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Listas

Calificamos todas las canciones de Daft Punk… Sí, todas

Desde sus primeros experimentos hasta su techno más potente, llegando hasta el pop que han prefabricado actualmente.

por THUMP Staff
21 Noviembre 2016, 11:38pm

Illustrations by Ben Ruby

Este artículo se publicó originalmente en THUMP EUA.

Ilustraciones: Ben Ruby

Las ambiciones de Daft Punk nunca han cambiado, en realidad, solo sus métodos. Desde sus experimentos tempranos de techno quiebrahuesos a sus recientes incursiones en el pop maximalista, todas las fases musicales del dúo son simplemente nuevos frentes en su guerra contra el tiempo. La artimaña de los robots lo revela. Al transformarse ellos mismo en criaturas inmortales, se expresan a través de canciones de pop brillantes, cromadas y formalmente perfectas, construidas para perdurar el deterioro de la carne. Ellos aplican el enfoque del Dr. Frankenstein al pasado, reanimando samples olvidados y salvando a sus colaboradores del borde de la oscuridad. En su mundo, nada tiene que envejecer, y si lo hace, tan solo lo traes de vuelta.

Daft Punk talla los corazones fragmentados de las canciones viejas, preservando su esencia en ámbar digital. Los mismos temas ocurren una y otra vez; Thomas Bangalter y Guy-Manuel de Homem-Christo se sienten atraídos como polillas a las llamas del romance, la juventud y las fiestas, contextos emocionales y físicos donde el tiempo se derrite. La gente pone sus hits en bodas, bar mitzvahs y fiestas de graduación porque quieren recordar esos momentos por siempre, y las canciones se sienten lo suficientemente atemporales como para que duren tanto. En una era donde reina el caos, Daft Punk brinda estabilidad.

Así que, mientras el mundo se desmorona a nuestro alrededor, construimos fortalezas en nuestras mentes. Aquí en THUMP, decidimos rankear todas las canciones de Daft Punk porque las listas arbitrarias son lo único que tiene sentido hoy en día. Incluimos todos los cinco álbumes de estudio (incluyendo el soundtrack de Tron), así como numerosos remixes, lados B y canciones que han producido para artistas como Kanye West, aunque, si el mismo track tiene versiones múltiples, decidimos elegir la mejor. Algunas canciones son clásicos de toda la vida; otras, no tanto. El catálogo incluye 102 temas que conforman una visión artística tan distintiva como las siluetas del dúo en aquella valla icónica de Coachella. Más que nada, es un recordatorio de que los robots dorados siempre estarán ahí, devolviéndonos nuestros recuerdos favoritos una vez más. –Ezra Marcus

102. "Television Rules The Nation"

Es difícil exagerar la decepción que fue para los fans de Daft Punk el Human After All, sus primeros dos álbumes, rellenos de samples brillantes y secuencias impecables, se sintieron tan profundamente investigados y cuidados como jardines zen. Human After All –reconocidamente grabado en dos semanas– no suena a veces como si alguna vez lo hubieran escuchado de principio a fin. El caso de estudio, "Television Rules the Nation". En esta canción, lo único más torpe que la línea de bajo que suena a pedos gorgojeantes es el sample vocal socialmente consciente, es el título de la canción repetido ad nauseam, como si te estuvieran atacando un loco portando un poster de Banksy. Es una mezcla del toque francés y los Flobots, con más que un toque de Meatloaf. –Ezra Marcus

101. "Encom Part I"

100. "Arrival"

99. "The Brainwasher"

98. "Round One"

97. "Disc Wars"

96. "Sunrise Prelude"

95. "Rectifier"

94. "Nocturne"

93. "Reflections"

92. "Adagio for Tron"

91. "Encom Part III"

90. "Sea of Simulation"

89. "Finale"

88. "Giorgio by Moroder"

La nostalgia sentimental de Daft Punk es parte de lo que ha hecho que los tracks del dúo sean tan reconfortantes a lo largo de los años, en especial en su meditación sobre los recuerdos, aptamente titulada Random Access Memories. Pero dejar que Giorgio Moroder se extienda emocionado por minutos en el tema que lleva su nombre se asemeja más a escuchar las historias de guerra de un pariente lejano que la biografía disco que intentó lograr el grupo. Los momentos instrumentales retrofuturistas son mejores –particularmente el solo interestelar de bajo alrededor de la mitad de la canción– y es un recordatorio de que las lecciones de historia no siempre son mejor comunicadas como conferencias. –Colin Joyce

87. "Funk Ad"

86. "C.L.U."

85. "Motherboard"

84. "Rinzler"

83. "Steam Machine"

82. "Armory"

81. "Recognizer"

80. "Flynn Lives"

79. "On/Off"

78. Franz Ferdinand, "Take Me Out (Daft Punk Remix)"

Abundan los rumores que dicen que este track mínimamente manipulado fue una broma a cuestas de la sed de Franz Ferdinand por tener un remix hecho por los robots, pero la vuelta cargada de estética que le da Daft Punk en realidad le agrega un poco de crudeza necesaria a esta canción típica de comerciales de iPod. Haya sido broma o no, parece haberle gustado a la banda. En 2013, el líder de Franz Ferdinand, Alex Kapranos, dijo esto sobre el rework y su estructura prácticamente idéntica a la original: "Supongo que fue un poco como un reconocimiento de los chicos de Daft Punk, diciendo: 'lo lograron bastante bien". Sí, claro, es eso. –Colin Joyce

77. "Castor"

76. "The Prime Time"

75. "Outlands"

74. "Fall"

73. "Tron Legacy (End Titles)"

72. "Solar Sailor"

71. "End of Line"

70. "Indo Silver Club (Part 1)"

69. "Arena"

68. "The Grid"

