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Julien Temple: el documentalista del punk británico

Titulada "The Clash: New Years Day 1977", el cineasta inglés acaba de sacar otra película de punk, una vez más con Strummer y compañía como protagonistas. Charlamos con él.
7.1.15

Julien Temple es el mejor documentalista de música británico. Comenzó su carrera filmando a los Sex Pistols y los primeros conciertos de The Clash en los años 70 en Londres, en sitios que hoy son legendarios como el 100 Club y The Roxy, y luego convirtió el material en los largometrajes The Great Rock 'n' Roll Swindle y The Filth and The Fury. Más tarde, hizo las películas de los 'Best Of' y 'Greatest Hits' para bandas como los Rolling Stones, Blur, Bowie y The Culture Club.

Después de haber guardado parte su material de The Clash por casi 40 años, Temple acaba de sacar una nueva película titulada The Clash: New Years Day 1977, que se centra en un concierto que tocó la banda el 1 de enero en el Roxy. El documental contextualiza ese momento en el tiempo y le abre espacio al punk, alternando material caótico de la banda con londinenses del común que hablan de sus esperanzas y miedos del año nuevo.

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Conversé con Temple sobre cómo el nuevo documental rinde homenaje a la cabeza de la banda, Joe Strummer, que murió hace 12 años en diciembre.

VICE: ¿Cuáles son tus primeros recuerdos del cine y cómo comenzaste a hacer películas?

Julien Temple: A parte de A Hard Day's Night, que la vio todo el mundo, no vi más películas cuando estaba en el colegio. Pero cuando cumplí 18 años fui a ver Contempt, de Jean Luc Godard, con unos amigos. Nunca había visto cine arte, así que quedé paralizado. Aparte de Brigitte Bardot recostándose desnuda del otro lado de la pantalla, no entendí nada. Tuve que ir en secreto cinco o seis veces más para poder comprender esa gramática, y terminó gustándome mucho. Esa fue la primera película en la que me metí del todo.

Más tarde estaba estudiando arquitectura en Cambridge y me aburrí, entonces comencé un cine club. Mi universidad, King's, era la única que no tenía uno. Eso significaba que podíamos ver 75 películas a la semana porque todas las universidades alquilaban películas gratis. Podías pasar todo tu tiempo viendo cine.

La primera película que hice se llamó The Tunnyng of Elynour Rummyng, que era un poema de John Skelton sobre una bruja que preparaba cerveza en la punta de una colina. La hice con otros estudiantes y amigos, y con ella entré a la National Film School. Estaba estudiando allá cuando me crucé con los Sex Pistols.

¿Cómo los conociste?

Yo solía caminar los domingos por el East End y los muelles. Era genial porque todo estaba cerrado y quedaba un lugar abandonado maravilloso, con grúas y barcos solamente… casi fantasmagórico. Una tarde de verano, en 1975, escuché una canción de Small Faces mientras caminaba y seguí el ruido hasta una bodega vieja. La puerta estaba abierta y subí las escaleras, y mientras iba subiendo más y más, oía gente destruyendo la canción. Estaban gritando "Quiero que sepas que te odio, no te amo".

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Cuando se terminaron las escaleras llegué a una especie de loft y me asomé y vi la silueta de esta banda extraordinaria, que parecía todo lo que no esperarías que fuera una banda: pelo largo erizado, piernas delgadas, sacos de rayas amarillas y negras y negras y rojas. Parecían caricaturas de monstruos raros del espacio.

Ninguna otra banda era como esta, era un nueva sensación.

¿Les hablaste?

Les pregunté qué estaban haciendo y solo estaban ensayando. No habían tocado en un concierto, así que fue un encuentro fortuito. Les pregunté si estaban interesados en hacer el soundtrack para mi pequeña película que estaba ambientada en los 60 –porque me encantaba Small Faces– y me dijeron que me jodiera, pero me contaron que iban a hacer un concierto, y me quedé viéndolos ensayar un rato. Luego regresé al oeste de Londres y le conté a mis amigos que había visto esta increíble banda. Me preguntaron el nombre y en ese momento caí en cuenta de que no se los había preguntado.

Still de The Filth and The Fury (Julien Temple, 2000)

¿Cómo los encontraste de nuevo?

