Con la técnica: JJH (Parte 1)

Nuestra segunda entrega presenta a uno de esos selectores que, de a poquito, ha esparcido su selecta curaduría musical en Alemania, Inglaterra, Estados Unidos y Colombia.

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11 mayo 2017, 8:28pm

*Con la técnica es una nueva serie en la que artistas nacionales nos revelan cuáles han sido las herramientas que los han acompañado en su proceso como DJs y productores, en una oportunidad única para descubrir métodos y procesos que a veces son olvidados y vale la pena tener presente.

Detrás de JJH se encuentra Juan José Henao, un apasionado por la música electrónica que reside en Medellín, y que con el tiempo vio la necesidad de crear un alias para establecer su propia travesía en la escena electrónica de nuestra región. Con más de una década inspeccionando diferentes ramas musicales, abriendo su oído a géneros como el hip hop y el jazz, este integrante del colectivo Move ha sabido cómo moverse en una escena tan cambiante como la nuestra. Él, quien no solo ha logrado demostrar su selecta curaduría musical en Colombia, también ha logrado llegar a países como Alemania, Inglaterra y Estados Unidos.

Este narrador de historias ha dejado claro que, para salir del país, no es necesaria la producción, sino el amor, el no ver las cosas con interés, y el ofrecerle siempre historias a la gente, mostrando el proceso que hay detrás a la hora de buscar una canción y encontrar el momento adecuado para tocarla.

Sin más preámbulo, conozcan a JJH.

Cuéntanos, ¿de dónde viene tu gusto por la música electrónica?

Digamos que no hubo un personaje importante durante mi inicio. En lo personal, el gusto de la música electrónica fue más por las películas, por las bandas sonoras. También por la música que empezó a sonar acá en Medellín a eso de 2003 y 2004, y lo que empecé a escuchar en el colegio. En ese tiempo era algo de trance y un poco de house comercial. Había algo de hip hop. Me gustaba el inicio del género, como A Tribe Called Quest, Public Enemy y Cypress Hill. Pero lo más importante fue las películas. Recuerdo que cuando empecé a involucrarme en los sonidos vi Trainspotting y eso fue muy importante. Y la escena, empezar a salir de fiesta, visitando lugares como Lobby y La Kasa. Por ahí empezó todo de a poquito.


¿Cómo se fue dando esa afinidad por el house?

Cuando estás empezando, hay muchas cosas que te empiezan a llamar la atención, pero te das cuenta de que hay ciertos sonidos que son los que más te tocan y te gustan. Y no diría que solo me gusta el house, porque en un principio el house se demoró un poco para llegar a mí completamente. Recuerdo que al inicio me gustaba mucho Deetron, Paul Mac, Carl Cox, y por ahí uno empieza a identificar sonidos, sellos y artistas. En realidad, no podría decir que solo llegué al house, porque me gusta de todo.

¿Cuáles fueron tus primeros discos favoritos del género?

Un disco de house que a mí me marcó y es muy importante, es "Plastic Dreams" de Jaydee. Fue un regalo que me hizo un amigo inglés hace mucho tiempo. Es un disco que salió en R&S Records, bastante conocido y al que hace poco le sacaron un repress.


¿Hace cuánto lo tienes?

Más de nueve años. Es un disco del 1992 y el que tengo es una prensa del 97. Él lo tenía hace mucho tiempo y sabía de mi gusto. Cuando me iba devolver de Inglaterra me lo regaló.

Háblanos de tu primera incursión en la escena. ¿Cómo fue ese primer toque?

Cuando empecé a tocar, no conocía ninguna otra escena. No veía muchas cosas de afuera, y no es que estuviera pensando que esto es muy diferente a lo que pasaba antes. Algo que siempre he pensado, es que el estado de los equipos con los que le tocaba tocar a uno era muy regular. Eran unidades de CD más bien malitas. Tocabas con una Denon 4500, mixer con cortos, con algunas perillas caídas, con el potenciómetro casi pelado. Recuerdo que tenía mucho miedo. Estaba nervioso. A mí me gusta tocar desde el principio de la noche, y tocar bastante tiempo. Así empecé desde el principio y aún lo sigo haciendo. Uno después de cierto tiempo se libera, pero para mí los primeros minutos de cada set son algo difíciles.

¿Y ese primer toque fue un evento, algún club o un parche de amigos?

Sí, al principio era en la casa o finca de un amigo, y cosas así, pero ya como tal en un establecimiento abierto al público, mi primer toque fue en el bar Horeb, en El Poblado.

¿Y de ahí cómo se dio ese paso de ser selector?

Digamos que la pasión por la música va por delante de cualquier otra cosa, sin importar si me están saliendo mucho o pocos toques, o si la gente está buscando otra cosa. Lo mío es amor por la música, por conocer música nueva, artistas nuevos y sellos nuevos. No hubo un momento especifico en que yo dijera que quería ser selector. Desde que empecé en esto quería dedicarme a coleccionar música y conocer sonidos nuevos, porque la música es muy importante para mí.