En retrospectiva, la pareja de Daft Punk y Tron parece predestinada. Los primeros son un par de androides sin rostro cuya humanidad solo es evidente a través de su música; y el otro es un mundo ficticio en donde avatares computarizados resultan ser personas reales, o al menos algo cercano a eso. Lo que une a estas dos entidades es la electricidad, en el caso de los robots, se encuentra en un álbum con sintetizadores pulsantes que recorren tus venas. En la película, el poder es expresado a través de una red electrificada donde unos tristes bobos pelean a muerte, o por la eventual gloria (o ambas). O tal vez lo que tenían en común eran simplemente unas luces que se veían chido. –David Garber

67. "Within"

66. "The Son of Flynn"

65. "The Game of Love"

64. "Beyond"

63. "The Game Has Changed"

62. "Indo Silver Club (Part 2)"

61. "I:Cube - Disco Cubizm (Daft Punk Mix)"

60. "Human After All"

59. "The Micronauts - Get Funky Get Down (Daft Punk Remix)"

58. "Lose Yourself To Dance"

Es un groove de funk sólido, conscientemente con actitud "¡Instrumentos Reales, Bro!" y detalles exquisitos –casi puedes comer ese riff de guitarra de confitería– rebajados por las voces increíblemente regulares de Pharrell. Suena como una canción que buscarías casualmente en Shazam si la escucharas en el playlist de una tienda de perfumes. –Ezra Marcus

57. "Night Vision"

56." WDPK 83.7 FM"

55. "Short Circuit"

54. "Aerodynamic (Daft Punk Remix)"

53. "Contact"

52. "Fragments of Time"

51. Kanye West, "I Am a God" (prod. Daft Punk)

50. Chemical Brothers, "Life is Sweet (Daft Punk Remix)"

The Chemical Brothers y Daft Punk fueron dos de las primeras bandas electrónicas que me gustaron cuando tenía 18. Exit Planet Dust se convirtió en mi disco para drogarme. Lo escuchaba religiosamente mientras fumaba y escribía solo. Luego, cuando tenía 23, accidentalmente descubrí este remix de "Life Is Sweet" mientras hacía un DJ set para la fiesta de cumpleaños de un amigo. Me encantó la forma cómo Daft Punk mantuvo las partes de guitarra de la original, pero convirtieron el resto de la canción en un track de electro-house acelerado. Se sentía en su lugar junto a Le Knight Club, Felix Da Housecat, Sebastien Tellier y algunos otros temas de house francés que puse en el mix. Le fue muy bien al remix en la fiesta, pero no fue la única canción de Daft Punk que escucharía esa noche. Alguien más puso un remix chafa de "One More Time", y casi mata toda la noche y me arruinó la canción para siempre. –Max Mohenu

49. "Technologic"

Mucho antes de Siri y Her, de Spike Jonze, estuvo "Technologic", el segundo sencillo de Human After All y una oda a los comandos digitales. Y aunque alguien lamentó que fuera una versión pobre de "Harder, Better, Faster, Stronger", la canción resaltó aún más la habilidad del dúo para utilizar el poder de la repetición con efectos hipnóticos (la palabra "it" se menciona 350 veces aquí), y su video musical es protagonizado por un androide apropiadamente enervante. A pesar de que tuvo remixes oficiales de pesos pesados como Basement Jaxx, Peaches, y Vitalic, la versión definitiva sigue siendo la que aparece en el álbum en vivo del 2007 del dúo, la cual combina elementos del track y de la versión atrevida y no muy sutil que le hizo Busta Rhymes a "Technologic", "Touch It". –Max Mertens

48. Junior Kimbrough, "I Gotta Try You Girl (Daft Punk Edit)"

Después de hacer un mix para un desfile de Luis Vuitton en el 2008, Thomas Bangalter y Guy-Man de Homem Christo fueron fotografiados con su vestuario de conciertos diseñado por Heidi Slimane para una campaña de Saint Laurent, y les comisionaron el soundtrack de un desfile de 2013. En lugar de usar sus propias canciones, el dúo terminó haciendo un edit humeante de 15 minutos de "I Gotta Try You Girl", del legendario artista de blues de Mississippi, Junior Kimbrough. Todavía sigue siendo uno de los tracks sueltos más intrigantes de su discografía, y sentó las bases para futuras colaboraciones entre casas de moda y artistas de electrónica. El rework fue finalmente editado en vinilo edición limitada en el Record Store Day este año, una mejor inversión que gastar el dinero que ganaste con el sudor de tu frente en, digamos, un picture disc de Star Wars. –Max Mertens

47. "Give Life Back to Music"

Nunca olvidaré cuando escuché esta canción por primera vez, en mi habitación en mi último año de la universidad. Durante una excursión –fumar un porro en el bosque– con unos amigos una tarde, tuvimos una probada del muy esperado Random Access Memories. Después de escuchar la versión completa de "Get Lucky" mientras bailábamos como idiotas drogados, corrimos de vuelta al coche y regresamos al campus.

Me fui derecho a mi habitación, conecté mi iPhone a unas bocinas, y le di play al primer track del disco que pronto cambiaría la vida de todo el mundo (o, al menos, su año). Como si fuera el tapete de bienvenida más padre que hubiera escuchado, un torrente de instrumentación seductora me abordó antes de que la alegre línea de guitarra de Nile Rodgers invadiera mis tripas, y una voz robótica entrara en la habitación. "Deja que la música nos una, sólo súbele a la música", decía. Me atraparon desde la primera nota; todavía me dan escalofríos cuando pienso en eso. –David Garber

