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Educación

Qué va a pasar con la movilización estudiantil en Colombia en 2019

El acuerdo firmado con el gobierno fue apenas el principio de lo que los estudiantes pedían. En 2019 su plan es seguir marchando para ser escuchados. Hablamos con Luis Vélez, uno de los voceros de la Unees.

por Lorenza Betancourt
23 Enero 2019, 2:00am

Foto por Sebastián Comba.

Artículo publicado por VICE Colombia.


La segunda mitad de 2018 estuvo en gran parte marcada en Colombia por la movilización estudiantil. Desde octubre, los estudiantes universitarios de todo el país organizaron cerca de una veintena de marchas con las que pedían que el gobierno de Iván Duque aumentara los recursos para la educación superior, que, de acuerdo con varios expertos, se encontraba desfinanciada.

La situación pareció resolverse cuando el 14 de diciembre el gobierno finalmente aceptó aumentar el presupuesto destinado a la educación superior y firmó el Acuerdo 131218 en el que aceptaba aumentar el presupuesto a 4,5 billones de pesos. El acuerdo dejaba claras las pautas para aumentar ese presupuesto y otros puntos de trabajo para fortalecer la educación universitaria en Colombia.

Para muchos en el país, ahí pareció acabarse la discusión, pero ese acuerdo fue apenas el primero de los logros de una lista de peticiones que los estudiantes han tenido clara desde el principio. Y que no han abandonado.

Según Luis Vélez, uno de los voceros de la Unees —el movimiento estudiantil que ha liderado las manifestaciones y negociaciones— y vocero ante esa organización de la Universidad Autónoma Latinoamericana, la cuestión del presupuesto se priorizó ante la urgencia de algunas Instituciones de Educación Superior que no tenían recursos para poder terminar el año. Pero ese es solo una de las varias peticiones de los estudiantes.

De hecho, el acuerdo firmado por el gobierno también reconoce varios otros temas por trabajar y para los que propone crear mesas de trabajo con los estudiantes con el propósito de resolverlos.

"El tema de la reforma estructural al Icetex, por ejemplo, quedó dentro del acuerdo, pero este año viene la parte del desarrollo. También está contemplado el tema de la reforma a la Ley 30, a los artículos 86 y 87", me dijo Vélez sobre otros dos puntos de la lista de 10 peticiones con las que inicialmente se instauró el paro y la movilización en varias universidades.

Pero incluso lo que parece estar pactado en ese acuerdo son puntos sobre los que aún se discute al interior de las Instituciones de Educación Superior, según me contó Luis Vélez. Esa es la dinámica que la movilización estudiantil y la Unees han desarrollado hasta la fecha: la discusión abierta y pública con todos los niveles de las universidades, un proceso que, claro, toma tiempo pero que se configura en razón de escuchar las opiniones "desde las bases", como ellos reiteran, y lograr así acuerdos que satisfagan a toda la comunidad universitaria.

Por eso incluso después de firmado el acuerdo varias universidades mantuvieron las asambleas permanentes y las asambleas escalonadas, mecanismos con los que se crea el espacio para discutir pero se garantiza la continuidad de las clases y el desarrollo normal del semestre.

Sin embargo, Vélez también afirma que, aunque hay un acuerdo, hay situaciones en contra de los estudiantes y de su movilización que no se ajustan a la actitud conciliadora y respetuosa que el acuerdo pareciera reflejar.

"A pesar de que existan cosas plasmadas, se ha visto también el incumplimiento en cuestiones como garantías de derechos humanos. En diciembre, el Esmad sacó a los compañeros que estaban en el campamento de la Universidad de Cartagena y les dieron un trato muy duro". Y Vélez afirma que ese también parece ser el panorama que se viene para 2019, pues el jueves pasado, en la primera marcha del año y que en Bogotá se aplazó por el atentado en la Escuela General Santander, hubo ya el mismo tipo de abusos que había por parte de la fuerza armada antes del acuerdo.

"En la movilización del jueves pasado, el Esmad llegó atacando a varios compañeros, retuvieron a cuatro ilegítimamente, los golpearon, los llevaron para la estación por harto tiempo, donde además los maltrataron verbalmente. Hemos sido víctimas de amenazas. Hay un montón de cosas que han estado pasando y que están en contravía de los acuerdos”, me aseguró Vélez.

Frente a eso, los abusos que se siguen dando, por un lado, y la necesidad de que se trabaje en todas las otras peticiones de los estudiantes que ahora son compromisos del gobierno, por el otro, la actitud de los estudiantes y de la Unees es que 2019 será un año en el que la movilización estudiantil seguirá haciéndose sentir.

En el caso de Bogotá será este próximo jueves cuando se realizará una marcha que se moviliza en contra de las agresiones del Esmad.

Mientras eso pasa, los estudiantes siguen reuniéndose continuamente en asambleas para revisar y proponer sobre cada uno de los pasos que se van dando. Según Vélez, este 25 y 26 de enero realizarán, por ejemplo, un encuentro de voceros y líderes nacionales en la Universidad de Nariño en el que además probablemente programarán las fechas de las marchas próximas.

Por ahora lo que los estudiantes y la Unees parecen tener claro es que este año esas marchas se aliarán mucho más con otros sectores de la sociedad como centrales obreras, liderazgos indígenas, y campesinos, entre otros. Algo que ya estuvo pasando el año pasado pero que este año podría tener más fuerza.

"Se ha hablado de una posible Cumbre Social y Popular con sectores sociales, populares, para proyectar otras necesidades que tiene el pueblo colombiano más allá de la educación y trabajar todos en esa misma ruta. Que sea un apoyo mancomunado", afirmó Vélez.