¿Soy lo que buscas?

La fotógrafa Endia Beal registra a mujeres negras jóvenes y educadas que están a punto de entrar por primera vez al entorno laboral.

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09 Noviembre 2016, 12:00am

Esta serie hace parte del Especial de fotografía 2016.

En el video de "Formation", de Beyoncé, hay un momento en el que Blue Ivy mira a la cámara con cara angelical mientras su madre canta con determinación que prefiere a su "heredera con pelo de bebé y afro". Es una declaración sumamente política. Beyoncé, probablemente la artista más grande de nuestra época, escoge amar lo negro. Y escoge amar la negrura de Blue Ivy, así como la suya, al adoptar públicamente una estética. A lo largo de "Formation", le hace un homenaje a la variedad de peinados de las mujeres negras: el video muestra chicas con tres bollitos, con moños trenzados, con trenza corona. La cámara también enfoca una tienda de pelucas. "Formation" es una canción sobre verse negro porque serlo es hermoso.

A finales del siglo XIX, en Luisiana, las mujeres negras creoles estaban sujetas a leyes que criminalizaban su ostentosa belleza, considerada inaceptable por las mujeres blancas. La Ley Tignon dictaba que debían cubrirse el pelo con una pañoleta y que quien no lo hiciera sería encarcelado. Las negras obedecieron, sí, pero se dedicaron a embellecer sus pañoletas. Una ley que criminaliza a alguien por ser hermoso al mismo tiempo que por ser negro termina siendo ineficaz por obvias razones. La historiadora Carolyn Long menciona que "en vez de ser un emblema de la deshonra, el tignon... se convirtió en un ícono de la moda. Se dice que los [colores] brillantes de los pañuelos y las creativas técnicas para envolverlos que ingeniaron quienes las portan han realzado la belleza de las mujeres de color". No es casualidad que "Formation" celebre la herencia creole de la cantante y se enfoque en cómo la estética de las mujeres negras ha sido siempre un lugar de resistencia.

Nuestra apariencia sigue siendo un punto focal de racismo. Beyoncé, después de haber construido todo un imperio, tiene más poder que la mayoría para responder a esa tradición americana que devalúa la apariencia de la mujer negra. Pero la mayoría de nosotras, en nuestros trabajos y en otros entornos institucionales —particularmente en ambientes corporativos—, todavía tenemos que usar un tignon metafórico. Nos despojamos de la ropa y los accesorios que nos hacen sentir como nosotras para encajar mejor. Se asume que "profesional", en muchos aspectos, es sinónimo de "blanco". En todas partes —en el ejército de Estados Unidos, en espacios comerciales como Abercrombie y Zara, en los deportes profesionales, en las cortes— los peinados de las mujeres negras y otras decisiones estéticas han sido calificadas como poco profesionales o problemáticas.

Endia Beal aborda estas cuestiones en su serie Am I What You're Looking For?. La fotógrafa registra a mujeres negras jóvenes y educadas que están a punto de entrar por primera vez al entorno laboral. Las pone a posar en sus hogares, con la imagen de una oficina en la que ella solía trabajar como fondo. Beal dice que las ubicó "entre el mundo de la identidad y el mundo de la conformidad"; ellas anticipan los obstáculos que podrían encontrar en su carrera por el simple hecho de ser mujeres negras que se ven como mujeres negras. Para el proyecto, las modelos visten lo que ellas consideran un atuendo profesional y Beal les hace preguntas típicas de una entrevista laboral. La conversación que se desencadena las confronta emocionalmente y les sugiere que, en realidad, ellas podrían no ser la versión ideal de una mujer "profesional". La serie incluye a mujeres con crop tops mostrando el abdomen; a mujeres con tatuajes visibles; a mujeres con afros grandes y voluminosos, y a mujeres con extensiones y giros senegaleses. Am I What You're Looking For? le hace honor a la estética de todo un grupo de mujeres negras, y la línea conceptual es el pelo, un tema que Beal había documentado ya en otros proyectos. Su serie fotográfica de 2013, Can I Touch It?, que muestra a mujeres blancas de mediana edad con peinados y ropa tradicional negra, fue viral.

El registro de emociones que Beal muestra en su trabajo desmiente la experiencia subjetiva de la discriminación laboral. Algunas mujeres miran desafiantes a la cámara; otras se sienten menos seguras. Todas ellas pertenecen a una clase media privilegiada, pero este privilegio relativo no es suficiente como para protegerlas de la misoginia que sufre la mujer negra. Beal, que es Maestra en Bellas Artes de la Universidad de Yale, ofrece una reflexión agridulce frente a la realidad de las mujeres negras como profesionales. Este es un documento que representa la experiencia que ella misma vivió en la oficina que sirve como fondo de la serie.

La fotógrafa también fue inspirada por estudiantes de la clase de arte que dicta en la Universidad Winston-Salem State. "Me di cuenta de que mis alumnas se acercaban a mí con las mismas preocupaciones que yo experimenté en el entorno corporativo", dice. Muchas generaciones de mujeres negras han pasado por lo mismo en sus trabajos, así que Beal quiere romper el ciclo. "Hice que estas mujeres se pararan en el mismo pasillo de oficina por el que yo pasaba todos los días, sintiéndome como la otra", explica. "Uso el arte como vehículo para lidiar con todas las cosas por las que paso emocionalmente". Beal espera que la experiencia también ayude a las jóvenes a sentirse apoyadas. "Cuando uno hace cosas con otros, se vuelve más cercano", agrega maternalmente.

Texto por Muna Mire