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Histórias

Este colectivo de baile hace performance con láseres metidos en el ano

El cofundador del Young Boy Dancing Group habla sobre el contenido políticamente retador de sus shows.

por Ali Gitlow
07 Marzo 2017, 9:30pm

Una tarde de sábado del pasado Octubre, decidí ir al a bailar a Block, un club al este del Hackney Wick de Londres. Ésta área acoge fabricas, estudios de arte, el estadio olímpico del 2012 y raves aletas en bodegas. El acontecimiento era Chapter 10, un recurrente evento de noches gay ambientadas con techno, house y disco, encabezadas en esa ocasión por Honey Dijon. Sin embargo, muchas personas incluyéndome a mi llegamos más temprano para ver el show de Young Boy Dancing Group, un colectivo de bailarines contemporáneos de Europa cuyas puestas en escena son una mezcla de techno-futurismo con elementos queer. Esto es algo que en definitiva solamente puede existir en nuestra era digital.

La primera impresión que uno se llevaba entrando al salón principal del lugar era como estar en medio de un ritual Wiccano: habían velas trazando un círculo enorme en el centro de la pista. Un artista masculino traía puesto un suspensorio en el centro de la cara, una mujer rubia con extensiones de pelo posicionadas como un cinturón, y otros performers en shorts corticos de bondaje se movían lentamente por el espacio. Cargaban amuletos metálicos que parecían los quemadores de incienso de los clérigos, moviéndolos en el aire al ritmo de los gruesos cánticos del soundtrack de Ghost in the Shell. Entre tanto, se retorcían y se arrastraban entre sí, creando la imagen de un muy refinado juego de Twister.

Young Boy Dancing Group en el Chapter 10 (Foto por el autor)

Luego se escurrieron a diferentes rincones del lugar, y cada uno se insertó un laser verde entre el ano. El performance escaló con rapidez a la violencia total, con un grupo de miembros agitándose salvajemente, creando un mosh pit, mientras los otros corrían y bailaban enloquecidos al ritmo de un remix ralentizado de "Only Time" de Enya.

Pero el Young Boy Dancing Group no solamente hacen puestas en escena en contextos clubbers. Su performance de esa noche coincidía con el Frieze Art Fair, y desde el 2014, han dado una variedad de shows en el mundo del arte, incluyendo el Pabellón Lituanio de la Bienalle de Venecia, Manifesta: El Bienalle Europeo de Arte Contemporáneo en Zurich, el Arti et Amicitiae en Amsterdam y el MAMA en Rotterdam.

Young Boy Dancing Group en el "The Curves in the World", Copenhagen, 2016 (Foto por David Stjernholm)

Pavonearse en medio de galerías de arte con láseres dentro del culo podría ser visto como loco, o como una forma barata de llamar la atención del público. Sin embargo, la curadora Mette Woller—quien incluyó a Young Boy Dancing Group en una exhibición llamada "The Curves of the World" en el Chart Art Fair de Copenhagen el verano pasado— me explicó que este acto aparentemente exagerado es deliberado. "Ellos retan las nociones de género y de sexualidad, cuestionando constantemente los configuraciones institucionalizadas," afirma ella. "O te hace llorar o te ofende."

Para averiguar más acerca de los conceptos sexuales y de lo queer detrás del trabajo del Young Boy Dancing Group, recientemente hablé con uno de los cofundadores suizos del colectivo, Manuel Scheiwiller, quien buscaba "escapar al invierno" en Puerto Rico y Cuba en ese entonces. Échale un vistazo al Facebook de YBDG para próximas presentaciones porque créeme, no has vivido hasta no ver láseres fluorescentes refractados en miles de direcciones desde una bola disco, cuya procedencia es el ano de algún tipo x.

THUMP: ¿La mayoría de los miembros de Young Boy Dancing Group tienen entrenamiento formal de baile? Y ¿Existe un núcleo inamovible de miembros?

Manuel Scheiwiller: Sí. De hecho, la mayoría de miembros se conocieron en academias de baile alrededor de Ámsterdam. Yo estudié baile en Rotterdam y Ámsterdam, y luego artes visuales en Viena y Stuttgart. Lo curioso acerca del grupo es que son de todas partes: Croacia, Estonia, Holanda, Alemania. Pero en realidad el Young Boys Dance Group no es un grupo fijo, tratamos de mantenerlo muy fluido. Hay un núcleo de 5 miembros inamovibles que organizan presentaciones y otro par de cosas. Y hay 15 personas en total con las que trabajamos. La clave es que somos amigos, y como todos tenemos aproximaciones estéticas similares, el trabajo se conecta. Todo el show actúa como una piscina para que las personas puedan zambullirse, por lo cual puedes trabajar en llave con algún miembro en su propio proyecto. Siempre existe una superposición.

