU. Anteriormente me entregaba a la fantasía de la reproducción sin ningún tipo de protección y jamás me he quedado embarazada", afirma Anise.

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Pero cuando el fetiche por la reproducción no se limita a una fantasía, puede adoptar formas bastante extremas. La más extrema de todas se conoce como "fiestas de la reproducción". En las fiestas de la reproducción, varios hombres tienen relaciones sexuales con una misma mujer esperando dejarla embarazada. Aunque PornHub pretenda hacernos creer que esto pasa muy a menudo, las personas con las que hablamos para este artículo se lamentaban de que en realidad es muy difícil encontrarse con una fiesta de la reproducción.

Para las mujeres que buscan activamente quedarse embarazadas mediante este fetiche, como sucede con los donantes de esperma tradicionales, la apariencia y la personalidad son muy importantes. "Actualmente, si fuera a buscar un donante sería alguien de complexión similar a la mía, que mida 1,55 o más, que tenga un nivel de inteligencia comparable al mío y que tenga un trabajo suficientemente bueno como para ayudarme con la manutención de un niño. Si mi situación financiera fuera mejor, seguiría pidiendo todo lo anterior a excepción del requisito sobre la estabilidad económica", explica Anise.

La dura realidad de este fetiche es bastante obvia: cuando la idea del embarazo está integrada en el fetiche, siempre se tiene en consideración qué hacer en caso de que dicho embarazo se produzca de verdad. A pesar de estar usando un DIU, Anise se toma el riesgo bastante en serio. "Personalmente, yo no creo que el aborto sea una opción para mí y siempre se lo explico a todas mis parejas antes de follar sin condón", afirma. "No me parece justo (y esta es solo mi opinión personal) quedarse embarazada tan solo para interrumpir el embarazo; es algo que pasa factura a tu cuerpo y provoca un trauma emocional enorme para mucha gente. Las opciones que ofrezco a mis parejas son la adopción o la crianza conjunta. Cuando mi estabilidad financiera sea mayor, estoy más que dispuesta a ser una madre soltera".

Dentro de las comunidades del fetiche hacia la reproducción, existe una división entre si el hombre debería formar parte de la vida del potencial niño. "Depende de cómo se haya producido el embarazo", afirma Joe. "Si me ha engañado para quedarse embarazada, yo me negaría a pasarle una pensión. Solo la ayudaría ofreciéndole mi historial médico".

Lo que Joe haría en caso de que se produjera un embarazo a través de su fetiche queda entre él, la madre y su dios. Pero, como pasa con todos los actos sexuales, los expertos hacen hincapié en que es muy importante mantener cierto nivel de consideración con el otro y que el respeto va más allá de hacerse un chequeo de ETS. "No se trata de un consolador humano, no es solo una persona anónima dispuesta a compartir un fetiche contigo", afirma el Dr. Donaghue. "Debes saber que lo que hagas puede tener consecuencias para él".

*Los nombres han sido cambiados