46. Scott Grooves, "Mothership Connect (Daft Punk Remix)"

Como lo inmortalizaron en su reconocimiento temprano a DJ lore, "Teachers", Daft Punk siempre han tenido una debilidad por las leyendas estadounidenses del house y el techno que ayudaron a abrir el camino de sus carreras. Aunque Scott Grooves no recibe en realidad reconocimientos en el track antes mencionado, los robots tuvieron la oportunidad de darle una vuelta de toque francés a la colaboración de la leyenda de Detroit con Parliament, incluida en su clásico álbum de 1998, Pieces of a Dream. Es posible que el remix haya sido el fruto de que ambos artistas fueran firmados al sello icónico de Escocia, Soma –el cual también es conocido por editar el hit seminal del dúo, "Da Funk"– pero la versión cariñosa de Daft Punk del track parece más que un favor a la disquera; es el tipo de rework amigable que sólo le harían a uno de sus héroes. –David Garber

45. "Derezzed"

Acurrucada entre las piezas más anónimas y abstractas que componen el soundtrack de Tron: Legacy, está este brillante pedazo de neón de primera calidad. Este corte de electro sintético y tartamudeante arranca con un loop de sintetizador granular distorsionado, el cual rueda con el acelerador a fondo durante un breve minuto y 44 segundos. Como la película que musicaliza, está lleno del pánico desenfrenado de jugar una maquinita de arcade que nunca has podido dominar, con la pantalla de "estás muerto" apareciendo mucho antes de lo que esperabas. –Colin Joyce

44. "Superheroes"

Por muchos años, pensé que la letra de esta rebanada de triunfalismo eufórico decía, "Gungans al aire", una referencia a la especie de Jar Jar Binks en Star Wars: The Phantom Menace. Debo admitir que creer que la canción era una especie de grito de guerra de una raza de anfibios espaciales de tamaño humano sólo la ha enaltecido en mi mente. Es justo decir que ésta no es una de las cosas más matizadas o emocionalmente llamativas que ha producido Daft Punk, pero hay una alegría desvergonzada que se siente cuando entran al reino del maximalismo puro. –Angus Harrison

43. "Drive"

Creada en 1994, pero todavía no editada oficialmente, "Drive" es un tema extraño de los robots. Su sample vocal repetitivo de la palabra "drive" y su ritmo palpitante parecen una sola pieza junto a su single debut, "The New Wave", el cual grabaron en la misma época. Pero se le advierte a quienes estén buscando destellos tempranos de brillantez en sesiones de estudio descartadas que busquen en otro lado. "Drive" es algo distinto, una versión austera de techno seco de un dúo que se haría conocido por sus esfuerzos por devolverle la vida a los rincones más sintéticos de la música. El track es Daft Punk en su lado más crudo –si te parece o no que eso es algo bueno, depende de ti. –Britt Julious

42. "Alive"

La larga evolución de "Alive" es parte de lo que la hace tan entrañable. Nació en su forma de cigoto como "The New Wave", el single debut del dúo editado en 1994, y luego mutó en la versión alegremente mecánica que aparece en Homework, antes de transformarse en el espinazo de adamantio de muchos de sus shows en vivo a lo largo de los años (e incluso prestando su nombre a la icónica grabación en vivo). Aquí brillan muchos de los elementos sónicos más interesantes del grupo: sintetizadores con eco, ritmos estruendosos y un tono oscuro, casi de mal agüero, que suena arraigado en la iconografía androide que luego definiría al dúo. Pero lo brillante no recae en esas maquinaciones, sino en su naturaleza de documento viviente, una pieza que muta lentamente y que siempre se puede adaptar, y nunca morirá. –Britt Julious

41. "Daftendirekt"

Al igual que los grandes de la música house, Daft Punk son capaces de hacer que una eternidad instrumental se sienta como un instante, pero lo genial de "Daftendirekt", la cual parece a primera escucha uno de los tracks menos importantes de Homework, es que de alguna manera logra lo opuesto. Con un barrido progresivo de filtro a lo largo de una sola línea sampleada de voces –que dice algo así como "C'mon the funk back to the punk", pero dejada con un significado ambiguo deliberadamente– estiran ese sample hasta convertirlo en algo épico. Fue el primer track en su primer álbum, y una intro común en sus shows en vivo de esa época. Como tal, esa sensación de que se estira el tiempo parece propicia: una pequeña muestra de la forma que luego tomaría Daft Punk. –Colin Joyce

40. "Burnin'"

El título de "Burnin" podría implicar un gran infierno sónico, pero el tributo de Daft Punk a la conflagración es en realidad una canción para pasar el rato. Es sorpresivamente reconfortante y burbujeante, con sonidos de láseres que brindan la mayoría de los destellos. La única escalada real es el estruendo de una sirena de camión de bomberos, aunque los sintes consumen ese sample sin mucha fanfarria. "Burnin" es menos un incendio descontrolado y más una chimenea que ilumina y calienta la disco en vez de destruirla. –James Grebey

39. Prince, "Kiss (Daft Punk Remix)"

Muchos han intentado masajear las transmisiones alienígenas R&B del Morado y darles una forma más apta para el club, pero nadie más que Daft Punk tenía "Da Funk". El edit que el dúo hizo a "Kiss" –que nunca fue lanzado oficialmente pero que ha estado flotando por ahí en varios compilados piratas cuyo origen no está claro– agrega justamente eso, incorporando la hinchada melodía principal y los graves de plomo de su single de 1995 para balancear algunos de los elementos interestelares de la original. Casi parece trampa hacer colisionar una canción clásica del pop y uno de tus hits más grandes, pero pocos remixes se han sentido así de pesados, como un monolito estampado en el centro de la pista de baile. –Colin Joyce

38. Kanye West, "Black Skinhead" (prod. Daft Punk)

Como cualquier canción que emerja del proceso de estudio secreto y altamente colaborativo de Kanye West, es difícil decir dónde termina el aporte creativo de un artista en particular y dónde empieza el de otro. Aun así, es difícil no darle crédito por el ritmo galopante y las baterías castigadoras de este track destacado de Yeezus. "Black Skinhead" contiene algunas de las letras más agudas y políticas de Kanye, así que tiene sentido que escogiera a dos productores tan apasionados, poseídos y obsesivos con la música como lo es él para darles vida a ellas. –Ezra Marcus

