La corrupción en la FIFA

Joseph Blatter critica a los 'chismosos' que revelaron la corrupción en la FIFA

"Dentro de poco, a los soplones se les permitirá todo"
19.6.17
Original images via Flickr and Wikimedia Commons/VICE Sports illustration

El ex presidente de la FIFA, Sepp Blatter ha vuelto a ser el centro de la polémica, con unas nuevas declaraciones que han salido a la luz, gracias al nuevo libro de David Conn, The Fall of the House of FIFA. En un extracto publicado por The Guardian, Conn logró sentarse a comer con Blatter para entrevistarlo, y el ex dirigente acusó a casi todos los personajes con los que solía estar asociado como Chuck Blazer y Jeffrey Webb quienes declararon ante los fiscales estadounidenses y suizos. Blatter no tiene elogios para informantes como Blazer, quien usó un micrófono escondido durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Publicidad

De forma sorprendente, Blatter expresó su desdén hacia los "soplones" y en la misma entrevista intentó explicar que, como dirigente de la FIFA, simplemente no había nada que él pudiera hacer para evitar la corrupción.

Este es parte del extracto publicado por The Guardian, en donde habla sobre las personas que sirvieron como informantes en la investigación por corrupción:

A Blatter no le impresionan los soplones en general, e incluso critica a Yuliya Stepanova, quien expuso recientemente la política gubernamental rusa para dopar a sus atletas, y el gran escándalo que conmocionó al atletismo. "Quiere ir a los Juegos Olímpicos, y ahora todos dicen que es una lástima que no pueda ir porque es una soplona. Dentro de poco, a los soplones les permitirán ir a todas partes", se queja Blatter. "No es correcto ser un soplón".

Sorprendido por esa declaración, le pedí clarificar; ¿estaba diciendo que ser soplón no es correcto?

"Sí", confirmó. "En la escuela, si había alguien que te acusaba con el maestro, entonces…" y gesticuló como si lo que siguiera fuera tan obvio que no había necesidad de terminar la frase.

"¿Sigue pensando eso?", le pregunté.

"Sí", respondió.

"¿(Los soplones) son como los chismosos de la escuela?", le insisto.

"Sí, sí", responde. Y confirma.

Cada vez que Baltter abre la boca se vuelve más y más facil entender cómo llegó la FIFA a donde está.