Identidad

Cuando el VIH no impide el amor: así vive una pareja serodiscordante

La serodiscordancia es una condición en la que uno de los miembros de la pareja no tiene el mismo estatus serológico, es decir, en la que uno de ellos vive con VIH y el otro no.
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Max tiene 29 años, Mario tiene 32. Cumplieron su tercer aniversario como pareja hace tres meses. No pierden oportunidad de demostrarse mutuamente, y también al mundo, cuánto se aman. Tomados de la mano, juntos le dan la cara al futuro. Podrían tener una relación como cualquier otra (y casi en estricto sentido la tienen), sólo que comparten una particularidad: son una pareja serodiscordante.

La serodiscordancia es una condición en la que uno de los miembros de la pareja no tiene el mismo estatus serológico, es decir, en la que uno de ellos vive con VIH y el otro no. En el caso de ellos, es Max quien vive con VIH y Mario no presenta infección por el virus. ¿Cómo es la dinámica, tanto en el día a día como en la sexualidad, de dos personas que tienen un estatus de VIH diferente? ¿Cómo lidian con la desinformación y qué hacen para desterrar el estigma? Platicamos con ellos y esto fue lo que nos contaron.

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VICE: ¿Cómo se conocieron?
Mario: Nos conocimos en una fiesta ‘Bomba’, nos gustamos a primera vista pero casi no hablamos ese día. Días después nos agregamos a Facebook y empezamos a platicar; lo demás es historia.

¿Hace cuánto que se hicieron pareja?
Max: El 23 de octubre cumplimos 3 años juntos.

¿Cómo y cuándo fue la primera vez que tocaron el tema del estatus serológico de Max?
Mario: Fue después de nuestra tercera cita y fue muy rara la manera en que empezamos a hablar del estatus serológico de Max. Antes de que él lo compartiera, un amigo de Mario se adelantó y le dijo que “había escuchado que Max vivía con VIH”. A raíz de ese chisme fue inevitable que platicáramos del tema.

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Mario, ¿cuál fue tu reacción al saber que Max vive con VIH?
Mario: Lo primero fue preguntarme: “¿Por qué no me dijo desde el principio si yo no tengo ningún problema?”. Desde el primer día que nos conocimos él supo lo cercano que yo soy al tema. Después me asusté un poco; estaba completamente consciente de que habíamos estado en una situación de riesgo. Lo que siguió fue asumir mi responsabilidad en el riesgo y mentalizarme para esperar tres meses para hacerme la prueba. Ese es el periodo de ventana necesario para que las pruebas puedan detectar el virus si es que fue transmitido, pero en general estaba tranquilo. Sé muy bien que actualmente el ser diagnosticado con VIH no es una sentencia de muerte, es una condición física como cualquier otra que requiere una atención.

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A pesar de que yo trabajo para prevenir la transmisión del VIH y por eliminar los estigmas a su alrededor, en ese momento entendí lo complicado que es hablar del tema para una persona que vive con VIH. Lamentablemente no todas las personas tienen la información que yo tengo y la mayoría de las veces las reacciones son muy malas, obviamente causadas por la ignorancia y los prejuicios. Lamentablemente no estamos acostumbrados a tener un diálogo abierto, informado, sin estigmas y sin prejuicios cuando hablamos de sexo y VIH.

Max, ¿tomas terapia ARV?
Max: Si, desde hace tres años.

¿Y ya alcanzaste la indetectabilidad?
Max: Sí ya la alcancé, y fue súper rápido. A los 4 meses de empezar el tratamiento ya era indetectable. La clave está en seguir al pie de la letra el tratamiento, que a comparación de hace varios años, es solo de una o dos pastillas cada 24 horas. Seguirlo elevó mi calidad de vida y soy un hombre muy sano.

