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La mina de oro más grande de Europa se encuentra en Asturias

¿Pero quién se beneficiará de Asturgold?

por Paul Geddis
04 Abril 2013, 8:31am

No soy economista, pero me parece que la única cosa que podría mitigar la tormenta de mierda que azota la economía española podría ser el repentino descubrimiento de suministros sin explotar, de un recurso natural ridículamente valioso. Digamos, por ejemplo, un depósito enorme de oro escondido bajo Asturias. Esto es exactamente lo que ha revelado Asturgold, una compañía minera de la que es dueño el consorcio de inversión ruso-canadiense CP Capital. Actualmente, están estudiando muy seriamente la posibilidad de extraer los 2.5 millones de onzas de esta lustrosa roca que existe bajo Salave, en la costa cantábrica.

Probablemente sepáis que durante los últimos siete años el precio del oro prácticamente se ha cuadruplicado. Y no parece que el aumento del precio vaya a ralentizarse en un futuro próximo. Cuando en el 2007 el gobierno de José Luis Zapatero decidió vender un tercio de sus reservas doradas, parecía una idea bastante buena. Por aquel entonces el precio era de 700$ la onza, un máximo histórico que aún llegó a ser más histórico. Un año después, más o menos al día,  quebró Lehman Brothers y dada la entendible falta de fe en la moneda, el precio del oro no ha parado de elevarse. Ahora mismo está a 1.600$ la onza. Una cifra con la que se frotan con gozo las manos los buscadores de oro internacionales y que, desde luego, deja fatal al gobierno de Zapatero.

España parece no tener muy buen historial en cuanto a su oro se refiere. Los ricos depósitos de oro que hay a lo largo de Galicia y Asturias fueron descubiertos por primera vez por los romanos, quienes hicieron debidamente de la Península su hucha durante la época dorada (ja) del Imperio. Desde entonces, los españoles han ignorado sus depósitos nativos y se decantaron por  explotar aquellos que pertenecían a la gente indígena de las Américas. Como ya debes saber si acabaste la ESO, durante un par de siglos los españoles enviaron a través del Atlántico barcos cargados de enfermedades y curas, trayéndolos de vuelta repletos de oro y plata (una economía imprevista que los comentaristas modernos comparan con subvenciones europeas de los años 2000). Lamentablemente, todo este dinero se gastó en guerras absurdas y en obras de pintura para las iglesias, por lo que a las puertas del siglo XX estábamos prácticamente igual que cuando los romanos empezaron a excavar.



Sé lo que estáis pensando. Quizá este reciente descubrimiento podría hacer cambiar esta tendencia y hacernos ricos oligarcas a todos. Una nación de Iberzovskis. Después de todo, si el precio de mercado se mantiene estable, el valor neto del oro que podría extraerse sería de 3 mil millones y medio de dólares. Vale, no sería suficiente para rescatar a Bankia (aunque si pagaría la cuenta de crédito de Valencia) pero para empezar a llenar el vacío estaría muy bien.

El único problema es que cuando vendieron los derechos de excavación, (primero a Lundin Mining y posteriormente en el 2005 a CP Capital) el gobierno también vendió todos los derechos al oro que se pudiera encontrar ahí. Es decir, que el máximo que podría cobrar el gobierno de estas reservas sería 7,5 millones de euros por impuestos y sin importar la duración del proyecto. En su página web, Asturgold menciona repetidamente su propiedad al 100% sobre el proyecto, un regalo a los inversores pero para el gobierno local y nacional no son buenas nuevas.



Desde Erin Brokovich, los intentos de las multinacionales de empezar proyectos en comunidades rurales han sido atacados con salvaje oposición. Y la mina de Salave no es ninguna excepción. Oro No, un grupo de activistas y vecinos preocupados, ha reivindicado la apertura de la mina durante años, alegando que sería intensamente dañino para el campo y la comunidad. Un portavoz del grupo me dijo, tras hacer hincapié en que ninguno de los miembros tenían antecedentes en activismo medioambiental, que la mina destrozaría el ecosistema local. "Vivimos de las vacas lecheras y el turismo," me dijo. "La leche que producimos se exporta a toda Europa. Si las aguas subterráneas se contaminaran supondría el fin de nuestro estilo de vida".

Mientras, Asturgold ha lanzando una serie de paliativos a los activistas y a la comunidad, en las que se establecen medidas que exceden las recomendaciones europeas de seguridad mediomabiental. Pero es justo decir que la minería de oro no tiene la mejor trayectoria en cuanto a efectos secundarios sobre la madre naturaleza. Dejando a un lado el problema que lleva la extracción con cianuro (Asturgold ha negado que vayan a emplear cianuro en sus minas, no obstante abogan por su uso extensivamente  en su web), hay un inevitable riesgo de que se filtre mercurio en aguas subterráneas. A esto, súmale el riesgo de que el agua que se usa par limpiar el oro puede llegar al mar y matar a la población marina. Oro No se presenta en contra con un caso bastante convincente.

Pero, a pesar de robar los recursos naturales y la potencial aniquilación de la industria local de la zona, un beneficio indiscutible de la mina sería la creación de puestos de trabajo. ¿No se pasaron los mineros el verano pasado defendiendo y luchando contra la policía para el derecho de estar bajo tierra 12 horas al día? Seguro que la apertura de una nueva mina es exactamente lo que necesitan. Pues por lo visto no es así. Mientras que la asociación de mineros de Santa Bárbara se negó a comentar, declarando que no sabían demasiado sobre dicho proyecto, Oro No proclama que la mina "dispone de distintas técnicas a las minas de carbón, y por tanto no sería un alivio para la industria minera en Asturias.”  



En estos momentos el proyecto está parado. Mientras los permisos fueron concedidos en noviembre por la agencia medioambiental con respecto a la creación de la mina, los que se referían al tratamiento de oro, fueron rechazados. Por lo visto, Asturgold ha realizado una guerra de propaganda en contra de Oro No, en la que se incluye, alegan, la financiación de los grupos a favor de la mina. Cualquiera sea la verdad en este asunto, está claro que la presencia de una gran industria ha sumido en la sombra la vida en esta parte tan bucólica del campo. "Es como una guerra civil aquí," me dijo el portavoz de Oro No. "Las familias no se hablan entre ellas. Hay gente que recibe amenazas personales. A la gente del pueblo no les gusta nada hablar de esto".

@pauldotsimon