37. "High Fidelity"

La estrella de "High Fidelity" es el riff de saxo jodido que interrumpe la vibra más bien humeante de la canción. El sample deformado de "Just the Way You Are", de Billy Joel, se transforma de un estándar de los 80 a un misterioso techno oscuro glitcheado. El loop estridente le da una sensación paranoica y siniestra a todo lo que lo rodea, y el beat punzante y confiado debajo de él no para. –James Grebey

36. Gabrielle, "Forget About The World (Daft Punk Don't Forget The World Mix)"

El inicio de la reinvención de Daft Punk del track soñador de R&B de Gabrielle es la evolución en acción. Comienza con una horda de niños gritando antes de eventualmente darle paso a voces deformadas, cada una urgiéndole al escucha que se "olvide del mundo", como una alucinación auditiva cibernética. Aunque una de esas voces repetitivas parece que gana al final, la interrumpe brevemente un beat imparable. Todavía está allí, como una voz difícil de olvidar que persiste en algún lugar de tu cabeza. –James Grebey

35. Ian Pooley, "Chord Memory (Daft Punk Remix)"

Ian Pooley, Dios lo bendiga, tiene uno de esos nombres tan aburridos que siempre te hacen asociar a esa persona con los martes deprimentes de noviembre. Ian Pooley es el nombre de un plomero local, o de un defensa izquierdo de una liga menor, o del dueño de un restaurante fracasado, o un güey que ves en el periódico local porque su ticket de lotería ganador resultó ser falso. Este remix gloriosamente pantanoso hace que te olvides de todo eso. Por unos minutos, "Ian Pooley" es el nombre que Dios ha escogido para disfrazarse en la Tierra, y Daft Punk son sus mensajeros ungidos. –Josh Baines

34. "Get Lucky"

OK, hay una infinidad de enfoques aquí. Puedes pelear, ponerte a la defensiva, hacer reclamos disparatados sobre que "Get Lucky" es un refrito de todas las canciones de Chic que se han escrito, y describir Random Access Memories como nada más que un experimento hinchado de dos fetichistas sobrefinanciados de Studio 54. O puedes ser totalmente pos-irónico, y decir que la canción es una de las verdaderas gigantes del pop del siglo 21–una cosa prístina y precisa con belleza y groove innegables. O puedes dártela del gracioso y pretender que nunca la has escuchado.

De cualquier forma en que lo veas, desde su llegada en 2013, "Get Lucky" ha causado una sensación mayor a la que pueden causar muchas piezas musicales en nuestra vida. Desde el tráiler en Coachella, hasta la presentación en los Grammys junto a Stevie Wonder, la canción se ha cementado como un objeto inamovible del panorama de la cultura popular del siglo 21; uno que será celebrado en recepciones de bodas alrededor del mundo por tiempo inmemorable. –Angus Harrison

33. "Emotion"

Desde la línea de bajo lenta y rebotante hasta el sinte que gorgojea como un pájaro cantor que revolotea, "Emotion" palpita con una energía lánguida edificante en la que es fácil perderse. Hay un poco más de insistencia, empuje y propósito a medida que el track avanza, lentamente aumentando en volumen y no en tempo, como una excursión perezosa en el bosque que cobra un propósito renovado cuando crees que hay algo que te está asechando. Pero, a medida que la canción llega al clímax, todo es alegría; esa liberación de tensión que experimentas cuando te das cuenta de que ese crujido siniestro era solo, digamos, un conejo en la maleza. –Meilyn Huq

32. "Musique"

Daft Punk no son sino autoconscientes. Incluso cuando hacían house funcional para llenar las pistas de baile en sus inicios, le daban a las cosas a un pellizquito en la nariz. Toma como ejemplo este lado B para mover la cabeza, de su single inmortal del 1995, "Da Funk", una versión más anónima pero no menos entrañable del sonido retrofuturista del que terminaron adueñándose a lo largo de la década siguiente. Su propósito es claro: mantener a los cuerpos moviéndose. Su título va directo al grano: "Musique". Nada más, nada menos. –Colin Joyce

31. "Oh Yeah"

Oh yeah, ¿qué? Seguro, los niños-sintetizadores que Daft Punk reunieron para este tema de Homework están emocionados, aunque un poco monótonos. Pero no queda claro por qué exactamente es que están tan excitados. Además, el beat excéntrico y torcido y los sonidos de "error" llenos de estática no parecen igualar su entusiasmo lírico. Tal vez se deba a que "Oh Yeah" es solo un descanso. Gritar mientras bailas es un trabajo agotador, pero es importante no perder la energía durante la calma para poder seguir festejando hasta el amanecer. –James Grebey

30. "Touch"

SI hay algo que desearía que la música me hiciera sentir más a menudo, es vergüenza. Vergüenza genuina que te pone la piel de gallina, tipo "encontré a mi papá masturbándose". El tipo de vergüenza que se filtra en cada fibra de tu ser y nunca se va. Ese es el tipo de vergüenza que siento cada vez que entro en contacto con "Touch", una canción que es tan monumentalmente terrible en todos los niveles que se convierte en la parálisis que experimentas cuando ves un choque de carros. Es una obra de arte que nadie pidió, nadie necesitaba y nadie en particular quería. Pero casi tres años y medio después de la primera vez que me hizo sentir enfermo del estómago, todavía está alojada en mi rocola interna, y cada vez que la escucho, me recuerda el potente poder de la sinceridad total y absoluta. –Josh Baines

29. "Fresh"

Incluso una banda tan capaz de generar hits universalmente adorados como lo es Daft Punk tiene que tomarse un tiempo para experimentar un poco. "Fresh", canción que originalmente apareció en el álbum debut del dúo, Homework, comienza con el sonido de olas del océano chocando contra la orilla. Una guitarra penetra lentamente a través del sonido continuo del agua, antes de que un sinte soñoliento y un beat de house distante se cuelen. Es una maravilla hermosa y despreocupada, más apropiada para finalizar la noche que para los momentos pico en la pista de baile que han definido los lanzamientos del grupo. No han sacado muchos más temas parecidos desde entonces, lo que hace que en parte se sienta tan, bueno, fresco. –Britt Julious