¿De alguna manera el que uno de ustedes viva con VIH cambió la dinámica de pareja?
Mario: Cambió para bien. De hecho sirvió para darnos cuenta a ambos de que realmente estábamos interesados el uno en el otro y que no estábamos jugando. Abrió un canal de comunicación sobre el tema e hizo que nos tuviéramos mucha confianza. Tres años después, tenemos una relación muy estable, nos amamos y nos preocupamos porque el otro esté bien.

¿Usan algún método (PrEP, PEP, condón) de protección en sus relaciones sexuales?
Mario: Al principio condón. Una vez que Max alcanzó la carga viral indetectable decidimos dejar de usarlo y tres años después continúo negativo y me hago la prueba de detección cada tres meses.

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¿Son una pareja cerrada/monógama?
Max: Somos una pareja y solamente somos los dos en la relación. Nos divertimos siempre juntos y para nada somos cerrados.

¿Cómo han tomado sus amigos y familiares que sean una pareja abiertamente serodiscordante?
Max: Los que saben lo han tomado muy bien. Hay unos que no dicen nada y otros que preguntan por curiosidad para saber sobre el tema y nuestro estado de salud, pero todos siguen estando cerca.

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¿Han recibido algún tipo de comentario hiriente, poco informado o discriminatorio por ser una pareja serodiscordante?
Mario: Afortunadamente y hasta ahora no, ninguno que haya sido directo hacia nosotros, pero estamos muy acostumbrados a escuchar cualquier tipo de comentario así todo el tiempo o incluso bromas entre otras personas, que aunque no van dirigidos a nosotros e inclusive la gente no sabe de nuestra situación serodiscordante. Nos damos cuenta de que falta mucha información para eliminar prejuicios y estigmas alrededor del VIH.

¿Qué le aconsejarían a las parejas serodiscordantes que tengan miedos o dudas?
Max: Que se informen sobre el tema, que la persona que vive con el virus siga su tratamiento antirretroviral y se mantenga indetectable, de esa manera no puede transmitir el virus a su o sus parejas. Y que la persona negativa se haga la prueba de detección cada tres meses para confirmar que sigue siendo negativo.

Si actualmente vivir con VIH ya no significa muerte (como lo fue en los ochenta), ¿por qué sigue siendo importante diagnosticarse y hablar de VIH?
Mario: En tu pregunta dices que vivir con VIH ya no significa muerte, lo cual es verdad, solamente si sigues tu tratamiento antirretroviral. Si las personas no conocen su estatus de VIH o saben que viven con el virus pero no quieren tomar el tratamiento, lo más probable es que mueran, como en los ochentas. Por eso es importante diagnosticarse, para que en caso de resultar reactivos (positivos), puedan hacer algo al respecto a tiempo.
Max: Actualmente hay gente que sigue muriendo por no diagnosticarse a tiempo o peor aún, por no comenzar el tratamiento por miedo a que los vean en una clínica recogiendo un medicamento o por no hablar del tema con nadie y no buscar ayuda por miedo a que los demás sepan su condición serológica. Por eso es importante hablar del tema y socializarlo: es una condición de salud como cualquier otra.

¿Qué les gustaría que la gente supiera sobre vivir con VIH que creen que actualmente se esté dejando de lado?
Max: Se está dejando de lado que vivir con VIH no significa que tu vida se acaba. Actualmente no es nada del otro mundo. No es una sentencia de muerte si sigues tu tratamiento antirretroviral y en realidad puedes llevar una vida completamente normal, ser exitoso en lo que haces, enamorarte, ir de fiesta, hacer ejercicio, tener relaciones sexuales, etcétera.
Mario: Nos gustaría resaltar la importancia de seguir el tratamiento antirretroviral si es que vives con VIH hasta llegar a una carga viral indetectable para que no puedas trasmitir el virus a tus parejas. Aunque es un virus que no tiene cura, actualmente es posible acabar con la transmisión si todos nos hacemos la prueba y conocemos nuestro estatus de VIH. Y en caso de resultar reactivos (positivos) llegamos a un nivel de carga viral indetectable.

@PaveloRockstar