ART.hunter: Anarquía cultural

Si algo hace falta, se puede inventar, si algo no funciona, se puede arreglar y todo, absolutamente todo, es susceptible a ser hackeado.

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09 Febrero 2015, 6:04pm

«No intentes cambiar un sistema, construye uno nuevo que haga que el anterior se vuelva obsoleto». Richard Buckminster Fuller.

Bienvenido a Art.hunter. Pero antes, ¡Brindemos por todo lo que internet nos ha enseñado a hacer! Las facilidades para aprender lo que sea, conseguir lo que sea, al alcance del que quiere y el que quiere, hace.

¡Qué el querer y el hacer se unan en estas líneas!

El movimiento maker ha tomado una fuerza increíble y se infiltró en el arte, el diseño, la arquitectura, el día a día de la ama de casa y las horas de ocio del niño aburrido.

Hoy el juego nos lleva a explorar esta tendencia fascinante, un tanto anárquica, disruptiva, muy pertinente en nuestra época rara y difícil de describir.
La idea es explorar lo maker. Y sin más rodeos...

¡Start!

Hemos entrado a una zona cuya principal regla es romper las reglas de antes y modificarlas. Hackearlas. Esto es un juego muy serio. Y para empezar, podríamos tirar los dados. Pero no. En este territorio uno primero los hace y ahí sí los tira.

Puro DIY. Y cómo bien dirían en BogoHack, un conocido espacio maker de Bogotá: "Learn, make and share!"

Me inclino a pensar que no hay nada más "fuck the system", que hacer las cosas que usamos, o mejor: hackearlas, baratearlas. Y si el sistema lo absorbe todo, que lo haga como lo hizo con la obra "Coca-Cola Project" de Cildo Meireles, una acción en la que el artista brasileño, intervino, en 1970, botellas retornables de Coca-Cola pegándoles instrucciones de cómo hacer un cóctel molotov (¡bomba!). Y las puso nuevamente en circulación.

Imagen vía beachpeackingdesing.com.

De vez en cuando, a uno lo invade la sensación de que no todo se ha inventado. Que no todo está hecho, que los que piensan así están paralizados. Nuestro papel en este juego es el del hacedor. Nuestra profesión: no importa cuál sea. Las herramientas, muchas y muy variadas. Nuestra aliada, la tecnología. El ingenio, nuestra arma. Nuestro campo de acción, la cultura, la sociedad, los objetos, la cotidianidad.

Irreverencia y ganas de meterle mano al mundo: la "gran obra" que es la sociedad necesita lo disruptivo, grita por lo subversivo y exige lo cooperativo a nivel de composición.

Cómo diría Nietzche, "el mundo es una obra de arte que se engendra a sí misma", y aquí, lo rompedor toma un papel fundamental en la composición perfecta del caos.

Lo maker apunta a untarse las manos, hacer las cosas uno mismo y otras veces, uno mismo con los otros. Si algo no funciona, arreglarlo. Y si algo no existe, inventarlo. Que el garaje sea la fábrica. Que la fábrica sea un laboratorio para jugar de a uno, de a dos, de a tres, de a muchos.

Debemos entender que la necesidad es la madre de todos los inventos. El que tiene problemas, encuentra soluciones. Uno escucha repetidamente que los pueblos con menos comodidades son los más ingeniosos: si no hay con qué comprar las cosas, recursividad para inventárselas sobra. Por ejemplo, en Cuba, ante la ausencia de medios y lo repletos que circulan los buses nacieron los "riquimbili", motocicletas fabricadas en casa: una bicicleta china, un motor de bomba de agua y un tanque para la gasolina hecho con una botella plástica Funcionan. Serán ruidosas y tendrán apariencia frágil, pero ahí donde las ven pueden llegar a sobrepasar los 100 km/h y llevar familias enteras.

Foto vía Colors magazine

En Brasil, se usa el término gambiarra para los hacks cotidianos: se refiere a encontrar de manera rápida y sencilla una solución a un problema, arreglar algo con herramientas y materiales inusitados. Una modalidad a la que acá se le ha llamado despectivamente colombianada: la sencilla acción de usar el entorno como una herramienta para solucionar problemas del día a día.


Foto de bagrecorrupto.blogspot


Todas esas tendencias confluyen tarde o temprano en herramientas, objetos y hacks cada vez más sofisticados para aplicaciones más conectadas con la esfera del diseño y del arte.

Apostarle a la interdisciplinariedad. Divertirse. Materializar algoritmos. Imprimir objetos. Impactar, sin vuelta atrás, la sociedad, empoderarla compartiendo el conocimiento y creándolo junto. Y quién sabe, y por qué no, subirlo a internet, como el sitio web "Instructables", que pone a disposición recursos para aprender prácticamente cualquier cosa.

