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Elecciones en México: entre la desconfianza por un cambio real y la quema de boletas

Los manifestantes quemaron boletas y atacaron las casetas electorales en Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Los resultados a pie de urna sugieren una carrera ajustada en los estados clave.
Photo by Luis Alberto Hernandez/AP

Los resultados comenzaron a aparecer poco a poco el domingo después de que millones de mexicanos participaran en unas las elecciones intermedias vistas como un barómetro del clima político del país de los tres años de presidencia de Enrique Peña Nieto.

Los votantes debían elegir a cientos de candidatos: nueve gobernadores, alcaldes, representantes locales, y a los 500 miembros del Congreso de México. Antes de las 20:00, hora local (cuando debían empezar a publicarse algunos resultados), los jefes de los partidos políticos ya estaban declarando la victoria de sus candidatos en aquellos estados donde los resultados eran muy apretados.

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"Tenemos un resultado impresionante más allá de cualquiera de nuestras expectativas", dijo Hugo Luna, presidente del insurgente Partido Movimiento Ciudadano en el estado de Jalisco.

Hubo ataques aislados contra algunos centros electorales y se quemaron boletas en la región sur del país, incluyendo los estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas. En general, la votación se llevó a cabo con relativa calma a pesar de la escalada de violencia de los últimos días y la tensión entre las autoridades y el sindicato disidente de maestros de la CNTE, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

'Queremos dejar ese episodio atrás de una vez'.

En el estado norteño de Nuevo León, el malhablado candidato independiente Jaime Rodríguez, conocido como "El Bronco", iba en cabeza en los primeros recuentos. Podría convertirse en el primer gobernador electo independiente en México desde las reformas electorales parciales de este año, que permiten candidaturas ciudadanas.

En Tixtla, Guerrero, la ciudad más cercana a la Escuela Normal de Ayotzinapa, los padres y amigos de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos en septiembre de 2014 impidieron que se colocaran las urnas, tal y como habían prometido.

Los disturbios comenzaron a las 10:30 de la mañana cuando estudiantes y los padres de los 43 desaparecidos se enfrentaron con simpatizantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), actualmente en el poder. En la pelea se llegaron a utilizar palos, tubos metálicos y hasta fue arrojado un cóctel molotov. Al menos dos personas resultaron heridas.

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Por la tarde, una docena de centros de votación habían sido destruidos en Tixtla, pero los residentes aún pudieron votar en otros 40 centros.

Profesores mexicanos queman boletas electorales ante las inminentes elecciones. Leer más aquí.

Los votantes hicieron pequeñas colas en la ciudad de Iguala, Guerrero donde los 43 estudiantes fueron secuestrados y probablemente masacrados.

"Realmente sólo queremos dejar atrás este episodio", dijo a VICE News Javier Hernández, un conductor de taxi de 38 añosde edad. "La tragedia de Ayotzinapa ha sido difícil para la economía. En los primeros dos o tres meses después de que ocurriera, la gente tenía miedo de salir de sus casas".

La sombra de la tragedia de Ayotzinapa todavía se cierne sobre Iguala y, según varios electores, ha condicionado la decisión de los votantes.

La ciudad apenas ha tenido una administración que funcione desde que el ex alcalde José Luis Abarca, a quien las autoridades federales acusan de haber ordenado la matanza de los estudiantes, huyó de la ciudad. Abarca sería detenido posteriormente junto con su esposa, María de los Ángeles Pineda.

'Una vez que se convierten en funcionarios públicos, lo primero que hacen es ir a por el dinero'.

Sin embargo, incluso en Iguala, los resultados del domingo parecen ser el negocio político de siempre — el próximo alcalde será muy probablemente del PRI o del PRD, el izquierdista Partido de la Revolución Democrática. Abarca pertenecía al PRD, que ha gobernado Guerrero en los últimos años.

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"No importa a quien vote usted", dijo René Cristino, de 49 años de edad y que votó en cuanto las urnas abrieron por la mañana. "Ninguno de ellos puede hacer un cambio real o dar a los ciudadanos lo que necesitan".

Se temía que la elección sería bloqueada por los activistas, pero cuando los centros electorales comenzaron a recibir sus primeros votantes, Iguala estaba en calma.

"La gente debe participar, es la única manera de revivir la confianza en la política", dijo a VICE News Anibal Garduño, candidato a la alcaldía local de Movimiento Ciudadano, el partido de la oposición de izquierda.

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Manifestantes queman las casetas electorales en Tixla, Guerrero. (Imagen por Andalusia Knoll/VICE News). 

Según un analista la votación de mitad de legislatura se celebró bajo un sentimiento de frustración y desencanto.

"La imagen de Peña Nieto, los casos de corrupción, los malos resultados económicos, la violencia, todo esto hace que estas elecciones desencanten", dijo a VICE News Bernardo Barranco, académico y comisionado electoral en el estado de México.