28. "Revolution 909"

Daft Punk inventó este eco ciberpunk de "Fight for Your Right (to Party)" en respuesta a los intentos equivocados del gobierno francés en destruir la cultura rave a finales de los 90. Aunque la broma se le devolvió a los federales, porque las persecuciones muchas veces derivan en buen arte. Las voces parlanchinas y sirenas de emergencia al principio del tema hacen transición sin pausa hacia un pulso continuo y lleno de adrenalina que acelera la canción sin importar las consecuencias. Es un latido frenético, porque estás haciendo algo malo por las razones correctas. Y sí, tal vez estás también drogado, pero ese no es el punto en realidad. –James Grebey

27. "The New Wave"

Editado antes de que ninguno de los miembros del dúo tuviera edad suficiente para beber en EEUU, el single debut de Daft Punk, "The New Wave", es algo así como una pieza suelta en su catálogo caleidoscópico. Construida alrededor de un bombo golpeante y algunos eructos de acid, la versión completa de siete minutos es un paseo nocturno por los parajes monocromáticos desolados del techno; una exploración con los focos rotos de las áreas industriales desconocidas que rodean a la música dance. Tiene el momentum de pies de plomo de sus trabajos posteriores, pero "The New Wave" es maravillosamente dispersa, el extraño lanzamiento en su catálogo que continúa su promesa conceptual de "metal machine music". –Colin Joyce

26. "Doin' It Right"

Un patito feo entre los viajes más orgánicos de Random Access Memories, el éxtasis sintético de "Doin' It Right" es una versión madura de las exhortaciones anteriores de Daft Punk a que te pierdas en el baile. Pero mientras muchos de los temas de Homework parecen estar atrapados en el momento eufórico, "Doin' It Right" ofrece un optimismo melancólico. El loop con vocoder de las voces de Panda Bear proyecta una sensación de esperanza cautelosa –la promesa de que esta noche podría... puede... será perfecta– mientras que sus coros revelan un lado humano y crudo, poco característico de la robótica de Daft Punk. Aunque no todo es melancolía, porque todavía hay un chance de que la magia funcione. Este track solo reconoce implícitamente la posibilidad agridulce de que no suceda. –James Grebey

25. "Rock'n Roll"

No sería sino hasta "Robot Rock", del 2005, que el dúo satisfaría su afición por las guitarras sucias, pero este tema de Homework fue un tributo temprano al dinamismo de estadio que todos tus bros favoritos del rock perfeccionaron primero. El sample tartamudeante que aparece a la mitad suena más como música concreta, pero la subida lenta hacia la euforia es directamente un solo de Jimmy Page, un coqueteo lento elevado a una cima estremecedora por el estruendo continuo de un kit de batería sampleado. No es uno de sus hits de pop, pero la manera en la que fueron capaces de tomar prestado elementos de diferentes géneros y formas, y de aplicar esas lecciones en formas inesperadas tal vez demuestra por qué lograron esos hits. –Colin Joyce

24. "Aerodynamite"

"Aerodynamite" –un rework resplandeciente del "Aerodynamic", de Discovery– presagia la suntuosidad heredada de la música disco que una generación posterior de actos de electro transmutarían a opulencia descarada. Pero a pesar de su populismo ocasional, Daft Punk siempre han practicado un control admirable, estabilizando la grandiosidad de la original con una cualidad terrenal siniestra en el motivo principal. Ese sentimiento se vuelve más intenso a medida en que avanza el track, sugiriendo una nube negra detrás del cúmulo plateado con el que empieza la canción, una sugerencia de que la realeza de "Aerodynamite" es pura fantasía, una extensión del poder escapista de la pista de baile. –Oliver Kinkel

23. "Make Love"

Human After All es un álbum con defectos profundos, pero esta rara joyita brinda un toque de alegría entre la grandilocuencia sosa. El riff de guitarra delicado estilo Durutti Colum te envuelve casualmente en sus garras, mientras baterías apagadas y una telaraña de hilos de voces te transportan a un jardín perfumado. Pero disfruta tus vacaciones mientras duren, en el disco le sigue el revoltijo succiona-almas de "The Brainwasher". –Ezra Marcus

22. "Veridis Quo"

"Veridis Quo" es un momento extraño en Discovery. Acurrucado en un mar de muestras más bien cinemáticas, los órganos hilados le dan un toque deliberadamente gentil y casi pastoral. Mientras se entrelazan suavemente, se nos recuerda la capacidad que tiene Daft Punk para conmover. Esta es la bocanada de oxígeno que interrumpe la manta mágica extendida que conforma el resto del disco. Pero justo cuanto estás a punto de tomarte la canción muy en serio, te das cuenta de que el título que suena a latín es de hecho un reajuste de las palabras "very disco". Resulta que también tienen sentido del humor. –Angus Harrison

21. "Indo Silver Club"

Ubicada cerca del final de Homework, esta gema sutil suele ser opacada por los temas más extravagantes de ese disco. Es más una herramienta que un tema destacado que detiene el tráfico, pero no dejes que se te escape su encanto –puesta en la pista de baile adecuada por el DJ adecuado, literalmente hace que el tiempo desaparezca. Cuando termine, emergerás de tu ensueño bañado en sudor, con lápiz labial en tu cuello, un cigarro ajeno en tu boca y un recuerdo cristalino borrándose de tu memoria. –Ezra Marcus

20."High Life"

