COLOMBIA

Segunda oportunidad para la paz en Colombia: hay un nuevo acuerdo

Después de que una mayoría ciudadana votara que 'No' a un primer acuerdo entre el gobierno y la guerrilla de las FARC hace 41 días, hoy por la tarde se anunció desde La Habana un pacto que resucita la esperanza de acabar con la guerra en el país.
13.11.16
Imagen por Leonardo Muñoz/EPA
Síguenos en Facebook para saber qué pasa en el mundo.

Es la segunda oportunidad para Colombia de conseguir su ansiada paz. El pasado 2 de octubre el 50,2 por ciento de la población le dijo 'No' a los Acuerdos de paz firmados por el gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC), tras cuatro largos años de negociaciones.

Ese 'No' significó un jarro de agua fría para el 49,7 por ciento de los que votaron a favor, y no se sabe cómo sentó al 62,5 por ciento de los colombianos que se abstuvieron. Desde entonces han pasado 41 días en los que el gobierno 'santista' se ha reunido con los colectivos del 'No' y del 'Sí' para ver qué modificaciones se le podían hacer a los Acuerdos para poder tratarlos con la guerrilla.

Publicidad

Humberto de la Calle, jefe negociador del ejecutivo, afirmó esta tarde, desde La Habana, que este acuerdo es "mejor" que el firmado el 26 de septiembre pasado porque "resuelve muchas de esas críticas y observaciones".

Varios fueron los puntos clave de debate entre detractores y defensores de los acuerdos: la ideología de género, la inclusión de penas más severas para los guerrilleros, reparación a las víctimas con patrimonio propiedad de las FARC o financiación propia a su partido político.

En la dirigencia del nuevo partido de las FARC habrá mujeres, asegura jefa de la guerrilla. Leer más aquí.

Aunque todavía no tenemos acceso al texto completo de esos acuerdos, ya que se harán públicos mañana, el presidente Santos afirmó que las FARC sí entregarán sus bienes y el efectivo que tengan disponible para reparar a las víctimas. Además el mandatario, en alocución presidencial al país, también confirmó que el texto recoge de forma más precisa en qué consistirá la restricción de la libertad de los juzgados en los procesos penales.

Otro de los elementos diferentes que recoge este nuevo acuerdo es que las ONG´s no podrán actuar como fiscales y acusar, y tampoco habrá presencia de jueces extranjeros, así que todo el proceso quedará en manos de la jurisprudencia colombiana, algo muy poco usual en los procesos de paz y postconflicto.

'Con mucho amor y conciencia estos acuerdos nos van a traer realmente la paz'.

Las FARC tampoco estará en las comisiones que trabajen en el tema de la reincorporación a la vida civil, algo que puede complicar el posacuerdo, ya que la reinserción de los exguerrilleros es algo fundamental para que la paz se consolide.

"Se hicieron las modificaciones para garantizar que la llamada ideología de género no está presente en el acuerdo—nunca lo estuvo— ni siquiera de manera sugerida" seguía diciendo un Santos enfático en sus palabras. A las iglesias cristianas el enfoque de género y el debate sobre el colectivo LGTBI como víctimas del conflicto nunca les gustó, y ese sí ha sido un punto espinoso, porque este acuerdo era novedoso en este aspecto y suponía una diferencia con otros acuerdos de paz internacionales que nunca habían discutido este importante tema.

Los bogotanos celebran el anuncio de un nuevo acuerdo. (Imagen por Pablo Albri/VICE News).

El presidente Santos se desplazó hasta Medellín para hablar con el expresidente del gobierno Álvaro Uribe, algo poco usual para un mandatario, y tratar cara a cara estas modificaciones. Uribe, por su parte, al acabar la reunión dijo a los medios de comunicación que "he pedido al presidente de la República que los textos que anuncian de La Habana no tengan alcance definitivo, que sean puestos en conocimiento de los voceros del 'No' y las víctimas, quienes los estudiarán en breve tiempo y expondrán cualquier observación o solicitud de modificación en una nueva reunión con el equipo negociador del Gobierno". Uribe no pidió que estos acuerdos fueran puestos en conocimiento de los votantes del 'Sí' y del resto de la ciudadanía, algo que sí hizo la senadora Claudia López.

Ninguna de las partes implicadas en estos acuerdos ha confirmado si la nueva versión se refrendará nuevamente por consulta popular o se aprobará directamente en las Cortes. Otro interrogante que se espera se responda en los siguientes días.

Otro acuerdo. Otra esperanza.

En la Plaza Bolívar, el centro neurálgico de Bogotá, no había mucha gente cuando se hicieron públicas las declaraciones desde La Habana. En esta ciudad la lluvia no da tregua desde hace días, y el lunes es feriado, así que la capital está a la mitad de su rendimiento habitual. Pero los que estaban y esperaban allí las declaraciones, celebraban el anuncio como en Colombia se hacen las cosas: a ritmo de música.

Ricardo Contreras, organizador de Milonga por la paz, un acto que congregó a varias parejas de tangueros en la plaza, dijo que aunque el resultado del plebiscito fue un duro golpe, ahora "con disposición, con mucho amor y conciencia estos acuerdos nos van a traer realmente la paz".

Publicidad

A través de unos pequeños parlantes, otro grupo de congregados escuchaban las palabras de Humberto de la Calle y de Iván Márquez, jefe negociador de las FARC, y vitoreaban cada uno de los cambios, se abrazaban y más de uno lloraba, porque las lágrimas forman parte de la historia de este país. "Desde que nací no he conocido la paz" comentaba Carolina Ospina, una de las mujeres que estaban en la plaza.

"La paz en nuestro país va a hacer que nosotros veamos a la otra persona no como un enemigo, sino como un amigo más", contaba un emocionado Ricardo Contreras cuando veía la alegría en los rostros de sus compañeros que bailaban tango para celebrar que parece que sí, que esta es la de verdad, que Colombia sí que camina a paso firme hacia un nuevo presente.

Sigue a Ángela Verge en Twitter: @angela_verge

Sigue a Pablo Albri en Twitter: @albriphoto

Sigue a VICE News En Español en Twitter: @VICENewsEs