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Histórias

Consumí speed y éxtasis de mala calidad y ahora veo borroso

Después de consumir éxtasis una noche, Luuk comienza a sentirse desconectado, como si estuviera viviendo en otro mundo. Además todo lo ve granulado... y no parece mejorar.

por Jari Goedegebuure
15 Julio 2016, 4:31pm

Este artículo se publicó originalmente en Vice

Foto de Alexanderplatz por Christian Wolf vía Wikimedia (modificada). Para tener una mejor idea de lo que alguien con TPPA experimenta, visita el sitio web de Eye on Vision Foundation.

Después de un hermoso y soleado día a finales de julio del año pasado, Luuk y tres de sus amigos pasean por Berlín. Visitan la ciudad para experimentar todo lo que tiene que ofrecer y, sobre todo, para ir de fiesta. Es su penúltima noche y deciden ir al legendario Tresor.

Están de ánimo para drogarse, pero hay un problema: no cargaron drogas para el viaje, no conocen a ningún dealer en Berlín y no quieren que los estafe ningún dealer callejero. Han escuchado de amigos que algunos clubs de Berlín tienen dealers que dan vueltas por la zona para asegurar que sólo se vendan drogas de calidad, pero no están seguros de si es sólo un rumor.

Después de un par de horas de consumir alcohol en el Tresor, se topan con un tipo que dice que puede ayudarlos. Le compran un poco de éxtasis y speed. Poco después de tomar las pastillas, empiezan a sentir que algo no está bien. Está claro que el éxtasis no es exactamente como lo anuncian. Deciden tomar las cosas con calma durante el resto de la noche y están bien: nada grave ocurre esa noche.

Pero a la mañana siguiente Luuk sigue sintiéndose raro. Se siente desconectado y no se puede concentrar, como si estuviera viviendo en otro mundo. Además de eso está viendo borroso. Ve grano, ese tipo de estática que aparece en la televisión cuando no hay buena recepción. Una vez regresa a casa con sus padres, la estática se torna tan intensa que ve como si los muebles se movieran.

No sabe qué le está pasando. Piensa que está teniendo una psicosis y que "algo en [su] cabeza no estaba bien". Entonces decide investigar el asunto y rápidamente se da cuenta de que está sufriendo trastorno perceptivo persistente por alucinógenos (TPPA).

De acuerdo con el Manual de Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales, las personas con TPPA reviven uno o más síntomas de la alteración de la percepción que han experimentado con alguna droga. Uno de los síntomas más comunes es la nieve visual, pero también están los cuerpos flotantes (figuras ensombrecidas que se mueven en el campo de visión), la palinopsia (recurrencia de imágenes visuales) y la detección de halos alrededor de los objetos.

Hay diferentes teorías sobre qué causa exactamente el TPPA, pero todos los pacientes tienen algo en común: han usado drogas. El doctor Gerard Alderliefste es un experto en el campo de la adicción y trabaja en una línea de información holandesa para las personas que sufren de problemas de salud crónicos después de haber usado drogas recreativas. Afirma que la causa más probable es una fluctuación en la neurotransmisión, la comunicación entre los nervios: "Puede acabar con la filtración de señales. Pero no está claro con exactitud qué papel juegan las drogas en esto. La mayoría de los pacientes con TPPA han consumido drogas por lo menos cincuenta veces en su vida, ya sea éxtasis, speed, LSD, o cannabis. Sin embargo, hay casos donde las personas han comenzado a padecer TPPA desde de la tercera vez que probaron éxtasis".

No obstante, no se ha llevado a cabo una investigación tan profunda sobre el TPPA. Alderliefste piensa que se debe al hecho de que no mucha gente conoce la aflicción. "Muchos médicos no reconocen el TPPA, lo que conduce a un diagnóstico erróneo de sus pacientes", explica. "Y el número de personas que sufren del padecimiento es relativamente pequeño". De 2008 a 2014, 146 personas fueron diagnosticadas con TPPA. "Eso hace que sea más difícil recaudar fondos para la investigación", agrega.

Foto vía Wikimedia (modificada)

Cuando Luuk investiga más a fondo su aflicción en Internet, sus preocupaciones aumentan: "Leí sobre personas cuya situación empeoró gradualmente: a algunos les tomó años curarse o nunca lo hicieron". Luuk se dice a sí mismo que tendrá que aprender a vivir con esta condición por el resto de su vida. Cuando se pone en contacto con Brijder, una organización especializada en el tratamiento de la adicción, sus médicos le aplican una entrevista de admisión para discutir sus opciones para la prescripción de medicamentos. "Me negué. Realmente quería tratar de recuperarme sin la necesidad de medicamentos". Entonces el médico propone un plan con algunas medidas generales que puede seguir para mejorar: nada de alcohol, no fumar, una dieta saludable y mucho ejercicio.

En octubre la situación de Luuk comienza a deteriorarse. "Traté de vivir bajo ese régimen, pero a veces no sentía que estuviera surtiendo efecto, y ya no me importaba un carajo. A veces no bebía nada de alcohol por tres semanas y luego lo compensaba el fin de semana". Al pensar que su situación no tiene remedio, empieza a sufrir de depresión.

En sus reuniones con el especialista de Brijder, Luuk habla sobre cómo siente que se ha perdido a sí mismo; piensa que el mundo se siente irreal. Además del TPPA, fue diagnosticado con trastorno de despersonalización (TDP). El TDP es un mecanismo de defensa que protege a alguien de emociones que podrían ser peligrosas o amenazantes. Alderliefste explica: "El trauma puede desencadenar esta reacción y un mal viaje en sí mismo podría causar un trauma". El TDP hace que un paciente esté menos ansioso, pero también emocionalmente desconectado. Cuando no te sientes conectado con las personas que te rodean, se empiezan a disolver los vínculos emocionales con tus amigos y familiares. "Este hecho asusta también a los pacientes, lo cual a su vez desencadena el mecanismo. Es un círculo vicioso. Los pacientes a menudo se deprimen".

Luuk busca un psicólogo para hablar, pero los casi 20 consultorios que contacta lo rechazan: una vez se enteran de que su situación está relacionada con las drogas, se niegan a tratarlo. "Sentí que nadie quería ayudarme así que dejé de buscar. Eso fue un error tremendo, pero estaba deprimido y no quería hacer ningún esfuerzo adicional". Alderliefste piensa que es extraño que Luuk fuera rechazado tantas veces. "Los psicólogos no deben negarse a tratar a las personas, sólo deben solicitar la información necesaria a los centros de tratamiento de adicciones para que sean capaces de tratar a los pacientes de todos modos. Ellos pueden ayudar a los pacientes a relajarse, distraerse y hacer frente a ciertos temores".

Luuk finalmente encuentra un informe escrito por un expaciente que se recuperó completamente del TPPA después de tres meses. En el informe, describe lo que ha hecho para mejorar, así que Luuk decide seguir estrictamente sus pasos y no darse por vencido esta vez. Deja de fumar y beber, se ejercita al menos cuatro veces a la semana, y sólo se alimenta de productos naturales. "No percibí ningún cambio en un primer momento, pero si comparo mi situación actual con la de hace dos meses, definitivamente hay una gran diferencia. Sobre todo cuando se trata de mi estado de ánimo y cómo me siento". Su decisión de empezar a ver el TPPA como una aflicción temporal a la que tiene que enfrentarse le ha dado una perspectiva mucho más positiva de la vida. Si bien no se ha curado todavía, su situación está mejorando gradualmente y se está apegando a su estilo de vida más saludable. "Aún no consigo alcanzar mi meta, pero tengo el deseo y la determinación de recuperarme por completo".

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