"High Life" no es uno de los singles destacados de Discovery, pero sus humildes tres minutos y medio sí sirven como una destilación de todas las cosas que el dúo hizo bien en esa época. Como muchos de sus mejores trabajos, es un track potenciado, tanto sexy como única que, centrándose en un sample de funk oscuro ("Break Down for Love", de Tavares), logra que incluso sus componentes más humanos suenen deformes, con tibias voces y beats acelerados de house garage que llevan a la canción al borde del valle del misterio. –Britt Julious

19. "Crescendolls"

El principio de esta canción suena como un comercial cursi de Six Flags, pero a medida que el groove se repite –apenas cambiando durante cuatro minutos– se transforma en algo demente. Las voces de gente siguen coreando, los sintes ácidos siguen burbujeando, los claxon siguen retumbando y comienzas a sentir como si esa montaña rusa perdió los frenos. Lo único que puedes hacer es seguir bailando y aferrarte a eso por tu vida. –Ezra Marcus

18. Kanye West, "On Sight" (prod. Daft Punk)

El 3 de junio del 2016, me encontraba en el parque de la Isla Randall en Nueva York, cuando Kanye West presentó por primera vez un cuarto de las canciones que serían parte de su sexto álbum, Yeezus. Aunque días antes había caído un aguacero en el Governors Ball Music Festival, convirtiendo el lugar en un lodazal por lo que quedaba de semana, las expectativas del público eran impresionante. Media hora después de lo estipulado se presentó Kanye, abriendo con el delirante seguidilla de "Black Skinhead" y "New Slaves" –los cuales había presentado en Saturday NIght Live algunas de semanas antes– antes de tocar otro corte asistido por Daft Punk, "On Sight", donde también colaboraron Mike Dean y Benji B.

El gruñido de los sintes dientes de sierra de esta canción captan la atención de los escuchas desde el primer segundo. No ceden hasta la marca del minuto 1:16, cuando los coros de soul de la interpretación de The Holy Name of Mary Choral Family de "He'll Give Us What We Really Need" nos da una pequeño descanso de su ritmo agresivo. West fue criticado por los grupos de defensa de Parkinson por esa línea, pero "On Sight" se siente como un misil que va dirigido directamente a los críticos que pensaron que era incapaz de seguir provocando con su música. La culpa de eso la tiene Daft Punk, o al menos en parte. –Max Mertens

17. "Too Long"

Aquí va la lista de las mejores cosas que los franceses nos han dado: Jean Paul Belmondo fumando, el sándwich croque monsieur y el filter house. Pero, ¿qué –al menos musicalmente hablando– podría ser mejor que escuchar un fragmento de una canción, en continua repetición y ecualizado al máximo, encima de un bombo enorme y pesado? A la mierda. Toma eso, súmale a Romanthony y extiéndelo por exactamente 10 minutos. El resultado: uno de los tracks más subvalorados del siglo hasta la fecha.–Josh Baines

16. "Face to Face"

Mientras Discovery llega a su final, "Face to Face" te golpea en el estómago con su sonido atrevido. Corto y dulce, es más una canción pop tradicional que las fantasías de maratón de disco que aparecen en otras partes del disco. Sampleando algunos riff pomposos de guitarra de "Evil Woman" de Electric Light Orchestra, y con voces del productor Todd Edwards, la canción es un cerrador contundente que aprecia la economía delicada en medio del exceso de la recreación de los 70, y es un recordatorio de que el éxtasis también funciona moderadamente. –Meilyn Huq

15. "Voyager"

Baja la cabeza, enfócate y prepárate para lo que viene. Si Discovery es la aventura de un héroe, "Voyager" es un momento clave del desenlace. Riff de guitarra afilados, sintes dramáticos de los 80, y un bajo funky catapultan la canción hasta las nubes, donde se encuentran con sintes nebulosos que suenan como arpas. El estiramiento hacia el cielo nunca llega realmente a su objetivo, ero la belleza se encuentra en la repetición. Sacúdete el polvo y ponla de nuevo. –Oliver Kinkel

14. "Assault"

Daft Punk sacó su primer single, "New Wave", en 1994. Desde entonces, han tendido a hacer cosas más elaboradas, ofreciendo líneas de sintes somnolientas y música disco suave que parece moverse en cámara lenta incluso en el tempo de la pista de baile. Pero, en "Assault", la otra cara de "New Wave", puedes dar un raro vistazo al dúo moviéndose a toda velocidad. Como lo dice su nombre, "Assault" es una descarga implacable de traqueteos y chapoteos heredados del acid, con solo uno o dos BPM menos que los experimentos contemporáneos analógicos de Aphex Twin, como AFX. En una línea de tiempo alternativa se habría podido ver al dúo seguir este camino hacia la locura del éxtasis de las máquinas funcionando mal, pero nunca lo hicieron –supongo que estos robots estaba muy bien hechos. –Colin Joyce

13. The Weeknd, "Starboy (feat. Daft Punk)"

"Terrible. Ya deberían retirarse".

"No tengo idea de quiénes están realmente bajo esos cascos, pero los Daft Punk originales murieron hace años".

"Pura mierda"

La respuesta negativa a la colaboración del 2016 de Daft Punk con The Weeknd, encapsulada en los comentarios de esta noticia de Resident Advisor de septiembre, no es para nada sorprendente. "Starboy" es un ataque frontal al celebrado linaje de música dance de Daft Punk, un hit millenial presumido que encaja mejor en historias de Snapchat que en Essential Mixes. Muchos vieron la colaboración como una forma descarada de hacer dinero, pero "Starboy" es un paso adelante en las incursiones previas de ambas partes en el dance-funk de los 80.