Pasé semanas revisando revistas de música, tratando de encontrar el nombre de una banda que posiblemente pudieran ser ellos, y al final solo me perdí el concierto. Más tarde vi una revista que decía "Sex Pistols" y pensé que tenía que tratarse de ellos porque era un muy buen nombre.

Cuando fui al segundo concierto decidí filmarlo, era en el Central School of Art. Sid estaba ahí y Susi también. La audiencia era muy pequeña pero teatral, igual que la banda. Era muy claro que se trataba de algo grande. Me dieron un código para que pudiera entrar al cuarto de cámaras de la escuela de cine y sacar una cámara por la noche con la condición de entregarla de nuevo en la mañana. Hoy en día hay 50.000 iPhones en un concierto, pero en ese entonces yo era la única persona con una cámara.

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Increíble. ¿Entablaste una relación con ellos por el simple hecho de estarlos filmando con frecuencia?

Sí… supongo que sí, pero yo era un tipo de clase media y ellos estaban dispuestos a señalar eso en cada oportunidad. Me jodían cada vez que podían, escupiendo a la cámara y golpeando el lente. Pero sí… construimos una amistad, o al menos nos entendíamos.

¿Cómo ocurrió tu primer largometraje, The Great Rock 'n' Roll Swindle?

Los Sex Pistols se volvieron enormes, o al menos muy notorios, así que muchas personas comenzaron a hacer películas sobre ellos. Solo que se mantuvieron yendo y viniendo. Empezaron con Ken Loach y después se fueron otro rato con Stephen Frears, y luego Russ Meyer los filmó cuando yo era su asistente, pero todo eso se fue a la mierda. La princesa Grace de Mónaco se negó a que Twentieth Century Fox hiciera la película (ella estaba en la junta del canal), entonces nos quedamos con lo que yo había filmado en distintos momentos y partes de material que había salido en televisión. Malcolm McLaren y yo la escribimos y la hicimos juntos.

¿Cómo llegaste a The Clash?

Conocía a Joe Strummer de las casas ocupadas en el oeste de Londres… o mejor dicho, sabía de él. Él sabía de mí porque había un lugar que extrañamente seguía haciendo domicilios de leche a estas casas. Entonces si te levantabas tarde o no te ibas a dormir podías encontrar en tu puerta una botella de leche para tu té. Me encontraba a Joe Strummer acercándose a la puerta… o él iba antes que yo o yo iba antes que él. También conocía a su banda, solía ir a verlos en el pub Elgin en Notting Hill.

Still de The Clash: New Year's Day 1977 (Julien Temple, 2014)

¿Cómo recuerdas a Strummer?

En esa época era un poco hippy. Luego lo vi afuera del 100 Club en la calle Oxford en el festival punk con los Pistols, y llevaba pelo corto decolorado como Marlon Brando en Julio César… Pensé: "es el chico hippy, jamás lo va a lograr". Nunca pensé que llegara a ser como los Sex Pistols. Pero luego fuimos abajo, donde The Clash estaba tocando y lo hizo extraordinario.

Tu película sobre ellos salió al aire por primera vez en el día de año nuevo. ¿Por qué hasta ahora? ¿Después de tanto tiempo?

Me permitieron filmar a The Clash desde otoño de 1976 hasta 1977, y luego su mánager me dijo que no podía, que tenía que escoger entre los Sex Pistols o The Clash. Bernie [Rhodes] era así, te daba un ultimátum. Los había filmado durante seis semanas ensayando y trabajando sus canciones, y luego estaban en el Anarchy Tour con los Pistols y no me dejó seguir filmando. También está el hecho de que los había filmado con uno de esos primeros aparatos de video carrete a carrete. Te tocaba enrollar la cinta en ti y permanecía en tu hombro mientras filmabas, entonces la calidad es muy baja.

Así que aborté la causa. Guardé el material por 40 años. Es una cosa única porque es la última cinta del punk británico que no se había visto, es una introspección interesante en ese período de tiempo, antes de que el punk quebrara. Es muy grato poder hacer finalmente algo de eso, especialmente porque esta es la época del año en que Joe murió. Realmente está dedicada a él.