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cine

Studio Ghibli inspiró esta hermosa película pakistaní dibujada a mano

'The Glassworker,' la película debut de Mano Animation Studios, se ve increíble.

por Beckett Mufson; ilustraciones por Daniela Vargas
22 Febrero 2018, 8:55pm

Imágenes cortesía de Mano Animation Studio

A casi 7.000 millas del estudio en donde Hayao Miyazaki está por terminar una carrera de cuarenta años, un animador está introduciendo nueva vida en la industria al comenzar el primer estudio de animación pakistaní dibujado a mano. A continuación, una primera vista exclusiva de la película debut de Mano Animation Studios, The Glassworker. Sigue la amistad del pobre aprendiz Vincent con el aristocrático amante del vidrio Alliz, a través de la guerra y el conflicto político.

En los primeros cuatro minutos, la película recuerda mucho a Studio Ghibli, lo cual tiene sentido si le preguntas al fundador de Mano, Usman Riaz. Es fantásticamente entusiasta por hacer caricaturas, intuitivamente soltando referencias de películas de Miyazaki, Isao Takahata, Takeyuki Kanda, y Disney. Habla sobre ambientar su película en una ciudad ficticia, vagamente europea (¡con aeronaves!), tal como lo hizo Miyazaki en Howl’s Moving Castle y Castle in the Sky. "Amo lo que Japón hace con ambientes y personajes occidentales, haciéndolos hablar y comportarse de forma japonesa", me dijo por Skype. "En The Glassworker, creí que sería genial que los europeos se comportaran como pakistaníes y hablaran Urdú".

En 2016, en una campaña de Kickstarter, Riaz prometió una caracterización auténtica, hecha a mano impregnada de la cultura pakistaní. Alcanzó los 116.000 dólares, más del doble de su meta de 50.000 dólares. Si todo marcha de acuerdo al cronograma, él completará su primera función en 2020, el mismo año en el que Miyazaki proyectó que terminaría su proyecto final, Boro the Caterpillar. Echa un vistazo rápido a The Glassworker a continuación (una versión especial de ocho minutos también disponible para los patrocinadores de la campaña).

Antes de encontrar a Mano, Riaz tenía otra vida. A los veintiuno, ganó elogio viral por sus presentaciones de guitarra percutiva en YouTube. Fue el miembro más joven de TED Senior, y manejó la influencia de 3,8 millones de vistas para poder mudarse a Boston y asistir a la Universidad de Música de Berklee. Él ignora los títulos como 'prodigio de guitarra' y 'niño genio' —juzga sus charlas y su Tiny Desk Concert por ti mismo— pero estudiar en los Estados Unidos lo ayudó a darse cuenta de que la animación era su verdadera pasión. "Yo estaba en la escuela de música por tres años constantemente preguntándome, ¿Por qué estoy aquí?", dijo.

Riaz utilizó sus conexiones en TED para visitar Tokio y dar una charla sobre su amor por la animación, luego tuvo suerte en un extraño recorrido en Studio Ghibli. "Comencé a llorar en la entrada", dijo Riaz. The Wind Rises, que en ese momento se creía que era la última película de Miyazaki, ya había sido lanzada, así que vio la maquinaria detrás de My Neighbor Totoro, Princess Mononoke, y Spirited Away en un momento de inactividad. "No había nadie ahí", dijo Riaz. "Miyazaki tenía un pequeño equipo trabajando con él, pero el resto estaba vacío". Sin embargo, él quería justamente lo que presenció. Riaz dejó de preguntarse por qué estaba en la escuela de música, y rápidamente se retiró.

De vuelta en Karachi, tenía que crear una industria de animación hecha a mano desde ceros. Aprendió los conceptos básicos antes de ir a Estados Unidos, estudiando diseño gráfico e ilustración en la Escuela de Arte del Valle Indo. Antes de eso, se enseñó a sí mismo a hacer libros con la copia de su padre del tomo de los Looney Tunes, Bugs Bunny: 50 años y solo una liebre gris.

No hay CalArts en Pakistán. No hay Pixar, Disney, o Studio Ghibli. Hay muy pocas casas de animación, muchas de las cuales hacen comerciales, cortos 3D, o gráficos de computadora para películas con personas de carne y hueso. Riaz hizo de The Glassworker una compañía existente primero, pero los artistas "estallaron de risa y dijeron que debía estar loco", me dijo. "Cuando digo que no hay industria en Pakistán para animación profesional hecha a mano, me refiero a que en realidad no hay nada".

Le mostró a los artistas películas viejas de Disney y animaciones japonesas, pero no entendieron el atractivo. Otro estudio estaba interesado en su historia, él explicó, pero querían que la película fuera hecha con CGI (Imágenes Generada por Computadora)". Yo dije, "Olvídenlo, lo haré yo mismo. Encontraré gente que sea parte de esto. Tiene que ser animado a mano".

Hacer The Glassworker fue una lucha al principio. La película final tendrá entre 900 y 1.000 tomas, y en los primeros dos años, Riaz ha terminado cerca de ochenta y cinco. Pero Mano comenzó como un dúo constituido por él y su esposa, Mariam Riaz Paracha. Desde entonces ha crecido a un equipo de veinte animadores, storyboarders, productores, diseñadores de personajes y ambientes, artistas de fondo y mezcladores de sonido. Muchos de ellos fueron personalmente enseñados por Riaz. Los retrasos fueron en mayor medida debido a la pronunciada curva de aprendizaje, pero ahora Mano está a buen ritmo.

A pesar de los enormes desafíos que le esperan, Riaz se mantiene prudentemente optimista. "Todo se siente como una ilusión", dijo de la experiencia. "Será solo hasta que termine la película que sentiré que he logrado algo".

Sigue a Mano Animation Studios and The Glassworker en el sitio oficial .

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