Hombre experimenta 'necrosis escrotal' tras mordedura de cobra

La serpiente, sumamente venenosa, se escondía en su inodoro.
9.11.21
Cobra hocicuda
Getty Images

Médicos de los Países Bajos afirman haber visto el primer caso de "necrosis escrotal", después de que una serpiente le mordiera los testículos a un hombre de 47 años que estaba de vacaciones en Sudáfrica.

El paciente esperó tres horas a que un helicóptero lo llevara al hospital más cercano, según el informe, durante el cual sintió un dolor agudo desde los genitales hasta el abdomen y pecho.

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Cuando llegó al hospital, tenía los "genitales hinchados y morados, lo que indica necrosis escrotal", según los investigadores; le administraron ocho dosis de antídoto de veneno de serpiente, así como medicamentos para controlar la fiebre, le realizaron una diálisis para las lesiones en los riñones y un aseo quirúrgico en los genitales que implicó extirpar gran parte del tejido genital.

Después de nueve días, fue trasladado a un hospital en los Países Bajos. Los médicos documentaron su caso como el primer hombre en sufrir una mordedura de cobra hocicuda en los genitales, y fue publicado en la revista Urology Case Reports.

Las fotos de los testículos destrozados de este pobre hombre, publicadas en el informe, no son aptas para ningún tipo de público: en la primera etapa de la recuperación, su escroto parece un títere mal cosido sacado de una película de Tim Burton. Veintiún días después del accidente, un cirujano plástico le reparó el pene con un injerto de piel extraído de la ingle.

Por más difícil que pareciera en ese momento, los doctores hicieron un buen trabajo para reparar el daño: en un año, el paciente recuperó la función y la sensación, y bueno, se salvó de la muerte.

Encontrar serpientes escondidas en los inodoros es más común de lo que uno imagina. El año pasado, una pitón de dos metros le mordió el culo a una mujer en Tailandia; en abril, otra pitón de 3 metros mordió a un hombre en Malasia; y en julio, una pitón de metro y medio le mordió los genitales a un hombre en Austria. En cada uno de estos casos, la serpiente no era venenosa y las víctimas se recuperaron después de una simple visita a la sala de emergencias. Sin embargo, la serpiente que mordió al paciente de Sudáfrica, una cobra hocicuda, es muy venenosa, por lo general causa la muerte del tejido alrededor de la mordedura y, si no se trata rápido, puede causar un paro respiratorio y la muerte.

Los médicos que documentaron este caso escribieron en su informe: “¿La moraleja? ¡Siempre revisen el inodoro antes de sentarse!".