Atrás quedó la tibia instrumentación en vivo que empantanaron las colaboraciones de Daft Punk con Pharrell. En su lugar, desnudaron el beat usando teclados elegíacos, sintetizadores incandescentes y un loop de batería como alambre de púas, su trabajo de producción más simple y fino desde su contribución de percusiones militares en Yeezus. El éxito de "Starboy" reside en cultivar tensión entre lo brillante y lo áspero. La batería metálica contrasta con los sintes y teclados cálidos, mientras el groove sexy y contenido de la canción pone a The Weeknd en modo salvaje. Explotando un lado de bravuconería inmadura, se aleja de los alardes sin dientes aptos para menores y se adentra en la sordidez impertinente que lo llevó al éxito en primer lugar, culminando en un tramo en el puente donde se burla de que se cogió a tu novia, huele cocaína y le compra a su mamá una camioneta familiar, todo en el mismo respiro. Es sucio, tonto, hermoso y tan 2016 que duele. –Ezra Marcus

12. "Phoenix"

Si Daft Punk alguna vez hizo un "jock jam", sería éste. "Phoenix" comienza con un simple beat 4/4, luego añadiendo gradualmente una síncopa animada. Un hook angelical exuda energías positivas en tiras, y es complementado por una línea de bajo profunda pero alegre. Daft Punk no son demasiado ambiciosos aquí, solo se están divirtiendo, y son mejor en esto que muchos otros. –Oliver Kinkel.

11. "Teachers"

Es claro que Daft Punk conocen su historia musical, pero nunca fue más explícito que en "Teachers"; el track de Homework que suena como la versión optimista de "Losing My Edge", de LCD Soundsystem. Una voz con el pitch deformado que rinde tributo a todas las inspiraciones del dúo ("Paul Johnson, DJ Funk, DJ Sneak, SJ Rush, Wax Master, Hyperactive, Jammin Gerald, Brian Wilson...") pone a Daft Punk en el contexto de una larga historia de llena-pistas de baile que vinieron antes de ellos. Es un instrumental tenue de disco que a la vez eleva y trae a la tierra esta alocada lección de historia. Considérenlo como el Schoolhouse Rock del documental de History Channel de "Giorgio By Moroder". –Colin Joyce

10. "Robot Rock"

A diferencia de muchos de sus pares de la música electrónica, Daft Punk entendieron que podía haber una conexión clara entre la alegría de la pista de baile y la energía frenética del slam. "Robot Rock", el primer single del álbum del 2005 del grupo, Human After All, sonaba a miles de kilómetros del funk ochentero y las reversiones de house que definieron los primeros lanzamientos del dúo, ofreciendo en su lugar una suerte de guiño de Jock Jams al mundo del rock.

"Robot Rock" nunca afloja, comenzando con una onda abrasiva de percusiones y power chords de hair metal. En retrospectiva, la energía de estadio del track también la convierte en una maravilla proto-EDM, un plano maestro dinámico de los drops mueve-cabezas y levanta-puños y estructuras repetitivas. Es probable que el dúo francés no tenía idea de que su destacado y peculiar single fuera a influenciar a una nueva generación de fanáticos de la música dance. –Britt Julious

9. "Harder, Better, Faster, Stronger"

No es sorpresa que este track del 2011, uno de los sencillos más vendidos del dúo, terminara ganándose un Grammy, aunque les tomó ocho años y el lanzamiento de una versión en vivo para que pudieran lograrlo. Pero lo que sí es sorprendente es lo urgente y eminentemente bailable que todavía suena esta canción hoy en día. Aquí es donde Daft Punk ejercita el vocoder de manera más efectiva –literalmente tocando la voz humana como una guitarra eléctrica– rompiendo a la vez con el tono generalmente eufórico del resto del álbum.

El hecho de que el sencillo rompe-carteleras de Kanye West, "Stronger", no hizo casi nada para borrar el legado del sample original es una evidencia de la calidad de "Harder, Better, Faster, Stronger". De hecho, la revisión bombástica del material de origen hecha por el rapero de Chicago simplemente sirvió para destacar el groove majestuoso y mecánico de uno de los más grandes logros de Daft Punk: hacer que la tecnología cante. –Angus Harrison

8. "Aerodynamic"

En una entrevista de 2001 sobre Discovery, Thomas Bangalter comentó que "mucha de la música house de hoy en día utiliza samples de canciones de disco de los 70 y 80... Nosotros decidimos ir más allá y traer todos los elementos de la música que nos gustaba cuando éramos niños, así sea disco, electro, heavy metal, rock o música clásica".

Ese espíritu de experimentación entre géneros no brilla con más fuerza que en "Aerodynamic", donde Daft Punk hacen posiblemente el mejor uso de guitarras dinámicas de rock a través de un sample altamente manipulado de "Il Macquilage Lady", de Sister Sledge, nada más y nada menos. Puedes rastrear las carreras completas de Justice, SebastiAn y otros rompe-guitarras de Ed Banger a este aullido desquiciado de alegría de vivir. Es el equivalente musical de un agarrón de entrepierna perfectamente ejecutado en unos jeans ajustados con vidriantes incrustados. –Ezra Marcus

7. "Around the World"

Hay pocas cosas en la vida tan gratificantes como el minimalismo perfectamente ejecutado. Desde las esculturas ajedrezadas de Carl Andre a las películas noir austeras de Jean-Pierre Melville, la ficción apenas presente de Frederick Barthelme o la hipnosis total de Steve Reich en su faceta más tensa y tripeante; todos encuentran alguna clase de alegría en la simplicidad. Tal vez ésta es la razón por la que se puede decir que "Around the World" es la canción más conocida del dúo. Claro, el video dirigido por Michel Gondry ayudó, pero la incansable repetición del título de la canción es el motivo por el que todo el mundo, desde tu hermana de tres años a tu abuelo de 80, la conoce y le gusta. Y bueno, es un poco más fácil de bailar en fiestas que "In C", de Terry Riley, ¿no? –Josh Baines

6. "Instant Crush"

Hay algo maravilloso en el hecho de imaginarse a Daft Punk metidos en el estudio con Julian Casablancas una década y cacho después de su apogeo, de alguna manera exprimiéndole un último hook dorado perfecto como Moisés le sacó agua a la piedra. Es esa famosa magia de Daft Punk haciendo milagros, baby. –Ezra Marcus

