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deportes

El problema de trata de niños de la FIFA

El tráfico desenfrenado, semi-secreto de jugadores jóvenes es un gran problema en el fútbol profesional. Pero por su pobre reacción, para la FIFA no pareciera ser tan grave.
29.1.15

El fútbol tiene un problema de trata de niños. Hay academias juveniles sin licencia en África occidental que venden niños de nueve años a los intermediarios europeos y árabes, que después tratan de pasarlos a los clubes europeos. Hay ofertas de propiedad de terceros en América del Sur, por medio de las cuales los hombres de negocios turbios compran los derechos de los adolescentes y controlan dónde jugarán toda su carrera. Los gigantes de Europa están atrayendo a menores de edad en todo el mundo, los inscriben en sus academias, y clubes juveniles. Esta adquisición de talento es brutal, inhumana y, en gran medida, no tiene control.

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La FIFA, que siempre ha sido ese papá que espera a que su hijo se queme con la estufa antes de levantarse del sofá y hacer algo, toma medidas muy frágiles en torno al cuidado de los jugadores más jóvenes. En octubre de 2009, se instituyó una ley que estipula que cada transferencia internacional de un jugador menor de 18 años tiene que ser revisada por el subcomité de la Comisión del Estatuto del jugador de la FIFA. Ese subcomité es el árbitro que decide si las transferencias violan o no el artículo 19, que es la política que estipula que los menores no deben ser enviados lejos de casa a los clubes extranjeros, que no cuidarán bien de ellos.

La esencia del artículo 19 es que ningún jugador menor de 18 años puede ser transferido internacionalmente, a menos que: 1) la familia del jugador también se traslade al lugar del club extranjero, por razones no relacionadas con fútbol; 2) el jugador se traslade de una nación de la Unión europea a otra y que no sea menor de 16 años; 3) el jugador vive al otro lado de la frontera de su nuevo club (100 kilómetros o menos). Uno puede ver las inconsistencias de esta ley. Si la familia de un brasileño de 14 años decide trasladarse a Barcelona, por razones que no están del todo claras pero no tienen nada que ver con fútbol, es legal que el niño se inscriba en La Masa.

Hay otras formas de evitar romper con el artículo 19. Por ejemplo, el americano Christian Pulisic firmó con el Borussia Dortmund cuando cumplió 16 años en septiembre de 2014; esto se pudo hacer porque Pulisic obtuvo un pasaporte croata porque su abuelo había nacido en Croacia. La transferencia se dio como si Pulisic hubiera crecido en Zagreb en vez de Hershey, Pensilvania. Generalmente, uno puede ver algunos turcos menores de 18 en los mejores equipos alemanes, a pesar de que Turquía no pertenece a la Unión europea; sin embargo, Alemania es el hogar de millones de turcos étnicos y extranjeros. Entonces, no es raro que un fenómeno de 16 años de Estambul descubra que tiene un pariente lejano en Múnich, o lo haga por su papá que se fue tras un trabajo poco legítimo en Stuttgart.

En España, los clubes rompen las reglas con toda la delicadeza de un experto en demoliciones que hará estallar la bóveda de un banco. El año pasado, cuando el Barcelona estaba bajo investigación por parte de la FIFA, era muy evidente que tenían jugadores extranjeros menores de 18 años en sus equipos más jóvenes; estos se habían mudado a Barcelona sin sus padres y, aparentemente, la Federación del fútbol español no tenía idea de su traslado. El Barça registró a estos niños en la federación catalana, y todo estuvo bien hasta que algunos pronosticadores anónimos notificaron a los reguladores de la FIFA. Sin embargo, el subcomité del Estado de jugadores no se enteró mucho de las transferencias ilegales en el momento en que sucedieron.

Ahora, parece que el Real Madrid hizo algo similar. Los detalles son un poco vagos, y como se trata de una investigación de la FIFA, seguirán confusos­, pero parece que el Real Madrid ha estado firmando extraoficialmente con niños extranjeros de 12 años en los clubes más pequeños; todo esto con la intención de ponerlos en los escuadrones de mayor nivel del Real cuando estén más grandes. (Por supuesto, si se estanca el desarrollo del niño, ya no se hacen cargo de él). Básicamente, el Real Madrid está intentando firmar con talento infantil extranjero escondiéndolo de los otros clubes. Esta táctica también podría concederles una negación plausible. ¿Qué? No fuimos nosotros los que firmamos ilegalmente con estos jugadores. Fue el Racing, ¡claramente!

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El Madrid y el Barça no están solos. El Atlético Madrid, el Rayo Vallecano y el Valencia también están involucrados. Estos clubes españoles se están dedicando a este negocio porque es absolutamente bueno. La FIFA hace un terrible trabajo controlando los movimientos de los jugadores, a pesar de tener sistemas que están diseñados para eso. Un niño de 12 años de edad se traslada de Bogotá a un barrio de Madrid y nadie se da cuenta. En todo caso, las sirenas se escuchan después de que todo ha sucedido y no porque los equipos policiales de la FIFA hagan algo sino porque los mismo rivales están recurriendo a las autoridades. (No sería ninguna sorpresa si se probara que el Real Madrid se puso en marcha por un pajarito en el Nou Camp).

Nadie se entera de todas las incompetencias de la FIFA en este asunto porque lo ocultan todo. Incluso después de que la FIFA castigó al Barça con la prohibición de transferencias durante un año, se explica muy bien qué fue lo que el Barça hizo mal. Esto fue lo que dijo la prensa: "La Federación Española de Fútbol y el Barcelona violaron varias disposiciones relacionadas con la transferencia internacional y la inscripción de menores no españoles en el club". No se dieron nombres. Hubo rumores en la prensa española sobre cómo y cuándo el Barcelona violó la ley, puede que algunos rumores sean ciertos pero no se sabe cuáles. Solo se puede estar seguro de que los catalanes firmaron con algunos jugadores que no debían tener, y que su delito era lo suficientemente grave como para justificar la sanción.

La FIFA no quiere tener que castigar a los clubes más populares y poderosos del mundo. Su mensaje al Barça, alto y claro, no fue una orden para que desistieran sino para que, en el futuro, hicieran todo lo posible por seguir las reglas. Los Sportocrats en Zúrich se vieron obligados a cancelar el shithammer porque las faltas del Barcelona eran tan atroces como para ser ignoradas. Uno se pregunta si al final del escándalo del Real Madrid, técnicamente el club evadió sanciones severas. La percepción pública es que la FIFA hará todo lo posible por estar pendiente.

"La FIFA se toma muy en serio la protección de los menores en el fútbol", dice un comunicado de prensa en relación al castigo del Barcelona. Si ese fuera el caso, el artículo 19 no tendría tantas lagunas y la autoridad mundial de fútbol haría funcionar las leyes para librar a África de esas miserables academias juveniles. (Para ser justos, recientemente la FIFA prohibió la propiedad de terceros, pero hay que ver cómo funciona esta regla antes de elogiarlos).

Si la protección de menores es una prioridad para la FIFA, entonces su burocracia debe ser disuelta y totalmente reconstruida ya que no puede lograr nada si no se capacita. Lo más probable es que la FIFA solo aparente que se preocupa por el bienestar de los niños que están siendo explotados. Abusados por un sistema del cual la FIFA es cómplice.