Hoy, los objetos considerados "sofisticados" los está haciendo la gente a una escala nunca antes vista: la alta tecnología de garaje emerge y la producción periférica toma fuerza.

FabLabs (laboratorios de fabricación, por lo general equipados con herramientas computarizadas y tecnología para hacer de todo) y Maker Spaces surgen en todos los rincones de nuestro planeta, lugares que por lo general tienen tecnologías de CNC (control numérico computarizado), máquinas de impresión digital y 3D. Todas estas herramientas permiten novedosas maneras de materializar las ideas.

Además, hay un par de jugueticos hardware de bajo costo que sirven para la creación de objetos que intermedian experiencias a nivel de espacio, forma, tiempo y cuerpo, no solo en una galería de arte o un museo, sino también en nuestra vida cotidiana. Hay varios tipos, como por ejemplo Wiring y Arduíno, microcontroladores que permiten hacer las cosas más interactivas, como por ejemplo intervenir una camisa para jugar tetris en ella.

Sigamos jugando: imaginemos que escribimos en un ladrillo la declaración 34 de Sol Lewitt sobre el arte conceptual , el penúltimo statement del artista que reza: "Cuando un artista aprende bien su oficio, su arte es sublime".

¡Qué sublime y escultural ladrillo rompe-ventanas! Ahora, ¡Lancémoslo!

...

¡Crash!

...

Ser hacedor implica valorar el oficio. El movimiento DIY nos encamina a hacer las cosas en vez de comprarlas hechas. Que la maestría y la destreza que nos traiga su práctica continuada nos conduzca a romper muchas más ventanas.

Haya o no haya máquinas sofisticadas de por medio, la esencia la encontramos en el hacer y compartir . Construir a muchas manos la escultura social.

Avancemos.

Al hacerlo vemos una gran M en el espacio. A manera de tangram se desarma y se arma. Corresponde al evento "Los Makers – La producción ubicua". Será una exposición de objetos de arte, diseño y tecnología. Tendremos que ir al Centro Comercial Atlantis, segundo nivel local 208, entre el 3 y el 7 de marzo, durante el Bogotá Design Festival, una iniciativa de recorridos en torno al diseño. En dicha "ruta del diseño", esta exposición será un evento imperdible. Cuando entremos, veremos objetos materializados a partir de sus archivos digitales, objetos enviados por internet por gente de varios lugares del mundo. Cuando exploremos ese evento, nos encontraremos con demostraciones en vivo del proceso de producción, además de objetos hechos. Hablarán sobre la internacionalización de las ideas y otros asuntos pertinentes al mundo empresarial y del diseño. Será su primera versión.

Al seguir avanzando por este territorio, encontramos gente, son makers que se reúnen de manera recurrente, y, sea uno como ellos o no, está invitado a unirse. La comunidad "Makers Colombia" invita a su próxima reunión en febrero, el 12 en Cali y el 26 en Medellín. En Bogotá, el 19 de marzo. Habrá pizza y habrá cerveza. Pero lo que más habrá será sorpresa: es imposible no sorprenderse con aquello que makers de todo tipo están dispuestos a compartir abiertamente.

El juego se extiende en el tiempo. Volveremos, ya en marzo, a aventurarnos por estos territorios de las tendencias sospechosamente anárquicas, sospechosamente relacionadas con el arte. El reto estará en adentrarse en el futuro de la producción de objetos por un lado, y por el otro, en dejarse grabar en la piel con tinta subversiva: si algo hace falta, se puede inventar, si algo no funciona, se puede arreglar y que todo, absolutamente todo, es susceptible a ser hackeado. Que el mundo es, sospechosamente también, una obra de arte que se hace a sí misma y se comparte.

¡Que el hack nuestro de cada día nos acompañe siempre!

¡Manitos inquietas del mundo, uníos!

¡Tiren los dados, tírenlos ya!

Y para el que quiera aventurarse más en el tema, seguro serán de interés estas referencias para explorar:

FabLabs y Maker Spaces:

FabLabs.io (Portal para encontrar FabLabs)
BogoHack
¼ Tech
Tecno Parque (SENA)

Comunidades de Facebook (Colombia):

Makers Colombia
Makers FabLab Cali

Iniciativas y sitios de interés:

Kids Hack Day
Science Hack Day
Art Hack Day
The Makers Exhibition
Maker Fair
Open Electronics
Instructables
How Stuff Works
DIY.org
Technology will save us
Open Source for U
MakerSpace.com

Libros:

Makers: The New Industrial Revolution - Chris Anderson
Zero to Maker: Learn (Just Enough) to Make (Just About) Anything - David Lang

Valeria juega a hacer arte y a escribir. Si quieres descubrir lo que publica por ahí, ve a su flavors.me.