¿Sientes que hay una idea central que siempre intentas llevar a cabo, o es algo más juguetón y experimental?

Hay ciertas temáticas que están absolutamente presentes. Una de ellas, sin duda, es lo queer. Las otras son el baile, el movimiento, la corporalidad, y por supuesto, la sexualidad. No sé si lo viste el Londres, pero uno de nuestros miembros (Nico), se insertó un dildo. Existe éste algo respecto a la sexualidad, en Paris por ejemplo, hicimos un taller de besos. Le pedimos a toda la audiencia que se tomaran de las manos y se dieran besos entre ellos. Algunos de ellos lo hicieron. De hecho, funcionó cuando lo hicimos en Zurich. Fue mucho mejor. Se gustaban mucho entre todos.

Young Boy Dancing Group en el "Curves in the World", Copenhagen, 2016 (Foto por David Stjernholm)

¿Cómo deciden el contenido de cada performance?

Inicialmente decidimos que el contenido iba a ser generado el día antes. Pensábamos en lo que íbamos a hacer y después decíamos "vamos a hacerlo", y todos los que participaran podían incluir cosas. Luego veíamos que todo encajara y que todos nos sintiéramos cómodos haciéndolo. Pero ahora, hay tantas personas interesadas en las escenas de los láseres que a veces nos dicen, "Oigan, pueden hacer solamente la cosa de los láseres?"

¿Qué tan importante es para ustedes que los láseres tengan la mayor porción del show?

Hay una cosa que, creo yo, hace el show algo único: no hay apegos. Está bien mostrar los láseres, o no mostrarlos, o probar cosas nuevas, usar cosas viejas, o saltarse una escena. Puede ser hecho al gusto. En Londres por ejemplo, ¿Conoces el trabajo de Tino Sehgal llamado Kiss? Algunos de nosotros hemos estado actuando en las piezas de Tino Sehgal en museos de Ámsterdam, así que sus personas se saben la coreografía, y solamente usaban la pieza de los láseres como una escena.

makeout4ultimate,Young Boy Dancing Group con Maria Metsalu, Manuel Scheiwiller, Vincent Riebeek, Nicolas Roses, Estéfano Romani y Juan Pablo Cámara en el MAMA de Rotterdam, 2014 (Foto via Young Boy Dancing Group)

¿Cómo llegaron a la idea de los láseres?

La idea viene de una mujer en Ibiza. Es bailarina de club, pero no recuerdo su nombre. Una vez vimos un GIF de ella. [Nota del editor: su nombre es Empress Stah] Pero no es claro si ella lo tiene metido dentro de ella o simplemente lo lleva a amarrado. También decimos que la autoría es compartida entre todas las personas involucradas que están participando. Así que si alguien se une, pueden tomar las cosas que hacemos en el grupo y llevarlas más lejos en sus proyectos personales. Tratamos de ser muy liberales en el tema de las autorías.

¿Hicieron algún tipo de prueba y error para encontrar los láseres perfectos?

No hicimos una investigación. Tenemos diferentes tipos de láseres. Uno de ellos requiere de cinta para que se queden fijos, y es muy molesto. Así que encontramos unos que simplemente se quedan quietos. Sin embargo todos iluminan igual. Hay un man que se nos unió en el show de Berlin un día y trajo un laser enorme. Lo vi sacándoselo –siempre ponemos un condón sobre el láser para mantener todo higiénico– y su condón estaba sangriento. Fue asqueroso. Yo pensaba como "está yendo demasiado lejos, ¡es muy grande!"

Young Boy Dancing Group en el The Curves in the World", Copenhagen, 2016 (Foto by David Stjernholm)

¿Todos los performers están cómodos usándolos?

Al principio algunos lo dudaban de vez en cuando, pero ya están bien con la idea. A veces es un poco doloroso. Todos deben empezar al mismo tiempo, y somos como, "Listo, vamos a hacerlo." En una ocasión un miembro sufrió de hemorroides y no pude hacerlo.

Has hecho perfomances en galerías de arte, pero también en ambientes nocturnos como Chapter 10 y el club Silencio de David Lynch. ¿Hay algún tipo de espacio que se sienta "perfecto" para el proyecto?

Ese es un buen punto. Una vez nos presentamos en un club de Viena. Allí, algún extraño se metió el láser de Tommy en el ano. Y eso fue ya demasiado. Después de eso dijimos, "No queremos presentarnos en contextos de fiesta." De alguna forma las personas valoran lo diferente que es, y en esos contextos las personas lo aprecian desde una perspectiva de la ebriedad. Así que preferimos los espacios artísticos. Sin embargo en Chapter 10 tuvimos una buena experiencia.

Young Boy Dancing Group en el MAMA de Rotterdam (Foto via Young Boy Dancing Group)

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