5. "Something About Us"

¿Por qué a veces se sienten tan bien las cosas que sabemos que son malas para nosotros? Es un enigma que Thomas y Guy-Man exploran en una canción que trata sobre ceder a la tentación, con una letra sobre amor e incertidumbre llevada por unas de las melodías más relajadas de toda su discografía. Es apropiado que la canción sea una de las más cortas de Discovery. Como muchas de las cosas en la vida de las que sabemos que debemos mantenernos alejados, a veces no podemos evitar querer mucho más. –David Garber

4. "Da Funk"

La gloriosa basura de alcantarilla que es "Da Funk" fue el resultado de que Daft Punk pasaran semanas sumergidos en la niebla canábica de coche low-rider del G-Funk. Thomas Bangalter se quejó cuando los críticos de la época pasaron por alto este contexto, comparando más bien el tsunami de golpes de batería de con los de los temas grandiosos del rock clásico, los destellos relampagueantes de secuenciadores con el disco de Giorgio Moroder, y las nubes polvorientas azotadoras de sus líneas de 303 al electro de los 80. Pero el placer de "Da Funk" es que no puede ser reducido a un solo género; en su lugar, toma prestados elementos exultantes de todos ellos. La encarnación de 1995 de los robots es más producto de la alquimia de que la ciencia, los hombres de hojalata transmutaron a oro rosado. –Colin Joyce

3. "Rollin' & Scratchin'"

"Rollin' & Scratchin" hace que te quieras arrancar la ropa y arañar los bichos que se arrastran bajo tu piel. Es como tener un ataque de pánico usando una camisa de fuerza. Cada alarido claustrofóbico de Roland Juno-106 se siente como una inyección de adrenalina en la arteria carótida que podría resucitar a un cadáver. Ésta es una canción que la gente muchas veces pone como ejemplo de Daft Punk en su pico despiadado antes de que se ablandaran, y tienen un punto: es uno de los temas más duros que se han grabado en cualquier género, punto y final. –Ezra Marcus

2. "Digital Love"

Siempre me ha gustado creer que el álbum más revolucionario de Daft Punk es un guiño a la simple alegría de ser un niño. Claro, Discovery está plagado de himnos para el club, donde no se permite la entrada de los más pequeños. Pero el álbum también desechó el guiño de su predecesor a la electrónica más dura para favorecer un paseo por la dicha del pop-dance. Con sus acordes de guitarra juguetones y su brillo disco bañado de sol, "Digital Love" recuerda a esa campana del último día de colegio, con el verano oficialmente en el aire.

Como muchos de mis temas favoritos de Discovery, "Digital Love" también es una buena y agridulce canción de amor a la antigua. Su letra, sorpresivamente escrita por el afamadamente gruñón DJ Sneak, evoca melancólicamente un pasado dichoso ("No hay nada de malo con un poco, un poco de diversión/Estábamos bailando toda la noche") previo a un despertar sobrio ("De pronto, sentí el sol brillante/Antes de darme cuenta, este sueño se había esfumado").

Cualquiera que haya sido un adolescente soñador sabe lo frágil que puede ser el amor joven, lo rápido que lo bueno puede volverse malo, y viceversa. Tal vez los robots nos estaban diciendo que, incluso en un mundo digital donde nada es real, solo la esquividad del amor verdadero permanece igual. –David Garber

1. "One More Time"

Para entender por qué "One More Time" es una canción genuinamente importante, primero tienen que entender lo que hace que Discovery sea un disco histórico, y no sólo un álbum con el que probablemente vomitaste después de una tarde pesada.

Discovery, editado hace ya casi 15 años, es un disco irregular, desarticulado y ligeramente infructuoso que en realidad nunca parece ser consistente. Escuchado en la deprimente luz diurna de finales del 2016, es de hecho desbalanceado. Ocasionalmente deriva en nada, sólo interrumpida por lo kitsch ("Crescendolls") y la sacarina ("Something About Us") antes de culminar con el golpe todavía increíble de "Face to Face" y "Too Long".

La cosa es que, incluso sin ese bombardeo final, a Discovery todavía se le tendría el tipo de estima que haría que el pobre Random Access Memories tenga un arrebato de celos, porque el cuarteto abridor –"One More Time", "Aerodynamic", "Digital Love" y "Harder, Better, Faster, Stronger"– todavía es, a pesar del hype y su uso continuo en básicamente todos los shows de televisión de la historia, absolutamente extraordinario. Las otras tres canciones han sido cubiertas anteriormente, así que enfoquemos nuestra atención en una de las mejores canciones abridoras de cualquier disco hecho en la historia: "One More Time".

Tan solo hace una semana, el colaborador de THUMP UK, Tom Glencross, citando cómo la canción sampleó "More Spell on You", de Eddie Johns, se refirió a "One More Time" como "el espíritu de Daft Punk encarnado" y "un redescubrimiento de lo viejo, hecho nuevo". Esa es una de las razones por las que es una canción absurda y dramáticamente poderosa cuando se despliega en el momento perfecto.

Hay otras razones, por supuesto, las voces enérgicas de Romanthony, el uso sublime del espacio y el casi silencio, esa explosión feroz e incesante de metales que alimentan todo y crean una criatura colosal. Pero lo clave de "One More Time" es que convirtió a Daft Punk de ser "esos güeyes franceses con los videos graciosos" a lo que parecía ser lo más importante en la música electrónica en la primera mitad del milenio. Ya sea que se escuche en un club cualquiera o arriba en las nubes, era –y sigue siendo– una oda inescapable a la alegría.

"One More Time" fue cuando Daft Punk se convirtieron en los robots. Y los robots se convirtieron en nuestros salvadores, incluso si luego nos mostraron a todos que eran humanos después de todo. –Josh Baines

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