3 artistas mexicanos para mandar a la mierda el lunes
Imágenes cortesía de los artistas.
Creators

3 artistas mexicanos para mandar a la mierda el lunes

Hablamos con Morelos León Celis, Victoria Santanella y Juan Villavicencio para conocer sus conceptos, inspiraciones e inquietudes artísticas.
23.4.18

Se podría decir que el panorama del arte en México se encuentra en un gran momento, cada vez tenemos más ferias, galerías y exposiciones. Y aunque el artista siempre se tiene que enfrentar contra burocracias, falta de presupuesto, juegos políticos, amiguismos y demás imprevistos que hacen de la libre expresión una utopía aparentemente inalcanzable, aquellos que triunfan son los que persisten sin importar lo que traiga el azar.

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Más que el reconocimiento, lo que distingue a los grandes artistas es el trabajo que día a día otorgan a sus obras. Esa chispa que los mantiene activos y que nada puede apagar, la misma que los hace concentrarse en lo esencial y dejar ir todo lo que no lo sea.

Decidimos hacer una pequeña lista de artistas cuyo trabajo hemos descubierto últimamente y que confiamos seguirán su camino pase lo que pase.

Estos artistas son Morelos León Celis, Victoria Santaella y Juan Villavicencio. A los 3 les hicimos la misma serie de preguntas para obtener múltiples perspectivas sobre el panorama del arte contemporáneo. Ellos son artistas cuyos orígenes marcan latitudes específicas del país. Morelos León Celis nació en Oaxaca, Victoria Santaella en la Ciudad de México y Juan Villavicencio en Tijuana. Puntos claves de la cultura mexicana. Estos artistas nos ayudan a visualizar un mapa del estado del arte independiente y el porvenir en distintas disciplinas del arte.


Morelos León Celis

¿Cómo describirías tu trayectoria?

De alguna forma no pienso en que tengo una trayectoria, más bien creo que es una constante de prueba y error en la cuál he contado con un ritmo de reflexión de mi labor como artista. Esto que describo me ha llevado a clarificar procesos de producción que he concretado con fortuna un par de veces con el espectador o con el espacio expositivo, otros tantos en su mayoría han sido un rotundo fracaso, en los cuales continúo trabajando.

Coralillos Flechados, 2017

¿Con qué conceptos y/o ideas trabajas?

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Me interesan las tensiones entre conceptos, lo rural frente a lo urbano, lo artesanal frente a lo industrial y lo personal frente a lo político. En estos términos de intersecciones mi trabajo representa una exploración de las formas y los materiales que se embarcan en una situación política y social presentes en México y por supuesto de sus posibilidades de aprehensión e interpretación con respecto a los conceptos de origen y de historia.

Iracema I, 2015

¿Qué te anima a seguir adelante?

Considero que no voy para adelante en un sentido de progreso, más bien estoy bajo una especie de intuición personal que busca una esencia primitiva que va hacia atrás, a la cual le pierdo el rastro en la lógica actual, me refiero a aquella conexión con un tiempo propio que no produce y que solo permanece. Pienso que en la aceleración del sistema neoliberal en que vivimos se requiere perseverancia y mucho ánimo para encontrar ése tiempo para nosotros.

El oficio del adversario, 2017 (detalle)

¿Qué te inspira?

Por un lado las fuerzas entrópicas, personales, corporales y sociales que hacen que me percate de la alteridad dentro de lo cotidiano y que me brindan la posibilidad de olfatear, escuchar, contemplar y percibir el peso de las cosas sobre la tierra. Y por otro, la soledad y el silencio, los cuales procuro a través de largas caminatas en el bosque de Tlalpan como una practica aislante y un refugio del bullicio.

Tlapalli, 2018

¿Qué es lo que más y menos te gusta de hacer arte?

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Me encuentro en una etapa de liberación de la ansiedad de ser artista joven, es por ello que ahora estoy contemplando con gusto el arte y los procesos de otros artistas como un espectador crítico de las practicas contemporáneas. Lo que no me gusta en este sentido es que se piense que esas practicas de las que hablo deben comunicar desaforadamente todo el tiempo, además de la autoexplotación que con lleva la ansiedad de producir por producir.


Victoria Santaella

¿Cómo describirías tu trayectoria?