"El proceso electoral está marcado por la enorme desilusión y el rechazo por parte de la mayoría de los mexicanos", agregó.

Protestas de maestros en Oaxaca

Las fuertes medidas de seguridad han marcado la votación en la ciudad colonial de Oaxaca, al este de Guerrero. Mientras soldados y policías federales patrullaban la ciudad, helicópteros militares la sobrevolaban.

Los profesores — furiosos con una reforma educativa que les somete a evaluaciones y controles sindicales sobre cuestiones como la contratación y el despido — salieron a las calles de la ciudad de Oaxaca para una "mega-marcha" el domingo durante la votación para hacer un llamamiento al boicot.

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"Todos estos políticos … ninguno de ellos da alguna esperanza de que esto puede mejorar", dijo a VICE News Rutilo Rodríguez, portavoz de la Sección 22, la rama de Oaxaca del sindicato de maestros de la CNTE. "Una vez que se convierten en funcionarios públicos, lo primero que hacen es ir a por el dinero".

Maestros del CNTE atacaron el Instituto Nacional Electoral (INE) a lo largo de Oaxaca. Los profesores quemaron urnas, se enfrentaron con la policía y bloquearon un depósito de suministro de gasolina provocando que las estaciones de servicio en la ciudad de Oaxaca, capital del estado, se quedaran sin combustible durante cuatro días.

Al menos 264 casetas electorales fueron quemadas o atacadas el domingo, informó la televisión local Milenio. Ochenta y ocho personas fueron detenidas, dijeron las autoridades.

El presidente mexicano Enrique Peña Nieto vota en la ciudad de México. (Imagen vía presidencia de México).

A finales del mes pasado, el Ministerio de Educación federal suspendió la evaluación de maestros — aprobada en una reforma de educación en 2013 — por razones aún desconocidas. Defensores de la reforma de educación acusaron al gobierno de ceder al chantaje y de impedir que la CNTE saboteara las elecciones en el sur del país.

El periódico Reforma, citando fuentes de las negociaciones entre maestros y el Ministerio del Interior federal, informó que los maestros querían la aprobación de 4.500 nuevos puestos de enseñanza. Una vez fuesen aprobados, la Sección 22 se los vendería a quienes estuviesen interesados por 20.000 dólares cada uno.

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Los maestros de Oaxaca pidieron que la reforma se revocara.

"Han sido dos días de puras pérdidas ", dijo Manuel Gerónimo, un conductor de taxi en Oaxaca, cuyo vehículo era uno de los 26 vehículos que hacían cola, a la espera de que la Policía Federal escoltara a una flota de camiones cisterna hasta las estaciones de gasolina en la ciudad.

Dijo que no tenía intención de votar. "[Los políticos] sólo piensan en su bienestar", agregó Gerónimo.

'La gente está harta': las elecciones en Jalisco podrían cambiar radicalmente la política tradicional en México. Leer más aquí.

Boletas electorales arden en Tixtla (Imagen vía Andalusia Knoll/VICE News).

En una caseta electoral de un barrio de clase trabajadora en la cercana localidad de Santa Lucía del Camino, la gente expresó su similar descontento con los políticos y con el sistema electoral en general — que, según dicen, ha intentado comprar sus votos y que ofrece dinero a los ciudadanos a cambio de que no voten.

Muchos [operadores] te piden la tarjeta de identificación para votar y te dicen que te la devolverán después de las elecciones", dijo Rosa Martínez, una ama de casa, después de votar.

Otros, dijo "hacen una foto de la tarjeta para comprobar si votaste realmente", comentó. "Y si votaste realmente, entonces te pagan".

"La política aquí es pura decepción", declaró Leonardo Morales, un funcinoanrio jubilado del gobierno, a VICE News. "El partido original era el PRI y los otros partidos están formados por gente del PRI que se ha dispersado para hacer lo mismo bajo una bandera distinta".

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Otros insistieron en que se votara para que la voz del mexicano de a pie fuese escuchada.

"Es importante votar" dijo David Flores, un pastor evangélico, que señaló que habían sido los intentos de los maestros por detener las elecciones lo que le había impulsado a acudir a las urnas: "Tenemos que votar para que así ellos no obtengan lo que quieren".

En Guerrero, Berta Nava, madre de uno de los 43 estudiantes asesinados, Julio César Ramírez Nava, dijo que las manifestaciones del movimiento no disminuirían después de las elecciones.

"Nosotros también solíamos votar cuando nos decían que nuestras vidas cambiarían y que serían diferentes, cuando aseguraban que habría trabajo para todo el mundo en escuelas y clínicas", delcaró Nava a VICE News. "Pero, en líneas generales, vemos que son cosas que no sucedieron y que solo el gobierno se ha beneficiado de ellas… nunca la gente".

David Espino, Daniel Hernández, Rafael Castillo, Andalusia Knoll y Duncan Tucker han colaborado en esta información. Sigue @VICENewsEs en Twitter para actualizaciones sobre las elecciones en México.