¿Cómo el estar en Alemania te ayudó a crecer como DJ?

Para mí cada salida del país e inclusive de la ciudad misma es un aprendizaje en todos los aspectos. Llegar a Alemania y a una ciudad como Dresde fue importante porque ya había alcanzado cierta madurez musical. Aunque no toda, creo que no he llegado a ese punto, pero ya estaba muy consciente de que no quería un género especifico o un sonido, digamos, muy en particular, sino que estaba abierto a exploraciones, y en Alemania uno encuentra de todo. Además, es uno de los países que nunca dejó morir el formato de vinilo. Allí logré encontrar mucha música de los ochenta, de todo lo que pasó con el Krautrock y los inicios de la música electrónica alemana, como Kraftwerk, por ejemplo. La manera en que se siente y vive la música allá, fue muy importante, sobre todo por la historia que hay del pasado, no tanto de la música alemana contemporánea, sino lo que sucedió entre los ochenta y noventa.

Me decías que desde el principio sabías que querías estar conectado siempre la música, pero, ¿en algún momento llegaste a ver la opción de saber si seguir de lleno en esto o hacer otra cosa?

La música no ha sido mi fuente de financiación. Yo tengo mis trabajos, mis cosas, pero sí sé que es algo que quiero hacer siempre. Que si he tenido momentos en los que he pensado "no quiero seguir saliendo a las calles a buscar toques", o me parece que en la escena están pasando cosas que no son y eso me hace alejar un poco͛, sí, aunque muchas veces creo que es algo normal, pero sí me ha pasado mucho. Aquí en la ciudad pasa mucho que hay modas, y esas modas duran mucho tiempo, y aunque son en parte buenas porque trae gente nueva y causa movimiento, a veces hace que perdamos un poco el panorama o nos enfoquemos solamente en un estilo.

¿Y qué es lo que siempre te hace seguir?

Que siempre disfruto cuando salgo a tocar sin importar los inconvenientes que puedan ocurrir. Esto es algo que me apasiona demasiado, que me hace bien, más que mal. Por ahora no tengo planes de dejar de hacerlo.

También sabemos que te desempeñas como docente en la Universidad de Antioquia. ¿Cómo haces para encontrar un equilibrio entre la academia y el entorno electrónico?

Creo que no hay ningún inconveniente. Es cuestión de manejar bien los tiempos para las dos cosas. Ahora no soy tanto docente como investigador, entonces mucha parte del tiempo la paso en mi casa. Ya no estoy dictando muchos cursos, entonces no tengo que estar allá mucho tiempo y, afortunadamente, la investigación que hago me ha permitido acceder virtualmente a los servidores y equipos de la universidad, entonces puedo trabajar desde mi casa gran parte del tiempo. Siempre he sido una persona organizada en eso y me ha ido bien hasta hora. Si estuviera haciendo tours o viajando con frecuencia, creo que sería más difícil y habría que buscar otra manera, y ver qué posibilidades hay.

Te has caracterizado por ser uno de los pocos selectores de la ciudad que tiene el placer de pinchar fuera del país. ¿Cuáles dirías que son las claves para lograr ser un DJ que narra historias a través de sus DJ sets?

Creo que eso es lo que todos queremos lograr en un DJ set. Es importante escoger una buena canción para empezar. Esa primera canción es bien importante para el público y para el ambiente de la fiesta. Hay que poner cuidado ahí, y tratar de dejarse influenciar, tratar de leer el público, el lugar. A veces es difícil, porque uno tiene algo en mente, y no necesariamente un DJ set debe estar preparado, porque no estoy de acuerdo con eso, ni me gusta tener todo el set preparado, pero obvio uno sabe qué discos se está llevando, para qué momento es bueno cada disco o, en qué momento puede funcionar. Lo más importante es conocer tu música y leer el público. Si logras leer y saber con lo que cuentas en la maleta, puedes contar una historia muy bien.

¿Qué aspectos rescatas de un selector?

Que hay que tener una capacidad de buscar música, sin importar quién la está tocando, de qué año, país o sello es. Los selectores se destacan por eso: porque están tocando música que casi nadie está tocando en el momento o, posiblemente, van a tocar, pero después de que causen tendencia. A veces ponen discos de moda o discos carísimos, y si otro DJ lo tocó, al otro día lo buscas en Discogs y vale un montón de dinero. Se necesita mucha personalidad y no preocuparse por lo que estén tocando los demás, sino, simplemente, "esta canción me gusta mucho y creo que puede funcionar". Y ponerla, y saber cuándo ponerla importa mucho. Hay que ser muy buen DJ y sobre todo tener una buena técnica. Si quieres tocar música de todos los géneros, tener un amplio rango de BPMs ayudaría bastante.

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Esta es la primera parte de la entrevista. Estén pendientes a THUMP en los próximos días para la segunda parte de la charla con JJH.

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