Mi trayectoria…. Creo que es como un árbol: no se dónde comenzó pero llegué al teatro, se abrieron muchos caminos, tomé uno y llegué al cine, nuevos caminos y experiencias, llegué a las artes visuales….. Estos caminos han sido tan disfrutables pues he conocido lugares que nunca imagine, personajes, experiencias, oportunidades. A mi alumnos les digo que a veces se detengan a conocer también los malos ratos de las personas pues uno aprende mucho. Estos ratos también los he tenido y me han abierto las mejores experiencias de mi vida. Y siempre que ha habido alguna dificultad recuerdo lo barato que es soñar: un día con un compañero soñamos hacer una película y al mes la estábamos haciendo.

¿Con qué conceptos y/o ideas trabajas?

Lo que más trabajo es el paisaje como si fuera un retrato nuestro. Al principio quería hacer paisajes que yo había aprendido como “los grandes paisajes”. Después de muchas experiencias me dí cuenta que mi paisaje es el de la ciudad de México. Cuando lo veo encuentra mis pensamientos y percepciones. Después me dí cuenta de sus edificios, sus casas, sus interiores, sus televisiones, sus cocinas, sus personas, sus huellas, sus rastros, sus pies, su piel, sus cabellos, el mínimo de detalle que deja un gran personaje.

¿Qué te anima a seguir adelante?

Seguir adelante suena bien, pero también suena con mucha presión. A mí me gusta seguir, aprender y seguir. Pero también me gusta darme pausas: detenerme en un lugar y en un momento: disfrutar estar un rato con los pies en sofá, salir a caminar, saber qué pasa en mi país, saber qué le pasa al que tengo en frente, platicar con él, conocerlo, aprender, detenerme un rato, saber qué sucede y entonces seguir.

¿Qué te inspira?

Me inspira conocer lo simple que pueden ser las cosas: tomar un café con alguien, escuchar a un alumno, sentarme con alguien querido. Me inspira lo simple: acariciar, comer, compartir, bajar el vidrio. Me inspira que en los momentos más difíciles y dolorosos lo que uno necesita es lo simple: tomar una mano, ver una línea, ansiar que la fina línea color verde de un electrocardiograma siga corriendo y bien. Al final puede que me quede con esa simple línea verde, pero en esas simplezas como en la fina línea verde de un electrocardiograma puede estar toda una vida.

¿Qué es lo que más y menos te gusta de hacer arte?

Lo que más me gusta de arte es que puede ser secreto: te puede gustar, lo puedes odiar, puedes soñar con ser artista, puedes dibujar aunque no sepas como, te puede gustar la pintura de un elefante, te puede gustar la marca que dejó alguien que no era artista, puedes tener planes de qué hacer con el arte, puedes no saber de arte, puedes disfrutar no hacer arte,… en fin, siempre puede ser un dulce secreto. Lo que menos me gusta es cuando ese secreto se hace público y se impone, se le intenta justificar, sistematizar, disfrazar.


Juan Villavicencio

¿Cómo describirías tu trayectoria?

Soy formado en Artes Visuales, pero nací en un puerto al norte de México dedicado al turismo, donde no existía ningún museo de arte, por lo cual mi primer acercamiento equivalente a esa experiencia fueron las tiendas de artesanía. Sin duda ese imaginario influyó totalmente mi trabajo dentro de la escultura, disciplina que he explorado a través de la cerámica desde hace más de 10 años.

¿Con qué conceptos y/o ideas trabajas?

Me interesa mucho la relación entre arte y artesanía, producción en masa y decoración, explorando sus espacios de convergencia y tensión. La historia del arte Como una acumulación de capas de información visual, pero también como creadora de ficción.

¿Qué te anima a seguir adelante?

La curiosidad por seguir explorando posibilidades es infinita dentro del proceso creativo de un artista, el trabajo como reafirmación del cuerpo en una espacialidad.

¿Qué te inspira?

La Ciudad de Tijuana y la frontera norte de México, su contexto y construcción visual a partir de los pequeños gestos cotidianos de los que la habitamos.

¿Qué es lo que más y menos te gusta de hacer arte?

Lo que más me gusta es el acto de reflexión que surge a partir de la creación; el trabajo individual en el estudio, pero también la dinámica colectiva dentro de la educación artística. Lo que menos me gusta de hacer arte es lidiar con sectores que han ido creciendo alrededor del medio artístico sin un interés genuino.