reseñas

Reseñamos los jingles navideños más sonados de la radio colombiana

Porque la navidad no es lo mismo si no tenemos ese “De año nuevo y navidad Caracol por sus oyentes” taladrándonos las orejas.
14 Diciembre 2016, 11:03pm

Seguramente les pasó que estando desprevenidos y luchando por un mínimo espacio vital para sobrevivir en el transporte público sonó en sus audífonos: "Laaaaa navidaaaad, es todo aquello que nos hace recordar, que la viiiida es beeella, que diciembre es amoooor..." o "Navidad, todo el mundo está sonriente, Todelar a sus oyentes anuncia la navidaaaad". Es ese momento incómodo en el que mirábamos desolados por la ventana del bus y nos damos cuenta que ya era tarde para todo lo que nos propusimos en la listas de deseos del 31 de diciembre del año inmediatamente anterior. Podríamos decir incluso que ese es el sonido de la frustración, aún cuando para algunos es el sonido de la victoria, de saber que todo valió la pena y que solo queda disfrutar de unas ricas vacaciones pagas, un jugoso bono, una sabrosa ancheta (para los que tienen esa dicha).

Navidad es Papá Noel, el Niño Dios, el árbol, los regalos, las anchetas, las novenas (bailables y bebibles), la pinta de estrenar, el pesebre, las luces... pero indudablemente también es los jingles de todas las emisoras del AM y el FM, pues finalmente son las encargadas de avisarnos (a veces desde noviembre) que esta mierda se acabó. Por esta misma razón quisimos homenajear a todas esas canciones de menos de un minuto que nos recuerdan, muy a su manera, que ya pa' qué putas nos esforzamos, que aguantemos y más bien lo intentemos el otro año.

***

Caracol

Sin duda alguna esas trompeticas medio marciales acompañadas de una especie de lira o xilófono de fondo y unas voces femeninas que van en crescendo para luego encontrarse con otras voces masculinas que le responden a mitad de camino, es uno de los clásicos de todos los tiempos en época navideña. Además la compañía tiene la consideración de formular por nosotros (sus oyentes) votos fervientes de paz y prosperidad, siempre tan necesarios.

RCN

Esta por otro lado es un tris más animada aunque un poco más básica, solo necesita un juego de campanas, percusiones menores, una flauta traversa al mejor estilo del Flautista de Hamelin y un mensaje más claro y genérico que cualquier tarjeta de felicitación: "RCN a todos sus amigos les desea todas y todas y todas las felicidaaades".

Todelar

La de Todelar es quizá una de las más esmeradas, no solo por la duración -que dobla a las anteriores-, sino porque en realidad le metieron corazón, prepararon el ambiente desde el principio diciendo "cierra los ojos por un segundo y permite que tu corazón se contagie de la magia y la ilusión de esta bella época". Palabras sentidas, poesía pura, nada de mensajes genéricos. No, aquí hay intenciones de verdad. Este jingle es como esa cadena de mensajes de autosuperación que manda la tía cristiana de la familia: profundamente emotivo.

Candela

Estos ni siquiera se preocuparon por ponerle un toquesito navideño a la pista, simplemente le metieron un pájaro que ni puta idea qué tiene que ver con navidad. Luego trataron de ponerse juguetones con la armonía como copiando los perifoneos de circo de barrio y como para salvarla le metieron el tema de la reunión familiar con una frase tipo "todos reunidos al calor de CandeeeelaEstéeeereooo".

Olímpica

El jingle de Olímpica sin duda está a la altura de la época y se desprende de la sobriedad aburrida de los demás. Aquí sí se dieron garra musicalizando y le metieron todos los fierros guapachoso. Obviamente no podía faltar el gritico de "Se metióoooooooooooooo" con un sample navideño de fondo. Bien ahí.

Tropicana

Por cosas como esta es que Tropicana es "la más bacana". Su jingle navideño es una invitación a agarrar pareja y azotar a punta de una salsa que va como por el lado de Niche o Guayacán, con un toque finísimo de campanas navideñas de fondo totalmente acordes para la ocasión. Cumple todo: buenos deseos de navidad, prosperidad para año nuevo y la invitación a subirle a los bafles para gozar como es debido.

Oxígeno

Aquí sí qué pena con don Jiggy Drama, Mara y Dragón y Caballero, pero qué canción tan cochina. ¿Qué es eso de "estrella del oriente traeme felicidad y un cariñito esta navidad" o rapear el tutaina tuturumá? Eso no tiene presentación. Aparte ese intento tan descachado de hacer "angelitos de navidad" en un tapete blanco con icopor haciendo las veces de nieve y ni hablar de la canción como tal que también está bien paila.

Policía Nacional

Aquel corito que dice "mucha policía es poca diversión", seguro tuvo que escuchar antes este jingle navideño que está más aburrido que empleado por prestación de servicios en diciembre. Nada más que decir.

Radioacktiva

Esta es una variación al tema original de Caracol Radio solo que reinterpretado en una versión "más rockerita" por The Mills. Sí, los mismos que se la rebuscan haciendo comerciales para McDonalds. Meh.

Aguila Roja

Obviamente el de Café Aguila Roja es un imperdible de la época navideña, un jingle que nos ha taladrado los tímpanos desde que éramos igual de infantes que el niñito que canta la canción. Pero venga, a todas estas ¿Qué será de la vida de ese muchachito? ¿Será que vive todavía de las regalías de esa canción? ¿O será que los papás se mecatiaron esa plata? ¿Será que le piden que cuente la anécdota en cada parche familiar y de amigos en el que está? ¿Será que cada vez que lo escucha se siente orgulloso de dejar un legado en esta cochina vida? Quién sabe…

Ñapita...

Comcel

En tiempos del Nokia1100 o del Motorola C115, lejos de pantallas táciles y más cercanos a la tecla dura, donde solo existían Bellsouth y Comcel, este era el jingle navideño por excelencia. Una canción que también usaba la voz dulzona de infantes que seguramente vivieron casos de fama o bullying absoluto en sus salones de colegio. Sea cual sea el caso, la cuñita navideña de Comcel está aquí porque por un lado dudamos que Claro haga algo que la supere y por el otro, nos hace sentir que estamos bien cuchos.