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Dimite el presidente de Guatemala manchado por un gran escándalo de corrupción

El presidente guatemalteco Otto Pérez Molina presentó su dimisión presionado por los votos del congreso que le quitaron la inmunidad. Los guatemaltecos celebran su caída y no olvidan la historia de impunidad que ha protegido a los líderes del país.
03 Septiembre 2015, 10:15am
Imagen por Saul Martinez

Miles de personas han celebrado en Guatemala que el hasta ahora presidente del país, Otto Pérez Molina, haya presentado su dimisión. Ayer la votación de los legisladores se resolvió por un contundente 132-0 a favor de la revocación de los privilegios del asediado líder. De esta forma perdía la inmunidad de enjuiciamiento por cargos de corrupción relacionados con un escándalo de fraude aduanero que ha sacudido al país durante meses.

Otto Pérez es el primer presidente en la historia del país en ser despojado de la inmunidad judicial.

Se espera que el Congreso de Guatemala celebre una sesión de emergencia hoy jueves temprano para entregar el poder al vicepresidente Alejandro Maldonado, a quien el Congreso ha seleccionado para reemplazar a la vicepresidenta de Pérez Molina, Roxana Baldetti, después del escándalo que la obligó a dimitir en mayo. Maldonado estará al frente del gobierno lo que queda de mandato.

Ayer se endurecieron las protestas

Los manifestantes en Ciudad de Guatemala soportaron el miércoles lluvias torrenciales, mientras esperaban a la salida del palacio de Congresos a que se resolviera la votación para desposeer al todavía presidente, Otto Pérez Molina, de su inmunidad, un poder atribuido que impide que sea juzgado. Tras la votación, algunos de los presentes celebraron la noticia con lágrimas en los ojos.

"Me emocioné al ver a tanta gente unida", comentó Maryam Chávez a VICE News.

Otros celebraron la decisión, pero se mostraron cautos dada la vergonzosa historia de impunidad del país.

"Finalmente ya disponen de todas las piezas para juzgar a este criminal de guerra", añadió Sal Figueroa, una ciudadana guatemalteca que ha participado en las protestas desde abril. Figueroa declaró a VICE News que "Lo que pasa es que el sistema judicial de este país es débil. Si consiguen juzgarle estaremos escribiendo todo un nuevo capítulo de nuestra historia".

El voto unánime — en el que hubo 24 abstenciones — significa que Pérez Molina podrá ser juzgado por su presunta participación en la trama de corrupción conocida como "La Línea". De acuerdo con la investigación impulsada conjuntamente por Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y por el Ministerio Público del país, la red de defraudación de aduanas robó una suma estimada en 120 millones de dólares del dinero pagado por los contribuyentes guatemaltecos.

La indignación popular en Guatemala contra la corrupción continúa creciendo. Leer más aquí.

La antigua vicepresidenta de Pérez Molina, Roxana Baldetti, y casi otros cuarenta funcionarios de la cúpula del gobierno, han sido ya arrestados u obligados a dimitir por el escándalo. Entre los implicados se cuentan el ministro del interior y el ministro de defensa del país, quien huyó recientemente a la República Dominicana. Guatemala lleva sumido 20 semanas en una oleada de manifestaciones que ha sacado a miles de personas a la calle al son del cántico "Renuncia Ya", dirigido al presidente.

Pérez Molina ha mantenido su inocencia través de toda la crisis y ha desmentido repetidamente su implicación en el escándalo. Molina ha declarado en múltiples ocasiones que no renunciará. El lunes, sin ir más lejos, proclamó en rueda de prensa que su intención es votar en las próximas elecciones, que están programadas para el próximo domingo 6 de septiembre.

Tanto el Ministerio Público como la CICIG han solicitado que se emita una orden de arresto contra el presidente. El Ministerio Público ya ha anunciado que Pérez Molina tiene que ser detenido en cumplimiento de la ley. Tanto el CICIG como el MP presentaron cargos contra el presidente del pasado 19 de agosto. Después de la votación del martes para desposeer al presidente de su inmunidad, los manifestantes se concentraron una vez más en la plaza de la Constitución para celebrarlo, en una fiesta en que ondearon las banderas nacionales, se cantó y se escucharon muchos silbatos.

Ahora, finalmente, se ha abierto la puerta que debería permitir que Pérez Molina sea encausado por su presunta implicación en los crímenes de guerra de Nicaragua durante los cruentos 36 años de conflicto armado en que estuvo sumido el país. En la década de los 80, Pérez Molina se hacía llamar Tito Arias, y era el comandante de un escuadrón conocido por su brutalidad al que se conocía como los Kaibiles.

**Protestas, escándalos y el dinero del narcotráfico salpican las elecciones en Guatemala. Leer más aquí. **

En mayo de 2013, el antiguo dictador Efrain Ríos Montt fue sentenciado por cargos de genocidio por un tribunal del país. Sin embargo los cargos fueron revocados semanas después y el congreso de Guatemala declaró "que nunca se produjo genocidio alguno". En el juicio contra Ríos Montt, un testigo acusó de Pérez Molina de participar en el genocidio de los indios maya durante la guerra.

El apoyo al presidente ha caído en picado desde que las acusaciones de corrupción salieran inicialmente a la superficie a mitad de abril de este años. El clamor público escaló desde entonces hasta alcanzar su cumbre el pasado día 27 de agosto, cuando más de 100.000 manifestantes participaron en una huelga nacional. Exigían que Pérez Molina renunciara y que las elecciones se pospusieran.

En junio, la Organización de los Estados Americanos expresó su preocupación por los llamamientos al retraso de la votación y subrayó su compromiso a supervisar "unas elecciones libres y justas".

La gran mayoría de los votantes han declarado que desean votar "nulamente" — en caso de que se celebre votación alguna —. Gabriela Ixchíu, una joven de 18 años que tiene la oportunidad de votar por primera vez en su vida, declaró a VICE News que su intención era abstenerse porque "ninguno de los candidatos me representa".

El Tribunal Supremo Electoral de Guatemala ha declarado que no se permitirán nuevas reformas antes de las elecciones, lo que significa que el corrupto sistema que ha provocado la crisis actual, seguirá en pie en el futuro.

_Sigue a Jeff Abbott en Twitter: _@palabrasdeabajo